TRANSPORTES Y COMUNICACIONES (1ªparte)
Medios de transporte 2ª parte /// Ir a "Vida cotidiana"
Durante el siglo xx en Buenos Aires, y en
todo el país se desarrollaron vehículos algunos de los cuales desaparecieron- que
formaron parte de la vida cotidiana de la gente.
Ya a fines del siglo XIX estaba en desarrollo el tranvía, pero mayoritariamente de
tracción a sangre, la primera ciudad que empezó ha reemplazarlos por los de tracción
con energía eléctrica fue la capital (1897). Para la época del centenario este medio de
transporte estaba en pleno desarrollo. Existían varias empresas: Lacroze, Del Puerto,
Eléctricos del Sud y la poderosa Anglo Argentino -que era la mayor empresa tranviaria del
mundo- que en 1909 tenía 658 km de real, 1782 coche y más de 11.000 empleados.





El tranvía era un medio de transporte
cómodo, seguro, económico y no contaminante. Enseguida se extendió el uso del tranvía
eléctrico en las grandes ciudades del país (Rosario, Córdoba, La Plata, Mar del Plata,
Bahía Blanca, Mendoza, Santa Fe, Paraná, Salta, S. M. De Tucumán y ciudades del
interior de las provincias de Buenos Aires). Con esta difusión del tranvía eléctrico,
los anteriores se vendierón a municipios o a los suburbios - como el tranvía de turdera,
el de tigre -, a otros se lo dotó de un motor o explosión - tranvía de Villa Ariza en
Ituzaingó- o la "cucaracha" que va de Banfield a Villa Albertina.
Otro medio de transporte también comenzaba a aparecer por esos años. En el caso de
nuestro país, el ómnibus automotor tuvo su primer ensayo en la avenida de Mayo - lugar
por el que jamás circulaban los tranvías- en 1903. Eran los ómnibus tipo jardinero, de
coches abiertos. Pero esta primera experiencia fracasó. Recién en 1922 apareció una
línea que prestaba servicios regulares los motores eran ford, tenían conductor y guarda
que le indicaban con un silbato al chofer que podría arrancar.

La AOM (auto ómnibus metropolitano) tenía un recorrido muy interesante para el pujante centro porteño: de Constitución a Retiro pasando por la plaza de Mayo-, esto hizo que sus ganancias incentivaran nuevos pedidos de concesión. Frente a esta situación los porteños vieron nacer un nuevo medio de transporte, el colectivo. Su particularidad no era el tipo de vehículos ni por su sistema de tracción sino, fundamentalmente por la inventiva de los taxistas que frente al escaso trabajo y al enemigo común que representaba el tranvía pusieron un cartelito que anunciaba tarifa de ¡1 y 20 centavos! Con un recorrido fijo. Esta imnovación provocó en poco tiempo recorridos encimados, peleas pero estaba claro que la simpatía popular se fue inclinando por estos autocolectivos - que tenían el tamaño de un coche y en el que no cabían más de 3 pasajeros- frente a los tranvías - de casi 11 metros y que transportaban a 40 pasajeros sentados y un sin numero de parados-.




El 12 de julio de 1930 se produjo una
tragedia: un tranvía de la línea 105 de los Tranvías Eléctricos del Sur que se
dirigía de Lanús a Capital Federal, con más de 70 personas -en su mayoría
trabajadores- cayó en el Riachuelo y provocó la muerte de la mayoría de los pasajeros.
El motivo por el cual se produjo la tragedia fue que el conductor no había advertido que
el puente levadizo que unía Avellaneda con Barracas estaba levantado.
En la década del '30 los medios de transporte quedaron bien diferenciados: los taxis, los
colectivos y los tranvías. Algunas empresas de colectivos pertenecían a compañías
tranviarias y tenías vehículos con capacidad para 26 pasajeros sentados con una
plataforma trasera por la que subía y donde el guarda entregaba los boletos, este además
tocaba la campanilla para avisar al conductor que se podía partir o que debía detenerse,
se descendía por adelante y por el lado izquierdo ( recordemos que en nuestro país el
sentido de la circulación cambió en 1945).
Otra característica de estos colectivos típicos de los '30 y los '40 fue él colorido de
los vehículos. Había 75 líneas que pintaban sus nombres y monogramas en los vehículos;
sus nombres y apellidos de los propietarios respetaban el origen inmigrante de muchos de
ellos. Las marcas de estos vehículos ya no las podemos reconocer en los transportes
actuales de nuestro país: Brosckway, Hispano - Suiza, Thornicroft, Leyland, Dodge
Brothers entre otros. Un clásico para lo que hemos viajado en los colectivos era el
boleto (¿se acuerda del anhelado "capicúa"?). Este recién se implantó en
1942 (en una línea de la corporación) y en 1943 en la línea 25 que iba de la Boca a
Devoto.
Durante la presidencia de Justo el congreso sancionó la ley de coordinación del
transporte por la que se creó una entidad monopólica: la corporación de transporte de
la ciudad de Buenos Aires. La "corporación" como se lo llamo popularmente paso
a controlar y a observar todos los bienes de las empresas de transporte públicas, medida
que perjudico a los colectiveros que perdían su trabajo a cambio de una suma fijada
arbitrariamente. Como la mayoría de los vehículos eran importados, durante los tiempos
de la segunda guerra mundial se debió apelar a los recursos más extravagantes para
pelear los desperfectos mecánicos o hasta la falta de neumáticos por ejemplo la empresa
Costera Criolla debió poner en circulación dos unidades articuladas, carrozadas sobre
camiones con semirremolques y la línea 1 (que iba de Primera Junta a Liniers) hizo
circular tranvías de dos pisos. Frente a la falta de neumáticos muchos colectivos usaron
ruedas de hierro que circulaban sobre las vías de los tranvías.
En 1948 aparecen los trolebuses, casi todos plateados con una franja azul bajo las
ventanillas que circulaban por Retiro, Palermo, Belgrano y la Boca. Primero fueron 130,
importados de Estados Unidos y luego vendrían 700 de origen Alemán, que también
circularon por Mendoza, Córdoba y Rosario. Estos eran vehículos amplios, aunque con él
eterno problema del cable que se desprendía del riel aéreo; para reubicarlos y poder
continuar el guarda debía mover las rueditas del "trole" a su lugar. Cuando la
sucesiva de la corporación, transporte de Buenos Aires fue liquidada se privatizaron
ómnibus y trolebuses y estos últimos pronto serían reemplazados por los colectivos. En
tanto que el tranvía dejó de circular en 1963.



Luego vinieron ómnibus como los Mack
(que fueron los primeros que tuvieron freno de aire) y colectivos Chevrolet, Mercedes-
Benz que fueron creciendo en longitud y en uso. En las ultimas décadas aparecieron los
servicios diferenciales, algunos preparados - aunque pocos todavía - para discapacitados
y los años noventa trajeron la desaparición de las viejas "boleteras" por las
maquinas expendedoras de boletos que provocó, en sus primeros tiempos una obsesión
colectiva por obtener las monedas necesarias para sacar boleto.
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