Regiones Geográficas

    Pampeana        Mesopotámica        Sierras       Noroeste        Andino Cuyana         Patagonia      Islas Australes  

Introducción

La considerable extensión de nuestro territorio se manifiesta en una gran diversidad climática y de relieve, que determina distintas formas de vida vegetal y animal, así como un particular asentamiento humano y de actividades que se relacionan directamente con el basamento físico sobre el que se realizan.
La variedad en los rasgos del relieve y del clima sirven de fundamento a la división regional en la que se procura individualizar un espacio territorial en el que la homogeneidad física y la cohesión interna en la actividad humana determinen una unidad funcional distintiva.
En la búsqueda de esta individualidad y ateniéndose a los factores físicos, se han determinado grandes regiones geográficas y subregiones dentro de las mismas con caracteres propios, que varían según los factores considerados. La enumeración y delimitación de las regiones geográficas es en sí una operación relativamente teórica, existiendo en la mayoría de los casos cierto margen de imprecisión, en especial en lo referente a los límites interregionales que generalmente no pueden fijarse con exactitud en el terreno.

En un bosquejo simplificado de la geología y topografía territorial puede realizarse la siguiente división regional:

  1. región pampeana, llanura pampeana o Pampa;
  2. región chaqueña, llanura chaqueña o Chaco, algunos autores integran las dos regiones como llanura chaco-pampeana;
  3. región mesopotámica, llanura mesopotámica o Mesopotamia;
  4. región de las sierras pampeanas;
  5. región del Noroeste;
  6. región andino cuyana, andino central o Cuyo;
  7. región de la Patagonia andina, andina del Sur, andino patagónica o patagónico-fueguina;
  8. región patagónico malvinense, de la Patagonia extrandina o meseta patagónica, algunos autores hablan de una región Patagónica en la que se presentan dos subregiones: la andina y la extrandina o de las mesetas; y
  9. región antártica e islas australes, Antillas australes o islas oceánicas.

 

