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BOTÁNICA
Ambiente científico en 1872 La herencia recogida por las generaciones de entonces no era muy grande, y los antecedentes no nos eran favorables para pretender un enriquecimiento rápido. Nada debemos a los largos años de la Conquista y de la Colonia. Montenegro, Asperger, Sánchez Labrador, Dobrizhoffer y algún otro jesuita, se ocuparon como herbolarios o simples cronistas, pero no hicieron botánica propiamente dicha. Las dificultades que hallaron los argentinos durante la época de la emancipación para el progreso científico se deben más al carácter despreocupado, al desconocimiento de la importancia de estas disciplinas, a la prevención heredada y al método memorista empleados en las universidades españolas, que no a las dificultades propias del estado político de aquellas décadas. En 1852 no existía prácticamente nada: todo había que crearlo y se pudo iniciar pronto esta obra de reconstrucción porque era unánime el deseo de hacerlo y se consiguió con cierta facilidad por no existir esa fuerza negativa que se llama <<tradición>>. En 1874 tenía Buenos Aires 204.634 habitantes, según el censo de Rawson y para esta población existía un solo Colegio nacional en el que la botánica se comenzó recién a dictar desde 1870 en forma elementalísima , como que se daba en el mismo año y con el mismo profesor que dictaba las otras ciencias hermanas, la zoología y la mineralogía. Las escuelas normales de profesores databa de 1864; pero las ciencias naturales recién se implementaron tiempo después y con carácter muy parecido al de los colegios nacionales. El pequeño jardín botánico fundado en el Colegio nacional, en 1870, y atendido por el señor Weiss (Bernardo Weiss era químico, oriundo de Alemania, persona cultísima que desempeñó las cátedras de química y botánica en el Colegio nacional), subsistió como mero jardín de recreo y adorno hasta 1897 en que hubo que ceder ese terreno para ensanche de la Facultad de ciencias exactas. En la Facultad de medicina se enseñaba materia médica y en el <<Preparatorio>> de la Universidad continuaba Ramorino su botánica por la cartilla de Philippi. En el Museo no se hacían estudios de la flora y no había colecciones que algo valieran (La sección botánica del Museo tenía, en 1864, según un informe de su director Burmeister << un herbario chico de plantas de Francia; muchos pedazos de leña fósil y entre ellas un tronco de sauce, y 150 maderas del Paraguay). La misma enseñanza pública dada en los colegios nacionales, escuelas normales, en la Universidad y en la Facultad de medicina y Escuelas de farmacia, no habían logrado modificar notablemente el ambiente general predisponiendo al público en favor de las ciencias naturales, disciplinas que seguían siéndoles totalmente desconocidas. Desde 1852 comienza, es cierto, la siembra intelectual, pero la cosecha vino después de 1870. En cuanto a las ideas filosóficas reinantes, bastará decir que las teorías geniales de Darwin (1809-1882), expuestas en su Viaje de un naturalista, en 1845, y en Origen de las especies, en 1859, no se habían difundido todavía en Europa mismo y recordemos que Haeckel (1834-1919), comenzó recién en 1869 a difundirlas con éxito en Alemania. No tenían materialmente tiempo para llegar a Buenos Aires y cuando llegaron las primeras notas de este canto de victoria, no lograron hacerse oír. Ameghino mismo, que basó toda su doctrina en los datos evolucionistas, no logró difundirlas con eficacia por no haber ejercido el profesorado y haberse limitado a investigar en el silencio del gabinete y recién en el siglo xx preparadas las masas por una prédica eficaz, podemos leer con fruto los trabajos del talentoso argentino.
Ambiente científico de 1872 en adelante Sarmiento exterioriza su acción en pro de la botánica, con el fomento de las ciencias naturales en general, creando cátedras correspondientes en las escuelas, colegios, institutos y academias. También interviene activamente en la fundación de la Academia nacional de Ciencias de Córdoba. Holmberg es el que prepara maestros y profesores desde la cátedra ejercida sin descanso durante más de 35 años y que se difunden por toda la república. Lillo, sin otros maestros que su propia inspiración, sin más libros que los árboles, plantas y flores de su provincia, acumula el material científico de su riquísimo herbario y espléndida biblioteca. Gallardo encauza la ciencia dentro de la biología. Dominguez lega su biblioteca y colecciones particulares para fundar el más hermoso Instituto botánico de toda América austral y da ubicación en el museo a personas de talento y saber.
Los viajes Los viajes han tenido gran importancia para el conocimiento de la botánica. Tanto los realizados antes de la fundación de la Sociedad Científica Argentina, como los realizados en los lustros siguientes. Se realizaron viajes en los años: Antárticos: 1897,1898,1902, 1903, 1904, 1907, 1908. A Tierra del Fuego y Patagonia: 1872, 1876-1877, 1879, 1881, 1883. Región del Pilcomayo: 1875, 1882, 1883, 1884, 1890, 1904. Región del Bermejo: 1873, 1885, 1919. Región de Misiones: 1887-1889, 1890. Región de los Andes: 1903, 1905, 1912. Parte austral: 1877 (Salta, Tucumán), 1882-1884 (Córdoba, Mendoza y San Juan), 1891.
