LOS MITOS DEL MUNDO WICHÍ-MATACO

Para A. Anwander, el pensamiento mítico es un pensamiento simbólico o una visión conjunta de símbolos, esto es de imágenes comprendidas, en las cuál la categoría del espacio, del tiempo, del número, de la causalidad, identidad y semejanza se emplean de modo distinto al usado en el pensamiento racional.

Muchos son los factores que influyen para comprender la cosmología y mitología de la comunidad wichi-mataco, la tarea de recuperación de su patrimonio cultural es ímproba debido a las características particulares del grupo, la proximidad y contacto con la civilización moderna que produjo una paulatina y alarmante pérdida de identidad que se hace menor en la medida que se tenga menos contacto con los poblados permitiendo así la supervivencia de valores y formas de pensamiento tradicionales. Se hace muy difícil encontrar en la actualidad ancianos dispuestos a brindar el material cultural de la comunidad razón por la cuál el mismo corre el riesgo de desaparecer junto a las generaciones de mayor edad; posiblemente la extrema miseria material en que viven, la incertidumbre de encontrar el sustento diario, la radio, la tensión provocada por las diferencias étnicas que tienen su raíz histórica en los períodos de conquista y colonización del territorio han contribuído a que los ancianos de las comunidades aborígenes del Chaco Salteño tengan una mayor reticencia a narrar las tradiciones de sus mayores.

El origen de los elementos naturales, que vemos en los mitos cosmogónicos, tienen el sabor del principio de los tiempos, cuando Dios o el Dueño de las aguas, tuvo necesidad de un humano ingenioso como Tok'uaj para realizar sus designios. El cumple el papel de héroe y mediador, de él provienen todos los de ésta raza y es expresamente reconocido como antepasado ilustre. Para la comunidad aborigen nosotros los blancos venimos del "Mozo", posiblemente de piel blanca, que luego ingresa en la mitología posterior como rival del dueño natural de las tierras. Fué necesaria la astucia y la habilidad del héroe indígena para cuidar y defender de los intrusos el espacio sagrado que encierra las tradiciones milenarias.

Los brujos y los curanderos se consideran como injustamente perseguidos por misioneros y médicos. La actitud de los blancos es considerada como injusta. Aparece el sincretismo, fruto posiblemente de la predicación del evangelio cristiano, no hace sino poner de manifiesto el sentimiento de un pueblo que se ha visto privado de algo tan caro y necesario para su vida tradicional, como eran los curanderos con el uso de plantas medicinales y rituales mágicos de rico contenido social, y que no han podido ser suplidas hasta el presente por la medicina moderna, lo que produce la lenta extinción de una raza que es plenamente consciente de su destino.

La hija del diablo enseña al Mozo, del cuál vienen los blancos, la manera de burlarse del espíritu del mal y esclavizarlo para obtener todo su poder. Parece expresar la sagacidad con que los blancos pueden obrar a pesar de la astucia de Tok'uaj, el héroe legendario, que nunca llega a dominar el mal definitivamente.

La descripción teórica de El mundo de los espíritus parece sacarnos del mundo mágico mítico puro para introducirnos en el mundo de los seres no corpóreos, indefinidos, que flotan por el espacio, pero carentes de imagen y de simbolismo como para enriquecer una narración mítica. Antiguamente del  muerto salía un pájaro para transformarse, por ejemplo, en el hombre-crespín; pero también "puede salir un espíritu que anda por ahí", solamente se lo reconoce por la sombra o por un silbido; su actuar es desconocido e incierto, a la vez que dotado de un nuevo misterio desconocido para la lógica de las realidades mágicas en que vive inmerso el hombre primitivo y que reflejan las verdades míticas.

Entre los mitos antropogónicos recogidos, una sola vez se habla de Dios como ser superior que quiere ordenar el universo, pero inmediatamente se hace una transición al Dueño de las aguas y al Dueño de los peces. Como creador de los hombres aparece el Hombre-cuervo o simplemente el Hombre-solo, que se resuelve a hacer otros hombres como él para salir de su soledad. Las cualidades de ese hombre primordial son la soledad, la sabiduría y la riqueza, que ha de transmitir a sus semejantes hechos por él. Él les enseña a comer el doca (tacsi), principal alimento de cualidades vitales, que hace las veces de pan. El Hombre-solo haciendo a sus semejantes de barro parece tener reminiscencias bíblicas.

