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FÍSICA Período Colonial La Física se enseñaba durante la época colonial, como uno de los capítulos de la filosofía. Es la figura de la época Fray Elías, quien tenía un gran desconocimiento de la obra de Newton, quien había publicado su obra Principia Matematica, casi un siglo antes. En ninguna parte se encuentran indicios de que Fray Elías tuviera idea del principio de masa de Newton. , y a juzgar como había llegado hasta él, el principio de inercia.En el fondo del pensamiento de Fray Elías, se agitaban todavía las ideas de Aristóteles, si bien el mismo Virreynato del alto Perú fue teatro del desenvolvimiento y de prueba de algunas de las ideas que habían traído los nuevos conceptos. Es que el pensamiento oficial de las instituciones coloniales fue durante mucho tiempo tan sólo emanación del pensamiento que la teología había impuesto en España y en la Universidad. Y así vemos como en 1781, pleno siglo XVIII, en el momento en que todas las instituciones y espíritus de Europa se plasmaban según las nuevas ideas científicas y humanas, declarar a la Universidad de Salamanca que no podía apartarse del sistema peripatético, que las ideas de Newton, Gassendo y Cartesio no simbolizaban tanto las verdades reveladas como las de Aristóteles y las de sus antepasados. Son además conocidas las restricciones que estas colonias ponían a la circulación de libros, no sólo en materia religiosa sino también científica. Otra de las restricciones es el hecho de que en 1779 se suprime la Escuela de Matemáticas. En este esquema de restricciones la física constituía uno de los capítulos de la filosofía, y por lo tanto en su enseñanza trasciende un concepto del hombre, del universo, y del destino del hombre, que colocado como luz de la conciencia regía la vida entera del pensamiento. Este estado extremo se prolongó hasta Liniers quien en cumplimiento de una orden real expedida muchos años antes por influencia del Deán Funes se disponía que pasase a manos del clero secular la dirección de la enseñanza en manos de los franciscanos desde la expulsión de los jesuitas. El Deán dio muestras de buena intención al destinar los recursos que le correspondían a la dotación de una cátedra de Matemática que se estableció con la aprobación de Liniers a pesar de que España lo prohibía totalmente. Funes formuló un plan de estudios que fue aprobado por el gobierno de la península y mandado a seguir por las demás universidades. También se establecieron por su iniciativa cátedras de física experimental y en el Colegio cursos de diversa materias, como así también se divulgaron los autores más modernos de las diferentes ciencias.
Período desde 1810 hasta la fundación de la Universidad de Buenos Aires Aún cuando el cabildo eclesiástico, respondiendo a la consulta del gobernador de Buenos Aires, Vertiz, acerca de los medios de "establecer escuelas y estudios generales para la educación de la juventud, aconsejaba que en la enseñanza de la física los profesores podían apartarse Galileo, y enseñar a Cartesio y a Newton, o dejar todo sistema de explicación a los efectos naturales para seguir sólo la luz de la experiencia, la enseñanza de la Física como parte de la Filosofía, fue según los documentos existentes, hasta la fundación de la Academia de Matemática en 1810, poco más o menos que la de Fray Elías del Carmen. Entre los profesores del Real colegio de San Carlos fundado en 1783, figura don Diego Estanilao de Zavaleta, quien había cursado allí sus estudios siendo alumno del doctor Chorroarin. Entre los escritos de Zavaleta figura Elementos de Física dictados en el Colegio de San Carlos de Buenos Aires en 1795. En el colegio de San Carlos se mantuvo la modalidad para la enseñanza de la física según la tradición escolástica durante la revolución y los primeros años de la independencia, según lo prueba, la excitación que produjeron las lecciones de filosofía que el doctor Juan C. Lafinur comenzó a dictar en 1819. Los claustros comenzaron a agitarse por cuanto Lafinur pasó revista a toda la antigüedad encarándose con Aristóteles para enfrentarlo con las ideas de Descartes, Galileo y especialmente de Newton. Aún cuando las clases de Lafinur representasen como decía Groussac un balbuceo de ciencia, no se puede dejar de reconocer su mérito ni su cultura. Las enseñanzas del Colegio de San Carlos y de la Universidad representaban tan sólo la escolástica y la teología de España, es por ello la enorme discontinuidad de los estudios de matemática y de física con la fundación de la Academia de Matemática en 1810. Del informe de su director, el teniente coronel Sentenach se desprende que su fin era el de satisfacer algunas necesidades técnicas de la guerra.Con Lafinur al Colegio de San Carlos el estado de espíritu y de saber que se revela en el manifiesto con que se promulgó la constitución de 1819 y que se había de condensar en el 1821 con la fundación de la Universidad de Buenos Aires, y la constitución en el 1822 de sociedades como la de Literatura y la de Ciencias Físico-Matemáticas que no tenían vinculación alguna con el estado. En el plan elaborado por Sentenach para la Academia de Matemática, figuran principios de álgebra superior, trigonometría, secciones cónicas y principios de mecánica y estática. Parece ser que la Academia no funcionó a causa de los tropiezos de la guerra de la independencia hasta comienzos del año 1816 en el que el gobierno nombró director y preceptor a don Felipe Senillosa., cuyos conocimientos físicos y matemáticos debió adquirirlos en Francia. El plan de estudios que elaboró Senillosa significó una gran mejora sobre el de Sentenach. En 1821 se crea el departamento preparatorio para un curso de ciencias físico matemáticas a desarrollarse en dos años, cuya dirección obtuvo el discípulo preferido de Senillosa, don Avelino Díaz, en cuyo programa además de los principios de la mecánica figuraba una parte de la dinámica, y principios de física general. Con Díaz se produce un cambio en la mentalidad para la enseñanza de la física, pues en su curso declara que adoptará un término medio entre la tendencia experimental y la que quiere someter todo al análisis diciendo que " la experiencia conducirá a establecer principios fundamentales y valiéndose del análisis se deducirán las consecuencias. Esto indica que Díaz tenía un sentido exacto del significado de la experiencia y de las conexiones entre ella y el cálculo. Es que Díaz como todos los hombres de ciencia de aquella época debían sus conocimientos a las fuentes francesas y se inspiraban en ellas. En 1816 y 1822 se introducen en la enseñanza del Río de la Plata las ideas de Poisson y Biot respectivamente.Si ha de fijarse una fecha y grabarse un nombre que sean símbolo del comienzo de la enseñanza de la física en el país con un criterio científico debe volverse la mirada al 1822 y la figura de Avelino Díaz.
