Entrevistas

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Entrevista a Elías Chucair.

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Elías Chucair: Un Rionegrino.

 

Histonauta: ¿Puede contarnos quién es Usted, Don Elías Chucair?

 Elías: Bueno, yo soy un rionegrino. Mi Padre es de origen árabe, Libanés, llegó en 1911 con un hermano y se quedaron. Vinieron con la intención de volver, estar un par de años y probar suerte. No traían nada, más que ganas de hacer alguna cosa.

Mi papá se había casado en el Líbano y al año, año y medio, tuvo una hija, mi única hermana, que era árabe. Falleció hace unos años y me llevaba 15 o 16 años de edad.

Cuando arribaron al puerto de Buenos Aires, para llegar a Jacobacci mi padre, trabajó 3 o 4 meses en la descarga de carbón de los barcos y con lo que ganaron y ahorrando, pudiendo venir en tren hasta Roca.

Venían las tropas de Carro del Sur con lanas cueros que se cargaban en los barcos y éstos traían la mercadería. Los barcos trajeron las locomotoras desarmadas, después éstas desplazaron a los barcos.

Y de Roca se fueron a Jacobacci en vagoneta, estas que no se como se llamaban acá, de cuatro ruedas, no chatas grandes, sino vagonetas livianas que transportaban gente. Tardaba de Coscolada a Jacobacci una semana. No había camiones en 1911. Los primeros vehículos aparecen en 1914-1916, aproximadamente.

Un mes antes había llegado un primo de ellos, y les dijo que había posibilidades de hacer algo y se instalaron.

Mi papa cuando llega se dedica a la actividad comercial. Ponen un bolichito en un lugar llamado Casa de Piedra a 25 kilómetros al Noroeste de Ingeniero Jacobacci, donde pasaban las tropas de Carro, que venían de Neuquén y Roca hacia Quetrequile. Era un centro poblado, está a 35 kilómetros al sur de Jacobacci. Había barracas y herrerías, estas en aquellos años eran muy importantes porque cumplían las funciones de los talleres mecánicos hoy en día. Quetrequile tenía en 1912 trescientos habitantes. Se cumplieron cien años el año pasado.

Llega a Nahuel Niyeu en 1916 la vía, y el primer tren llegó en enero de 1917. Le ponen a la estación Ingeniero Guido Jacobacci. (Era director de los ferrocarriles del interior, ese era el cargo que tenía. Era de origen italiano. Hizo varias cosas importantes en el país, lo nombró el gobierno para que haga un estudio de los subterraneos de Inglaterra, trabajó en los trazados de subterraneos de Buenos Aires y fue el que hizo el trazado del ferrocarril de San Antonio a Bariloche. Murió en Catamarca en 1922. Vive todavía un hijo de él en Buenos Aires).

Se creó el Juzgado de Paz y el Registro Civil. Fue el duodécimo Juzgado de Paz y Registro Civil del territorio de Río Negro y abarcaba en ese entonces Quetrequile, lo que es hoy el departamento 9 de Julio y 25 de Mayo, no había más nada, la otra población estaba en Valcheta y la otra estaba en Bariloche. Fue un centro muy importante y cuando llega el ferrocarril a Jacobacci, desaparece, y empieza a trasladarse todo. En Quetrequile, no queda nada. Primero trasladan el Juzgado de Paz en el año 1917, queda un destacamento de policía y en el año 1919 trasladan la escuela, pues se quedan sin alumnos; se vienen todos a Jacobacci o sea a Nahuel Niyeu, que era el nombre hasta que el pueblo adopta el nombre de la estación. Hoy por hoy Quetrequile es un paraje, no hay nada, sólo hay una estancia por ahí cerca y también queda un cementerio.

Después en el año 23 mi padre logra traer a mi madre y a mi hermana a Jacobacci.

De Roca a Jacobacci ya había autos, buenos Mercedes Benz, que tenían unas ruedas altas y hacían el traslado de gente, que tardaban dos días de Roca a Jacobacci, que son alrededor de 350 kilómetros.

Cuando mi padre y mi madre no estaban juntos se comunicaban con cartas.

