BIOINDICADORES EN RESTOS HUMANOS DEL CEMENTERIO
PREHISTÓRICO DE JAIME PRATS
(SAN RAFAEL MENDOZA)
(INFORME PRELIMINAR)
Paula Novellino
Ricardo Guichón
A partir de abril de 1.995 comenzamos el estudio de la colección de huesos humanos arqueológicos, provenientes del cementerio indígena prehispánico Jaime Prats (localizado a 70Km de San Rafael y 20Km de General Alvear) depositados en el Museo Municipal de Historia Natural de San Rafael, Mendoza. Estos estudios corresponden a la primer etapa de nuestro proyecto de investigación denominado "Bioarqueología del sur de Mendoza". El objetivo general del mismo es mejorar nuestro conocimiento sobre los grupos que habitaban el sur de Mendoza, así como conocer la interacción de estos grupos con su medio ambiente a partir del estudio de indicadores biológicos de calidad de vida.
Introducción
El hallazgo del cementerio se produjo en 1.988 en la Estancia La Pratolina a orillas de las Barrancas del río Atuel, realizando las tareas de excavación el Dr. Lagiglia y su equipo del Museo. Se trata de un enterramiento colectivo de alrededor de 130 cuerpos, de los cuales sólo 3 fueron hallados en posición primaria. El contexto cultural, cuantitativamente escaso, que se encontró acompañado a los restos consistió en 5 puntas de proyectil triangulares, alargadas y espesas de base plana o ligeramente escotadas, y 2 cuentas de adorno, una tubular y otra simple discoidal. Lagiglia ha sugerido que los restos de este sitio, que cuenta con una primer datación(efectuada sobre colágeno) de LP-404=2040//////////////120 años antes del presente (AP), pertenecerían a grupos de cazadores-recolectores de los bajos del Atuel vinculados al componente cultural Atuel III (Lagiglia 1.994).
Antecedentes de investigación en el Sur de Mendoza
La evidencia arqueológica corrobora la presencia humana en el sur de Mendoza desde hace 10.000 años(Lagiglia 1.968, 1.976, 1.977, 1.978). En el Alto Valle del río Diamante, Gambier ha excavado a partir de la década del 70 varios abrigos rocosos, donde el registro arqueológico recuperado ha sido asociado a grupos cazadores-recolectores temprano, similares en algunos casos a la Cultura de Los Morrillos(Gambier 1.980, 1.985, 1.987). En el Curso Medio del río Atuel las primeras excavaciones principalmente en la Gruta del Indio, permitieron definir una secuencia con cuatro componentes culturales, de los cuales él más antiguo, Atuel IV (11.500 a 9.500 AP), está asociado con fauna extinta. El componente Atuel III, fechado en 3.810 AP(Arcaico o Protoformativo) fue definido de un contexto funerario correspondiendo a grupos cazadores-recolectores del precerámico final. El componente Atuel II, fechado entre el 2.300 y 1.900 AP, habría pertenecido al grupo agricultores incipientes; y finalmente el Atuel I por grupos Araucanizados(Lagiglia 1.968, 1.976, 1.978). Por otra parte, en el Valle del río Grande, las investigaciones comienzan a partir de 1.980 en la Gruta del Manzano, con fechados desde el 7.000 AP (Gambier 1.980, 1.985, 1.987), realizándose en la actualidad excavaciones en una serie de aleros próximos a este sitio, con ocupaciones desde el 4.000 AP(Duran y Ferrari 1.991).
Objetivos
En esta primer esta primer etapa del proyecto, nuestro objetivo general era conocer desde una perspectiva biológica, la dieta, estado nutricional, salud y forma de subsistencia del grupo humano representado en el sitio Jaime Prats.
En la década de los 80 se desarrolló una línea de investigación que demostró las potencialidades de los restos óseos humanos en la reconstrucción de las economías del pasado, tanto en lo que se refiere a inferencias nutricionales y dietarias, como al análisis demográfico y paleopatológico (Huss-Ashmoreycol.1.982, Larsen 1.987, Iscan y Kennedy 1.989). Nuestros estudios se realizaron bajo la perspectiva denominadada por Larsen(1.987) "Bioarqueología", Enfatizando el componente biológico humano del registro arqueológico. En este nivel de análisis, los restos esqueletales son considerados como registros acumulativos de eventos nutricionales y enfermedades, así como de demandas mecánicas y patrones de actividad para el individuo y la población (Thomas 1983 en Larsen 1987).
