PAUNERO, WENCESLAO (1805 - 1871) 

Comandante militar. Nació en Colonia del Sacramento (Uruguay). Estudió corto tiempo en el Colegio de San Carlos de Buenos Aires y luego se dedicó al comercio. En 1825 residía en Corrientes, al percatarse de la inminencia de la guerra con Brasil, ofreció sus servicios y formó parte del destacamento de correntinos, iniciando así una carrera militar que habría de prolongarse por mas de 40 años.

Luchó en Ituizangó y fue hecho prisionero por los brasileños en Fraile Muerto. En 1829 volvió a unirse al general unitario Paz bajo cuyas órdenes había combatido en Brasil y participó en la campaña de Córdoba. Luchó en la batalla de San Roque, en la Tablada y Oncativo contra las fuerzas federales de Quiroga.

Al año siguiente se lo designó para combatir a los montoneros y a los indios, bajo el mando de Lamadrid. Aunque no participó en la batalla de la Ciudadela acompañó a los restos del ejército de Paz al exilio, en Bolivia.

Vivió varios años allí ocupándose de sus negocios y practicando periodismo con Bartolomé Mitre, con quien forjó una estrecha y duradera amistad.

En Valparaíso (Chile) se enteró del pronunciamiento de Urquiza contra Rosas y acompañó a Sarmiento, Mitre y otros cuando se unieron a aquel. Tuvo bajo su mando la caballería uruguaya en Caseros. En la formación de un nuevo gobierno, luego de la caída de Rosas, apoyó a Buenos Aires mas que al de la Confederación de Urquiza.

Como oficial del ejército de Buenos Aires en 1853, prestó servicios en Azul, en la frontera meridional con el indio. Desempeñó cargos de comandante en San Nicolás de los Arroyos, Bahía Blanca y tomó parte en la expedición a las Salinas Grandes contra los indios. En 1859 actuó como jefe del estado mayor general de Mitre. Comandó el centro de línea en Cepeda. Después de otro destino en la frontera sur, volvió a ejercer el comando del centro de la línea ofensiva de Mitre en Pavón. Fue promovido a general después de aquella batalla.

Pasó la mayor parte de los años siguientes pacificando a las provincias del interior, incluyendo la represión de una revolución liberal en Córdoba y la campaña contra el Chacho. En la campaña de 1862 creyó que Peñaloza era el hombre mas adecuado para poner coto al desorden reinante en la región de La Rioja y celebró con él un convenio de paz y lealtad.

Cuando Peñaloza se sublevó otra vez al año siguiente, Paunero rehusó negociar y lo derrotó completamente. Al estallar la guerra del Paraguay (1865) comandaba el primer cuerpo de ejército, retomó Corrientes, casi logró aislar del Paraguay a las fuerzas de Francisco López, y fue, en realidad, el primer comandante aliado que penetró en territorio de ese país.

Después de la batalla de Curupaytí, partió del Paraguay para sofocar el estallido de violencia experimentado en Cuyo bajo la conducción de los Varela y Saá que desafiaron la autoridad del gobierno de Mitre. No retornó a la acción en Paraguay, pero se dirigió a Buenos Aires por razones de familia. Fue ministro de Guerra en las postrimerías del período de Mitre y frustrado candidato nacionalista a la vicepresidencia en 1868.

Dio término al servicio que prestó durante toda su vida al país, con la actuación como embajador en el Brasil durante la presidencia de Sarmiento. Colaboró en muy importante medida a las difíciles negociaciones de paz que siguieron a la guerra del Paraguay y reforzó las relaciones argentino-brasileñas en otros aspectos, tales como el intercambio de los servicios postales y la manumisión de cualquier esclavo brasileño que entrase en territorio argentino. Murió en Río de Janeiro.

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