
Que la ciudad de San Martín fue creada bajo el patrocinio directo del Gran Capitán de los Andes, la única cuyo advenimiento él auspiciara, se desprende de estos antecedentes rigurosamente históricos que dan testimonio de ese privilegiado linaje.Tras el fragor de batallas, luego de la hazaña que aún hoy apabulla con su grandeza, el General de los Andes concebía el trabajo como la más acabada forma de la Libertad. Así lo demuestra su interés en el desarrollo de los Barriales, en su regreso a Mendoza carente de urgencias.
De disímiles características, el gran territorio que a principios de la centuria anterior era denominado "Los Barriales", debido a que en época de lluvia se inundaba literalmente, convirtiéndolo en un verdadero lodazal. Abarcaba una vasta zona al este del río Mendoza comprendiendo los actuales departamentos de: San Martín, Rivadavia, Junín y Santa Rosa.Desde el sur las bajas tierras eran inundadas por el río Tunuyán; azotadas por el viento de la estación seca, desprendía sedimentos que se depositaban en el norte, originando cuencas deprimidas con salitrales alternados por elevaciones medanosas. En ese escenario se desarrollaría una casi ignorada gesta, ofreciendo entonces un desafío a la imaginación y al trabajo creador.
Al finalizar la campaña libertadora, San Martín se instaló en Los
Barriales edificó su casa de aspecto bastante extraño: Las Bóvedas y su chacra. La zona
del Retamo al Norte en la que se formó el actual departamento de San Martín con la
antigua denominación de Villa Nueva de los Barriales, durante el año 1818 y a fines del
mismo, se proseguía con toda la actividad los trabajos en la región, continuando con la
apertura de caminos, canales, etc.de acuerdo con el plan trazado anteriormente por el
mismo Gran Héroe. Estos trabajos se efectuaron por intermedio de prisioneros de guerra,
la mayoría de los cuales se establecieron en el departamento y tambien con vecinos de la
zona. Preocupado por el aislamiento de las nuevas explotaciones, fue el Gral. San Martín
el que procuró dotarla de un buen camino. El Libertador encargó el proyecto de la nueva
vía a Alvarez Condarco, y fue ejecutada por Juan de Dios Migues, la misma no debía
alejarse más de dos o cuatro leguas de su empalme con el Algarrobo Grande, debiendo ser
recta y sin tortura al unirse al otro camino. Seguramente pesó en el ánimo de San
Martín la necesidad de contar con un más cómodo acceso a la capital de las Provincias
Unidas
En el Libro de la Fundación de San Martín, de Anzano Hugo Barbani, el autor se ha ceñido con natural justeza a los hechos que presenta, para demostrar que el General San Martín fué el fundador de la ciudad epónima. Lo consigue ampliamente sin otros recurso que la verdad sencillamente expresada y probada con reflexiones cuya inteligencia ilustra y adquiere legítimo valor de enseñanza. La figura del héroe asume en las páginas del libro magnificencia civil. El hombre de armas, viajero de la gloria desde Bailén a Chacabuco, soldado legendario de empresas de libertad, organizador de ejércitos, y gobernador austero...la importancia que su presencia tuvo para la animación agrícola e industrial de la tierra que soñara para vivir la última etapa de su existencia. Ese inesperado labriego, cargado de honores, parecerá cosa imropia de la magnitud del Santo de la Espada, pero no olvodemos que de él es la frase:
"Haz las
cosas pequeñas como si fueran
grandes y aprenderás a hacer las grandes
como si fueran pequeñas".
Para el Protector del Perú, cultivar cincuenta hectáreas y trabajar su molino debió ser una cosa pequeña, pero seguramente, respodiendo con lealtad a su pensamiento, las cultivó con el mismo concepto de grandeza con que afrontara sus hazañas inmortales. La semilla es pequeña pero con ella se puede llenar de trigo al mundo. San Martín, semilla de libertad, floreció en amplios espacios de América haciendo libre a millones de hombres.
Himno al General San MartínEl buen vecino de Mendoza, el gobernante de costumbres circunspectas, el marido y padre cariñoso, es el mismo que dió un inmortal guión de gloria nuestra existencia Nacional; el mismo vecino que labrara su bien ganada tierra y pusiera jalones de adelanto en la agricultura y la industria de la antigua Barriales. Bravo como un león en las campañas militares, fue tierno en su hogar, amable y tolerante con la gente que con él compartía las horas sociales de la vieja aldea mendocina. Mendoza es la única provincia que tiene el privilegio de haberlo visto así. Por eso su figura tiene entre nosotros un grato sabor familiar que agranda sus méritos ubicándolos en el corazón y la reverencia patriótica.
Antonio Ferrer