Período: Carta Molina y el sabio Octavino Mossotti La admiración contenida en el manifiesto con que el congreso promulgo la constitución de 1819 surge el anhelo de introducir la instrucción en las ciencias naturales como un modo de alcanzar el progreso de la mente humana. La fundación de la Universidad en 1821, la instalación de la sociedad Literaria en Buenos Aires el 1/1/1822, la de ciencias fisico-matematicas y la de medicina el 7 y 9 de abril de ese mismo año, la denominada de Lancaster en Mendoza, la de literatura en San Juan y la de agricultura en Entre Ríos son prueba de ello. La Academia de ciencias fisico- matematica no solo limitaba su acción al estudio de los hechos científicos sino que procuraba discutir cual era la educación mas apropiada para revelar y desarrollar las cualidades del espíritu. Durante el gobierno de Rodríguez y a instancias de su ministro Rivadavia se adquieren laboratorios de física y de química que se instalaron en el convento de santo domingo (1823) a fin de incorporar en la enseñanza la experimentación.No se sabe si a instancias de Rodríguez o del siguiente gobierno de Las Heras se traen de Europa algunos docentes para dictado de las cátedras. Lo cierto es que Rivadavia conoció en Europa en 1825 al doctor Carta Molina, medico italiano y le propone venir a Buenos Aires para hacerse cargo de un curso de física experimental, cargo para el cual fue nombrado en 1826. Carta Molina organiza el laboratorio auxiliado por su asistente Ferraris y comenzó su curso en 1827. Carta Molina debió abandonar su puesto poco después de la caída de Rivadavia sucediéndole el italiano Octavio Fabricio Mossotti. Este tenia vastos conocimientos de matemática y de mecánica. En 1828 Mossotti se hizo cargo de la cátedra de física experimental hasta el. Año 1834 Él fue sin duda el primero en dictar un curso verdaderamente experimental en el país pues sus conocimientos y el material del cual disponía se lo permitían. Por primera vez se oyeron lecciones y se vieron experiencias sobre electricidad. El 1836 elabora una hipótesis para explicar los fenómenos de inducción electrostáticas. En 1850 calcula el fenómeno siguiendo un método similar al de Poisson y elabora la conocida formula que lleva su nombre. Período desde 1854 hasta la creación de la Universidad Nacional de La Plata Por decreto del 11/5/1835 se suprimen las cátedras de físico matemática y física experimental con las que desaparecía la posibilidad de que el departamento de ciencias exactas siguiese funcionando. Sarmiento que de entre todas las tiranías juzgaba la más peligrosa la de la ignorancia dice " las ciencias físicas han sido descuidadas por nuestros antepasados hasta hacer de este descuido el distintivo de los pueblos americanos. Vencida la barbarie de Caseros y elevado Urquiza a la presidencia comienzan a ponerse en evidencia las aspiraciones intelectuales que habían forjado los esclarecidos hombres de aquellos tiempos. Todo el gobierno nacional como el de Buenos Aires hace de las cuestiones culturales el motivo de sus preocupaciones. Derqui, ministro de Urquiza, se traslada en 1854 a Córdoba y gestiona las negociaciones que darán por resultado la nacionalización de la Universidad según las leyes de la provincia y de la nación en 1856. Los estudios de matemática y de física no aparecen allí concebidos como núcleos esenciales de una de las ramas de la ciencia, no se organizan como un departamento sino que aparecen formando una especie de capitel de la enseñanza de la filosofía en el departamento llamado " Estudios en curso". Que duraban cuatro años estando el tercero dedicado a la matemática y el cuarto a la física. En el departamento de estudios preparatorio de la Universidad de Buenos Aires, se establece un curso de física experimental en 1854 para el cual fue designado el profesor Camilo Duteil, ex profesor del instituto de Francia.En 1857 se introduce como texto oficial tanto en Bs. As. Como en Córdoba la obra de Gunot. Una prueba de la importancia que se le daba por entonces al estudio de la física esa que se introduce como estudios preparatorios que debían realizar los aspirantes a ingresar en la universidad. Durante todo este tiempo transcurrido hasta la fundación del departamento de ciencias exactas en 1865han dictado cursos Duteil, Albarellos, Mariano Moreno, Pompeyo Moneta, Amadeo Jacques. En 1855, Carlos Pellegrini recuerda la necesidad de establecer el departamento de ciencias exactas extinguido durante la dominación de Rosas. En el año 1863 Juan María Gutierrez propone al gobierno de la provincia la nueva creación del departamento de ciencias exactas. Se propone como plan de estudios el elaborado por la sociedad de ciencias físico-matematica e indica la necesidad de que los nuevos maestros fueran triados del extranjero. Aprobadas por el gobierno las proposiciones fueron contratados Bernardino Speluzzi, Emilio Rosetti, y Pellegrino Stroebel . Llegados al país elaboraron un nuevo plan de estudios que fue presentado al gobierno de Saavedra cuyo ministro era Avellaneda. Se aprueba el 16/6/1865 el departamento de ciencias exactas de la Universidad de Buenos Aires. Para ingresar al departamento era necesario cursar matemática elemental y física experimental. El plan de estudios perdura hasta que en 1874 se introducen reformas. La nueva organización es llevada a cabo por Juan María Gutierrez, José María Moreno y Pedro Goyena. Se convierte al departamento de ciencias exactas en facultad de matematica y se crea la facultad de ciencias fisico-matematicas en 1875. En 1878 se crea el doctorado en matemáticas. La universidad de Córdoba continua su vida hasta que en 1869 se ve la necesidad de instalar un plan uniforme. A tal fin se contratan para dictar matemática Gustavo Holzmuller Y para física Carlos Schulz Sellack. En 1873 el gobierno crea la academia nacional de ciencias que se pone bajo la dirección de Burmeister. Por