Sus instalaciones, siempre
en relación con los caminos son de varios tipos distintos según se encuentren en el
interior de la zona conquistada o en los bordes. Además, la actividad principal de cada
sitio también le dio una característica y forma de construcción especial, así, por la
función se distinguen:
Sitios de habitación (kanchas).
Sitios en relación con el
transporte (Tampus).
Sitios en relación con las comunicaciones (chasqui-huasi)
fortalezas interiores, las grandes de frontera como el Pucará de
Aconquija y Tambería de Chilecito.
Sitios rituales de
altura, como Volcán Galán, ó nevados de Aconquija
(schobinger, 1966), (Raffino, 1982)(Raffino, 1988).
Sitios de culto como Shincal.
Sitios de observación
solar como "Intihuatana" (Kriscautzky 1995).
Sitios de vivienda,
elaboración de manufacturas y redistribución, como Watungasta, Hualfín,
Nevados de Aconquija(Raffino 1988), Punta de Balasto (Kriscautzky 1995)
La construcción
incaica se realizó según la zona de que se trate, con mampostería de piedra, de adobes,
ó en una combinación de ambas. La forma de acomodación de las piedras cambia,
fundamentalmente en los establecimientos nuevos que se construyen ad hoc,
empleandose la doble fila de piedras chatas pegadas con barro, ó los adobes
pegados, en ambos casos con cubierta interna de revoques pintados.
En los grandes sitios
ceremoniales se usan a veces piedras cortadas, pero la sillería
(si es que aparece) es de poca calidad, y en la mayor parte de los sitios se emplean las
técnicas locales de construcción, con la imposición de los patrones de distribución y
forma de plantas que traen los conquistadores incaicos.
En algunos sitios como por
ejemplo el Pucará de Aconquija se emplean distintos y numerosos sistemas
de acomodación de los mampuestos en la misma obra, lo que indicaría la participación de
grupos humanos que conocen distintos sistemas de construcción, y la emplean en función
de tributar al Imperio. En el caso antes mencionado, las murallas están construidas en
paneles independientes de tres a cinco metros de longitud con formas de acomodación y
piedras de tipos muy variados, desde lajas acomodadas en forma vertical hasta las
horizontales pasando por todos los ángulos posibles, hasta el uso único de cantos
rodados o mezcla de cantos rodados y lajas (Kriscautzky, 1998).
Hay algunas
características de la construcción incaica que le da una personalidad bien definida,
como son los nichos ciegos en las paredes. Las salidas para agua , los vanos
de puertas y ventanas y las troneras de formas subtrapezoidales, las
escaleras, los recintos que rodean grandes rocas fijas, los muros adosados como refuerzo,
la pared de lajas pegadas con barro, los recintos perimetrales, y las construcciones sobre
el camino imperial (Raffino 1978; 1982; 1988).
Se caracterizan además
por la presencia de los depósitos comunales, y obras de infraestructura destinadas al
control de aluviones, al manejo de cuencas, ó a la captación de agua y distribución en
superficie, aunque también usaron las capas subterráneas para regar por capilaridad en
chacras hundidas.
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