Región Pampeana

pampa.gif (17941 bytes)Esta dilatada llanura limita al Norte con la región mesopotámica y la llanura chaqueña, por el Oeste con las sierras pampeanas y la región de Cuyo y por el Sur con la Patagonia extrandina; el océano Atlántico y el río de la Plata forman su límite oriental.
Sobre rocas cristalinas del macizo de Brasilia se asienta una gruesa capa formada por polvo llevado por el viento desde las regiones montañosas del oeste que constituye el loess pampeano, así como sedimentos marinos producto de las transgresiones marinas cenozoicas, cubiertos finalmente por una capa humífera de extraordinaria fertilidad.
La planicie posee una suave pendiente hacia el Este-Sudeste y su horizontalidad sólo está interrumpida por los relieves incluidos de los sistemas de Ventania y Tandilia en la Pampa oriental o húmeda y el de Mahuides en la occidental o seca.
El paisaje de la Pampa oriental presenta distintos aspectos que permiten dividirla en tres subregiones: ondulada, deprimida y alta.
La pampa ondulada es una angosta franja que se extiende desde el río Carcarañá en Santa Fe hasta Punta Indio en Buenos Aires. Debe su nombre a las ondulaciones del suelo en el que los ríos tributarios del Paraná y de la Plata, han excavado valles amplios y poco profundos por los que se deslizan describiendo meandros. El frente fluvial sobre los grandes colectores está caracterizado por una barranca casi continua, de gran importancia antropogeográfica.
El clima templado pampeano o húmedo, con lluvias suficientes, sufre la acción de los vientos Pampero, Sudestada y Norte. El clima y el suelo favorecen la actividad agrícola y ganadera, criándose especialmente ganado vacuno lechero y practicándose la avicultura y la apicultura.
Esta es la zona maicera por excelencia, además de trigo, maíz y girasol existen extensas plantaciones de frutales (zonas de San Pedro y San Nicolás) y cultivos de huerta y flores en gran escala, destinados especialmente al consumo de Buenos Aires y Rosario. El triángulo agrario cuyos vértices ocupan Rosario, Venado Tuerto y Pergamino, es uno de los espacios cultivados más productivos de la Argentina.
La barranca ribereña ha permitido la instalación de una serie de puertos intermedios que sirven a la navegación de ultramar. Toda esta región conforma el frente fluvial industrial de mayor importancia en el país por el número y magnitud de las diversas plantas instaladas; la concentración de población, localizándose los grandes núcleos urbanos de Buenos Aires, Rosario y La Plata, entre otras ciudades; la provisión de agua potable y energía y el desarrollo y densidad de los medios de transporte y comunicación, que la colocan en una situación de privilegio con respecto al resto del país.
La Pampa deprimida abarca la cuenca del río Salado de Buenos Aires y se prolonga, rodeando a la Pampa ondulada, desde la ciudad de Santa Fe en el Norte hasta Bahía Blanca por el Sur. Su clima templado presenta una sensible disminución de las precipitaciones hacia el Oeste.
En esta zona hay una serie de depresiones ocupadas por lagunas permanentes o temporarias, desde la de Mar Chiquita en Córdoba hasta la de Chasicó en Buenos Aires, que recogen las aguas de arroyos permanentes y acusan una fuerte salinidad. Sólo la cuenca del Salado tiene salida al océano por la bahía Samborombón en una costa de cangrejales, y el drenaje imperfecto de esta área ha obligado a construir una serie de canales para evitar las consecuencias de las inundaciones.
Los suelos del valle del Salado y de otras zonas bajas son inadecuados para la agricultura, predominando los establecimientos dedicados a la cría de vacunos. En las tierras altas los trigales alternan con los alfalfares y potreros con avena, cebada y centeno destinados al engorde o invernada de los animales. El área del trigo no alcanza actualmente los rendimientos de otros tiempos, como consecuencia del fenómeno de erosión de suelos que afecta a la zona marginal, lindante con la pampa seca.
Importantes núcleos urbanos de doble carácter agropecuario se han desarrollado en esta zona, como Chascomús, Dolores y Rafaela.
barcos.gif (33933 bytes)La Pampa alta se extiende desde el borde oriental de las sierras pampeanas en Córdoba, hasta el frente marítimo de la provincia de Buenos Aires comprendido entre Mar del Plata y Bahía Blanca. En este sector, el clima presenta la variedad con influencia oceánica, de lluvias suficientes, escasas amplitudes térmicas y la acción de los vientos del mar.
En el Sudeste de la provincia de Buenos Aires, limitada por los cordones de Tandilia y Ventania, se encuentra otro sector deprimido que constituye la pampa interserrana; su red de drenaje está dirigida hacia todos los rumbos, aunque sólo los ríos y arroyos de la pendiente atlántica alcanzan el mar, como Quequén Grande, Claromecó, Sauce Grande, etc.
Los recursos de que dispone esta área son múltiples: a la ganadería (ovinos y vacunos) y agricultura (cereales, oleaginosas y en Balcarce papas en gran escala), se suma la minería con la explotación de canteras de granito y piedra caliza.
La variedad y belleza de los valles y formaciones serranas atraen al turismo que origina una intensa actividad hotelera en Tandil, Azul, Olavarría y otras ciudades. El litoral de esta zona posee los mayores centros balnearios de la Argentina, donde sobresalen Mar del Plata, Miramar y Necochea. El primero es además puerto pesquero y base de submarinos.
Bahía Blanca, en la zona austral, es el gran puerto de embarque de la región, punto terminal de caminos y ferrocarriles, contando con poderosos elevadores de granos; siendo asiento de la Base Naval General Belgrano, la más importante de la Armada Argentina.
La Pampa seca es la prolongación de la Pampa oriental y la frontera entre ambas, siempre oscilante, está marcada por la isohieta de 500 mm. Las condiciones climáticas se traducen en diferencias fitogeográficas: la estepa de gramíneas característica de la Pampa húmeda, es reemplazada por la formación del monte, con predominio de caldén, chañar y algarrobo, que son objeto de una intensa explotación.
Hacia el Oeste donde las precipitaciones son mínimas, en el ámbito de la diagonal árida, el monte se hace muy ralo, con abundancia de cactáceas. Al Norte la Pampa se confunde con los llanos que circundan a las Sierras Pampeanas y al Oeste se prolonga en las planicies cuyanas.
Abundan las cuencas cerradas que alojan salinas o lagunas en vías de serlo, como la del Bebedero. En este sector se encuentran los mayores depósitos de sal común del país, sobresaliendo las Salinas Grandes. En esta zona sin desagüe al mar, extensas áreas están totalmente desprovistas de agua y presentan caracteres desérticos: son las travesías.
La práctica inadecuada de la agricultura en períodos húmedos originó la voladura de los suelos al sobrevenir la sequía, inutilizándose los campos. La actividad propia del área es la pastoril, que no crea ciudades, por lo que los núcleos poblacionales son escasos y de reducidas dimensiones.    