Para concretar nuestro objetivo general, y de acuerdo a esta línea de investigación, se revelaron los siguientes indicadores biológicos
a)como indicadores de dieta el desgaste dental y caries; enviándose, además, a analizar muestras para obtener valores de Delta Carbono 13 (para diferenciar plantas silvestres de las cultivadas)
Desgaste dental: es el resultado natural de estrés masticatorio sobre la dentición en el curso de las actividades tanto alimenticias como tecnológicas(Powell 1.985).
Caries: esta enfermedad puede ser caracterizada por una desmineralizacion focal del tejido duro del diente por ácidos orgánicos resultantes de la fermentación de bacterias procedentes de dietas ricas en hidratos de carbono(Larsen 1.987).
b)para evaluar el éxito adaptativo mediante la caracterización de la salud: hipoplasia dental e hiperostosis porótica
Hipoplasia dental: Es un defecto en el desarrollo del esmalte dental, debido fundamentalmente a insuficiencia nutricional ( Larsen 1987 )
Hiperostosis porótica : se caracteriza por una porosidad presente en la porción superior de las órbitas y en la bóveda craneana. Las lesiones producidas durante esta enfermedad están asociadas a condiciones de anemia, de vida a deficiencias nutricionales, enfermedades infecciosas o de origen genético (Stuart-Macadam 1985)
Como ya hemos mencionado, los escasos materiales culturales recuperados en el cementerio Jaime Prats, indicarían la presencia de grupos cazadores-recolectores ( Lagiglia 1994). En nuestro trabajo recurrimos al registro biológico humano como una guía independiente para discutir (en términos generales) la asignación del sítio a las formas clásicas de subsistencia cazadores-recolectores o agricultores. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la realidad debió haber sido más compleja, y por lo tanto situaciones de transición o de interacción pudieron estar reflejadas por tendencias intermedias.
Siguiendo a Cohen (1989) podrían esperarse diferencias en la presencia de algunas patologías en poblaciones que participaron la caza-recolección por un lado, y la producción de alimentos por otro.
Una dieta de cazadores-recolectores se podría caracterizar por un componente de proteínas animal mayor, en comparación con la que mantenían los grupos agricultores. A pesar de que tal textura de la dieta de los primeros puede describirse como dura, no podemos ignorar la existencia de métodos de preparación de alimentos y el posible uso de la dentición como instrumento (Larsen 1985) . Por otro lado la dieta de un grupo agrícola tiene como componente alimenticio principal a los vegetales. En esto casos, la ingesta de alimentos de texturas blandas asociadas a métodos de preparación de granos y tubérculos más elaborados puede inducir la mayor aparición de caries y menor desgaste dental.
Así, es posible plantear ( Lukacs 1989; Molnar 1971; Huss-Ashmore 1982) una serie de expectativas esperadas para cada uno de los marcadores a estudiar. Esperábamos encontrar en un grupo de economía cazadora-recolectora bajas expectativas en la presencia de caries, hipoplasia dental e hiperostosis porótica, y altas en cuanto a desgastes dental. Mientras que en un grupo agricultor, por las causas enunciadas más arriba, esperábamos caries, hipoplasia e hiperostosis en frecuencias comparativamente más altas, y menor desgaste dental que los anteriores.
Un problema, no resuelto aún, es la contemporaneidad de los materiales en estudio, ya que contamos con un solo fichado de los estratos superiores. Por lo tanto hasta que no se realicen nuevas determinaciones, asumimos como supuesto que el cementerio de Jaime Prats constituye una muestra representativa dentro de un lapso acotado de tiempo en la región. En relación con esto último probablemente deberíamos considerar que el sitio halla sido utilizado por cazadores-recolectores y agricultores en diferentes momentos. Estos problemas están señalando que este estudio se encuentra en los primeros pasos dentro del desarrollo de un proyecto más abarcativo de la historia biológica de las ocupaciones humanas del sur de Mendoza, que se integran al Proyecto Arqueológico dirigido por el Dr. Lagiglia (PID-CONICET 3718/92).