dificultades surgidas entre los miembros de la academia en 1875 se introduce la modalidad de trabajo que representa una integración entre la tarea puramente científica y la docente. Por decreto el 14-10-1876 se resuelve organizar la facultad de ciencias físico matemática. Por dificultades entre los miembros el gobierno comprende que no podía ser de la misma naturaleza la dependencia que entre los profesores exige la labor docente y la que corresponde a la pura tarea científica. El gobierno incorpora en 1875 esos elementos a la Universidad y resuelve por decreto, el 14 de octubre de 1876, que se organice en ella una Facultad de Ciencias físico-matemáticas. Los mismos docentes debían constituir un organismo independiente de aquella, con una vida puramente científica, con la denominación de Academia nacional de ciencias exactas. La nueva facultad debería formar además profesores de ciencias naturales para los colegios nacionales y escuelas normales, y para la enseñanza universitaria, científica o técnica. Figuraban entre los profesores el de matemáticas y el de física. En el año 1883 son reformados los planes de la Facultad, manteniéndose siempre como idea fundamental la de formar profesores de enseñanza secundaria y superior e incorporando en el plan el doctorado en ciencias físicomatemáticas. En lo que se refiere al Departamento de ciencias exactas de Buenos Aires, justo es manifestar que el brillo de algunos de sus primeros alumnos- que por esto y por su número se les denomina cariñosamente "los doce apóstoles" constituye una prueba irrefragable de la eficacia de sus docentes y de la bondad de su organización. Entre ellos figuraban Valentín Balbín, Francisco Lavalle y Guillermo White, los que al terminar sus estudios fueron becados para perfeccionarlos en el extranjero. Perteneció al mismo grupo Luis A. Huergo. Son las figuras salientes en la enseñanza de la física durante la época de que nos ocupamos, en Buenos Aires el doctor Bernardino Speluzzi (1865-1885) y en Córdoba los doctores Carlos Schultz Sellack (1873-1876) y Oscar Doering (1876-1912). Cabe también mencionar al ingeniero Emilio Rosetti. En el año 1870 el doctor Speluzzi había propuesto la construcción de una pieza de albañilería con el objeto de instalar un observatorio meteorológico y para el ensayo y estudio de algunos instrumentos de óptica que necesitan un local especial. Los instrumentos ópticos de referencia serían algunos destinados al curso de geodesia y topografía, del que fue profesor desde el 3 de marzo de 1876 hasta el 28 de febrero de 1882 en que le sucedió Francisco Boeuf. Además del escenario de la facultad, tenía otro digno de ser ocupado por él, pues la Sociedad Científica Argentina había sido fundada el 28 de julio de 1872.Durante el período comprendido entre 1865 y 1880, no completó ningún estudiante los estudios superiores de física o matemática. En Córdoba, el doctor Schultz Sellack no realizó durante los tres años que tuvo a cargo la materia ninguna labor ponderable, científica ni docente. El doctor Oscar Doering aparece ya en la fecha del 14 de noviembre de 1875, siendo catedrático de matemáticas, desempeñando en la Universidad mayor de San Carlos (como se llamaba a la de Córdoba) una conferencia titulada La acústica musical. Por primera vez, se habla en París, de los fenómenos de resonancia. Ya siendo profesor de física, el 23 de julio de 1876 pronuncia una conferencia titulada Objeto y método de la física. El 15 de octubre del mismo año desarrolla otra conferencia sobre el tema La conservación de la fuerza o energía. Todas estas conferencias fueron de carácter popular. No hemos encontrado los menores indicios de que ni Speluzzi, Rosetti, Doering o alguna otra persona, durante la época comprendida entre 1875 y 1878, haya mencionado el segundo principio de la termodinámica. Recién en el año 1878 se introduce en los planes de estudios de la Facultad de Buenos Aires, un curso denominado física-termodinámica y máquinas de vapor. Ese hecho prueba que los profesores que por su ciencia y posición tenían el deber de informarse de los últimos adelantos, estaban ayunos de curiosidad científica o es un tanto indiferente el medio en que se movían. Volviendo a la consideración de la obra de Doering debemos mencionar que los elementos de laboratorio con los que contó inicialmente la Facultad de ciencias de Córdoba fueron muy deficientes. Según el folleto publicado en 1882 las condiciones del gabinete eran deplorables. La publicación del folleto de referencia se explica por el hecho de que el Congreso internacional de meteorología, reunido en Roma en abril de 1879, resolvió el establecimiento de observatorios destinados a la realización de observaciones meteorológicas y magnéticas horarias, simultáneas, a llevarse a cabo alrededor de los polos. Este observatorio no fue instalado, ni pudo Doering prestar su colaboración al comité internacional, seguramente por falta de instrumentos como lo afirma, pues las observaciones magnéticas que hiciera Gould, ex director del observatorio astronómico de Córdoba, en esa ciudad y en Rosario en los años 1882 y 1883, fueron efectuadas con un teodolito magnético que le facilitó, a título de préstamo, la "Coast and Geodetic Survey" de Estados Unidos. Al federalizarse Buenos Aires en 1880 se nacionalizó la Universidad. El gobierno nacional, por decreto de 18 de enero de 1881, refunde las facultades de matemáticas y de ciencias físiconaturales en una sola, con la denominación de Facultad de ciencias físicomatemáticas y que debería expedir los títulos de arquitecto, ingeniero mecánico, ingeniero civil, doctor en ciencias físiconaturales y doctor en ciencias físicomatemáticas.Sucedió al doctor Speluzzi en las cátedras de física el ingeniero Manuel B. Bahía, que había sido su alumno y obtenido en la materia, como en muchas otras, la clasificación de sobresaliente. Este profesor ocupó, hasta