Biomas

Semidesierto:

 

Este bioma se extiende en casi la totalidad de la Patagonia extra-andina.

Los suelos de este bioma se caracterizan por la ausencia de materia orgánica y son arenosos, rocosos y salinos. La vegetación presenta caracteres netamente xerófilos: pequeñez y ausencia de hojas, tallos verdes capaces de realizar fotosíntesis, raíces pivotantes y profundas. En las zonas más áridas las plantas germinan en coincidencia con las primeras lluvias, rápidamente dan flores y semillas pues estas presenta el ciclo vital mas resistente.

La escasez de agua determina además el distanciamiento de los vegetales, para evitar la competencia por el agua. La forma dominante es la estepa.

La fauna es naturalmente escasa. Adopta estrategias para sobrevivir en un medio muy adverso. Entre las estrategias mas frecuentes están los hábitos cavícolas y nocturnos, pelajes espeso para protegerse de las bajas temperaturas, reciclajes de la orina y en algunos casos la emigración temporaria.

Los vegetales son la base de la cadena alimentaria; su escasa oferta limita el numero de los componentes de la fauna.

Los herbívoros o consumidores de primera, son insectos, aves y mamíferos, como martinetas, maras (liebres patagónicas), chicchillas, guanacos y vicuñas.

Aves y mamíferos suelen ser consumidores de segundo orden, se alimentan tanto de vegetales como de pequeños insectos, como el ñandú y las mulitas.

En la cúspide de la cadena alimentaria se encuentran aves y mamíferos predatorios, como cóndores , águilas, chimangos, zorros y pumas.

Distintas condiciones de temperatura y altitud permiten reconocer en este bioma a subtipos, como el patagónico y del monte.

Coironales típicos de la estepa patagonica

 

Bosques patagonicos:

Se desarrolla sobre los faldeos orientales de los andes Patagónicos, desde el centro de Neuquén hasta la isla de los estados.

El bosque llega normalmente hasta el nivel de nieves permanentes. Durante el invierno disminuye la actividad vegetal, debido a que gran parte del agua disponible se encuentra en forma de hielo o nieve, por lo que no puede ser absorbida por los vegetales.

Los árboles más adaptados son la coníferas, como la araucaria o pehúen, el ciprés y el alerce, y los de hojas caducas, entre los que se destacan los nires y las lengas.

El bosque presenta 2 pisos: el arbóreo, que puede llegar a superar los 20 metros de altura y el sotobosque, formado por arbustos y cañas coligüe.

Los hongos son muy abundantes e importantes pues son los descomponedores de la materia orgánica (hojas, tallos y cortezas).

En el extremo sur son frecuentes las turberas, formaciones musgosas asociadas a líquenes y algunas hierbas en las que lentamente se produce un proceso de carbonización. La turba es usada como combustible familiar y como correctora de suelos alcalinos.

La cadena alimentaria es muy sencilla. Los fitófagos son mayoriamente insectos, pues la ves y los mamíferos herbívoros son escasos (cérvidos como el huemul y el pudú, casi extinguidos). Los consumidores de tercera y cuarta son los zorros pumas y aves de presa.

La acción humana ha introducido vegetales y animales que se han aclimatado y extendido en el área, como la rosa mosqueta, ciervos europeos con jabalíes, bisones y salmonidos, los que en gran medida contribuyeron a depredar especies autóctonas.

Bosque patagonico