Los Mercedes Benz tardaban un día a los Menucos (mitad del camino), y otro día a Jacobacci, esto en 1926. Un año antes había nacido un hermano mío y muere de muy chiquito, al año y medio, algo así.

Venía mucha gente de Roca a la zona, aparte de las tropas; entre ellos vendedores ambulantes que traían caballos de tiro, cargados de cosas. En sulky, en vagonetas.

Siguieron trabajando con el hermano y después se apartaron.

El negocio actualmente lo tengo yo; tiene la edad mía, va a cumplir en mayo 72 años, y sigue estando en la misma esquina, pero cambió la construcción que era de adobe y chapa (adobe crudo). Después aparecen los primeros cortadores de ladrillo en el año 1916 o 1917. No todas las construcciones se hacían de ladrillo. En el año 1917 el primer cortador de ladrillos lo traen de Valcheta, un tal Felix Fricela (italiano) que había trabajado con Primo Caprado, famoso pionero de Bariloche (era subcontratista del ferrocarril, hacía muchas tareas que le encomendaban en el trazado de terraplenes

Al lado de mi casa había una herrería, ahora no funciona más como herrería. Allí se concentraban todos los carros. Había dos en Jacobacci, una en un extremo y otra en otro. Pasaban las tropas y enllantaban las ruedas. Todo eso era una ceremonia, se hacían asados; yo era chico y note entre ellos que ahí estaba el Maruchito. Este hacía mandados; buscaba vino, tabaco, ordenaba los carros, juntaba leña, entre otros trabajos menores que hacía este "petiso" de los mandados.

 

Histonauta: Usted nació en Ingeniero Jacobacci, y esos primeros 20 años allá, ¿cómo fueron?

 E.: Yo crecí medio sobreprotegido, porque mi madre perdió un hijo que tenía un año y medio de edad y quedó flotando así la creencia en la casa, de que el chico murió de "mal de ojo". Dicen que fueron a un lugar, lo alzó una señora y el chico empezó inmediatamente a convulsionarse, a toser. Le hicieron un montón de cosas, pero no hubo caso. Entonces cuando yo nací me pusieron los hábitos de San Antonio, durante tres años, andaba de "santito".

El colegio estaba en un extremo y nosotros vivíamos en el otro, así que recién a los ocho años empece a ir a la escuela. Cuando iba a la escuela, primer grado y segundo, iban chico de 14 y 15 años; chicos del campo que lo traían al pueblo para mandarlos a la escuela. Los dejaban en alguna casa para que hagan mandados, trabajos menores, a cambio de que los manden al colegio. Yo tenía compañeros que parecían hombres, usaban guardapolvos que le llegaban a la cintura, parecían unos sacos pijama, que se usaban en el verano (Risas).

Hice los tres primeros grados. Falleció mi madre muy joven, yo tenía 11 años y se hospedó en mi, no se que fenómeno, que me puso muy rebelde; tuve problemas en la escuela y mi padre se cansó un día porque ya le daba mucho trabajo. Se vino a Viedma y me inscribió en el colegio San Francisco de Zar. Tuve cuatro años de pupilo, hice todos los grados, tercer grado de nuevo, en el cual anduve muy mal, casi me mandan a la casa de nuevo; el segundo año mejore muchísimo y el tercer año ya andaba muy bien, y en este último creo que influyó en mi el padre Raúl A. Entraigas. Nos daba las clases de castellano, se llamaban así en aquella época, lo que es ahora Lengua. Yo siempre le decía, porqué no me enseñaba a escribir versos y me dijo: "hijo, eso se lo da Dios a uno, el hombre lo puede mejorar, pero es un don divino poder escribir poemas".

Un día nos dieron una tarea libre en castellano y escribí un poema; me lo publicaron en un periódico llamado "Flores del Campo" que se editaba en una imprenta dentro del colegio salesiano.

Bueno, ahí se me despertó el deseo de seguir escribiendo. Era precisamente un poema a la madre, que yo no la tenía.