el 1882, la posición docente más alta que existía en Buenos Aires para la enseñanza de la física. Se le reputaba un hombre talentoso y de gran preparación. No era, sin embargo, un físico dedicado a la investigación sino, como lo hemos dicho antes, un entusiasta de la matemática pura. Sus clases de física carecían por esto de experiencias. Propuesto, poco después, honrosamente, para la cátedra de física superior parece ser por los académicos Luis Silveyra, Otto Krause y Valentín Balbín- aceptó su inclusión en el primer término de la terna, siendo designado por el poder ejecutivo poco después. El curso de electrotécnica de la Escuela profesional superior de correos y telégrafos, publicado en 1894, demuestra bien a las claras el progreso realizado por Bahía en ocho años de docencia. No figuran en la obra, ni correspondía a su objeto, elementos de la teoría de Maxwell, aun cuando en algunas partes se encuentran varias de las ideas y cálculos que la caracterizan. Fue profesor de electrotécnica de la facultad. En el año 1886 el consejo directivo de ésta invitó a los profesores a que realizaran, en cuanto fuese posible, experiencias demostrativas y trabajos prácticos. Bahía manifiesta que los doctores Quiroga y Puiggari pusieron a su disposición el laboratorio de química y de que el primero lo inició en el manejo de la balanza de precisión y del microscopio y en la determinación de pesos específicos. En 1896 fue establecido un curso de manipulaciones en el que se realizaban una serie de trabajos que representan el primer ensayo. Otros de los trabajos de Bahía es su obrita Las unidades, publicada en el año 1890 y en la que se ocupa de las unidades y dimensiones de las magnitudes geométricas, mecánicas, térmicas y electromagnéticas. Un trabajo análogo pero de mucho menos alcance, por cuanto se refiere únicamente a las magnitudes eléctricas, había sido publicado en el país en el año 1882. Ni en los Anales de la Sociedad Científica ni en los Anales de la Academia Nacional de Córdoba encontramos noticias de que los docentes del país hayan seguido de cerca el movimiento científico determinado por el descubrimiento de las ondas hertzianas. Hemos encontrado en los Anales de la Sociedad Científica Argentina una conferencia pronunciada por Marconi en mayo de 1903. P eríodo desde la fundación de la Universidad Nacional de la Plata hasta 1922 La fundación de la Universidad Nacional de la Plata es una revelación concreta de formas superiores del pensamiento.El observatorio astronómico constituyó uno de los institutos, con la denominación de "Instituto del Observatorio, Facultad de ciencias físicas y matemáticas". Se creó, enseguida, como una de las dependencias básicas, el instituto de física, bajo la dirección de Tebaldo Ricaldoni. Los cursos de la facultad se iniciaron en el año 1906. Este año el consejo académico sanciona en las fechas 8, 9 y 14 de mayo un plan de estudios para el año 1907 que comprende varias especialidades de ingeniería y el doctorado de ciencias exactas. Estos planes fueron modificados en marzo de 1908, en los que aparece en lugar del doctorado en ciencias exactas, el doctorado de física. Durante los años 1906/1909 el instituto de física y la enseñanza de esta materia estuvieron bajo la dirección de Ricaldoni. Durante este período ocurrieron múltiples desavenencias entre el director del Observatorio y las demás autoridades de la Facultad. Por ordenanza de 12 de febrero de 1909, aprobada por el Poder Ejecutivo el 5 de marzo del mismo año, se da existencia legal y se reorganiza dándole la denominación de Facultad de Ciencias físicas, matemáticas y astronómicas. Se establecen en la ordenanza cinco escuelas superiores, entre ellas, la de Ciencias físicas, para cuya dirección se contrató en Alemania al doctor Emilio Herman Bose. Al poco tiempo de hacerse cargo de la dirección del instituto, el consejo académico de la facultad del que formaba parte, sancionó un nuevo plan para el doctorado de física. Inició el curso de trabajos prácticos, curso que por la calidad de los trabajos y los métodos de realización señala el comienzo en el país de las determinaciones experimentales científicas. Bose tuvo como colaboradores en la enseñanza a su señora, que había sido contratada conjuntamente con él, y al ingeniero Adrián Pereyra Míguez. Este, que era profesor adjunto de física, colaboró, bajo la dirección de aquél, en la confección de algunos de los proyectos de instalaciones, siendo designado profesor de trabajos prácticos de física en los comienzos del año 1911. Para suceder al doctor Bose fue contratado el doctor en filosofía natural, Ricardo Gans.La investigación científica, apenas iniciada por Bose, ha recibido de Gans un impulso de consideración; testimonio de esta afirmación lo constituyen los dos tomos de la Contribución al estudio de las ciencias físicas y matemáticas, revista fundada a iniciativa suya. Las numerosas publicaciones allí contenidas, son, en su mayoría, o de Gans o fruto de su inspiración y han merecido ser publicadas, casi sin excepción, en importantes revistas alemanas y ser citadas por físicos de reconocida autoridad. Son profesores de las diversas ramas de la física y se ocupan sistemáticamente de investigaciones, además de Gans, los hermanos Héctor y Teófilo Isnardi y la señora Bose. Un hecho saliente en la vida del instituto lo brinda la contratación del doctor Walter Nernst, en el año 1914, para dictar un ciclo de conferencias sobre los problemas modernos de la termodinámica. En el año 1917 fue organizado un ciclo de conferencias a realizarse durante las vacaciones y destinado a ampliar los conocimientos y a dar nuevos puntos de vista a los docentes de los colegios nacionales de la República. Estas estuvieron a cargo de Ricardo Gans, Félix Aguilar, Hugo Broggi, José B. Collo, Teófilo Isnardi, Héctor Isnardi. No podemos dejar de mencionar antes de pasar a otras cuestiones al