Gobernador de Buenos Aires (1829-1832; 1835-1852). Amasó fortuna como ganadero y exportador de carne de vacuno, en la época en que el virreinato del Río de la Plata luchaba por su emancipación del dominio español. En 1827 surgió como dirigente militar y paladín de la aristocracia conservadora del país, que estaba a favor de la corriente federalista opuesta a la influencia extranjera y a las reformas liberales defendidas por la tendencia unitaria, en la que militaba Juan Lavalle, gobernador de Buenos Aires a quien Rosas derrotó. Desde 1829 hasta 1832, Rosas fue gobernador de la provincia de Buenos Aires.
En 1833 encabezó una victoriosa campaña contra los indígenas del sur de Argentina, y dos años más tarde fue reestablecido como gobernador, cargo que decidió aceptar con la condición de que le fueran conferidos plenos poderes, conseguidos los cuales impuso los criterios federales al frente de la Confederación Argentina. Tras formar su propio Partido Restaurador Apostólico, y con el apoyo de la Sociedad Popular Restauradora, conocida como 'La Mazorca', que aterrorizó a sus adversarios unitarios, Rosas formó alianzas con los líderes de las demás provincias argentinas, logrando el control del comercio y de los asuntos exteriores de la Confederación.
En 1840, quedaban pocos que estuvieran dispuestos a enfrentarse a él. Rosas también se aseguró de que su retrato estuviera expuesto en todos los lugares públicos tras autoproclamarse 'tirano' en 1842, lo que le otorgó pleno dominio sobre todo el territorio de la Confederación. Derrocado en 1852, Rosas pasó el resto de su vida en el exilio y murió en Swathling (Hampshire, Gran Bretaña).
Testimonio
de Honor entregado por el Colegio de Estudios Preparatorios, diciembre de 1849 |