puente de Güer Aike que comunica la ciudad de Rio Gallegos con el resto del territorio. En la mayoría de los ríos no existían estos puentes por lo que eran indispensables las balsas o conocer los pasos"bajos"

Es grande la limpieza que hace Viñas Ibarra entre el 12 y 20 de diciembre, donde tendrá fin su campaña.
La zona recorrida es desde el límite sud de Chile hasta el Lago Viedma. Su regreso a Río Gallegos será el día 21.
Aunque habían desaparecido las columnas de Soto, Argüelles, y Outerelo; todavía quedaba "Facón Grande" en la zona de Deseado, quién siguió levantando peonadas y proclamando la huelga.
Mientras en Santa Cruz la huelga continuaba, en Buenos Aires la FORA sindicalista no había tomado posición con respecto al conflicto, a pesar de enterarse de los fusilamientos.
Los anarquistas de la FORA del V Congreso solo protestaban.
Volvamos a Santa Cruz, Varela va a llegar a Jaramillo (zona norte y estación del ramal ferroviario).
"Facón Grande" había hecho marchar a su gente en dos columnas: una iría para la zona sur de Puerto Deseado y la otra hacia Pico Truncado. Estos huelguistas no atacaron el destacamento policial de Bahía Lana ingresando tan solo a las estancias cercanas para llevarse capones, caballos y rehenes. Por esta causa los estancieros piden ayuda y protección.
Font se dirigió a la estancia "Los Manantiales", luego siguió para la estancia de Clodomiro Gauto, cerca de Pico Truncado. De la estancia "La Guillermina" toma caballos, armas, municiones y víveres. Éste reprocha la actitud que habían tomado los huelguistas al saquear las estancias.

restos del soldado Fischer. A la izq. el rostro de Varela

En la zona de Tehuelches ocurrirá casi el único enfrentamiento armado. Al ver venir el tren con tropa, la columna de Font y estos cruzarán disparos. No se puede precisar que bando comenzó el tiroteo. Allí las tropas sufren la pérdida del soldado Fischer (único militar abatido en forma clara por los huelguistas) y se da la orden de retirada. El tiroteo duró unos cuarenta minutos. Los militares se retiraron regresando a Jaramillo.
Al quedar los huelguistas solos en Tehuelches recogen un gorro de soldado y allí se dan cuenta que habían combatido contra el ejército ¡ No era la policía del territorio a la que habían disparado con ganas por la bronca que le tenían! Aparentemente Font se lamenta porque creían en Varela. Por ello comienza a buscar la forma de parlamentar. Si Varela ya venía con crudeza, mucho peor será su actitud ahora que había perdido un colaborador suyo.
Después de este combate, Meza será el mediador entre Font y Varela. Este irá a Jaramillo a ver a Varela para llegar a un acuerdo: ponerle fin a la huelga si se reestablece el convenio rural y se liberan los obreros presos.
Varela ofrece garantías a los huelguistas si estos se rinden y entregan sus armas. Los obreros aceptan y se rinden el día 22, pero Varela no cumple con el trato.
"Facón Grande" es aislado en un galpón y maltratado por los soldados. Posteriormente lo trasladarán en un camión para ser fusilado en un cañadón.

huelguistas prisioneros trasladados
en una chata (foto extraída del libro
del estanciero Tirachini)

En dicha zona fueron entre treinta y cuarenta los fusilados (entre los que se encontraban "Facón Grande" y Leiva). Sus cuerpos quedaron a 500 metros de la estación. Posteriormente fueron quemados con combustible.

Dos días después de la muerte de Font llegó el capitán de fragata Julio Anaya Torrales, quién no estuvo de acuerdo con los procedimientos del ejército. Allí mismo retiran los prisioneros aún no fusilados y se los remite a los juzgados correspondientes.
Con el fin de la huelga los estancieros se vieron beneficiados ya que los salarios que se les pagarían a los peones habían bajado y estos no podían protestar.
Una vez terminada la operación, la Sociedad Rural de Río Gallegos homenajeó a Varela. Esto fue el 1º de enero de 1922. El militar solo dijo "que a sus tropas las había conducido una noble inspiración" y que él "solo reconocía haber cumplido su deber como soldado de la Nación".