ex decano de la facultad de ciencias físicas, matemáticas y astronómicas, el ingeniero Nicolás Bessio Moreno. La organización y cimentación de la Facultad fue un proceso que abarcó los años comprendidos entre 1911 y 1919. En la Universidad de Buenos Aires actúan durante esta época el ingeniero José A. Medina y D. Camilo Meyer. Este último durante los años 1909/1914 dictó un curso libre de física matemática, que representa las mejores lecciones de tal materia que se hayan dictado en el país hasta el año 1916.Las ideas y descubrimientos más importantes de la época que nos ocupa lo constituyen los postulados de Einstein y la consiguiente teoría relativista, la teoría de los "quanta" de Plank y la constatación de que los rayos Roentgen son una simple radiación electromagnética. En lo que a la teoría de la relatividad se refiere, del gran número de disertaciones habidas, mencionaremos las lecciones que diese Gans en el instituto de física de la Plata a un grupo de oyentes escogidos en los años 1915 y 1920 y las conferencias pronunciadas por Blas Cabrera en el año 1920 y las que desempeñase Enrique Butty en la facultad de Buenos Aires en el año 1921. Tenemos a la vista las lecciones dictadas por Camilo Meyer en Buenos Aires en el año 1914, que versan sobre esas cuestiones. Constituyen una prueba irrefragable de que seguía muy de cerca el movimiento científico europeo. En 1916 Meyer publicó bajo el título de Cristales y rayos x, una monografía sobre los trabajos de Laure , Friedrich y Knipping y de los Bragg, padre e hijo. Enrique Herrero Ducloux, en una de sus conferencias de divulgación, hizo públicos también, algunos de los resultados obtenidos por estos últimos investigadores. En 1920 Gans dictó a un grupo de sus colegas un curso muy interesante y que versó también en buena parte sobre mecánica estadística, teoría de los "quanta" y de los fundamentos de Bhor. Un hecho notable lo constituye la venida al país, en el año 1920, del eminente físico español Blas Cabrera, merced a la acción de la Asociación Cultural Española. En el Colegio nacional de La Plata, durante su rectorado el doctor Donato Gonzalez Litardo logró que las enseñanzas de todas las materias y, especialmente de la biología, de la química y de la física, contuviesen una gran parte experimental y práctica
Período 1923-1944 A lo largo de este período, no hubo muchos aportes físicos en la Argentina, debido a la escasez de instrumentos que se tenía. Principales Instituciones
Fue fundada por Joaquín V. González en el año 1922. Había un amplio dominio de la física clásica (particularmente del electromagnetismo), física atómica y molecular. Los científicos que trabajaron en dicha universidad, en la década de los años 20, actuaron algunos distinguidos como: -Gans (encargado, asumió la conducción de la universidad) -Hnos. Teófilo -Adolfo T. Williams -Hector Isnardi -José Bernardo Callo -Enrique Loedel Palumbo -Hilario Magliano -Otros. Se realizaron trabajos en espectroscopía óptica (atómica y molecular). Se establecen los fundamentos de la geométrica molecular. 1929-1931: Se realiza un artículo comentando la hipótesis de la naturaleza cuantificada de los átomos. También se nombra la discontinuidad del espectro continuo de rayos X y la espectroscopía óptica. En esta universidad, le llevaron a cabo numerosos trabajos científicos de valor con aportes al progreso de la ciencia. Se hicieron artículos de gran provecho para entender la física cuántica. En la década de los años 30, la actividad física decayó.
Se escribió un libro en castellano haciéndose accesible elementos muy necesarios para el estudio de la teoría general de la relatividad. Se realizaron estudios gráficos de la dinámica de los sistemas rígidos e investigaciones de las tensiones elásticas mediante luz polarizada. Se dicto por primera vez electromagnetismo, termodinámica, teoría cinética y teoría cuántica. Se especializo en el estudio mecánico estadístico y en problemas de astrofísica. Durante esta primera época de la física de Buenos Aires pudieron realizarse algunas tesis experimentales por químicos con orientación física. Durante los últimos años de la década del '30, se realizaron investigaciones sobre presuntos compuestos de Helio.
Poco es lo que puede citarse como labor de física en general. No tenia un muy buen nivel. En 1937, obtuvo un ventajoso refuerzo científico.
Creado en 1925. Estudiaron científicos importantes como Houssay.
Se enseñó física con alto nivel y en las mejores condiciones pedagógicas.
Los primeros argentinos de la Física Uno de los dos primeros argentinos físicos fue Loyarte, director del Instituto de La Plata, quien daba clases de física en general y trabajos de investigación en física. Dictó, además, física matemática. Se especializó en espectroscopía óptica (atómica y molecular) e hizo investigaciones a nivel nacional. Las dificultades habituales para lograr los mas elementales servicios de apoyo a la tarea experimental, se presentaron en ese momento, como aun hoy suelen hacerlo. Durante la década del '40, aparecieron los primeros estudiantes de la Licenciatura de física. Los tres primeros fueron Valdemar Kowalewski, Estrella Mazzolli de Mathov y Adulio Cicchini. Pronto se les sumo Cecilia Mossin Katin. Estos cuatro constituyen la primera generación de físicos "físicos"
Período 1944-1952 El año '44, marca un mojón importante en el desenvolvimiento de la física en la República Argentina. Después del período poco prospero en La Plata y Buenos Aires, se despertaron nuevas inquietudes por conocer que se hacia en otros países (una de las razones es por el descubrimiento del isótopo 235 del uranio y el reconocimiento de la física nuclear) pero por la guerra y muchas incomunicaciones se ignoraba mucho sobre aquellos temas. El 27 de agosto de 1944, se constituyo la Unión o Asociación Física Argentina con veintiséis físicos y estudiantes avanzados en la materia.