La botánica en Argentina en 1922 Los estudios botánicos se centralizaban en un número de investigadores: Poco a poco algunos botánicos jóvenes fueron apareciendo como Alberto Castellanos, etc. Había falta de colaboración entre los diferentes grupos botánicos.
Crisis Botánica entre 1925 y 1934 El progreso de la botánica no se detuvo. Provocó un aumento de investigadores jóvenes como Alberto Castellanos y Lorenzo R. Parodi.
Reuniones Científicas
Reseña Histórica de la Botánica en la Argentina 1923 - 1972
Fisiología Vegetal En 1922 la fisiología vegetal existía solamente como actividad docente. No figuraba como disciplina independiente. Los primeros estudios sobre la fisiología de las plantas se llevaron a cabo en instituciones de investigación agrícola tales como el Instituto Agrícola Ganaderas en la Provincia de Santa Fe. En la Facultad de Agronomía de La Plata y en el Instituto de Botánica Agrícola es en donde entre 1948 y 1958 se concentraron las principales investigaciones sobre la fisiología de las plantas. En el Instituto de Botánica Agrícola, Sívori estudió el traslado del 2, 4-D en el poroto y con P.Garese investigan los efectos anómalos de esta sustancia. En 1949 se dispuso en la Facultad de Agronomía de La Plata de dos cámaras climatizadas que facilitó el cultivo de plantas a diferentes temperaturas. Desde 1948 a 1958 varios fisiólogos tuvieron la oportunidad de perfeccionar sus conocimientos en el extranjero mediante becas. En 1955 habían descubierto la cinétina, regulador de la división celular y F. K. Claver con los doctores Hildebrandt, Cooper y Rieman en el Departamento de Fitopatología de la misma universidad. Los estudios de Nora Mora de Raggio y Miguel Raggio se inclinaron hacia la simbiosis del rizobio de las leguminosas habiendo publicado datos de mucho interés científico. En la Facultad de Agronomía de Rosario la Cátedra de Fisiología la ocupó en 1968 Fermín Nakayama. En Corrientes la Facultad de Agronomía y Veterinaria designó en 1959 profesor de Fisiología Vegetal a Isidoro Moglimer. El viejo laboratorio de La Plata a fines del 60 sufrió varios cambios. Entre 1958 y 1968 la crisis se hizo sentir principalmente por el número de egresados de las universidades que se dedicaron a la investigación científica. La solución a esta situación, no es fácil, para esto se necesita dotar con los mayores fondos en las instituciones que manejan las investigaciones científicas y que los hombres que las dirigen den prioridad suficiente a un programa de formación de recursos humanos.
Embriología Vegetal Esta rama de la botánica no llamó mayormente la atención de los investigadores argentinos. Entre los trabajos más importantes de Cocucci pueden citarse la embriología de Trianthema Argentina, la de Synandrospadix y la de Prosopanche. En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales Victor García inició también estudios embriológicos que siguió en la India bajo la dirección de Mahe- Shuasi.
Estudios sobre Morfología Vegetal En la República Argentina nunca ha existido una escuela de morfología salvo trabajos como por ejemplo, de índole general, Morfología de semillas, Morfología de plantulas, Trabajos sobre raíces, estructuras de nectarios, trabajos sobre inflorescencias, Morfología floral y Morfología Teratológica.
Centros de estudio y enseñanza Existen diferentes centros activos de investigación como por ejemplo la División Paleobotánica, Museo Argentino de Ciencias Naturales, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Cátedra de Paleontología, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura y Departamento de Botánica, Facultad de Agronomía y Veterinaria.
Estudio de Algas Marinas en la Argentina El estudio de algas marinas se realizó en Europa como fruto de expediciones inglesas, francesas, suecas, etc. Los primeros estudios fueron hechos por Hans Seck (1922-1929) y Joaquín Frenguelli (1923-1928).
Progresos de la Micologia en la Argentina El fundador de estos estudios en la Argentina fue Carlos Spegazzini (1858-1926). Su obra perduró a través de sus publicaciones, su biblioteca y de sus colecciones. La Micología Médica alcanzó un auge singular debido principalmente a la actuación de Pablo Negroni desde 1936 hasta 1969. Sus trabajos se refieren al estudio biológico de las micosis profundas. Aparecen también tres tratados por Zapater, sobre hongos alergógenos, Diagnóstico micológico de laboratorio y micosis. Unos de los precursores de la Micología Industrial fue Santos Soriani. Es clásico su estudio sobre la fermentación de la CHICHA (1938) De esa misma cátedra han surgido diferentes y nuevos investigadores.
