|FEDERALES

Para los partidarios de un régimen federal era primordial la organización del país en distintos Estados menores que mantendrían su autonomía . Los federales rechazaban las ideas liberales y el establecimiento de un sistema centralizado que coartara la independencia de las provincias. Tenían un espíritu conservador respecto de las estructuras económicas sociales y políticas existentes en el país. Afirmaban que el sistema federal se adaptaba a las características nacionales, dada la extensión del territorio y sus regionalismos económicos y políticos. Los ideales federales despertaron diferentes adhesiones, entre sus simpatizantes se destacaban:

Los federales, en su mayoría no veían como una necesidad urgente la redacción de una Constitución definitiva, optaron por expresar sus ideas políticas en sucesivos pactos interprovinviales.

La democracia doctrinaria propiciada por los hombres de Buenos Aires, encontró su respuesta en otra forma política más en consonancia con la realidad de la vida rural argentina. El Estado, tan pacientemente planeado por los unitarios, no era para los federales más que una abstracción creada para servir los privilegios de sus autores. De ahí surge una tendencia enraizada en la tierra natal, hábilmente explotada por los caudillos para asegurar sus supremacías.

El criollaje del interior tenía su propia valoración de los hechos políticos: el federalismo los resumía. Solo a través de él la desdibujaba imagen de la nación cobraba forma. Para ellos, los causes institucionales solo podían conducirse a través del sistema federal. No se equivocaban: el ideal de la federación, en la manera y el sentir del paisano argentino, era mucho mas que un recurso institucional, era mucho mas que un recurso institucional, era la expresión del carácter nacional fundido con un modo de ver y sentir el país.

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