¿POR QUÉ AJEDREZ?

"EL AJEDREZ ES EL GIMNASIO DE LA MENTE ".

El ajedrez es descrito por varios como una ciencia, un arte y un deporte. Tiene la virtud de estar totalmente libre del elemento de la suerte: el resultado de cada juego depende enteramente de la habilidad de los jugadores. Un joven que juega al ajedrez pronto aprende que él o ella no puede culpar de un incidente a cualquier persona. Los resultados son totalmente debidos a sus propias capacidades y esfuerzos, y un joven debe tomar la responsabilidad de si mismo y de sus propias acciones. La victoria se gana y asi puede ser disfrutada como realización personal.

Un joven que participa en un programa del ajedrez desarrolla el pensamiento crítico; capacidades de la lógica, del razonamiento y de problema; habilidades de la memoria, de la concentración y de la visualización; confianza; paciencia; determinación; equilibrio; expresión de si mismo; y buen sportsmanship. Y quizás más importantemente, los jovenes que participan en el programa mejoran su autoestima.

Cada uno asocia a un buen jugador del ajedrez con una buena mente. Un joven que sabe jugar un buen juego del ajedrez tiene pruebas de sus capacidades mentales ¡y nadie puede eliminar eso! En cuanto un joven tiene éxito en la competición intelectual, derrotando a sus opositores, comienza a creer en si mismo.

Investigación sobre el Ajedrez y la Lectura:

En 1991, con financiamiento de la Corporación IBM, se realizo un estudio conducido por un psicólogo educativo comisionado a mirar el efecto de aprender lectura y jugar ajedrez. En una vecindad de New York económicamente perjudicada, los estudiantes del distrito 9 históricamente han calificado como el nivel más bajo en lectura y matemáticas de los 32 distritos de New York. Los resultados eran significativos. Los niños en el programa de mostraron un aumento, tras un año y medio, de 5,37 puntos del porcentaje contra el promedio nacional. Los aumentos eran determinantemente impresionantes entre los niños que comenzaron con los niveles iniciales bajos o medios. El grupo de lectura no mostró ningún aumento.

El mismo psicólogo educativo que condujo el estudio de 1991, ha terminado recientemente un estudio similar en seis ciudades de los E.E.U.U. durante dos años. En el estudio actual, dos salas de clase fueron seleccionadas en una de cada cinco escuelas. En una sala de clase dieron a los estudiantes la instrucción en ajedrez y practicas de razonamiento en la otra. Las notas de los jugadores del ajedrez y los estudiantes de las practicas de razonamiento eran aproximadamente iguales al principio del año escolar. Los estudiantes en el programa del ajedrez obtuvieron un registro perceptiblemente más elevado en el final del año. Debe observarse que mientras que los estudiantes en el grupo "A" tomaron lecciones de ajedrez, el grupo de control "B" tenía instrucción adicicional en la educación básica. El profesor del grupo de control "B" estaba libre de utilizar el " período de ajedrez " de la manera que desease, pero el período fue utilizado generalmente para la lectura, las matemáticas o la instrucción social de los estudios. Los grupos de control tenían así un poco más de instrucción en la lectura que los grupos del ajedrez. Incluso así, los grupos de ajedrez mejoraron en las pruebas posteriores de lectura. Los aumentos en los grupos de ajedrez fueron muy impresionantes.
 

"VALOR EDUCATIVO DEL AJEDREZ"

IDENTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD:

En el ámbito de la educación se han venido produciendo, hoy más que antes, ciertos fenómenos tales como conflictos estudiantiles, deserción escolar, bajo rendimiento en el proceso enseñanza - aprendizaje, desinterés por el estudio, escepticismo ante el valor del conocimiento, inconsciencia respecto de la capacidad histórica del hombre, ineptitud para expresar con propiedad los pensamientos, deficiente capacitación técnico - laboral desvinculación entre la escuela y su contexto socio - económico, etc.

El examen de fenómenos del tipo de los aquí ejemplificados revela que se trata de signos de manifiesta contradicciones sociales entre las que se encuentra un desequilibrio entre, por una parte, el tratamiento educativo al que han sido sometidos los educandos y, por otra parte, los requerimientos derivados de la actual realidad social. En esta opinión concuerdan los especialistas en la materia.

