LA MECANICA DEL AUTOMOVIL

     El automóvil es un vehículo capaz de autopropulsarse, gracias a un motor, que le suministra la energía necesaria para su movimiento.

Si necesita REPARACIONES, hagalas antes de salir.

     Desde el tiempo de los primeros vehículos autopropulsados, se vislumbró la necesidad de que los mismos reunieran, por lo menos, las siguientes condiciones: facilidad para desplazarse, confort para los usuarios y mecánica confiable.


   EL MOTOR
   LA TRANSMISION Y DIFERENCIAL
   EL EMBRAGUE
   LA CAJA DE CAMBIO
   LA DIRECCION
   LA SUSPENSION
   LOS NEUMATICOS

 

EL MOTOR

     El "motor" es el sistema que proporciona la fuerza motriz, que permite el movimiento. Puede estar compuesto por cuatro o seis cilindros dispuestos en línea, opuestos, o en "V". Generalmente está situado en la parte delantera del vehículo, que se propulsa por medio de las ruedas delanteras.

     Cuando el vehículo lo hace a través de las ruedas traseras, se dice que el automóvil es de tracción trasera.    

     Los tipos de motores más comunes son de gasolina y diesel.

     El motor de gasolina consta de una serie de cilindros , cuyo número varía según el tipo de propulsor. En estos están situados los pistones móviles, que cierran la parte inferior del cilindro. Una vez encendido el motor, el pistón de cada cilindro aspira la mezcla de gasolina y aire del carburador (fase de admisión). El cilindro se llena de la mezcla y el pistón lo comprime. Al alcanzar cierto grado de compresión, una chispa eléctrica producida por la bujía, provoca una pequeña explosión haciendo que el pistón baje y empieza el movimiento del coche. Todo esto genera un movimiento continuo de los pistones de arriba a abajo, que se transmite a las ruedas a través de un sistema de transmisión pasando de ser un movimiento vertical a un movimiento circular.

      El motor diesel llamado así por su inventor "Alfred Diesel", a diferencia del gasolina no tiene carburador. Los cilindros admiten aire únicamente, al cual se le inyecta el combustible (gasóleo); produciéndose la combustión por autoencendido y siendo innecesarias las bujías.

 

 

LA TRANSMISION Y DIFERENCIAL

     La "transmisión y diferencial" es la fuerza que genera el motor y regula la caja de cambios, pasa al eje de transmisión o palier y, desde allí, al diferencial, que distribuye el giro entre las ruedas propulsadas.    

    Como indicamos en el apartado del motor, el movimiento que se produce en éste es vertical; el sistema de transmisión es el encargado de convertir ese movimiento vertical en un movimiento circular para conseguir que las ruedas giren, incluso que lo hagan a distintas velocidades en los giros y curvas.

     Este dispositivo está compuesto por el embrague y por la
caja de velocidades.

 

 

EL EMBRAGUE

     El "embrague" es el sistema que permite conectar y desconectar el giro del motor, y hace posible el arranque y el cambio de velocidades. Se lo comanda con el pie izquierdo, por medio de un pedal que libera un disco de fricción, que desconecta el giro del motor de la transmisión.   

     El embrague está compuesto por dos discos, uno unido al motor y el otro a la caja de cambio. Cuando éstos se unen, se transmite el movimiento del motor. El accionamiento del embrague depende de que estén juntos o separados. Si se pisa el pedal del embrague los discos se separan (se desembraga ) dejando de transmitirse el movimiento del disco del motor al disco de la caja de cambio. Cuando se suelta el pedal del embrague se vuelven a unir los discos (se embraga). Esta operación debe ser suave y progresiva; cuando se hace correctamente, se alcanza el denominado punto de fricción. Con el uso, estos discos se deterioran llegando a no unirse con la suficiente fuerza los dos discos y no se transmite toda la potencia del motor ya que llegan a patinar estos.

 

 

LA CAJA DE CAMBIO

     La "caja de cambio" es el sistema de engranajes que adecua la transmisión de la fuerza del motor a las ruedas, adaptándola a las necesidades de la marcha.

     Procedente del embrague, el movimiento que general la acción del motor llega a la caja de cambios donde se encarga de regular la velocidad y enviarla al árbol de transmisión. Esta operación se realiza mediante la palanca de cambio. Al mover ésta, el movimiento llega hasta el eje primario, que lo transmite, por medio de ruedas dentadas, a uno intermediario, que a su vez mueve un tercer eje, llamado secundario. Todo este proceso se desarrolla cuando se mete una marcha. La única variación que hay que reseñar es que la cuarta se mueve sin necesidad de la intervención del eje intermediario ( el movimiento se transmite directamente del eje primario al secundario ). La marcha atrás se consigue a través de un piñón que invierte el movimiento.

     En vehículos de tracción trasera, el movimiento llega al árbol de transmisión, que va unido al psto se modifica en los casos de tracción delantera y total. El contacto con el eje que une las ruedas traseras uente trasero, ese realiza mediante juntas. El último nexo de unión con las ruedas es el dispositivo denominado grupo cónico diferencial. Se compone de un piñón y una corona, que permiten que las ruedas giren a diferentes velocidades.

 

 

LA DIRECCION

     La "dirección" permite al automovilista llevar el vehículo por la trayectoria que él desea.   