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Región Mesopotámica

ruinas.gif (28624 bytes)Es la única región geográfica que posee límites claramente definidos por accidentes naturales como son los ríos Uruguay y Paraná que, junto a algunos de sus afluentes, la separan de las llanuras pampeana y chaqueña y de las repúblicas del Paraguay, Brasil y Uruguay. Se pueden señalar en ella cuatro subregiones netamente distintas: la meseta misionera, los esteros y lagunas correntinas, las cuchillas correntino-entrerrianas y el delta.
La meseta misionera constituye la máxima elevación del área (800 m) correspondiendo al borde meridional del macizo de Brasilia con areniscas rojas y meláfiros, de superficie abovedada recorrida por serranías de escasa altura, recortada por numerosos ríos y arroyos que forman saltos y cascadas al encontrar el meláfiro, destacándose el arco de las cataratas del lguazú.
Disfruta de un clima subtropical sin estación seca, con precipitaciones superiores a los 1.600 mm anuales y heladas excepcionales que originan una tupida selva donde se destacan ejemplares de araucaria, jacarandá, lapacho y guatambú que dan lugar a una importante explotación forestal.
Pese al valor maderable de estos árboles, el que ha promovido la colonización de esta zona es la yerba mate, que se presenta en grupos más o menos extensos en medio de la selva. Hoy se la cultiva sobre amplias áreas previamente sometidas a desmonte y donde también se han introducido cítricos, tung y té que ha encontrado aquí condiciones óptimas de suelo (laterítico) y clima.
Las intensas reforestaciones realizadas especialmente con diversos tipos de pinos, de los que se obtiene celulosa, sirven de base a la industria papelera.
Al Oeste del río Aguapey se presenta una zona baja e inundable donde se estancan las aguas de lluvia formando esteros y lagunas, las mayores son las de lberá y la de Luna. Los esteros están bordeados por una serie de médanos de arena haciendo el drenaje del área muy imperfecto. Lagunas y esteros se distinguen porque las primeras presentan su espejo de agua libre, en tanto que éstos lo tienen cubierto de vegetación acuática.
Los rincones o zonas altas, así como las áreas costeras de los ríos Paraná y Uruguay, son los únicos aprovechables permanentemente; en ellos se asientan las estancias que en épocas de sequía conducen los ganados a pastar en la zona de los esteros. En estas áreas se realizan además cultivos de yerba mate, algodón, tabaco, arroz y cítricos.
En el Sur de Corrientes se encuentra la meseta de Mercedes, labrada en rocas mesozoicas, especialmente areniscas y constituye un centro dispersor de aguas y un sector de indudables aptitudes ganaderas, en especial para los ovinos.
Hacia el Sur se presentan una serie de lomadas bajas que no superan los 100 metros, producto de la conjunción de movimientos tectónicos de ascenso recientes y de la erosión fluvial. Las más importantes son las “cuchillas” Grande y de Montiel que continúan bifurcándose hacia el Sur hasta llegar a determinar al menos cuatro divisorias de aguas, que separan los valle de los ríos Paraná y sus afluentes Nogoyá y Gualeguay; Gualeguaychú y su colector Uruguay.
El clima cálido con un breve periodo de heladas y lluvias abundantes en el Norte (más de 1.000 mm) se torna templado en el Sur, asemejándose al de la llanura pampeana. La vegetación se presenta en forma de parque y sigue el curso de los ríos formando bosques en galería, siendo los ejemplares predominantes el urunday, el espinillo y el tala.
También se encuentran palmares de yatay y caranday y en los campos, gramíneas; los montes abiertos y los campos han sido propicios para la ganadería, no así los palmares porque el ganado se lastima con las espinas de la palma. Si bien existe un importante número de cabezas de vacunos y ovinos, así como de aves de corral, la agricultura constituye la actividad predominante, cultivándose diversos cereales, oleaginosos y forrajeras así como frutas cítricas.
Entre la localidad de Diamante y el río de la Plata, se extiende el curso inferior del río Paraná, en un laberinto de islas, arroyos y canales que constituyen su delta. El proceso de sedimentación de las partículas suspendidas en las aguas comienza con la formación de bancos que suelen detener la vegetación flotante del "camalotal".
Posteriormente aparece el "juncal" al aumentar la sedimentación que va elevando el terreno sobre el que se arraigan grarníneas y especies palustres como la espadaña, que constituyen el "pajonal". Luego, al consolidarse el terreno, se asientan las especies del "ceibal" donde predomina el ceibo, encontrándose también lecherón, sarandí y algunos arbustos que se multiplican hasta conformar el "monte blanco" o bosque ribereño al que se agregan laurel, higuerón, la palma pindó y la tacuara, además de enredaderas, lianas y epífitas.
Las islas son deprimidas en el centro, conteniendo muchas veces una laguna en el interior, con los bordes elevados por los albardones donde se fija la vegetación arbórea. El suelo aluvional es propicio para la plantación de especies maderables como el álamo y el sauce, así como formio y frutales, entre los que sobresalen el durazno y los cítricos; durante los periodos de bajante las islas se destinan al pastoreo. El delta ha engendrado una forma de vida propia, donde la lancha es el único medio de movilidad del islero, cuyas actividades lo vinculan a la costa.
Si bien por sus límites la región mesopotámica aparenta estar aislada, el hombre ha logrado integrarla al resto del país y a las naciones que la limitan mediante la construcción del túnel subfluvial "Hernandarias" y numerosos puentes como el complejo Zárate-Brazo Largo, el puente "Grl. Manuel Belgrano", el del "Libertador Gral. San Martín" y el recientemente inaugurado "Padre Roque González".

