
"Creerá Ud. que mi alma encuentra
un vacío que existe en la misma felicidad. ¿Sabe Ud. cuál es?. Pues el no estar en
Mendoza. Ud. se reirá. Hágalo. Pero le protesto que prefiero la vida que seguía en mi
chacra, a todas las ventajas de la culta Europa".
Las palabras del héroe máximo, incluidas en una carta desde su ostracismo europeo, indican lo profunda mente que había arraigado aquí. Mendoza había sido el yunque en que forjó pueblos; su chacra de los Barriales, el anhelado refugio en que deseaba continuar, ya en paz su gesta.
"De mendoza ya se sabe por qué se acordaba: allí había tenido "su ínsula" y ahora deseaba tener allí la "Tebaida" de su renunciamiento; allí habían forjado las armas de su gloria; allí había vivido la única temporada de hogar que pasó con su mujer ; allí nació Mercedes; allí podría vivir en su chacra, bajo un clima delicioso, comiendo ricas frutas y oyendo el agua de las acequias entre los álamos, hasta morir algún día al pie de los Andes, cuyo nombre era para él la clave de su destino excepcional..."·
"Ricardo Rojas"
Tambien informa don Ricardo Rojas en el "Santo de la Espada" que desde 1815, San Martín se dedicaba a fomentar la industria vinícola en Cuyo, sabiendodisertar ante sus amigos cuyanos sobre los vinos de Europa y la manera de producirlos y porque así hablaba, sus enemigos ratificaban contra él la leyenda de que le gustaba emborracharse.
Según don Damiám Hudson, de la que se informa en "Recuerdos Históricos" que:
"Las tierras asignadas al General San Martín y a su querida hija, confiadas por él a un vecino honrado y laborioso de Mendoza, don Pedro Advíncula Moyano, para labrarlas, fueron después de pocos años convertidas en extensos prados artificiales, en huertas de árboles frutales, con muchos miles de álamos, excelente madera de construcción, su regular casa habitación, molinos movidos por agua, etc. Allí el mismo Sr. Moyano, cuidaba la cría de una fina raza de caballos braceadores, cuyos padres le habían sido obsequiados en Chile al Señor General.
El 17 de Agosto de 1998, en la Plaza del Olivo Histórico en las Bóvedas del Depto. de Gral. San Martín, comenzaron los trabajos de mensura para delimitar el terreno que perteneció al Gran Capitán, La histórica "Chacra de los Barriales". La importancia de este cometido está destinado a identificar en forma precisa y oficial, el lugar donde estuvo asentada La Tebaida que el Libertador eligiera para terminar sus útimos días en la condición de labrador.
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Este predio sanmartiniano correspode al rectángulo de las calles Pirovano, Espejo, Ruta Provincial 50 y calle Olivares por el este, en su máxima extensión y en el momento de su venta en 1872, se ve reducida en este mismo punto hasta la calle Correas. De todo lo que perteneció al Gran Capitán, marcan su presencia dos significativos lugares: la plaza del "Olivo Histórico" y Museo Histórico Municipal de "Las Bóvedas", el resto del territorio corresponde hoy a barrios, viñedos y fábricas.

El plano elaborado por agrimensores locales ha sido realizado con técnica artesanal para su mayor similitud con los de su época. Los trabajos, a cargo del Colegio de Agrimensura, fueron desarrollados ad honorem. Se puntualizó que las medidas son practicamente iguales a las determinadas en la primera mensura que estuvo a cargo del técnico chileno José Herrera en 1816. La decisión de mensurar al Chacra fue una iniciativa de los profesionales del zona, la Municipalidad y la Asociación Sanmartiniana. Cabe agregar que este trabajo demandó una compulsa de antecedentes, el estudio de títulos y la consulta con historiadores; lo que enorgullece nos más aún, especialmente teniendo en cuenta que el General fue un precursor de la agrimensura, efectuó el riego de la zona y tuvo una activa participación en el trazado de nuestra ciudad.
Tebaida: Palabra de origen Quechua que hace referencia a una "... finca rural destinada a la labranza, con vivienda rústica y aislada". En la mencionada chacra,alcanza a vivir, terminada la campaña al Perú, entre el 4 de febrero y el 4 de Noviembre de 1823, fecha en que comienza su partida hacia el otrasismo.
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