Revista PATORUZÚ
En Noviembre
de 1936 aparece el primer número del mensuario Patoruzú, que en Mayo de 1937 (Nº 7) se
vuelve quincenal y más tarde semanal.
Utilizando el formato apaisado que diera fama a Monos de Taborda, este primer número
recopila, en 24 páginas, la primera aventura completa de Patoruzú aparecida en el diario
El Mundo (aquella que conoce a Isidoro en un circo) y parte de otra de sus andanzas
seriadas en la prensa. Avisos publicitarios dibujados por Quinterno y las secciones
Parches Porosos. Cómo aprendí a dibujar, El Nene y Patoruzadas completan el material.
A partir del segundo número, el humor gráfico cede un 50% del espacio al humor escrito y
aparecen varias series de notas, artículos y relatos escritos en tono irónico, tomando
en solfa al gobierno, a los políticos, la farándula y demás exponentes de la
hipocresía social reinante.
El humor gráfico y las historietas están a cargo de grandes firmas: El propio Quinterno
(El fantasma Benito se Divierte), Raúl Roux, José Luis Salinas (Hernán el Corsario y
Ellos), Eduardo Ferro (chistes sueltos y más tarde Bólido) y Poch, a los que se
agregarían Abel Laniro, Cao (Pepe el Pistolero), Adolfo Mazone (Mi sobrino Capicúa),
Blotta (El Gnomo Pimentón), Toño Gallo (El Caballito Pony), Battaglia (Orsolino
Director, María Luz y chistes varios) y Del Castillo entre otros. También comienzan a
aparecer seriadas nuevas aventuras de Patoruzú (con un cambio gráfico importante en Upa)
realizadas por Quinterno, quien también desarrolla historias unitarias de Isidoro.
Con el correr de los años, el semanario cambiaría su tamaño hacia uno más cercano al
tabloide y publicaría además de sus clásicas notas de actualidad, historietas completas
de Patoruzú, Isidoro y Don Fierro, hasta desaparecer finalmente a principios de la
década del ´70.
En Enero de 1956 aparece Las Grandes Andanzas del Indio Patoruzú, que recopila en forma
de álbum las tiras aparecidas en el diario El Mundo y ya reproducidas en la revista
Patoruzú. Tiempo después, el nuevo mensuario se tornó quincenal, publicó historias
originales y cambió su título por las Grandes Andanzas de Patoruzú e Isidoro, para
luego volver a su periodicidad y nombre originales. Finalmente abrevió su nombre a
Andanzas de Patoruzú, material que se reedita hoy en día bajo el título Selección de
las Mejores Andanzas de Patoruzú.
Fuente: Revista COMIQUEANDO