Hombre de bosque Hombre de río

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Región de las Sierras Pampeanas

sierra.jpg (9249 bytes)Esta región se ubica en el centro-oeste del país, limitada por las regiones del Noroeste, Chaqueña, Pampeana y Cuyana. Estructuralmente comprende el área de las sierras Pampeanas, aunque se incluye en esta región al sistema de Famatina (varíscico). Como subregiones pueden distinguirse:
         l) las sierras
        2) las planicies y
        3) los oasis pobres

Las sierras vinculadas al macizo de Brasilia, plegadas en el paleozoico, fueron sometidas a una intensa erosión que las transformó en penillanuras, afectadas luego por la orogenia andina que las fracturó en bloques, de los cuales unos fueron elevados (sierras) y otros hundidos (campos). Las sierras están orientadas de Norte a Sur, presentando su ladera oriental un suave declive (falda), en tanto que la occidental cae abruptamente (cuesta); los extremos que se hunden en la planicie circundante constituyen las puntas y la línes de contacto con el llano, la costa.
Las planicies se interponen entre los cordones serranos, las del Norte están situadas a mayor altura sobre el nivel del mar (2.300 m) y presentan forma de bolsones o valles circulares o alargados; en la superficie de la planicie se distingue un sector contiguo a la sierra, en el que se depositan arenas y guijarros, al que se denomina campo. Si se trata de una cuenca cerrada con el fondo chato, se origina una salina bordeada por un barreal o una ciénaga; los más importantes son el valle de Santa Maria, el campo de Andalgalá, el de Talampaya y el bolsón de Chilecito.

