LA VIA PUBLICA

       Por vía pública, entendemos el sistema integrado por carreteras, caminos, calles, sendas, plazas, parques, etc., de dominio común y público, necesario para la circulación de peatones, conductores y vehículos.

       Se desprende de esta definición que la vía pública es el hábitat natural del hombre, donde realiza muchas de sus actividades, permanece gran parte de su tiempo y desarrolla una compleja trama de relaciones sociales. La sociedad moderna, con los adelantos tecnológicos y una gran concentración poblacional en las ciudades, hace que se torne cada vez más hostil para el hombre, y que en ella reciba la mayor cantidad de agresiones.

      Surge entonces, la necesidad de reglamentar el uso de la vía pública con el propósito de preservar los derechos esenciales: el derecho a la vida, a la salud, a la libertad, a la propiedad, a transitar y a trabajar.

      Todos somos usuarios de la vía pública. Como tales, somos activos protagonistas del tránsito que en ella se desarrolla. La responsabilidad de un adecuado ordenamiento de nuestro "espacio común" comprende a todos: peatones, conductores y autoridades competentes, que comparten el compromiso de transformar el tránsito en una situación social saludable.

      Las causas que producen los accidentes de tránsito y que está en nuestras manos modificar, son variadas y complejas. Su saldo, traducido en pérdidas materiales y humanas, ha convertido a este flagelo de la vida moderna en una "plaga de fin de siglo", reconocida por la Organización Mundial de la Salud, como la principal causa de mortalidad en los países industrializados, sólo comparable a las cifras de muertes producidas por enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Tránsito y Transporte.

     Es necesario diferenciar estos conceptos entendiendo por TRANSPORTE "la acción de trasladar a una persona o cosa de un lugar a otro". Constituye un servicio, una prestación, una asistencia; de ahí, que tenga características netamente comerciales y por ende, un propósito de lucro. TRANSITO es  un concepto más amplio y se entiende por tal, "la acción de desplazarse o trasladarse de un lugar a otro"; implica el uso de la vía pública y es sinónimo de circulación. Transitar no siempre significa transportar "cosas", ya que un peatón, un ciclista, un conductor, no necesariamente transportan, pero si transitan.

El Tránsito y sus tres factores.

     El tránsito es la acción de desplazarse o trasladarse de un lugar a otro  y está compuesto por tres factores: el humano, el vehicular y el ambiental. Estos tres factores se identifican y simbolizan con cada uno de los lados del triángulo de seguridad, conformando lo que se denomina, clásicamente, la "trilogía vial".

 

TRILOGIA VIAL

 

FACTOR VEHICULAR

FACTOR AMBIENTAL

 

FACTOR HUMANO

 

                                        

     Sólo existen estos tres factores en el mundo del tránsito, pero planteados así se nos presentan estáticos, sin relación de interdependencia. Aquí aparece en escena un elemento que proyecta a los factores dinámicamente, les da vida, los interrelaciona. Este elemento que se agrega a los tres factores como componente del tránsito se denomina "CIRCULACION".

     Precisamente, es la circulación el elemento que dinamiza a los tres factores, alterando su estática.

     Por ello, cuando giramos la llave de contacto en un vehículo o nos ponemos a caminar, no sólo nos estamos poniendo en movimiento, sino que simultáneamente ponemos en marcha los tres factores del tránsito.

     Estos tres factores que se nos presentaban estáticos antes de girar la llave o comenzar la marcha, ahora nos envuelven y nos brindan el contexto dentro del cual nos vamos a movilizar, tomando contacto con el factor humano (el hombre), factor vehicular (los vehículos) y el factor ambiental (la vía pública).

     De esta manera el hombre debe propender ininterrumpidamente a mantener, en un grado aceptable, las condiciones necesarias de seguridad capaces de permitirle un adecuado desenvolvimiento en la vía pública.

     Hombre, vehículo y medio ambiente, se interponen en el camino de las fáciles soluciones; hombre, vehículo y medio ambiente "aportan" lo suyo a la problemática mundial de los accidentes de tránsito.

     Basta recordar que el parque automotor crece constantemente, que la infraestructura vial queda atrás, que caminos que fueron diseñados para un determinado volumen de tránsito y que fueron declarados "verdaderas obras de arte de la ingeniería moderna", en poco tiempo se convirtieron en torpes y anticuadas vías, mientras que el vehículo desarrollando altísimas velocidades acrecientan la tasa de accidentes y convierten, paradójicamente, más insegura la vía pública.

   Y sobre todo ello, el hombre. El hombre peatón que no respeta ni mínimamente las normas que han sido establecidas para su propia seguridad. El hombre conductor a quien poco le importa su capacidad para el manejo, su condición psicofísica, que poco repara en la condición técnica de su vehículo y la calidad de sus componentes; a quien no le importa un simple redibujado en un neumático o que las luces estén descompuestas, que el alineado de la dirección se efectuará cuando "se tenga un poco de tiempo", que considera que los cinturones de seguridad son pavadas, que no le importan los cabezales, el poco freno y la colocación adecuada de los retrovisores, entre otros aspectos.

    Todo ello conforma la problemática del tránsito. La modernidad y comodidad buscada en la interrelación hombre, vehículo y vía pública, motiva simultáneamente, sin una coordinación sistemática, distorsiones en la calidad de vida pretendida.


   FACTOR HUMANO
   FACTOR VEHICULAR
   FACTOR AMBIENTAL