LOS PRIMITIVOS HABITANTES DE CORRIENTES
El territorio correntino en la época de la conquista, estaba habitado por varias tribus cazadoras recolectoras como los Kaigan gé, los Cáras, quienes pertenecían al tronco láguido y por los Charrúas del tronco Pámpido. Sin embargo, ambos grupos se encontraban ya muy influenciado por los Guaraníes, a tal punto que les impusieron parte de su lenguaje y hasta la práctica de la alfarería y la horticultura propia de estos últimos.Tanto los Kaingan como los Charrúas habían ingresado a la región hacia el 6.000 a.C., mientras que los Guaraníes lo hacían hacia el 500 a.C., provenientes de la región amazónica, para ubicarse en los márgenes del río Paraná y Uruguay. Desde allí y como producto de su organización comunal (en tekoá Guazú o grandes aldeas), comenzaron un proceso de influencia hacia las demás tribus, generando una "guarinitización".
Estos realizaban una economía basada en la horticultura, que había sido asimilada desde su estadía en el Amazonas y que los convertía en grupos semi sedentarios, en razón de tener que practicar el sistema de roza y quema (quemando una parcela de terreno para que las cenizas fertilicen el suelo) teniendo que emigrar cuando los nutrientes se agotaban, para dejar que la tierra se reconstituyera naturalmente.
Esta característica hacen que el guaraní posea un gran respecto por la naturaleza, ya que que era indispensable no depredarla indiscriminadamente para asegurar así la subsistencia. En este sentido mantenían el equilibrio necesario para no deteriorar su ambiente, llegando a una simbiosis tal que la incorporaron a su cosmovisión, a través de la identificación de sus dioses con elementos zoomorfos dotados de ánima o espíritu.
Cuando llega el español, la vida guaraní se alteró profundamente, las creencias debieron abandonarse o mixturarse con las creencias cristianas.
A partir de ese momento la religión del conquistados transmitió imágenes y prácticas a los aborígenes, quienes agrupado en encomiendas y misiones, las asimilaron sin que varias de las viejas creencias animistas propias desaparezcan sino, por el contrario, dando origen a una rica gama de mitos y leyendas surgidas del sincretismo religioso que caracterizó desde entonces al "correntino mestizo".