Lo anterior implica que existe la necesidad de abandonar aquellos modelos educativos que ya han sido rebasado por las circunstancias, para substituirlos por otros que correspondan, con un alto grado de compatibilidad a los requerimientos de una sociedad, en particular de una juventud, cuyo desarrollo cultural reclama actualizadas y más eficaces fórmulas de resolución de los problemas educativos.

MARCO DE REFERENCIA:

Ante tal coyuntura, el Estado Mexicano ha respondido iniciando una resolución educativa que entre otras cosas, incluye el uso de nuevos medios para ponerlos al servicio de la acción educativa.

Existen recursos que contienen considerables potenciales educativos y que se han mantenido al margen del proceso educativo formal. Vale la pena emplear tales recursos para fortalecer la acción educativa y para actualizarla. Entre tales recursos está el ajedrez. Veamos por qué:

El ajedrez es pura y simplemente un deporte; no obstante ello implica contenidos educativos, lógicos, psicológicos, sociológicos y políticos de tal naturaleza que, que por la extrapolación de las tendencias constantes que se manifiestan en la actividad ajedrecística, pueden inducir en modelo de acciones aplicable a otros campos de la cultura.

Las siguientes razones dan consistencia a la anterior aseveración:

A) DE ORDEN EDUCATIVO:

Uno de los fines que orientan la revolución educativa es el de "que se enseñe a pensar por cuenta propia..., a analizar problemas", todo ello a partir del desarrollo de las capacidades de saber y hacer" que posee el hombre. Pues bien el aprendizaje y el ejercicio del ajedrez favorecen el pensamiento autónomo y adiestran en la resolución de problemas.

El ajedrez no es, en sí, un instrumento de educación formal. Empero, si se toman las características de este juego y se proyectan, una a una, al campo educativo, se constata que ahí se convierten en otras tantas funciones educativas.

A mayor abundamiento téngase en cuenta que el ajedrez crea hábitos de estudio, estimula la actitud de proceder con método y fomenta el deseo de superación mediante el conocimiento, de lo que se sigue que dicho deporte favorece la acción educativa. No de otro modo se explicaría por qué otros países enfocan el ajedrez desde el punto de mira de la educación.

En Moscú, Leningrado, Riga, Cheliabinsk y otros centros culturales de la URSS, el ajedrez se ha incorporado, particularmente desde 1980, a las acciones educativas extracurriculares en las escuelas de nivel básico y en los y en los palacios de los pioneros.

En Yugoslavia se realiza (en 1980 se hallaba en su sexta etapa) un plan escolar que, entre otras cosas, pretende determinar la correlación que existe entre el cultivo del ajedrez y el rendimiento escolar.

En la República Federal de Alemania, la República Democrática de Alemania, Francia y Suiza se han producido interesantes ensayos en las escuelas para estudiar la relación que existe entre el ajedrez y la educación.

Estas reflexiones, inferidas de los hechos, fundamentan la tesis de que el ajedrez es aprovechable como valioso auxiliar en el proceso educativo.

B) DE ORDEN LÓGICO:

El razonamiento es algo inherente al quehacer ajedrecístico.

En el ejercicio del ajedrez entran en juego numerosos métodos de razonamiento tales como la educación, la analogía, el de relación causal, la comparación, la división, la clasificación y otros.

El jugador de ajedrez ha de tomar decisiones que son precedidas de una cuidadosa reflexión. "Estas decisiones traducen en los hechos la validez de un razonamiento. De ello deriva uno de los valores más acusados del ajedrez; el jugador puede corregirse; hacer su autocrítica; teoría y práctica hacen una unión armoniosa".

Es factible, pues, utilizar el ajedrez para propiciar el desarrollo del pensamiento lógico.

C) DE ORDEN PSICOLÓGICO:

No es posible concebir la práctica ajedrecística sin dar por supuesto que en ésta intervienen la atención, la memoria, la abstracción la compresión, la asimilación de conceptos, la actividad racional para resolver problemas, las motivaciones lúdicas, los impulsos agonísticos, la tendencia a disfrutar de un placer, etc.

La puesta en marcha de todos y cada uno de estos procesos actúa, en mayor o menor grado, en la integración o en la modificación del carácter.

