hechos

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Hechos
que conmovieron a nuestra sociedad

 

U.C.R., Partido Socialista

A fines del siglo XIX quedaron conformados los dos primeros partidos políticos modernos de nuestro país: la UCR y el Partido Socialista. Ambos tuvieron en común el hecho de haberse nutrido con los inmigrantes europeos, o los hijos de éstos que aspiraban a participar en la política nacional. Se entiende por partido polítco moderno a aquellos con una organización interna, una carta orgánica con declaración de principios; a diferencia de los partidos existentes hasta entonces que seguían a algún caudillo.

La UCR surge a partir de la Revolución de 1890 como respuesta al gobierno del Régimen que no garantizaba la libertad electoral. Sus pioneros fueron Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen, entre otros. La posición que adopta es la abstención electoral y el levantamiento armada (por ejemplo la Revolución de 1905) hasta tanto no hubiera garantías para elecciones limpias. Así las libertades individuales y la pureza electoral eran sus principales banderas.

El Partido Socialista fue creado por Juan B. Justo y entre sus pioneros se cuentan Alfredo Palacios, Nicolás Repeto, Adolfo Dickman y quien fue la esposa de Justo, Alicia Moreau de Justo. Sus principales reclamos se vinculaban con los derechos de los trabajadores las condiciones de trabajo y el acceso a la educación de las clases populares. A diferencia de la UCR, participaron de las elecciones y plantearon sus proyectos a través de la representación parlamentaria. Fue el primer partido que le dio cabida a la participación femenina. También fue muy importante su aporte en la formación de las primeras organizaciones obreras y en la capacitación que brindaban a éstos a través de las bibliotecas populares.

Anarquismo

El movimiento anarquista tuvo una gran importancia en la Argentina desde fines del siglo XIX y durante las primeras décadas del siglo XX. La ideas anarquistas llegaron a nuestro país con los inmigrantes europeos que, instalados aquí, se dedicaron a organizar los primeros sindicatos –tanto en el ámbito urbano como rural- y a difundir sus ideas a través del periódico La Protesta. Dentro del ámbito anarquista hubo una tendencia que optó por responder a la injusta situación socio-económica que se vivía con hechos de violencia (por ejemplo el asesinato del Comisario Ramón Falcón), otros tuvieron un rol importantísimo en la concientización de los obreros y peones rurales de sus derechos. Constituyeron, a comienzos de siglo, la F.O.R.A. (Federación Obrera Regional Argentina) que encabezó todos los movimientos de protesta y huelgas en los primeros veinte años del siglo.

 

Centenario

En 1910 Buenos Aires fue el centro de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo, aunque también se realizaron festejos en todas las ciudades y pueblos del país. Para la realización de los mismos, se realizaron desde varios años antes obras tendientes a embellecer la ciudad. Llegaron al país representantes de muchas naciones: la Infanta Isabel de Borbón de España, el Presidente de Chile Pedro Montt, el Profesor Ferdinando Martini del Reino de Italia y el Gral. Colmar von der Goltz de Alemania. También concurrieron representates de Uruguay, Japón Rusia y Estados Unidos. También llegaron prestigiosos visitantes como Vicente Blasco Ibañez, George Clemenceau, Santiago Rusiñol, Anatole France y Guillermo Marconi, entre otros. Paralelamente a los festejos se organizaron Congresos, como el Americanista y el feminista propuesto por la Dra. Lanteri.

El 25 de mayo hubo fiesta en la Plaza Congreso y en la Plaza de Mayo –donde se puso la piedra fundamental del monumento a la Revolución de 1810, que nunca llegó a construirse- Luego hubo un desfile militar del que participaron militares argentinos y de ocho naciones.

Vale aclarar que el Congreso de la Nación debió implantar el estado de sitio para garantizar los festejos dado las manifestaciones en contra que surgían de los sectores sindicales, que tenían previsto la realización de una huelga general para impedir los festejos.

 

Golpes de Estado

Desde 1930 hasta 1983 el orden institucional en nuestro país se vio alterado en seis oportunidades:

-Golpe de Estado de 1930 protagonizado por el Gral. Uriburu, al que continuó una época de fraude electoral

-Golpe de Estado de 1943, gobierno de facto que permanecio hasta 1946

-Golpe de Estado de 1955, autotitulado "Revolución Libertadora", que se mantuvo hasta 1958

-Golpe de Estado de 1962, el único que no colocó en la presidencia a un militar y que duró solo un año

-Golpe de Estado de 1966, autodenominado "Revolución Argentina", con los Grales. Onganía, Levingston y Lanusse en el poder que permaneció en el mismo durante siete años.

-Golpe de Estado de 1976, autoproclamado "Proceso de Reorganización Nacional", encabezado por el Gral. Videla, al que continuó Viola, Galtieri y Bignone. Estuvo siete años en el poder y fue la dictadura más cruenta que vivió el país.

