POLITICA, PATRIOTISMO Y RACISMO EN PATORUZÚ
En una de las
primeras Quirosóficas, Patoruzú se de clara abiertamente socialista al señalar al
dirigente Mario Bravo: "¡Como se conoce, chei, que sos de los míos!". Al mismo
tiempo, el indio ataca sin concesiones al presidente Agustín Justo desde los editoriales,
diciéndole que no se ocupa de su pueblo. También se muestra escéptico sobre la labor de
diputados y senadores, diciéndoles mientras le ofrece una empanada: "Ya que no
trabajas, mastica, chei¡!".
Su vuelco al ofícialismo se debe mas que nada a la gestiones del intendente Mariano de
Vedia (responsable de la construcción del obelisco), a quien apoya diciendo "Aunque
la gente 'e mucho pico lo critique, ´ta haciendo bien las cosas, canejo!".
Si bien este vuelco es paulatino y el indio seguirá atacando al gobierno, solo es
necesario tiempo para que esta actitud critica desaparezca junto con la Quirosoficas .
Entonces los comentarios abandonan el ámbito nacional para circunscribirse a cuestiones
principales municipales y mas tarde, a obras de caridad. Patoruzú se ha vuelto
oficialista.
Con el tiempo, las características de la revista cambian y los apuntes políticos
desaparecen de sus páginas, quizás porque Quinterno no quería que su revista siguiera
los pasos de Cascabel, cerrada por el presidente Juan Domingo Perón por sus ataques
manifiestos reiterados a las acciones gubernamentales. De todas formas los cambios
drásticos en la inclinación política del indio son atribuibles a las inclinaciones por
las que paso Quinterno por las inseguridades del autor respecto a ese tema.
Una faceta poco hablada del indio, y sin embargo más trascendente que su afición
política , es en nacionalismo a ultranza (casi rayano en el nazismo ) que destina sus
comentarios. El argentinismo de Patoruzú es desmedido, ya que para él lo argentino es lo
mejor del mundo. Ser argentino es sinónimo y resumen de todas las virtudes posibles, lo
que eleva a la raza por sobre las otras. Su fanatismo patriótico lo ciega al punto de no
ver el racismo explícito que aparece tanto en las tiras como en las editoriales o
secciones de humor no fijas.
Los judíos, con quienes Quinterno mas se ensaña, son seres despreciables, avaros y
malévolos; los chinos son traidores y prácticamente no hay personajes negros en el mundo
Patoruziano.
Será por estas características (naturales del autor y no del personaje) que Patoruzú
fue adoptado como mascota por la dictadura militar encargada del proceso de
Reorganización Nacional para sus calcomanías y panfletos, en las que el cacique
aparecía como símbolo autóctono, domando un potro con la forma de la República
Argentina, antes de caer eclipsado en sus funciones por Clemente, durante el mundial del
fútbol de 1978.
Fuente: Revista COMIQUEANDO