|
|
Nido e incubación
Comienza entonces la incubación de 54 o 55 días en la que el macho y la hembra se turnan para dar calor a los huevos, aunque el macho parece ser el más solícito y constante en el cumplimiento de la tarea. El parche carnoso del pecho actúa como radiador del calor del cuerpo, que de esa manera es aprovechado al máximo en beneficio del desarrollo de los pichones. Pasadas las cuatro primeras semanas de la postura, los padres suelen abandonar de a ratos el nido y, en el curso de los últimos diez días, el huevo quedará solo durante las horas más calurosas de la jornada. Finalmente nacerá el pichón. |