Si hacemos un repaso de los años notaríamos que nuestro país estuvo casi medio siglo sin poder elegir libremente a sus autoridades, sufriendo en los primeros golpes de estado sólo la tortura o detenciones hasta llegar con el último a un verdadero genocidio.

 

Forja

Durante la presidencia de Justo surge un grupo político opositor y que tuvo como principal característica la denuncia del fraude y los negociados. Era FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Juventud Argentina) que estaba integrado entre otros por Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortíz, Homero Manzi y Gabriel Del Mazo. Sus denuncias se centraron en el imperialismo británico –criticando duramente el Pacto Roca-Runciman-, se opusieron al fraude y mantuvieron una actitud neutralista frente a la Segunda Guerra Mundial. Desde su fundación y hasta 1940, FORJA intentó cambiar la orientación alvearista del radicalismo pero finalmente se separaron de él; muchos de sus integrantes se incorporaron, a partir de 1945, al peronismo.

 

G.O.U.

Dentro de las filas del ejército queda conformado, a comienzos de la década del cuarenta el Grupo de Oficiales Unidos (GOU) que eran neutralistas -en relación a la Segunda Guerra Mundial- y admiradores de las experiencias derechistas europeas. Algunos de sus miembros establecieron contactos con dirigentes políticos opositores al gobierno con la intención de promover a la presidencia al Gral. Pedro P.Ramírez. Cuando el presidente Castillo decidió relevarlo, el cuerpo de oficiales inició el levantamiento de 1943. Inicialmente el GOU fue un grupo de enlace informal entre jóvenes oficiales superiores que aspiraban recuperar al país del proceso de corrupción en que estaba. Los oficiales del GOU criticaban la estructura de los partidos políticos y las bases liberales de la sociedad argentina. Su participación en el golpe de estado de 1943, a criterio de algunos investigadores no fue decisiva; si bien a partir de entonces, algunos de sus integrantes, como Perón, pasarían a tener un rol protagónico.

 

17 de Octubre

En la mañana del 17 de octubre de 1945 el clima de movilización entre los obreros –que reclamaban la libertad de Perón, ganó las calles. Hacia el mediodía confluyeron las columnas de obreros en Plaza de Mayo, provenientes de los suburbios, manifestando su adhesión a Perón. A medida que pasaban las horas, los sectores antiperonistas del gobierno se vieron obligados a ceder y Perón fue llevado del Hospital Militar a la Casa Rosada, desde cuyos balcones se dirigió al pueblo que lo aclamaba. El clima de movilización popular también se había manifestado en ciudades como La Plata, Córdoba y Rosario. Los hechos del 17 de octubre de 1945 pusieron en evidencia que el naciente peronismo era un movimiento de masas, con una clara identificación social y política.

Peronistas y antiperonistas

Ya desde los mismos sucesos del 17 de octubre comenzaba a evidenciarse una línea de ruptura y de conflicto social entre las masas obreras por un lado y los sectores medios y la élite por el otro –que azorados vieron como los obreros se refrescaban en las fuentes de la Plaza de Mayo y los llamaron "el aluvión zoológico"-. Este conflicto adquiría una precisa definición política que enfrentaba a peronistas y antiperonistas que se plasmó en la realidad a partir de 1946 y que marcó varias décadas en la historia de nuestro país. De la mutua negación de legitimidad, pasaron a la violencia a partir de 1954 y asumieron que el contrincante no sólo debía ser vencido y anulado, sino incluso eliminado. Como ejemplos podemos citar los bombardeos en junio de 1955, la quema de iglesias por parte de peronistas durante la etapa peronista. Luego de la caída de Perón la proscripción del peronismo –hasta el mismo nombre de Eva y Perón- los fusilamientos de 1956 y la actitud de los peronistas hacia los que se denominaban "gorilas" son todo un símbolo que recien concluye luego del retorno a la democracia en 1983.

Azules y Colorados

Después de 1955 las Fuerzas Armadas estuvieron atravesadas por el enfrentamiento entre dos sectores rivales, que se identificaron como azules y colorados. En 1962, los colorados eran antiperonistas rabiosos y los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso condicionado de ciertos peronistas dentro de la normalización institucional. El enfrentamiento se manifestó, en primer término, en una guerra de declaraciones a través de bandos, proclamas y comunicados. Cuando el 6 de setiembre de ese año el Poder Ejecutivo –dominado por el sector colorado- disolvió el Congreso, el conflicto se profundizó y los colorados fueron considerados directamente golpistas. El Gral Onganía –jefe de los azules legalistas- decidió enfrentarlos y restablecer la autoridad . La Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada y hubo enfrentamientos de tropas en plaza Constitución, Paque Chacabuco y Avellaneda. Finalmente, el comando colorado se rindió y el Gral. Onganía asumió como comandante en jefe del Ejército. Paradójicamente, tres años después sería Onganía el golpista que derrocara a Illia.