     El sistema está compuesto por el volante y las ruedas delanteras, un conjunto de piezas asegura que el coche adopte el rumbo que el conductor desea en cada momento. El sistema utilizado habitualmente es el de cremallera. Detrás del volante hay una columna o eje, en cuyo extremo hay un piñón. Según giremos el volante, ese piñón recorre una cremallera que mueve unas rótulas y bieletas, situadas en el eje que une las ruedas, de manera que éstas se puedan orientar hacia el lugar deseado.

     Este movimiento requiere un esfuerzo manual considerable, que aumenta en maniobras como la de aparcamiento. Para facilitar la conducción se creó la dirección asistida, que permite un menor esfuerzo muscular al manejar el volante. La dirección asistida funciona a través de una bomba, accionada generalmente por el motor, un depósito de aceite y las correspondientes tuberías y manguitos. Con el motor al ralentí, la bomba envía un chorro de aceite que proporciona un rápido giro del volante.

 

 

LA SUSPENSION

     La "suspensión" es el sistema que permite amortiguar las irregularidades del camino, y mantiene las cuatro ruedas en contacto con el terreno.

     Si el chasis (conjunto de carrocería y motor) estuviera colocado justo encima de los ejes de las ruedas, sin nada en medio, el vehículo no tendría flexibilidad. Ha de existir un sistema que permita cargar sin que el peso afecte a las ruedas, así como por cuestas, desniveles, etc. De ahí, que resulta imprescindible el buen funcionamiento del sistema de suspensión.

     El conjunto muelle-amortiguador se encarga de adaptar al coche a cada tipo de terreno. Los muelles se encogen o estiran según sean las irregularidades del piso (por ejemplo, cuando se circula por un camino de tierra, el vehículo vibra y los muelles se encargan de absorber ese efecto ) . Los avances tecnológicos han llevado a la suspensión independiente a cada rueda -eliminando un eje rígido que unía los elementos de suspensión del tren delantero, por un lado, y del trasero, por otro-, que mejora la adherencia al suelo, especialmente en calzadas en mal estado y curvas.

 

 

LOS NEUMATICOS

     Los "neumáticos" son uno de los elementos fundamentales del vehículo. de su correcta elección y buen estado, dependen factores como el consumo, el confort y, lo que es más importante, la seguridad. Cuando los fabricantes de automóviles deciden el juego de neumáticos para uno de sus modelos, eligen los que representen un equilibrio razonables entre seguridad, consumo y confort.

     A la hora de cambiar los neumáticos, el conductor tiene que tener en cuenta, además de las características del automóvil, otros factores que influyen, como son el tipo de conducción o las carreteras que frecuenta, valorando según estas condiciones si conviene poner neumáticos con alguna medida diferente al juego de neumáticos de origen.

     La medida del neumático viene dada por la anchura en mm y el perfil o serie. Ambos admiten cierta variación, dentro de los límites que nos permita la llanta, que es el soporte de la rueda. Más anchura aumenta la adherencia, pero también la resistencia al rodamiento y por tanto, el desgaste y el consumo, diminuyendo también la precisión en la conducción. Si lo que se hace es disminuir el perfil o altura, la conducción se vuelve más efectiva y hay más agarre, pero a cambio de disminuir notablemente el confort y la duración del neumático. Por su parte la llanta viene determinada por las características del vehículo, por lo que no se puede poner cualquiera. Normalmente con el cambio de la llanta se busca una mejor estética o un mejor comportamiento "deportivo" del vehículo pero si al hacerlo varía las medidas, necesitará también neumáticos nuevos.   

    El uso indebido de los neumáticos acortan la vida útil del neumático. En éste sentido, el aspecto más importante es el de la presión. Si la presión es inferior a la recomendada, la banda de rodamiento se desgasta por los laterales y se pueden producir pliegues y grietas, también aumenta la superficie de contacto y el consumo de combustible y la goma del neumático (Una presión un 30% inferior a la correcta puede duplicar el gasto de ruedas). Por el contrario si el neumático está excesivamente inflado, disminuye la adherencia y la capacidad de amortiguación con el consiguiente descenso en el confort y la seguridad.

     Además de la presión, hay que vigilar el estado externo del neumático, pues puede indicarnos diversos problemas. Especial atención hay que prestar al testigo de desgaste, que nos indica cuando la profundidad del dibujo es inferior a 1,6 mm. << profundidad mínima que debe tener el dibujo del neumático >>.

Más presión Menor presión Amortiguadores
defectuosos
Fallo
en la dirección
Bloque en las
frenada a alta
velocidad


     Como actualmente la mayoría de vehículos son de tracción delantera, son las ruedas de este eje las que sufren un deterioro más rápido. Para compensarlo, se pueden intercambiar con las traseras, pero no hay que hacerlo si el desgaste es muy acusado puesto que el coche quedaría sin apenas agarre atrás. Si es necesario cambiar los neumáticos se recomienda ponerlos en el eje posterior porque, en caso de una maniobra brusca, delante contaremos con la dirección para actuar.

     Es conveniente recordar que aunque el neumático no se desgaste, el paso del tiempo los va deteriorando y hace que pierdan muchas de sus prestaciones. Su rendimiento depende del coche que use y de su utilización; en función de estas condiciones, un mismo juego de ruedas puede durar entre 5.000 y 40.000 km.