La región de los Llanos se caracteriza por la facilidad de las comunicaciones con la zona pampeana y por su escasa altitud. Las depresiones alojan dilatadas salinas como Pampa de las Salinas y Salinas Grandes. En las sierras de Córdoba predominan las pampas, planicies elevadas que se encuentran en las cumbres y en las que aparece el material granítico.
La conformación del relieve incide sobre las condiciones climáticas, y aunque toda la región está sometida a los vientos estivales húmedos del Noreste, la distribución de las precipitaciones difiere notablemente, siendo el sistema del Aconquija la zona más favorecida, con lluvias superiores a 1.500 mm, presenta cumbres nevadas; numerosos ríos bajan de sus cerros que llevan sus aguas al Salí o Dulce.
Hacia el Sur y el Oeste las precipitaciones disminuyen hasta presentar en los campos condiciones de desierto, manifestadas en las salinas y una red de drenaje sin salida al mar. Las temperaturas varían con la altura y la orientación: en los llanos y campos los veranos son muy cálidos, con grandes amplitudes térmicas diarias; en los valles altos las variaciones son menos sensibles y los veranos más suaves. La atmósfera es seca y diáfana y las precipitaciones menores a los 300 mm, pero estas condiciones desaparecen en los faldeos de las sierras orientales.
La vegetación presenta caracteres acordes con las lluvias: en las sierras de Tucumán se desarrolla la selva serrana, hacia el Sur en zonas más secas, las faldas presentan montes predominantemente de algarrobo mientras que en las cuestas suele faltar la vegetación. Las palmas y cactáceas predominan en grandes extensiones, encontrándose formaciones puras de cardones. En los valles interiores, la existencia del hombre depende del agua, si es abundante en superficie y el suelo irrigable, surgen los oasis de cultivo; en caso contrario, los puestos de pastores.
Pueden distinguirse así tres zonas: la franja occidental, de sequedad extrema, en la que la agricultura carece de importancia y predominan la ganadería extensiva y las explotaciones mineras.
La franja central, más favorecida por las lluvias, dispone de numerosas represas y diques; abundan los oasis agrícolas de diversas dimensiones entre los que se destacan: Andalgalá, Catamarca, Chilecito y Arauco. Los cultivos son de gran rendimiento especialmente hortalizas, frutales, olivos y vid. El monte proporciona maderas y leña y en las zonas no cultivables se practica la ganadería extensiva. Es importante también la explotación minera, sobresaliendo los distritos de Famatina y Andalgalá.
La tercera franja es la más favorecida por las precipitaciones por lo que dispone de ríos más caudalosos en los que se ubican diques de mayores dimensiones (San Roque, Cruz del Eje, Río Tercero). Las planicies de piedesierra, que se confunden con la Pampa alta, disponen de mayores precipitaciones, pero dependen de las sierras que las proveen del agua necesaria para sus cultivos. En esta zona de contacto surgieron las poblaciones más importantes donde se practica la agricultura intensiva, la ganadería auxiliada con praderas artificiales, la explotación minera y presenta un gran desarrollo la actividad industrial y turística