El doctor Reuben Fine, psicoanalista y ajedrecista, después de estudiar el fenómeno, afirma: "Los deportes llevan inherente un proceso de nivelación; en la pista de atletismo, en el campo de béisbol, ante el tablero, todos los hombres son iguales. En el ajedrez, sin embargo, existe un factor adicional que lo diferencia de otros deportes: hay una pieza de valor distinto al de todas las demás y en torno a la cual gira la partida. La presencia del rey permite un proceso de identificación que va más allá de lo que puede darse en otros deportes. En este sentido, el ajedrez propicia una vigorosa afirmación de la personalidad" (Fine, Reuben. Psicología del jugador de Ajedrez. Ed. Martínez Roca. Barcelona. 1974).

De lo anterior se sigue que entre las acciones que tienden a modificar en un sentido dado la personalidad, puede figurar, con eficacia, la práctica del ajedrez.

D) DE ORDEN SOCIOLÓGICO:

- El ajedrez sucita las relaciones de grupo.

- Algunas de las características que distinguen al ajedrez y que antes, grosso modo, se han expuesto, hacen de este deporte una fuerza que puede devenir vector de pensamiento y de conducta congruentes con los valores históricos que propugna la sociedad mexicana.

- Los "deportes reglados ( el ajedrez es uno de ellos )... combinan la espontaneidad del juego con el cumplimiento de las normas que comporta...; tienen una función esencialmente socializadora..." (Educación, Diccionario de las Ciencias de la. Ed. Santillana México. 1983).

E) DE ORDEN POLÍTICO:

- "El deporte del ajedrez posee ciertas características que permiten equiparlo con la política en lo que se refiere a planificación y ejecución, (ambas) dentro de lo real". (Engel, Norbert. op. c.).

- Se ha visto, que el ajedrez comporta una forma pura de "méritocracia", esto es, pese a que el carácter de su material es altamente jerarquizado, es el mejor deporte para excluir todo privilegio dado por la posición y el carácter iniciales (de los elementos) del juego.

Es así como en esta estructura altamente jerarquizada, un modesto peón puede llegar a ser la pieza más fuerte en dicho juego... El ajedrez parece ser portador de estructuras que Occidente quisiera imponer a la realidad" (1d).

- El ajedrez hace que el jugador asimile el principio de que deben respetarse las normas del juego. La actitud de pensamiento fincada en tal principio puede ser transferida a otros sectores de las relaciones sociales dentro de un estado de derecho.

- En el ajedrez las tendencias agresivas se traducen en esfuerzo para triunfar en noble lid. De este hecho pueden derivarse reflexiones tendientes a fortalecer la convicción de que es posible encauzar conscientemente la agresividad para que se transmute en motivación de una lucha en pro de mejores condiciones de convivencia humana.

- Debido a causas que son bien conocidas, la población nacional, la juventud en particular, ha sido inducida a emplear su tiempo libre (y aún a distraer el no libre) en diversiones de un nivel cultural cada vez más bajo. El Estado Mexicano dedica esfuerzos y recursos a la empresa de superar ese fenómeno de regresión ofreciendo a la sociedad una amplia gama de alternativas de recreación dignas. El ajedrez posee las virtudes suficientes para ser una opción más en esta empresa.

- Los medios masivos de comunicación, que están al servicio de los intereses sustentados en una sociedad de consumo, estimulan a la juventud para hacerla adicta a diversiones que reclaman cuantiosas inversiones pecuniarias. Esto da lugar a sentimientos de frustración entre los jóvenes de las clases populares ya que sus condiciones económicas no les permiten el acceso a ese mundo. En cambio, el ajedrez es una recreación de alto rango cultural y no es oneroso ya que su práctica no requiere de un equipo costoso y esto lo pone al alcance de todos los que quieran practicarlo.

De lo expuesto bajo el título de "marco de referencia", se infiere que es útil probar el grado de eficacia del ajedrez como auxiliar en el proceso educativo formal. Este es el objetivo a cuya relación tiende el presente proyecto.

El ajedrez es herramienta para el desarrollo de habilidades intelectuales.

