BELGRANO, MANUEL (1770-1820)

General; funcionario real de la colonia; líder patriota y h‚roe de la independencia; creador de la bandera argentina. Nació en Buenos Aires, hijo de Domingo Belgrano y Peri; se educó en Buenos Aires y luego fue a España en donde estudi6 en las universidades de Salamanca y Valladolid, graduándose en leyes; profundamente interesado en las nuevas ideas eco- n6micas que recorrían Europa, recibió entusiasmado el cargo de secretario del Consulado que iba a establecerse en Buenos Aires en 1974, viéndolo como una oportunidad para poner en practica las nuevas ideas para el desarrollo de su país natal; desde 1794-1810, sus Memorias anuales constituyen un registro de los variados proyectos propuestos para el desarrollo de la agricultura, el fomento del comercio, la introducción de nuevas industrias, la construcción de nuevos caminos y el mejoramiento de los antiguos, mejores condiciones para la navegación y el establecimiento de nuevas escuelas para la formación de los participes en estos propósitos económicos; la oposición, poderosa y sarcástica, obstruyo muchos de sus planes pero de todas maneras recibió un fuerte apoyo de otros, especialmente los comerciantes, los intelectuales educados en las nuevas ideas liberales de la Ilustración y los científicos y agrónomos; convencido de que su patria nunca podría progresar bajo el gobierno español, se convirtió en un defensor de la independencia. Durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, combatió como oficial de milicias contra Beresford, luego huyo a Montevideo para evitar jurar obediencia a la Corona británica; regreso para combatir, como oficial de patricios, bajo Liniers, derrotando a Whitelocke en la segunda invasión (1807); renuncio al Consulado a comienzos de 1810 para descansar; fue convocado por los jóvenes patriotas para ayudar en la preparación de la Revolución de Mayo, en la cual jugo un papel preponderante, llegando a ser miembro del Primer gobierno patrio; cuando se consideró necesario reunir a todas las regiones del virreinato bajo el gobierno patrio, Belgrano, a pesar de sus limitadas experiencias y entrenamiento militares, fue enviado con tropas al Paraguay (septiembre de 1910); se encontró con una feroz oposición de los paraguayos y tras la derrota de Tacuari, el 9 de marzo de 1811 con una feroz oposición de los paraguayos y tras la derrota de Tacuari, el 9 de marzo de 1811, convencido de que los paraguayos deseaban la independencia pero no el dominio de Buenos Aires, Belgrano firmo el armisticio con el coronel Cabañas y se retiro; fuertemente criticado por los grupos porteños, fue pronto reivindicado; asignado a comienzos de 1812 para hacerse cargo de las nuevas

baterías de Rosario, Belgrano hizo una de las más grandes contribuciones a la historia Argentina al izar (el 27 de febrero de 1812) una insignia azul y blanca como bandera oficial de los patriotas; al no recibir la censura oficial enviada por el

gobierno la independencia aun no había sido declarada) debido a que iba en camino a su nuevo destino, Belgrano convocó a su nuevo ejercito en Tucumán para jurar obediencia a la bandera después de haber sido formalmente bendecida y cuatro años más tarde el Congreso de Tucumán la declaro oficial; habiendo recibido un ejercito totalmente desorganizado, Belgrano lo recompuso a tiempo para lograr una brillante e inesperada victoria en Tucumán, el 24 de septiembre de 1812 y otra en Salta, el 20 de febrero de 1813 (por la cual el gobierno lo recompenso con un premio de cuarenta mil pesos que el cedió para la fundación de cuatro escuelas); desafortunadamente estas victorias fueron

seguidas por dos derrotas en el Alto Perú, la de Vilcapugio, el 1 de octubre de 1813 y, en su retirada, la de Ayohuma; San Martín lo reemplazo como comandante del Ejercito del Norte; enviado en misión diplomática a Europa, junto con Rivadavia, la restauración de Fernando en el trono español y la derrota de Napoleón provocaron el regreso de Belgrano de Buenos Aires en febrero de 1816; se traslado a Tucumán en donde procuro influir en el Congreso para obtener la realización de tres propósitos: declarar la independencia (la declaración fue firmada el 9 de julio de 1816); adoptar su bandera nacional (aceptada el 25 de julio) y establecer una monarquía forma de gobierno que Belgrano pensaba era la que mejor se adaptaba a las realidades políticas argentinas de su época preferentemente bajo un príncipe inca; estas ultimas ideas fueron rechazadas, a pesar de que muchos lideres del norte, como Martín Guemes, creyeron que este tipo de gobierno era necesario para ligar el noroeste argentino y el Alto Perú al gobierno de Buenos Aires en una nueva y unida nación; los siguientes años, 1816-1819, los paso como comandante nuevamente del Ejercito del Norte pero sin posteriores champañas en las zonas realistas; su creciente enfermedad prácticamente lo incapacito en 18I9 cuando se vio involucrado por los lideres de un movimiento revolucionario que derroc6 a Mota Botello, Gobernador de Tucumán, activas intervenciones de su medico lo salvaron del dolor y la humillación de tener hierros adheridos a sus inflamadas y doloridas piernas y le permitieron regresar a Buenos Aires en donde murió el 20 de junio de 1820. La mejor evaluación del lugar que ocupa Belgrano en la historia argentina debe ser hallada a lo largo de la clásica biografía que de el realizó Bartolomé Mitre; comenzada en I857 corno poco más que una simple biografía de un gran patriota creció en sucesivas ediciones hasta la final publicada en 1887, en un trabajo de tres tornos titulado patria de Belgrano y de la independencia argentina, no ya una mera blogra6a sino un vasto panorama de los acontecimientos en los que Belgrano aparece como prototipo de su época.

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