Hombre de llanura

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Región del Noroeste

quebrad.gif (37071 bytes)Esta región limita al Este con la llanura chaqueña, al Sur con las sierras Pampeanas y los Andes centrales, al Oeste con Chile y al Norte con Bolivia. Encierra ámbitos netamente diferenciados desde el punto de vista físico: la Puna, la Cordillera Oriental y las Sierras Subandinas.
La Puna es un remanente del macizo cristalino de Brasilia, afectado por la orogenia terciaria y elevado a considerable altura. Es una cuenca cerrada, excepto en el Norte donde desagua por el río Grande de San Juan al Pilcomayo; está comprendida entre elevadas cumbres volcánicas por el Oeste y las sierras de la denominada Precordillera Salto-Jujeña por el Este.
Recorren el altiplano una serie de montes aislados y cadenas que determinan la formación de cuencas cerradas en cuyos fondos chatos se alojan salares y salinas de considerable extensión, como Arizaro, Antofalla y Hombre Muerto. Los cordones montañosos detienen las lluvias por lo que la atmósfera es diáfana y seca y las amplitudes térmicas diarias muy acentuadas propias de un clima desértico, por lo que una gruesa capa de escombros, provenientes de la desagregación mecánica de las rocas, cubre las laderas de las sierras.
Las aguas se infiltran rápidamente en este suelo y reaparecen en forma de manantiales dirigiéndose hacia los salares, salinas y lagunas, dando origen a pequeñas vegas donde pastan rebaños de cauquénidos y se realizan algunos cultivos de papas, maíz y quinoa. Matas aisladas de llareta sirven de combustible a los escasos pobladores, descendientes de los collas.
La riqueza de la Puna es esencialmente minera, siendo muy importantes los yacimientos de boronatrocalcita; en la zona volcánica limítrofe con Chile se encuentran yacimientos de azufre, minerales de estaño se ubican en Mina Pirquitas, en Rinconada (Jujuy) y de plomo y cinc en Mina Aguilar. Los yacimientos de oro y plata de Incahuasi (Catamarca) han sido explotados desde el período prehispánico, encontrándose unidos con otros minerales en los distritos de León y Pirquitas (Jujuy).
Al Este de la Puna los cordones están expuestos a los vientos húmedos del Noreste, que aportan lluvias estivales y alimentan los ríos que han cavado profundos surcos a lo largo de líneas de fractura, constituyendo las quebradas como las de Humahuaca, del Toro y el valle Calchaqui. Las quebradas son vías de tránsito, más que lugares para la instalación humana, pero en algunas terrazas fluviales o conoides de deyección, se asientan poblaciones agrícolas que practican también la ganadería trashumante, como Tilcara, Humahuaca y Cachi.
Entre la Cordillera Oriental y las Sierras Subandinas se ubican extensas cuencas tectónicas que conforman los valles, dotados de una amplia red de ríos importantes para el aprovechamiento hidroeléctrico (Cabra Corral, La Ciénaga), y en los que predomina el clima tropical con precipitaciones estivales del orden de los 1.000 mm anuales, que origina una flora rica que contrasta con la pobreza de la Puna. Los valles son propicios para la actividad humana y en ellos se han desarrollado centros urbanos importantes como San Salvador de Jujuy y Salta.
Hacia el Este y en el límite con la llanura Chaqueña se ubican las Sierras Subandinas, orientadas de Norte a Sur y dispuestas en forma escalonada de Este a Oeste, dejando entre sí valles o cuencas (puertas) que comunican con la llanura oriental. El manto de sedimentos paleozoicos (petrolíferos) y otros más recientes depositados sobre el basamento cristalino, fue comprimido y plegado por la orogenia andina.
Por su orientación, los cordones interceptan los vientos húmedos del Noreste, produciéndose lluvias orográficas superiores a los 1.500 mm, que permiten el desarrollo de una selva similar a la de los Andes bolivianos. Ríos caudalosos bajan hacia los grandes colectores Bermejo y Salado, que reciben en esta zona sus últimos afluentes y salen a la llanura por las puertas de Orán y Metán respectivamente.
La expansión de los cultivos intensivos bajo riego, de caña de azúcar y cítricos, así como los de tabaco, café, vid y hortalizas que llegan a las ciudades del Sur fuera de estación (primicias) y la explotación de los yacimientos petrolíferos de Campo Durán y Madrejones, han dado un extraordinario impulso a la vida en los valles de San Francisco y Orán; por otra parte, la extracción de los minerales de hierro de la sierra de Zapla ha activado la vida del valle de Jujuy, en el que se encuentran los altos hornos de Palpalá.

Hombre de montaña

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Región Andino Cuyana

Limita al Norte con la región del Noroeste, al Este con las sierras Pampeanas y la llanura pampeana, al Sur con la Patagonia andina y extrandina y al Oeste con la república de Chile. Pueden distinguirse tres subregiones:

1) la zona montañosa, subdividida en Cordillera de los Andes y Precordillera de La Rioja, San Juan y Mendoza
2) los oásis de riego 
3) las planicies del Este.