Cordobazo

Durante la década del sesenta Córdoba se había ido convirtiendo en la capital industrial del país, con las grandes plantas automotrices y con una dirigencia sindical muy distinta a la burocrática que representaba la CGT. En mayo de 1969, el Gral. Onganía dictó un decreto por el que se derogaban los regímenes especiales sobre el descanso del sábado y también anunció el congelamiento de los salarios y los convenios colectivos. La reacción de las regionales de Smata (conducida por Elpidio Torres), de Luz y Fuerza (dirigida por Agustín Tosco) y de la Uta (liderada por Atilio López) no se hizo esperar. Se convocó a un paro general y el 29 de mayo, obreros y estudiantes cordobeses salieron unidos en una movilización sin precedentes. Onganía ordenó a las Fuerzas Armadas reprimir; hecho que trajo como consecuencia presos, heridos y 16 muertos. La protesta se extendió a Rosario y Tucumán. El Cordobazo provocó varias renuncias en el gobierno: en forma inmediata la de los Ministros del Interior y de Economía y tiempo después el relevamiento de Onganía. En definitiva, el Cordobazo puso en evidencia la agudización de la protesta social y la lucha armada que, desde entonces y por varios años, se desarrolló en nuestro país.

Campeonatos Mundiales ('78 y '86)

 

La euforia futbolera argentina tuvo algunos momentos de gloria, entre los que se cuentan la obtención de dos campeonatos mundiales. En realidad, debe aclararse que el contexto entre uno y otro eran muy diferentes.

En 1978 Argentina vivía en plena dictadura militar y el Campeonato Mundial, organizado por nuestro país, era una cuestión de Estado que, según el gobierno, ayuda a limpiar la mala imagen de Argentina en el exterior. Argentina se consagró campeón con César Luis Menotti como técnico y con algunas figuras destacadas como el arquero Fillol, el capitán Daniel Passarella y el goleador Mario Kempes. Para obtener el título le ganó a Hungría (2-1), a Francia (2-1), perdió con Italia (0-1), le ganó a Polonia (2-0), empató sin goles con Brasil y le ganó a Perú (6-0 , recordemos que necesitaba ganar por cuatro goles de diferencia para pasar a la final) y la final a Holanda por 2 a 1. La selección holandesa fue la única que se negó a concurrir a la celebración dada en repudio al gobierno argentino.

En 1986 vivíamos en democracia. La selección argentina estaba dirigida por Bilardo y se consagró Campeón en el Mundial de Mexico con seis triunfos y un empate. Muchos señalan que fue la mejor selección, entre sus integrantes se destacan Maradona (consagrado entonces como el mejor futbolista del mundo), el arquero Pumpido, Oscar Ruggeri, Jorge Valdano, Olarticoechea y Jose Luis Brown entre otros.

Guerra de Malvinas

 

Durante el mes de marzo de 1982 el gobierno militar argentino atravesaba una profunda cr+isis de legitmidad evidenciada en la movilización organizada por la CGTdel día 30. En ese contexto, el gobierno que había iniciado contacto con Gran Bretaña para reiniciar las negociaciones sobre las Islas Malvinas, decidió el desembarco en las islas el 2 de abril. Esto generó sentimientos contradictorios: por un lado el gobierno que reprimió dos días antes una manifestación de repudio en su contra, era el gobierno que ocupaba las islas –una de las reivindicaciones más justas de la sociedad argentina-

Las autoridades argentinas no creían que Gran Bretaña intentara recuperar las islas militarmente y esperaba contar con la neutralidad de Estados Unidos –dado que el Presidente Galtieri se consideraba el "niño mimado" de Reagan-. Sin embargo, los cálculos fueron exactamente opuestos a la realidad que se presentaba. Los buques británicos vinieron al Atlántico Sur y Estados Unidos –así como también Chile- colaboraron en su aprovisionamiento. Argentina contó con la solidaridad de los países latinoamericanos, pero la guerra se presentaba como inevitable. A combatir fueron enviados cientos de conscriptos con escasa o ninguna preparación militar y, en muchos casos, sin aprovisionamiento. En tanto los medios de comunicación sólo informaban lo que el gobierno permitía, dando a la información un carácter triunfalista del conflicto. A principios de junio, el final era previsible; el Papa Juan Pablo II visitó la Argentina. Pocos días después, el 14 de junio se firmó la rendición incondicional. Cientos de jóvenes murieron en la guerra. La derrota de Malvinas provocó una profunda crísis en gobierno, Galtieri debió renunciar y el reclamo popular marcó el comienzo del fin de la dictadura y la convocatoria a elecciones.

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