Movimientos Obreros

 

Socialismo

El movimiento que en el mundo se estaba desarrollando
con gran auge fue el Socialismo.
En Argentina, algunos inmigrantes fueron los portavoces de estas ideas.
En 1890 apareció el primer número de "El Obrero", periódico que expresaba la defensa a la clase proletaria.
También en 1891 sus adeptos conformaron
la UGT ( Unión General de Trabajadores).
En 1894 se publicó "La Vanguardia", periódico fundado por el médico
Juan B. Justo, cuya prédica alentó la creación del Partido Socialista en 1896.
La política del Socialismo se basó en el convencimiento de que el uso de los derechos políticos y del sufragio universal fortalecería el movimiento obrero.
Ellos fueron los primeros en pedir el voto secreto; que se otorgara ciudadanía a los extranjeros que tuvieran un año de residencia en el país.
En 1904, gracias a una modificación de la ley electoral que estableció un sistema electoral por circunscripciones;  las minorías estuvieron representadas
a través de diputados.
En esa oportunidad fue electo Alfredo Palacios, el primer candidato que el socialismo llevó al Parlamento argentino.
Fue elegido por el barrio de La Boca.

Alfredo Palacios2.GIF (6566 bytes)Alfredo Palacios

 

Sindicalismo

El sindicalismo revalorizaba la huelga como la mejor de las armas, pero no abandonaba su lucha parlamentaria.
Desde fines del siglo pasado y comienzo de éste, el obrero urbano se organizó a fin de reclamar mejoras salariales y elevar su nivel de vida.
En algunos grupos se produjo la división entre anarquistas y socialistas.
El sindicalismo, en realidad tuvo auge después de terminada la Primera Guerra Mundial, cuando ya estaba decaído el anarquismo.
Por otra parte en esta etapa, las organizaciones obreras vivieron un
período de gran agitación.
La clase dirigente las veía como una amenaza permanente para la seguridad pública, sobre todo porque los ecos de la revolución rusa tuvo enorme repercusión en las masas obreras argentinas.
Cualquier suceso en ese clima fue motivo de preocupación.
Los obreros metalúrgicos de la fábrica Vasena entraron en una huelga,
el 1 de enero una piedra que rompió un vidrio pareció ser la señal
para que se produjera un estado de locura colectiva.
Se desató en la ciudad una ola de violencia.
Se adhirieron otros trabajadores.
La FORA, declaró una huelga general.
La historia lo recuerda como la Semana Trágica

semana trágica Razón 1919.GIF (14914 bytes)

Nunca se supo el número de víctimas,
pero hubo en la población la sensación
de que fueron una enormidad.

Yrigoyen, presidente del país, en un intento de mejorar la situación dio la seguridad a los obreros de que la Jornada máxima de trabajo sería de 8 horas, que se aumentarían los salarios proporcionalmente, que el trabajo extra sería voluntario y que no habría represalias contra los huelguistas.
Esto permitió levantar la huelga.
Pero en las provincias del sur se acrecentaron las difíciles condiciones de vida que imponían los grandes latifundistas a los trabajadores rurales.
Arrieros y peones recibían salarios mínimos, muchas veces abonados en documentos o moneda extranjera que se despreciaba al realizar la conversión, los alojamientos eran precarios y tenían 12 a 15 horas de trabajo.
En 1918 en Río Gallegos, se constituyó una Sociedad Obrera de oficios varios, que tuvo a su cargo la tarea de difundir la idea agremiación .
Por su parte los comerciantes y latifundistas se nuclearon en una Liga.
La policía, después del fracaso de las conversaciones entre las partes, comenzó a arrestar y a deportar a muchos extranjeros.
Los propietarios estaban inmersos en una gran crisis de comercialización de la lana frente a la modificación de los precios internacionales, por lo tanto no quisieron tomar en consideración las exigencias obreras.

Entonces, se produjo una huelga generalizada
Abarcó a las provincias de Santa Cruz y de Chubut.
Yrigoyen decidió enviar al coronel Héctor Varela, mientras que el Gobernador de Santa Cruz era remplazado por Ignacio Izza. Ambos reconocieron a los obreros la justicia de sus pedidos.

Varela.GIF (9419 bytes)Coronel Héctor Varela

En mayo de 1921 regresaron
a Buenos Aires.
Pero las persecuciones y extradiciones continuaron, volvió la huelga y Varela entre 1921 y 1922 cambió su actitud. Al llegar a Santa Cruz, sin previa consulta a Buenos Aires, emitió un Bando en el que exigía sumisión a los obreros y anunció severas medidas para los que se resistieran.
Hubo centenares de muertos, en la mayoría españoles y chilenos.

 

Los sindicalistas no tuvieron tanta fuerza durante la llamada "década infame".
Resurgieron con vigor con la llegada de Perón al poder.


wb01343_.gif (599 bytes)

WB01342_3.gif (412 bytes)

WB01345_.gif (616 bytes)

La Oposición
y el Gobierno

El Anarquismo

Argentina Durante la Primera Guerra

 

Antonio Berni Juanito Laguna Ramona Montiel