Así en las leyendas tobas como en las mataco, las mujeres no vivían sobre la tierra. Ellas vienen del cielo, de arriba; otras de abajo, de la tierra. La historia del hombre que se casó con la mujer estrella es mucho más detallada y complicada en otras versiones. El deseo del Hombre- solo hace que una de las estrellas, que es una mujer, descienda del cielo para casarse con él. La curiosidad de una criatura rompe el encanto mágico de la hija del cielo que vuelve a su origen. El marido, que tuvo relación con la mujer del cielo, desesperado pierde su cuerpo al ser devorado por las hormigas; éstas le dan otro cuerpo terrestre y le proporcionan una nueva esposa, hija de la tierra, hija de las hormigas.

 

MITOS

EL HOMBRE-LUNA Y SU MUJER

La luna es un hombre, un matrimonio. El hombre-luna tiene una mujer. Vivieron mucho tiempo. Después, falleció el hombre-luna y quedó la mujer. El hombre-luna dijo: "Ahora voy a morir, pero en tres días voy a resucitar; otra vez yo voy a volver y voy a estar sentadito". Por eso ahora se pierde la luna y vuelve a salir la luna nueva, porque era un hombre. En tres días tiene que resucitar, por eso se pierde tres días y vuelve a salir de nuevo. La mujer quedó viva. El hombre-luna conversó con la mujer y dijo: "Ahora voy a morir y resucitar en tres días y voy a estar sentado en la boca de mi tumba. Y la mujer se quedó. El hombre-luna le explicó a su señora que vaya a la tumba de él, que lleve un balde con agua, que él va a estar sentado en la boca de la tumba y que no tenga miedo, que la limpie hasta que saque toda la tierra. Y que él va a resucitar otra vez para vivir junto con su señora. La señora fué a la tumba y lo vió sentadito al hombre-luna (agachado con la mano en la cabeza). La señora se dió cuenta que era él. La mujer tiró el agua de lejos nomás porque tenía miedo de cumplir lo que le había dicho el esposo. Ésta se fué luego a su casa y lloraba. Al otro día salió el hombre-luna por arriba como luna nueva. ella quedó llorando 6 días hasta que falleció ella también. El hombre luna hizo llamar a su mujer, por eso ahora, más abajo de la luna, hay una estrella que es la mujer de él. Esa estrella grande, el lucero, es la mujer del hombre-luna.

El hombre-luna y su mujer el Lucero, seres benéficos por excelencia para los habitantes del Chaco, forjan éste pensamiento de la triste muerte del ser querido y su desaparición por tres días, número simbólico de la privación que experimentan cuando la luna no brilla en el cielo para brindarles su benéfica luminosidad.

EL ICANCHO FORMA TODOS LOS ÁRBOLES

En un tiempo había muchos árboles, había mucho monte, como ahora. En un tiempo se quemó todo el monte; pero había gente. Había una viejita que les dijo a todos: " ustedes no vayan a mirar; hay que mirar abajo; porque si ustedes miran, nosotros nos vamos a transformar en cualquier cosa". La abuela no hizo caso y miró, por eso se transformó en vizcacha. La vizcacha es gente y todos los los animales son gente . El oso hormiguero es la abuela de la gente esa que había mirado. Ella tenía una mano de mortero que se transformó en la nariz que tiene. Después terminó todo y no quedó nada, nada de árboles. Había un icancho que empezó a caminar por ahí, meta escarbar. Por último vió un carboncito. Entonces juntó el carboncito y se paró arriba y empezó meta brincar y brincar y cantar, hasta que, por último, ya salió un arbolito. El icancho no se cansaba todos los días de bailar y bailar en esta plantita. Por último, se formó un árbol grande y ahí se quedó para siempre y él va a la sombra de ese arbolito. Así que por el icancho es que se formaron todos los árboles. Después se formaron todos los hombres que hay ahora.