Sexto grado fue el último que curse acá, y fui el mejor alumno del colegio, medalla de oro. Nos clasificaban todos los meses, se incluía el trabajo de los chicos y había un acto donde asistían los padres de los chicos que eran externos, pues había externos y pupilos, y todos los fines de mes se leían las notas, que eran sobresalientes, distinguidas, los amonestados; pasaban todos, grado por grado.

 

Histonauta: Y en esos cuatro años,¿ cómo se vivía en el internado aquí en Viedma?

E.: Era muy severo el régimen de los internos en el colegio salesiano; nos confesábamos todas las noches, todas las mañanas comulgábamos y si se nos cruzaba algo en la mente por la noche, y nos hacía caer en el pecado, teníamos que confesarnos de nuevo a la mañana.

Recuerdo que se hacían campeonatos de fútbol entre externos y pupilos y teníamos una cancha de fútbol detrás del colegio María Auxiliadora. Empezaron a ir chicas, hermanas de muchachos que frecuentaban el colegio salesiano, que eran externos. El hecho ese hizo que nos llevaran a la quinta de los curas, que estaba abajo del puente. Estuvimos como 2 o 3 meses sacando cardos y limpiando terrenos, para hacer una cancha de fútbol donde nadie se iba a meter a vernos. Estaba todo rodeado de árboles, mimbres y sauces.

En aquellos años estaba la vuelta del perro, alrededor de la plaza, en la calle Buenos Aires

 

Histonauta: ¿Cómo era el internado?

E.: El edificio está al lado de la iglesia. Arriba serían los dormitorios, abajo estaban las aulas y el comedor, teníamos tres horas de estudio todas las tardes, después de darnos las clases a la mañana y a la tarde. Entre los recreos jugábamos un "picadito" de fútbol, y otros al basquet. Durante el almuerzo y la cena se leían las obras de Salgari, todas eran clásicas.

 

Histonauta: ¿Con las obras de Salgari aprovechaban a volar un poco?

Sí, claro. Se leía por ejemplo hasta el postre, era rotativo y había elegidos. Había un pupitre alto y se leía todos los días. Después teníamos el catecismo, se hacían concursos de catecismo y también íbamos al Fortín Mercedes una vez al año. Se hacía una peregrinación, íbamos en tren hasta Pedro Luro. Después íbamos a la Boca a bañarnos a partir de Octubre. Había unos colectivos viejos, destrozados, y por ese entonces había dos o tres casas en El Cóndor. En esos colectivos nos cambiábamos de a uno y usábamos unas mallas negras con polleras, que nos llegaban a la pantorrilla, casi a la rodilla, había mucho pudor en ese sentido; también cuando nos bañábamos pasaba lo mismo, nos quitábamos y poníamos la ropa debajo de las cobijas de la cama.

 

Histonauta: Ya cuando termina la escuela, ¿vuelve a Jacobacci?

E.: Vuelvo a Jacobacci y mi padre quería que fuese tenedor de libros o contador. Entré en malas relaciones con mi padre, me renegué y no quise estudiar más, porque ya estaba cansado de ser pupilo, y por lo cual si seguía estudiando tenía que ir a Bahía Blanca al colegio Don Bosco para seguir de pupilo. Entonces no hubo más remedio que trabajar, y por lo tanto iba a tener que cumplir horario en el negocio. En ese entonces tenía 15 o 16 años y empecé a trabajar; a la vez que tenía una pasión especial por escribir.

 

Histonauta: A excepción de aquel primer poema, ¿cuándo vuelve a publicar?

E.: Un diario en San Antonio que se llamaba "Comentario", estuvo muchos años con un tal Montenegro, que era un periódico que aparecía cada 15 días e iban ejemplares a Jacobacci, me publicó algunos poemas.

Leía mucho, pese a participar en muchas cosas, como en las instituciones, como la biblioteca.

 

Histonauta: Después de ser pupilo en Viedma, cuando vuelve, ¿hizo otra cosa?