La Comisión Nacional de la Energía Atómica (CONEA) Los antecedentes acerca de la creación de la Comisión Nacional de la Energía Atómica han sido relatados por el doctor Enrique Gaviola en su trabajo "Historia de la Asociación Física Argentina", aportado al II Congreso Argentino de la Historia de la Ciencia. Dicho Congreso, presidido por el ingeniero Cortes Pla, se realizó en 1972 en la Sociedad Científica Argentina, con motivo de su centenario. Las explosiones de bombas atómicas de julio y agosto de 1945, habían tenido honda repercusión, presentándose como un factor favorable para provocar un efectivo deseado que se intentara efectuar dicho desarrollo científico bajo contralor y censura militar. Presentó un informe a la séptima reunión de la Asociación Física Argentina y escribió un memorándum publicado en la revista de la Unión Matemática Argentina y Asociación Física Argentina, en los que se pronunciaba en contra del secreto y del control militar de las investigaciones científicas. Advertía, asimismo, sobre la posibilidad concreta de incorporar hombres de ciencia provenientes de aquellos países donde la ciencia seria nacionalizada y quizás puesta al servicio de la guerra. Conjuntamente con el informe, se hizo llegar dicho memorándum al entonces director de Fabricaciones Militares, general Manuel Savio. En el memorándum se proponía, entre otras cosas, la creación de una "Comisión Nacional de Investigaciones". El general Savio conversó con Gaviola el 21 de agosto de 1946, discutiéndose, entre otras cosas, la dependencia del Instituto que se proponía, pues el citado general tenía ya en sus manos un proyecto similar del doctor Teofila Isnardi, según el cual el organismo dependería del Ministerio de Guerra. El mes siguiente, se sometió al congreso Nacional un proyecto de ley firmado por el que se creaba un Instituto Superior de Investigaciones Científicas, como ente autárquico dependiente directamente de la Presidencia de la Nación. Los senadores Sosa Loyola y Luco presentaron otro proyecto creando el Instituto Nacional de Investigaciones Físicas y Químicas, dependiente del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. Fue hacia esta segunda idea por la que se inclinó la Asociación Física Argentina, resolviendo apoyarla oficialmente, como consta en el Diario de Sesiones del Senado del 10 de abril de 1947. Desgraciadamente, ninguno de estos dos proyectos llegó a aprobarse. Por el contrario, poco mas tarde habrían de producirse hechos que durante varios años desvirtuaron completamente los conceptos que predominaban en esos momentos. Ellos fueron provocados por la llegada al país de numerosos científicos, y también pseudo-científicos extranjeros, particularmente alemanes e italianos, que aparecieron imprevistamente, sobre todo en Córdoba, y que procuraban vincularse con los medios influyentes de nuestro país.
La CONEA es un organismo autárquico dependiente de la Presidencia de la Nación, y cuyos objetivos, según la ley que fija su estructura, son:
Su origen se remonta a mayo de 1950, cuando, por decreto 1093/50, se ordena su creación, pero recién dos años más tarde, da sus primeros pasos tendientes a la preparación y entrenamiento del personal. En 1956 obtiene su estructura de Comisión Nacional, dependiente de la Presidencia. Con grandes esfuerzos, se logró poner en marcha la formación y capacitación del personal, la promoción de la geología y minería nuclear, la explotación y procesamiento del uranio, el desarrollo tecnológico en la química, la metalurgia de la construcción de reactores, la producción de radioisótopos y, fundamentalmente, la investigación básica y aplicada. Un paso trascendental en la evolución de la CONEA fue la construcción de la primera central nuclear de potencia del país. La construcción de la misma la realizó la empresa SIEMENS. La CONEA posee mas de un centenar de laboratorios de todo tipo, distribuidos en su cede central, y en tres centros atómicos. Opera además, dos plantas químicas de procesamiento de minerales de uranio. La extensión del radio de acción de la CONEA, abarcando prácticamente todo el ámbito nacional, ha determinado geográficamente ramificaciones del tipo Delegación, llevando los beneficios de su labor a todas las regiones con actividad minero-productiva Los Centros atómicos de la CONEA:
Las líneas de acción y el plan nuclear: Superada la primera etapa de preparación de los recursos humanos y el equipamiento básico, se fueron concretando los objetivos fundamentales de la CONEA:
Como consecuencia de la definición de estos objetivos, se desarrolló el plan nuclear a diez años (1967-1977), seguido por su actualización (1970-1980)
La Dirección Nacional de la Energía Atómica Si bien no nos ocuparemos con mayor extensión del curioso episodio que podríamos denominar "el caso Richter", cabe si, poner de relieve la prudente y científica actitud con la cual nuestros hombres de ciencia recibieron los insólitos anuncios de dicho señor Richter. Entre el casi centenar de técnicos y científicos que el Gobierno Argentino contrato una vez finalizada la guerra, figuraba el profesor Kurt Tank, diseñador de aviones a reacción (y hermano Tank). A Kurt Tank se le debe la construcción en nuestro país de los dos primeros aviones a reacción: el "Pulqui I" y el "Pulqui II", en una época en que aún no se empleaban comercialmente. Tank entró en relación con Richter en Londres, luego de finalizada la guerra y antes de que el primero viajara a la Argentina. En cuanto a Richter, llego a nuestro país el 16 de agosto de 1948. Richter, en los meses siguientes, logró interesar a las autoridades argentinas en un proyecto fundado en "la posibilidad de realizar reacciones termonucleares en cadena y en la posibilidad de que se pudieran efectuar experimentalmente". Se le concedieron facilidades y finalmente se lo instaló en la isla Huemul, en el Lago Nahuel Huapi; Richter trajo luego un numero de colaboradores, todos extranjeros. Sus actividades se desarrollaron desde fines de 1949 y durante 1950 y 