MATERIALES Y MÉTODOS
Antes de comenzar con el estudio específico de los indicadores biológicos a relevar, nuestro primer paso consistió en el acondicionamiento del espacio físico de Departamento de Antropología Biológica del Museo, así como el ordenamiento de la colección osteológica de Jaime Prats.
Del total del material recolectado en el cementerio, se analizaron los cráneos de individuos cuyas condiciones de preservación permitieron el relevamiento de algunas de las variables consideradas, realizándose el correspondiente inventario para cada cráneo, siendo la muestra total relevada de 38 cráneos. En forma separada se estudiaron 22 mandíbulas, de las cuales solo 4 poseían asociación a un cráneo. En cada uno de los individuos a estudiar se relevaron las siguientes variables: desgaste dental, presencia de piezas dentales, caries, hipoplasia dental y hiperostosis porótica en órbitas. Además se remitieron muestras para realizar determinaciones de dieta por medio de isótopos estables (INGEIS, Bs. As.).
Las determinaciones de sexo, edad, y las variables ya mencionadas fueron registradas teniendo en cuenta estandarizaciones recomendadas por la Paleopathology Association (Buikstray y Ubelaker, 1994).
Con la finalidad de analizar la variación intrapoblacional, en esta parte de la investigación , se estudió la distribución porcentual de cada una de las variables con sus respectivos estados en función del sexo. Para acotar la variación etaria, solamente se consideraron individuos adultos (de ambos sexos).
RESULTADOS
La mayor parte de la muestra, 68% (26 individuos), fue asignada al grupo adulto (entre 35-49 años de edad).
GRUPO DE EDADES |
||||
SEXO |
20-34 |
35-49 |
+50 |
TOTAL |
MASCULINO |
1 |
15 |
5 |
21 |
FEMENINO |
5 |
6 |
1 |
12 |
INDETERMINADO |
_ |
5 |
_ |
5 |
6 |
26 |
6 |
38 |
|
Hemos observado que, en promedio, se encontraron presentes un mayor número de dientes en los malares que en las mandíbulas (60% vs 41%). Las de esta variación están en relación con el mayor número de piezas ausentes post moetem (33% vs 23%) y sin condiciones de análicis ( 23% vs 15%) Que se registran en las mandíbulas vs malares respectivamente. Es destacable el hecho de que las piezas dentales perdidas en forma premortem es baja.
En cuanto al desgaste dental, a pesar de que el total de la muestra presenta alto grado de desgaste comparativamente este es mayor en el grupo masculino que en el grupo femenino .
Respecto a las caries, registramos con una baja frecuencia en la presencia de caries (16%) en términos generales, destacando que el grupo femenino presentó mayor número de caries por individuo.
Por último, no se observaron casos de hiperostosis porótica en el techo de ambas órbitas, ni líneas de hipoplasia dental
CONCLUSIONES
De acuerdo a los resultados obtenidos podemos indicar que, mayoritariamente, el cementerio corresponde a individuos con baja presencia de caries, hipoplasia dental e hiperostósis porótica, y alta en cuanto a desgaste dental. Según lo planteado en la introducción, estas tendencias se corresponderían con las esperadas para grupos con forma de subsistencia del tipo de cazadores-recolectores. Por lo tanto, si el total de la muestra estudiada corresponde a un segmento espacial y temporal mente acotado, las frecuencias obtenidas estarian reforzando las inferencias realizadas a parir de los restos materiales encontrados ( Lagiglia 1994) .
Este estudio nos permitió iniciar una tarea de actualización de la información disponible y formulación de nuevas preguntas relacionadas con la forma de subsistencia dieta y estado nutricional en el sur de Mendoza. En trabajos futuros posiblemente será necesario que nos planteemos otros factores, tales como métodos de preparación de alimentos, posible uso de la dentición como instrumento, inclusión de elementos abrasivos el la alimentación, disponibilidad de los recursos en forma estacional, condiciones de estrés temporal y diferencias en la resistencia según la edad, que en este primer estudio no han sido considerados. También debemos considerar que el futuro análisis del resto del material esqueletal de Jaime Prats (esqueleto postcraneal) nos brinde información complementaria para nuestras conclusiones, lo cual esperamos nos ayude a tener una visión más amplia de la biología humana de esta región cuyana.