E.: Sí, fui al servicio militar. Lo hice en Bariloche y cuando tenía 30 años fui elegido legislador. Entre en política desde los 20 años. Cuando salí del servicio militar, me afilié al partido radical y empece a trabajar. Cuando tenía 30, 31 años entre en la legislatura, en el año 1958, después fui reelecto y esas elecciones se anularon. Después fui reelecto de nuevo y me hice cargo otra vez, ninguno de los dos períodos los pude terminar, fueron interrumpidos por golpes militares; primero el de Frondizi y después el de Illia.

 

Histonauta: Para fines de 1940, usted tendría 29 años y luego se afilia, al radicalismo, ¿por qué este partido?

E.: Porque aparecieron en Jacobacci un día, Edgardo Cortalo, José María Guido, Don José María Diego Contín, y el doctor Eriberto Pocholu, de Bahía Blanca, que estaban constituyendo la U.C.R. en distintos pueblos del territorio. Llegaron a Jacobacci, yo era muy joven, me dedicaba a recitales y, era animador de los bailes, donde se realizaban "glosas" para anunciar los temas que se bailaban, siempre anduve en la actividad cultural, hice teatro muchos años y empecé en el colegio de curas. Hacíamos obras de teatro y en 1944 realizamos la primer obra de teatro en Jacobacci, donde participe por supuesto.

Volviendo a la actividad política, después fui intendente de Jacobacci, de 1970 a 1973 y milité un año y medio, casi dos años, en el Partido Provincial Rionegrino.

 

Histonauta: Volviendo más atrás, cuando llegan a Jacobacci los radicales, usted participa y arma un comité...

E.: En esta época había peronistas y antiperonistas, no había opciones. Los peronistas ya existían desde hace mucho. Había una oposición dispersa, así no nucleaba ningún partido político; y fue una oportunidad para que se formara una fuerza organizada.

 

Histonauta: ¿Cómo se vive la confrontación política?

E.: Se vivía un gran enfrentamiento en los pueblos chicos, era tremendo, sobre todo por la presión que ejercía el peronismo. Tenía que ser peronista el juez de paz, el jefe de correo, el jefe de estación, había una marcación individual hacia la gente. El peronismo fue muy duro, había muchas denuncias; todos tenían que ser peronistas.

Yo opositor, era periodista del año 1949 al 58, y era corresponsal del diario "Esquel", que salía todos los días; y llegaba a Jacobacci porque había en aquella época trenes de trocha angosta, por semana (tres trenes chicos de pasajeros) y había una empresa de ómnibus que venía tres veces por semana. El diario llegaba en el día, pero a la noche. Yo mandaba notas y no se podía criticar nada. Todos eran peronistas. El peronismo no toleraba oposición alguna; era todo muy difícil.

 

Histonauta: En 1955 se da el golpe de Estado a Perón, ¿cómo se vive esto allá?

E.: Fue tremendo. En todos los pueblos hubo incidentes, choques entre vecinos; hubo mucha enemistad. El peronismo no toleraba que las personas tengan otras ideas. Militar en política, era muy duro en aquellos años, sobre todo en los pueblos chicos, donde había mucha venganza. Los que tenían mercados, recibían la visita de inspectores de agio y especulación, e iban a las casas de los que estaban marcados.

Al no ser provincia, no se participaba en las elecciones nacionales. Recién en el año 1954 se hicieron provincia, Chaco, Misiones y La Pampa y en año 1957 se hizo provincia Río Negro y se llamaron a dirigentes para realizar la Constitución. El peronismo estaba proscripto.

 

Histonauta: ¿cómo se vive el voto en Jacobacci?

E.: Los peronistas votaban en blanco. Ganaron los radicales. Yo formaba parte de los victoriosos. Lo intransigente predominó siempre en Jacobacci, hasta que desapareció.

Cuando el radicalismo se divide, yo era presidente de una fracción, una fracción interna. Movimiento de intransigencia y renovación, que dependía directamente de Frondizi, en el orden nacional. Yo tengo cartas de Frondizi (tres o cuatro), donde documentaba programas. La opción mía está clara.

Esta división rompe mucho las relaciones dentro del radicalismo; se echaba en cara la intolerancia. No se profundiza tanto la política en los pueblos chicos, se deja en manos de dos o tres dirigentes; no era tan politizado como Roca, Viedma y otros lugares importantes. Un grupo de dirigentes maneja directamente el partido.