1951. El 17 de mayo de 1951, en el Decreto 9697, se incluyó la creación de la Planta Nacional de Energía Atómica y la Dirección Nacional de Energía Atómica. El 21 de marzo de 1951 se formuló el anuncio de haberse logrado reacciones termonucleares controladas merced a la labor de Richter. Entretanto, era bastante generalizada la opinión contraria a los supuestos resultados que se decía había obtenido Richter en Huemul. Varios científicos argentinos, aún arriesgando sus posiciones, expresaban públicamente sus opiniones al respecto. Otros físicos argentinos, particularmente el doctor Enrique Gaviola y el doctor Mario Bunge, expresaban publicamente su descreimiento en los resultados atribuidos a Richter, convirtiéndose todos ellos en severos críticos. La primera tentativa oficial de fiscalizar los experimentos de Richter se produjo en 1952, cuando el coronel Gonzalez, Director Nacional de Energía Atómica, a instancias del doctor Hans Schumacher y del General Hennekens, requirió la opinión de los doctores Teófilo Isnardi y José B. Collo, quienes expresaron "Fundadas dudas sobre la seriedad de las pretendidas investigaciones de Richter". Por tal motivo, se formo una comisión cuyos integrantes fueron los citados físicos. Para evaluar la experiencias que se habían realizado en Huemul. Esta comisión no pudo llevar a cabo su cometido, renunciando sus miembros, así como lo hizo poco después también el coronel González a su cargo de Director Nacional de la Energía Atómica. En abril de 1952 el capitán de Navío Pedro E. Iraolagoitia asumió las funciones de Director Nacional. Una nueva comisión, designada para valorar lo actuado en Huemul, fue integrada con el doctor Jorge P. Staricco, el reverendo padre Juan A. Bussolini, el capitán de fragata Menuel Beninson y los ingenieros Mario A. Bancora y Otto M.Om Gamba. Poco mas tarde, el 4 de septiembre de 1952, se formó otra comisión de expertos, compuesta esta vez por el doctor José A. Balseiro, el capitán Beninson, los ingenieros Gamba y Bancora y el padre Bussolini, quienes se trasladaron a Huemul y presenciaron los experimentos de Richter. El 15 de septiembre presentaron su informe, en el que dejaban constancia del resultado negativo de aquellos y que, por lo tanto, no había elementos de juicio que justificaran de modo alguno afirmaciones de la magnitud de las formuladas por Richter. Este informe fue contestado por Richter el 11 de octubre, siendo a su vez respondido por la misma comisión en el sentido de que "los conceptos teóricos suministrados por el doctor Richter carecen de los fundamentos necesarios para permitir se averigüe alguna esperanza de una realización exitosa de sus propósitos tendientes a lograr una reacción termonuclear mantenida y controlada", agregando luego: "De las experiencias realizadas. La Comisión Técnica tampoco ha tenido elementos de juicio que puedan justificar en modo alguno afirmaciones de la magnitud de las formuladas por el doctor Richter, tales como el haber logrado reacciones termonucleares, poder mantenerlas y controlarlas". Eran tantas las divergencias entre Richter y la Comisión Técnica que el entonces Ministro de Asuntos Técnicos, doctor Raúl Mendé, designó una nueva comisión formada ahora por los doctores Ricardo Gans y Antonio E. Rodríguez a objeto de que se pronunciara al respecto. Esta comisión se expidió el 29 de octubre de 1952 adhiriendo totalmente a los informes previos de la Comisión Técnica, con lo cual virtualmente quedaron desacreditadas oficialmente las actividades de Richter en Huemul. La Planta Atómica fue intervenida el 22 de noviembre, quedando suspendidas todas las obras que no fueran viviendas. Los físicos e ingenieros de la comisión Nacional de la Energía Atómica expresaron opiniones firmes e invariablemente adversas al proyecto Huemul, siguiendo a los que habían tomado públicamente la iniciativa y que no habían querido incorporarse a dicha comisión.
Física después de 1952 En la CONEA En 1952, la CONEA creó los primeros laboratorios de física nuclear. La CONEA estaba conducida por Pedro E. Iraolagoitía quién hizo comprar nuevos instrumentos de trabajo como el sincrociclotón y un acelerador en cascadas de cockroft-Walton, también un separador de masas, un espectrógrafo de masas y un espectrógrafo de beta magnético. Período 1952- 1955: Se crearon en CONEA nuevos laboratorios. Se consolidó el grupo de radiación cósmica de la universidad de Buenos Aires (experimentación en radiación cósmica) Se crearon laboratorios de ciclotrón, de alta tensión, de separación de isótopos, de espectroscopia de masas y de espectroscopia nuclear. Los físicos y químicos nucleares se destacaron en las reuniones de la AFA (Asociación Física Argentina) donde comenzaron a presentar los resultados de sus trabajos de tal modo que luego se hicieron conocer en los ambientes científicos tanto nacionales como extranjeros (sobre todo porque CONEA llevo a cabo importantes programas de intercambio científico). 1956: Florecimiento de las Universidades Grupo de espectroscopia nuclear: de Buenos Aires se traslado a Bariloche, donde ocupo la dirección del centro atómico e instituto Blaseiro. Peyre se dedico a la meteorología y Santos Mayo, que también dejo el grupo, se hizo cargo del ciclotrón. Grupo de alta tensión: desarrollo y construyo un acelerador (ahora instalado en Bariloche) Durante la década del 50, hubo un gran desarrollo de la física nuclear. Por primera vez salieron a la luz trabajos de esa disciplina enteramente realizados en el país y que tuvieron acogidas en revistas extranjeras, tanto de radioquímica como de espectroscopia nuclear o reacciones nucleares. A ello contribuyó la puesta en marcha del acelerador Cockroft Walton (1953) y el sincrociclotrón (dic. de 1954). Una importante contribución del grupo de electrónica que desarrollo los primeros equipos destinados a gobernar pulsos eléctricos del orden de los decimos de microsegundos. En la segunda parte de la década del 50 hubo un importante intercambio con científicos renombrados extranjeros.