cordi.gif (25906 bytes)La diferencia entre la Cordillera y la Precordillera es fundamentalmente geológica: los Andes del geosinclinal son el elemento orogénico más moderno, tratándose de una antigua cuenca marina, angosta y alargada, cuyos sedimentos fueron plegados y levantados hasta las mayores alturas durante el Cenozoico, con acompañamiento de efusiones magmáticas.
La Precordiliera está compuesta por sedimentos paleozoicos plegados en esa era y levantados luego por la orogenia andina; hacia el Este está separada de las Sierras Pampeanas por una línea de fractura caracterizada por una intensa actividad sísmica.
Los Andes Áridos o Centrales presentan dos cordones: el occidental, por el cual corre el límite argentino-chileno, es casi continuo presentando pasos de gran altura, lleva la divisoria de aguas naciendo en ellos ríos caudalosos que corren por valles estrechos sembrados de escombros. Desde el Sur de Mendoza y hasta aproximadamente los 37° S, se prolonga en los Andes de Transición que presentan más nieve en las cumbres y mayor vegetación al variar las condiciones climáticas.
El cordón oriental, llamado también Cordillera Frontal, se presenta en forma discontínua por estar seccionado por los valles transversales de los ríos que bajan desde el Oeste; en él se encuentran las más altas cumbres (Aconcagua, Tupungato, etc). Una serie de valles estrechos localmente denominados cajones, separan ambos cordones, caracterizados por su gran aridez.
Entre los cerros Aconcagua y Tupungato el aspecto de la cordillera comienza a cambiar, aparecen extensos glaciares y más al Sur volcanes (Overo, Peteroa), acompañados por grandes extensiones cubiertas de escorias y mantos de lava.
Al Este de los Andes áridos se ubican una serie de amplios valles longitudinales (Rodeo, Iglesia, Barreal y otros) en los que predominan materiales gruesos provenientes de la desagregación mecánica de las rocas cordilleranas, pero que poseen sus fondos chatos cubiertos de materiales muy finos.

El Valle de Barreal es una cuenca sin desagüe, cuyo fondo está ocupado por el barreal del Leoncito, mientras que el valle de Uspallata está atravesado por el Sur por el río Mendoza. Se encuentran aquí una serie de oasis de riego, entre los que se destacan Calingasta y Uspallata; estos valles separan a la cordillera andina de la Precordillera. cuyas cumbres carecen de nieves persistentes.
Un reducido número de ríos atraviesan la Precordiliera por valles angostos, al término de los cuales forman extensos conos de deyección conectados con las planicies. Este material fino ha servido de asiento a importantes oasis de cultivo, en la sección Norte se destaca el de Jáchal y más al Sur los principales del área: el de San Juan y el de Mendoza, prolongados en el del Tunuyán. Los ríos que recorren estos oasis han sido aprovechados para la producción energética y la obtención de agua para riego, destacándose el embalse de Ullún.

Los cursos meridionales (Diamante y Atuel) han generado oasis de riego que tienen como centros urbanos destacados a San Rafael y General Alvear. En el río Atuel, las características topográficas permitieron construir el embalse del Nihuil, cuya importante producción energética justifica la radicación en la zona de industrias pesadas.
La superficie de los oasis se destina al cultivo de vid, olivo, frutales y hortalizas. También se siembra alfalfa para alimentar al ganado vacuno, y algunos cereales pero en reducidas extensiones. Aunque en pequeña escala se desarrolla la ganadería extensiva con ciertas formas de trashumancia, llevando a pastar el ganado en verano a la zona montañosa.
La minería es también muy importante, destacándose el petróleo especialmente en Tupungato, explotándose además cobre (El Pachón en San Juan), uranio, plomo, cinc, calizas y mármoles.
Hacia el Este se extienden las planicies de suelos arcillo-arenosos, de gran aridez y reducida pendiente. Las escasas lluvias torrenciales erosionan profundas zanjas que imposibilitan el desplazamiento aún con caballos, conformando las denominadas "huayquerías" o travesías, como las del Tunuyán.

Hombre de montaña Hombre de oásis

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Región de la Patagonia Extraandina

ovina.gif (30113 bytes)Por el Norte limita con la región de Cuyo y la llanura pampeana, por el Oeste y el Sur con la Patagonia andina y Chile y por el Este su límite es el mar Argentino. Se extiende hasta el estrecho de Magallanes, prolóngandose meridionalmente en las planicies riograndenses de Tierra del Fuego, y por el Este conforma bajo el nivel del mar la plataforma continental, que incluye las islas Malvinas.
Forma parte de las unidades estructurales más antiguas del país, se encuentran en ella manifestaciones del basamento cristalino que aparece superficialmente en distintas zonas, sobre el que se han depositado sedimentos marinos y continentales más modernos y en último término una espesa capa de rodados tehuelches o patagónicos, parcialmente cubiertos por nuevas rocas volcánicas, sobresaliendo los sedimentos jurásicos y cretásicos sobre los que se localizan los principales yacimientos petrolíferos.
El relieve actual de las mesetas es consecuencia de una serie de movimientos epirogénicos que no afectaron por igual a toda el área, pudiéndose distinguir mesetas y terrazas, sierras, valles y cañadones y depresiones.
Las mesetas, llamadas regionalmente pampas, son extensas planicies horizontales cuyos bordes forman barrancas de hasta 200 m. Al Oeste son más frecuentes los mantos de basalto que, más resistentes a la erosión, dan al perfil de la meseta un rasgo característico: la llamada barda. Las terrazas son superficies planas, escalonadas, por las que se desciende desde la meseta hacia los valles y cuencas.