¿Que ventaja puede ofrecer la practica del ajedrez? Ayuda al desarrollo de:

* la abstracción,

* la visualización espacial y cronológica,

* la capacidad analítica,

* la intuición,

* la imaginación,

* la lógica,

* la concentración,

* la memoria,

* la atención,

* la capacidad para organizar ideas,

* la capacidad de decisión,

* la creatividad,

* la capacidad de autocrítica,

* la paciencia,

* la capacidad para comprender las intenciones del otro, y además

* modela la voluntad y estabiliza emociones.

Como observamos, el ajedrez desarrolla habilidades intelectuales, así como la afectividad. En cuanto a esta ultima, el ajedrez es un excelente medio para desahogar positivamente la agresividad y estabilizar emociones. Es también un medio de expresión creativa, pues requiere la creación de un estilo propio de juego. Incita a la paciencia y modela la voluntad, pues requiere de un deseo firme de ganar. Estimula la capacidad para ser independiente y tomar las propias decisiones, pues en la partida casi no se manejan reglas fijas que resulten en solo una respuesta correcta, sino hay que decidir. Dice Botvinnik (ex campeón del mundo): "Decidí que lo primero que debía fomentar en mis alumnos era el modo independiente de actuar". Asimismo, induce a la capacidad de autocrítica, pues se avanza mirando hacia los propios errores.

En cuanto a las habilidades intelectuales, el ajedrez desarrolla la abstracción, atención, concentración, memoria, intuición, imaginación y capacidad analítica, entre otras. Guil Russek (campeón del nacional selectivo 1996) nos dice: "Es una sana disciplina de esparcimiento en el tiempo libre, ya que promueve, con una guía adecuada, elementos valiosos en la educación integral del aficionado del juego. Estimula pues, tanto el pensamiento racional y analítico, como el imaginativo y el intuitivo". Para entender las habilidades intelectuales que provoca, pasemos a explicar el proceso de razonamiento propio del ajedrez.

Para empezar, encontramos que la partida de ajedrez se divide en 3 fases:
a) apertura
b) medio juego
c) finales

Cada etapa tiene demandas particulares de razonamiento. Encontramos dos tipos de pensamiento básicos en el ajedrez: la estrategia y la táctica. La primera es el plan a seguir, las ideas principales. Es mas propia de la apertura y del medio del juego. En cuanto a la segunda, trata del establecimiento de jugadas especificas para lograr un determinado fin.

La estrategia es, fundamentalmente, un sistema abierto en cuanto a la resolución de problemas. Se requiere de un pensamiento divergente y heurístico. Exige de mucha creatividad y la valoración de la posición es fundamental.

La táctica, en cambio, solicita mas atención en los detalles, es un sistema mas cerrado y precisa de mayor concentración, de una muy elevada capacidad de abstracción, visualización espacial y temporal.

En la partida, el pensamiento divergente y el convergente se entrelazan. La facultad analítica la encontramos en la elección de una jugada correcta, merced a una cadena de razonamientos lógicos. Pero, como elegir la jugada correcta entre muchas posibilidades? La intuición aquí es fundamental, pues es lo que permite al ajedrecista evaluar una posición y escoger una buena jugada basándose en su impresión.

La heurística es la que predomina en el pensar ajedecistico, como nos dice Lindsav. Sin embargo, el algoritmo puede manifestarse en algunos finales de partida.

El ajedrez es un continuo entre asimilación y acomodación. Demanda aprenderse aperturas y problemas típicos (asimilación), y también captar y comprender el patrón de las relaciones existentes entre las piezas para saber aplicarlos acomodación en situaciones similares, pero en el que se presenta el mismo tipo de relación.

Concluyendo, podemos encontrar en el ajedrez una disciplina muy benéfica para el desarrollo integral de los estudiantes. Concerniente al desarrollo de actividades intelectuales, es un medio adecuado para adiestrar a la mente en el razonamiento analítico y en la capacidad para tomar las propias decisiones. Además, es excelente para el desarrollo de la atención, la concentración, la memoria y la intuición. En cuanto a lo afectivo: promueve la creatividad, la iniciativa, la decisión. Aunque casi no maneja el algoritmo, como suele hacerse en matemáticas, ofrece muchas posibilidades para comprender las relaciones que existen entre los elementos (piezas), desarrollando el pensamiento analítico; y, de esta forma, facilita la comprensión de las fórmulas y no solo su memorización.

En fin, falta mucho para profundizar en tan interesantisimo tema, este es tan solo la justificación del proyecto.