Estudios briológicos Hasta el año 1938 los conocimientos sobre briófitas de la República Argentina se debían exclusivamente a investigadores extranjeros que estudiaban colecciones procedentes de nuestro país. Los musgos y hepáticas de la Patagonia y de Tierra del Fuego eran los mejores conocidos. En 1935 C.C.Housses publicó un trabajo sobre los musgos de Córdoba, pero el verdadero iniciador de las estudios briológicos en la Argentina fue Oscar Kuhnemann que en 1938 publicó un catálogo de los musgos argentinos y en 1944 los Géneros de Briofítas de los alrededores de Buenos Aires. En 1972 el grupo briológico más importante funcionaba en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, dirigido por Graciela Hassel que debutó en el tema con una tesis sobre Anthocerotales y Marchantiales Argentina (1962), e integrado por Silvia Solari, especialista en hepáticas y Celina M. Mattteri que se dedica a musgos. En el CIBINA Kuhnemann alternaba el estudio de los musgos con el de las algas marinas.
Taxonomía de plantas vacuolares Hasta 1922 la rama de las ciencias botánicas más desarrollada en la Argentina era sin duda la taxonomía de plantas vacuolares. La mayor parte de los trabajos eran listas de especies halladas en el país, con o sin descripciones de entidades nuevas. Un intento de "Flora Argentina" debido a Holmberg (1906) y una "Flora de la Pcia. de Buenos Aires" de Spegazzini quedaron truncos, lo mismo que ocurrió con el Catálogo de Phanerogames de Hauman (1916 y 1923). Durante los 50 años posteriores a 1922 los estudios taxonómicos referentes a plantas vacuolares han progresado en forma notable, alcanzando niveles internacionales y colocando a la botánica argentina a la altura que tiene en los países más avanzados. La aplicación de la metodología fue impuesta por Parodi en la Argentina.
Las floras regionales Hasta 1953 en la Argentina no existía ninguna flora regional. Eduardo L. Holmberg inició en 1906 un repertorio de la Flora Argentina. Luego lo siguió Carlos Spegazzini. Mas tarde la Editorial Acme publicó "Manual de la Flora de los alrededores de Buenos Aires". Luego el director del Instituto de Botánica decidió promover los estudios de la flora argentina. Así en 1960 se hicieron los siguientes proyectos:
Estudios sobre vegetación Fundamentalmente son trabajos realizados por Skettsberg (1916). Lucien Hauman y Lorenzo Parodi realizaron estudios fitogeográficos. Hauman hizo monografías sobre la región de Río Negro (1913), sobre Valdiviana (1916) y sobre la alta Cordillera de Mendoza (1919). Hauman fue el iniciador en nuestro país con las monografías descriptivas. Lorenzo Parodi hizo el primer trabajo serio sobre la estepa pampeana y fue el primer trabajo en al país en el que se utilizó la calificación de las formas biológicas vegetales. Por último Kurt Hueck, ecólogo forestal, realizó su primer trabajo "Estudio ecológico y fitosociológico de los médanos de Cafayate (Salta) en 1952 y al que le siguieron algunos más. Durante los últimos 45 años el conocimiento de la vegetación argentina ha progresado notablemente.
Estudios Ecológicos La ecología vegetal, o ciencia que estudia las relaciones de los vegetales con el medio, había tenido un desarrollo limitadísimo antes de 1922. Morello publicó entre 1951 y 1958 varios trabajos sobre la ecología de la vegetación del Monte, como "Multiplicación de arbustos en las mesetas del Valle de Santa María" y "Estudios botánicos en las regiones áridas de la Argentina".
Instituciones Instituto de Botánica Darwinión Fue creado en 1911. Burkart fue director de el durante casi 40 años, hasta su muerte en 1975.
Museo Argentino de Ciencias Naturales
Instituto Miguel Lillo Se inauguró en 1934. Su primer equipo de investigadores lo constituyeron los doctores Horacio R. Descole, Carlos O Donell, Alicia Lowrteig y Teodoro Meyer. Este Instituto tiene el más rico herbario de la Argentina.
Instituto Carlos Spegazzini Se inauguró el 16 de Diciembre de 1934. Funciona como instituto de micología y fue dirigido por la Dra. Irma Gamundí.
Instituto de Botánica del Ministerio de Agricultura Se creó en 1945. Se encararon grandes trabajos que cubrían gran parte de las ramas de la botánica: Taxonomía, Fitogeografía, Fisiología, etc.
Instituto de Botánica y Farmacología de la facultad de Farmacia y Bioquímica Estuvo a cargo del Dr. José Caro y en él se desarrollaron investigaciones sobre taxonomía y anatomía de Gramíneas.
Museo de Ciencias Naturales de La Plata Los trabajos se publicaban en la Revista del Museo de La Plata y en las notas del Museo de La Plata. La biblioteca es pobre en obras botánicas pero rica en revistas importantes.
INTA Fue fundado en 1956 como organismo científico y tecnológico. Su objetivo es la investigación.
Instituto Nacional de Tecnología Industrial Se creó paralelamente al INTA.
Instituto Fitotécnico de Santa Catalina
Instituto Municipal de Botánica
Instituto de Botánica Agrícola |
Florentino Ameghino |
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Eduardo Holmberg |
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