En el año 1958, el 23 de Febrero, se hacen las elecciones, y el primero de Mayo asumí como diputado, hasta el año 1962, donde derrocan a Frondizi.

 

Histonauta: ¿Cómo fue ese período con el peronismo proscripto?

E.: Y acá, en la legislatura donde el peronismo no participa... las principales discusiones, los principales proyectos...

 

Histonauta: ¿qué recuerda usted como importante de aquella época?

E.: Fue el período más importante de la legislatura de la provincia, ni una duda, sancionamos todas las leyes orgánicas de la constitución. O sea, se replanteó todo lo que era la constitución...

Claro, sancionamos la ley de Trabajo, se creó la Caja de Previsión, se creó el Banco de la Provincia, se creó el IDEVI, se creó la ley de Educación, la ley de Tierra, el régimen de tierras –que estaba en manos de la nación- las tierras se daban desde la nación; se trajeron cuatro camiones de aquellos años con expediente de tierra, se alquiló un galpón acá en Viedma, un salón grande que estaba en desuso y se descargaban y se metían así los expedientes, como apilar bolsas, hasta que se creó después el régimen... la ley, que fijaba el régimen de la tierra, ¿no?, de la ley de agua, el... ¿cómo es?... el estatuto de la policía, la ley orgánica de los municipios... todas las leyes, todos los organismos que fijaba la constitución se crearon en ése período... ciento y pico de leyes; aparte de leyes de urgencia que había que sancionar. La ley nro. 4, por ejemplo –que yo fui uno de los firmantes de ella con Héctor Casamiquela- prohibió el tendido de alambrados en la provincia; porque aprovecharon muchos ese impasse que había para alambrar campos, entonces visto ése fenómeno que se estaba produciendo, para que no avance tuvimos que dictar una ley acá prohibiendo terminantemente el tendido de alambrados, con penas y con un montón de cosas ¿no?, para los que cayeran en infracción, hasta tanto la provincia no legisle sobre la materia tierra.

 

Histonauta: Además de ésa actividad, en el ´62, cuando es el golpe a Frondizi, él tiene un primer período en que lo tienen prisionero en Martín García...

E.: Si

 

Histonauta:... y después lo mandan a Bariloche. Desde acá, desde la provincia, hubo algún intento de contactarse con él, siendo usted Frondicista...

E.: ¿Con Frondizi?, Si, viajamos muchas veces a Bariloche a verlo, hicimos muchos contactos; después hicimos un acto gigantesco en Roca, juntamos cuatro mil personas en un salón de un club deportivo de Roca, se hizo una cena, con un acto público, de reivindicación.

 

Histonauta: ¿Qué cosas comentaba Frondizi?, O sea, ¿le permitían tener acceso a él en Bariloche?

E.: Sí, sí.

 

Histonauta: ¿Y cómo se veía la situación política?

E.: Y, las Fuerzas Armadas eran las Fuerzas Armadas, y los civiles eran impotentes a las decisiones de ellos, pataleábamos, mantuvimos el partido, sacábamos declaraciones, nos quejábamos y era todo ahí; todo moría ahí, terminaba ahí. Después se consigue, con la finalización del mandato de Guido, que se convoca de nuevo a elecciones... y gana las elecciones Illia, ¿no?, Porque el M.I.D. hace cuestión común con el peronismo, hubo algunos desajustes así a última hora se aconseja votar en blanco, después que se había trabajado tanto... y el triunfo ese, del radicalismo del pueblo fue un accidente, tanto que acá en la legislatura, los dirigentes más importantes que tenía el radicalismo se quedaron en la casa, ni pensaban... El candidato a gobernador lo habían puesto para llenar la fórmula.

 

Histonauta: El candidato de los radicales del pueblo, en ése momento, ¿quién era?

E.: Cristian Nielsen, mientras tanto los dirigentes de primera línea participaron y estuvieron en las listas de candidatos; no pensaban nunca ganar esa elección, fue una cosa que... con el peronismo proscripto... ganaron con el 25% de los votos...