La transformación de los seres humanos en ciertos animales por castigo de haber cometido una acción vedada es común en los mitos. La vizcacha, el oso hormiguero, el chancho del monte, son gente castigada. El adquirir la forma desagradable de dichos animales o de otros, puede por sí solo ser un castigo. Los pájaros, en cambio, son los espíritus de seres que tuvieron que sufrir alguna calamidad o fueron víctimas de otros seres animados por causas casi siempre injustas.

EL ORIGEN DE LOS RIOS Y SUS AFLUENTES

Él oyó que Dios lo ha hecho todo pero que éste mundo al principio era todo agua nomás, todo, todo, todo,. Después Tok'uaj fué a hablar a Dios para haga la tierra, porque  ¿Cómo podían vivir así sobre el agua?, no se puede. Así Dios conversó con Tok'uaj y le dijo que sí por eso ha corrido toda el agua y se formaron todos los bichos y animales; todo lo que hay en el mundo. Pero el culpable es Tok'uaj. Dice que cuando terminó y se asentó todo el mundo, había un palo borracho enorme de grande, uno solo. Ese tenía agua y peces; toda clase de peces chiquitos y grandes. El dueño de las aguas que estaba ahí, pensó cómo iba a hacer con los peces que estaban adentro del palo borracho. El Dueño del pez y el Dueño del río también pensaron si hubiese un hombre inteligente. Tok'uaj dijo que él podía hacer el río y se ofreció. Entonces, le dieron una varilla así grande, de fierro. El Dueño de esa agua y de ese pez le dijo: " Toma esta varilla y usted con ella va a partir el palo borracho y va a salir agua y los peces y van a salir para afuera. Cuando usted tenga hambre, puede parar, agarrar el fierro y ponerlo arriba, darse vuelta y ponerse de espalda, entonces el agua se parará, y si tiene hambre puede comer algunos peces, pero no saque de los grandes sino que saque de los medianos para comer". Tok'uaj cumplió al principio pero después no. Tok'uaj paró el agua y vió los peces que había, hasta que vió uno grande y lo agarró y lo comió, y se llenó. Alzó la varilla y la llevaba siempre atrás, así nomás, mientras caminaba. Donde él caminaba, allí iba el río, atrás de él. Si él iba derecho, el río iba derecho; si él iba así el río iba así. Otros días que también tenía hambre hizo lo que el Dueño le había dicho, levantó la varilla y se dió vuelta así y el río se paró. Él , como es Tok'uaj vió muchos peces, y entre ellos el dorado, que es para él pero de los medianos  o chiquitos; los grandes no. Sacó un     ¡semejante! pescado. Se lo comió hasta terminarlo. Agarró la varilla y se levantó. Entonces el Dueño y Dueño de los peces del río se enojó con Tok'uaj porque no cumplió. Empezó a ir con toda la fuerza del agua. Tok'uaj iba corriendo y el agua lo alcanzaba y lo tocaba a Tok'uaj y se ahogó. El decía: "Yo seré porongo, yo seré porongo, yo seré porongo" y se transformó en porongo y se dejó llevar por el río. Entonces dijo:" Yo seré una piedra, yo seré una piedra, yo seré una piedra". Se hizo piedra, se fué abajo y se quedó ahí. Después empezó a decir:"Yo seré un palo, yo seré un palo, yo seré un palo". Y se transformó en un palo que llevaba el río. Se fué contra otros palos y se hizo pedazos. Y el Tok'uaj no sabía que hacer y el agua le venía nomás por todas partes. Tok'uaj corrió hasta que chocó con un palo, se hizo pedazos y quedaron los pelitos solamente. Entonces el Dueño del río se preguntó :¿que pasa? ¿porque las aguas iban para allá y para allá y se desparramaban los peces?". Y él se bajó para ver que había pasado. Mete los dedos, así, y saca los pelitos de Tok'uaj, ¡ pobrecito! y se murió Tok'uaj. Por eso hay unos ríos que van para una parte y otros para otra; porque Tok'uaj no cumplió con su trabajo, sino, quizá había un solo río solamente. Tok'uaj tiene la culpa del desparramo de las aguas. Con esto terminó el trabajo de Tok'uaj.