Los valles fluviales atraviesan las mesetas casi transversalmente desde sus nacientes en los lagos o el reborde oriental de los Andes patagónicos hasta su desembocadura en el Atlántico. Los ríos que los forman, alimentados por las lluvias invernales y los deshielos estivales, se deslizan por amplios y profundos valles, no son navegables y varios han sido aprovechados hidráulicamente con la construcción de embalses (Florentino Ameghino, Alicurá, El Chocón y otros).

Los cañadones son antiguos valles fluviales, generalmente de suelo salino, desconectados del sistema actual, que llevan agua sólo en ocasiones; en estas cuencas el agua origina excelentes pastizales. Las sierras se levantan aisladas en el Oeste e integran el llamado sistema de los Patagónides. Las depresiones ocupan extensiones de formas y dimensiones variadas, algunas de ellas bajo el nivel del mar.

El clima imperante en la región es árido y frío, con vientos del Oeste que soplan a gran velocidad. Las precipitaciones inferiores a 300 mm son invernales y se producen en forma de nieve. Existe un gran contraste entre la duración del día estival (16 horas de luz) y el invernal (8 horas) en el extremo austral de la región.
La sequedad y el viento imprimen a la vegetación un carácter uniforme, predominando la estepa arbustiva fuertemente aferrada al suelo, en la que predominan las formas en cojín. Las riberas de los ríos pueden estar acompañadas por un monte de sauces, en galería; en los bajos húmedos crecen los mallines y en Tierra del Fuego las turberas.

Las condiciones del suelo, el clima y la vegetación han determinado el escaso poblamiento de la Patagonia. El recurso más importante es la ganadería, con la cría extensiva de ovinos con prácticas trashumantes, predominando las razas Corriedale y Merino. Esta actividad determinó el establecimiento de puertos sobre el litoral, para atender sus necesidades, radicándose en ellos posteriormente, la industria frigorífica y en tiempos más recientes la actividad pesquera, que incluye la explotación de algas, peces, crustáceos y mamíferos marinos.
huapi.gif (25364 bytes)La agricultura sólo es posible en las zonas que disponen de riego, como en los valles de los ríos Negro y Chubut y junto al lago Colhué Huapi. El oasis fluvial de mayores proporciones es el del alto valle del río Negro donde las grandes obras de irrigación permiten la práctica de la agricultura en gran escala, con cultivos protegidos de los fuertes vientos por cortinas de álamos; produciéndose frutas de excepcional calidad (manzanas, peras y vid) que se exportan o industrializan en el lugar. Existe también una importante producción hortícola, sembrándose además alfalfa como forrajera.
La actividad minera cuenta como principal riqueza al petróleo, cuya zona de explotación más notable es la de Comodoro Rivadavia, encontrándose también yacimientos en Neuquén (Plaza Huincul), Río Negro (Colonia Catriel), Santa Cruz y Tierra del Fuego. También se explota carbón, especialmente en Río Turbio, hierro en Sierra Grande, turba en Tierra del Fuego, uranio en Chubut, yeso, arcilla y caollín, entre otros minerales.
Las zonas más industrializadas son las del alto valle del río Negro y Comodoro Rivadavia y las industrias más destacadas la petroquímica, del cemento, del aluminio (ALUAR), textiles y derivadas de la pesca.

Hombre patagónico Hombre de zonas áridas

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Región Antártica e Islas Australes

malvi.gif (30020 bytes)Habiendo sido desarrolladas sus características físicas, humanas y económicas al considerar el sector antártico y las islas australes, se encontrará en la sección correspondiente a las provincias, la descripción de cada uno de dichos factores.

 

 

 

 

Hombre antártico

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