Centro Atómico Bariloche Grupo de física nuclear con acceso de la CONEA y dirigido por Carlos Alberto Mallmann. Los primeros egresados fueron: E. Bonacloza, P. Thieberger, J. J. Cisneros, M. Salomon, A. J. Kestelman, quienes iniciaron experimentos de radioactividad. Kawaliwski y Maans, construyeron el acelerador de 200 Kev. que fue transferido a Bariloche, mejorado por Mackbach (400 Kev.) y colaboradores. Sobre la base del acelerador se formo el grupo de Hases Ionicos dirigidos por Meckbach. Luego de varios esfuerzos se logro poner en funcionamiento un acelerador lineal de electrones (LINAC). Fue formado por la base de la ex planta atómica de la Plata. El personal científico hizo varias publicaciones en revistas. El centro atómico de Bariloche cuenta con ocho laboratorios. Mientras estuvo funcionando bajo la dirección de Balseiro, esta institución recibió su actual nombre.
En la Plata En 1957, Horacio E. Bosch, un distinguido profesor y titular de Física Nuclear en el departamento de física de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad de la Plata. Berkeley en 1960, da principio a la integración de física nuclear. Obtuvo las ultimas versiones a válvulas o un selector multicanal de pulsos e hizo armar equipos de adquisición de datos. Se inicio una prolífica producción científica. A los tres años, salieron los primeros doctores: Krmnotic, A. Plastino, R. Othaz y A. Mocoroa. Se constituyo el grupo experimental de Física Nuclear de la Plata.
Física en la Plata después de 1956 Logró ser reconocida (junto con Bariloche) centro de excelencia por lo que pudo gozar de la ayuda de instituciones internacionales. El hecho de contar con físicos experimentales y teóricos (destacado) y lo ya nombrado, ha contribuido a que la Plata ocupe un lugar privilegiado
En Buenos Aires Laboratorio de radiación de la fuerza aérea: En 1964, Bosch de la Plata a Buenos Aires, creo un laboratorio de radiaciones donde se produce investigación en espectroscopia nuclear y en física espacial. En los primeros años de vida del laboratorio, aparecieron nuevas tesis y trabajos de investigación así como la constante labore de física nuclear (radiactividad). Se dieron los primeros pasos a cargas útiles para cohetes y globos y se fue formando un eficiente plantel de ingenieros y técnicos electrónicos y en alto vacío.
Física en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (1952- 1966)
El equipamiento de laboratorios permitió la iniciación de trabajos en física experimental durante 1962-1966. Durante 1965, hubieron síntomas inquietantes (huelgas donde se paralizaron actividades) culminando el lío en 1966. La actividad científica quedó prácticamente reducida a cero durante muchos meses.
La física en Buenos Aires entre 1966 y 1972 Por el régimen de gobierno, se modificó totalmente el panorama docente y científico de varios institutos. El más afectado fue la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, cuyo decano, hasta entonces, era Ronaldo V.García. Por ese entonces, renunció un alto número de profesores y asistentes. Varios de los físicos de Buenos Aires emigraron al extranjero. En el Departamento de Física, también ocurrió un gran número de renuncias. De diecisiete profesores, solamente permanecieron dos. También se alejaron el 95% de los docentes auxiliares
La actividad docente tomó un papel central en el tercer cuatrimestre de 1966, ocupando la investigación el segundo plano. Los laboratorios quedaron bastante deteriorados. Los docentes requerían mejorar su experiencia. Nuevamente se registró un alto porcentaje de renuncias, que deterioraron aún más el resquebrajado cuerpo docente. Para reforzar los cursos, se adoptó una nueva doctrina que consistía en tener SIEMPRE profesores visitantes. Luego de las renuncias se formaron grupos de investigación:
Cátedra de física nuclear en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales: En 1957, se instituyo una cátedra de física nuclear de la Universidad de Ciencias Exactas y Naturales. En 1960, se organizó un laboratorio de física nuclear que trato de proveer equipos electrónicos. Se formó un fuerte grupo de física nuclear teórica que resulto muy productivo y se ha acreditado internacionalmente. Se estableció, también, un laboratorio de resonancia magnética nuclear (grupo dedicado a física molecular). En 1963, Boch se dedicó a física nuclear, que permitió luego de 1968 un gran impulso a las labores de espectroscopia nuclear. Departamento de Física de la facultad de ingeniería de Buenos Aires. Fue creado en 1956. Organizó un curso intensivo para profesores secundarios, sobre acústica física. Grupos de trabajos: 1964: 1) Procedimiento magneto-fluído-dinámico para obtención de energía 2) Mecánica estadística en donde se trabajó la teoría de la electrólisis, la polarización de la luz estelar, aplicaciones del teorema del virial o problemas astrofísicos. 3) Estructura molecular 4) Vibraciones y ultrasonidos 5) Energía eólica 6) Difracción de electrones 7) Generadores termoeléctricos 8) Pilas de combustible 9) Fenómenos de absorción 10) Generadores cuánticos de Radiación estimulada
Instituto de física "José A. Balseiro" Se dedicó a la investigación pura y tecnológica en las ciencias físicas o fin de contribuir en forma eficiente al desarrollo científico y técnico del país. Dedicación exclusiva a las actividades docentes y a la investigación: Finalidad: Formar espíritus científicos dotados de criterios académicos Se procura máxima participación de los alumnos (trabajos prácticos, clases teóricas) Hasta 1960, ingresaron al instituto aproximadamente 127 alumnos (20 por año).
Universidad de Tucumán En cuanto a la física se refiere a los estudios sobre la radiación cósmica, investigaciones de ionósfera y espectroscopía en el ultravioleta.
Mesa redonda sobre la situación física en 1958 El 13 y 14 de noviembre de 1959, la mesa presidida por Bernardo Houssay: convocada para considerar la situación y orientación de los estudios e investigaciones de física en argentina como conclusión se formuló lo siguiente: se estableció los trabajos de física que se hallan en ejecución en el país y determinar cuales convendrían desarrollar en un futuro inmediato.
Temas alcanzados a nivel internacional
Temas desarrollados hasta 1972 Temas desarrollados en 1972 |
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