aquí tenemos un elemento curioso. Se trata de una pistola totalmente herrumbrada calibre 32, hallada en el Cañadón de Los Muertos y que perteneciera a un huelguista. Lo intrigante es que su tambor está aún cargado ¿Por qué no disparó? ¿ se entregó confiadamente? ¿Por qué estaba en el Cañadón en vez de ser requisada? Alguna de las personas que la observó señaló que tiene el tambor a medio correr ... es decir no llegó a gatillar en forma completa.-
(gentileza Sra. Mabel Figueroa)

 

cráneo de fusilado. Presenta en un costado el "tiro de gracia"

Había llegado el momento de descanso para los soldados. Después de tantos fusilamientos solo querían estar con una mujer. Por ello Varela les dio permiso para que fueran a un prostibulo. Se informó al local de citas "La Catalana" que irían soldados. Al llegar la primera tanda de estos, cinco prostitutas no los quisieron atender y los corrieron con escobas y palos y les gritaron ¡asesinos, porquerías!

la rural de Puerto Deseado a los pocos años de la Huelga. Todo volvía a "la normalidad"

El griterío les quitó las ganas de todo a los soldados, pero la cosa no quedo así. Intervino el comisario de San Julián el cual se llevó presas a las cinco mujerzuelas. Además de estas valientes mujeres hubo algún otro valiente que en las calles de Rio Gallegos denunciaba a los gritos los atropellos cometidos. Cuando un policía lo fue a hacer callar, este se resiste y a él también lo limpiarán. Algunos pocos estancieros se negaron a ir al homenaje a Varela (como por ejemplo Martinovich).
Aunque en general era comprensible ... había mucho miedo. Tanto era el miedo que mucha gente no quería hablar aún cincuenta años después. Otros sí hablaban en fogones y galpones. La historia sobrevivía con una débil llama. En algún momento cobraría fuerzas. Tal vez el tiempo la escribiría y documentaría. Quizás hasta pueda tener la suerte de resucitar en Internet. Pero ese es otro tema.

La Patagonia "pacificada" ... Varela se va.
(archivo histórico provincia de Santa Cruz)

ac8.JPG (18873 bytes)

el regimiento X ya de regreso
a Buenos Aires y de paseo
(Archivo General de la Nación - dto. doc. fotográficos)

Y así ... de manera cruel pero "definitiva" Varela considera pacificado el territorio nacional de Santa Cruz. En el expediente N° 103 de fecha 14 de enero de 1922, Varela comunica al gobernador del territorio: "Debiendo ausentarme a la Capital Federal por Vapor Asturiano, pongo en su conocimiento que en San Julián quedará a cargo de las fuerzas el Capitán Anaya y en esta (por Rio Gallegos) al Cap. Campos quienes tiene instrucciones reservadas y ordenes para prestar el concurso de las tropas, siempre que el señor Gobernador lo solicite.
Dios guarde a V.S. Teniente Coronel  - Jefe del C/10.

En Puerto San Julián se fusilaron dos personas. Al andar unos cerdos con los cuerpos, nadie comió jamón durante años (foto de época, gentileza Sra. Verde)

Varela se va. Dejará la tropa un tiempo mas. Estos efectivos "huirán" poco después del territorio pero no a causa de ataque alguno (como podrá verse en la página siguiente: Las Venganzas").
Es muy sugerente la frase referida a "instrucciones y ordenes reservadas". Pero es curioso que Varela que había ignorado a Pandolfi (gobernador interino) ahora se molestara en informarle ... al final de todo. Claro, es un militar ... y deja bien asentado que se obrará severamente pero solo bajo orden de la autoridad política correspondiente ("... para prestar el concurso de la tropa siempre que el señor Gobernador lo solicite"). Reaparece el mismo fantasma ... ¿ tuvo entonces la órden política de fusilar en esta sangrienta segunda huelga ? 

Solo nos quedan hipótesis ...
Pero en los hechos aún nos queda un intrigante capítulo ya lejos del sur...

LAS VENGANZAS DE LA PATAGONIA TRÁGICA"

 

A ÍTEM. ANTERIOR:
SEGUNDA   HUELGA 1 de 2

UD. ESTÁ RECORRIENDO:
SEGUNDA HUELGA 2 de 2

RECOMENDAMOS RECORRER: :
LOS VINDICADORES