El palo borracho es el símbolo de la abundancia. Aguas y peces son dos elementos esenciales y de gran estima para la vida de los matacos, especialmente para los que viven en las orillas de los grandes ríos Pilcomayo y Bermejo. Dios, pródigamente, por intermedio de Tok'uaj, dona a los hombres  ambos elementos vitales, aunque, como vemos en otras versiones, existe un Dueño o espíritu protector que defiende o cela el uso de ellos, como lo hacen otros seres protectores de plantas y animales, para que los hombres moderen su uso.

EL HOMBRE-ENFERMEDAD

La gente que se formó en la tierra nueva que se había quemado, esa gente, no tenía ninguna enfermedad, vivían sanos todos. Los chicos se criaban sin dolor, sin nada; perfectamente sanos todos. Pero hay algunos hombres, que es el hombre-enfermedad. Esos hombres viven abajo del sol, adonde vive el sol, más abajo. Mientras tanto, el sol camina y el hombre-enfermedad viene junto con él, y se queda donde está la gente mirando quién es. Y cuando ve uno que le gusta, él lo toca o se le tira encima, entonces uno amanece descaicido, le duele el cuerpo. Esa es la obra del hombre enfermedad. Hay otros hombres que se meten en el cuerpo,por eso uno amanece, a veces, con dolor de estómago. Ese es un hombre que se ha metido dentro de uno. Hay otro hombre que viene, pero a él le gusta la cabeza de las personas. Por eso, uno tiene dolor de cabeza; porque él ha venido o le ha pegado un tincazo, por eso le duele la cabeza. Otro viene y le da una trompada por detrás, por eso se desmaya o tiene mareos. Así es la enfermedad, porque nosotros no lo vemos, porque siempre se esconde. Si sale el sol, él no puede ir, tiene que estar adentro de uno. Por eso, a veces, amanece con un dolor terrible, porque no se ha ido, sino que se ha quedado dentro. Si él se va, se le va el dolor. Mientras dura la enfermedad quiere decir que está dentro de uno. Por eso hasta ahora hay enfermedades. Con los árboles también pasa. A veces hay un árbol grande y coposo, bien verde; pero cuando lo cortamos encontramos que está completamente hueco y podrido. Es porque la enfermedad se había metido dentro. Cuando se mete, sale de noche y se mete de día. Por eso esos árboles grandes cuando viene el viento se quiebran porque es todo hueco y tienen dentro la enfermedad. La que no nos toca a nosotros.

La enfermedad es un ser ("hombre-enfermedad") que ataca, hiere, golpea o se introduce en los seres humanos, según el carácter de la dolencia. El conocimiento de la individualidad de ese ser forma parte de la ciencia que ha de adquirir o recibir el brujo o chamán para poder ejercer su dominio de conjugar los males corporales mediante el uso de ritos, oraciones, danzas o cánticos aprendidos por tradición de sus antepasados

EL HOMBRE-PROFETA

Dice que hay otro hombre que se llama Profeta. Ese hombre del cuál vienen los curanderos. Ese Profeta es el enseña a los brujos, también a las mujeres. Otros que son bien traviesos o curanderos, también vienen del Profeta. No tiene otro nombre. Estos son los más antiguos. El Profeta habla y les da poder a los brujos. El Profeta tiene un pelo largo, así, bien largo como una mujer. Dice que son dos Profetas, dos personas. Estos Profetas viven allá abajo de donde sale el sol y son los que dan poder a los brujos. Ese es el lugar de ellos, pero ellos saben que son las cosas o de dónde vienen. Ellos han visto una estrella y no saben que van a hacer, y piensan que tal vez van a morir todos los de éste mundo. Dice que se trata de un hombre que viene de arriba, el que va a hacer en éste mundo. ("Debe ser Jesucristo el que viene, pero ellos no saben aunque la historia es bien parecida. Por eso ellos vinieron a ver de que se trataba").

Éste párrafo trataría, por su similitud con los personajes bíblicos, el nacimiento de Cristo. Se trataría de un sincretismo mataco-cristiano.

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