 

Histonauta: Ya en ese momento la UCRI se había transformado en el MID ¿Usted pasa a militar en el MID?

E.: Si.

 

Histonauta: ¿Cómo vive alguien que ha estado en el radicalismo y que ha tenido muchos problemas con el peronismo, éste acercamiento entre Frondizi y Perón?

E.: Frondizi lo entendió bien, tanto que a Frondizi le costó la presidencia porque permitió que el peronismo vaya a elecciones.

 

Histonauta: En una elección para gobernadores en Bs. As. creo que fue...

E.: Claro, en una elección que ganó un dirigente gremial...

 

Histonauta: Framini.

E.: Framini, y en Río Negro gana Franco... y eso le costó a Frondizi...

 

Histonauta: La presidencia...

E.: La presidencia; Frondizi cumplió con el peronismo, pese a que el peronismo no colaboró con Frondizi.

 

Histonauta: Ya cuando gobiernan los radicales del pueblo en la provincia, ¿no hay ningún tipo de acercamiento?

E.: No, no...

 

Histonauta: En ésos momentos, ya mediados de la década del ´60, ¿su actividad por donde está pasando?, o sea, usted ha dejado la legislatura para fines del ´62.

E.: Exactamente, y en el ´63 vuelvo...

 

Histonauta: ¿vuelve a la legislatura?

E.: Claro, pero ya vuelvo como opositor e integrante del M.I.D., para el período del 63 al 66.

 

Histonauta: ¿Y el golpe a Onganía que significa?, ¿Es un golpe de Estado mas?, ¿Se considera en ése momento como otro golpe de Estado?

E.: Si...

 

Histonauta: Y para principios del ´70 cuando vuelve Perón, ¿cómo se vive eso?, o sea, después de tanto tiempo, de 18 años...

E.: Bueno, en el peronismo se encienden nuevas esperanzas, el fanatismo, la gente, la fe, la lealtad hacia Perón ha sido siempre una cosa muy notoria...no cabe ninguna duda, se vive con una gran expectativa; y la oposición también lo ve así como un hecho positivo. Perón pareciera que volviera como "prenda de paz.

 

Histonauta: Siempre que no estaba en la actividad como legislador en Viedma volvía a Jacobacci. ¿Y que cambios notaba en el pueblo?,

E.: No, nada, la vida del pueblo, de Jacobacci es una vida muy chica. En ése entonces tendría cuatro, cinco... cuatro mil habitantes. Teníamos un padrón de dos mil en la historia. En 1970 me hice cargo de la municipalidad hasta el ´73, que gobernaba Requeijo acá en Río Negro...

 

Histonauta: ¿Cómo es que le hacen el ofrecimiento?

E.: Bueno, en Jacobacci había un ex jefe de policía de acá de Viedma que estaba a cargo de la municipalidad de Jacobacci. Tres, cuatro meses antes se había ido un comandante de gendarmería que había estado un par de años como intendente de Jacobacci y estaba muy enfrentado con los radicales que habían sido desalojados de la municipalidad, un pésimo gobierno radical. Siguieron, cayó Illia pero ellos siguieron, no se dieron por enterados, y en ese lapso hubo un montón de cosas anormales, no funcionaban bien las cosas... y mandan un comandante de gendarmería... bueno, el pueblo medio se divide, los peronistas y otros sectores así se ponen del lado del interventor, fue con carácter de interventor de la municipalidad. Del otro lado quedan haciendo una resistencia los radicales que manejaban algunas cosas del pueblo, como son la cooperativa de luz, tenían control sobre eso....

Las cosas siguen iguales o peores, entonces desde el ministerio de gobierno me hacen un ofrecimiento para ser intendente. Yo todavía tenía muy en mente una calentura con las fuerzas armadas y contra todo... ¡bueh!, Hablé con algunos amigos, me aconsejaron que aceptara, no iba a ser tan rápido la cosa, iban a pasar dos o tres meses me dijeron; había pedido yo que se haga una compulsa en la contabilidad de la municipalidad porque eso era un desorden que no tenía nombre; y no se llegó a ser; mucho antes del tiempo previsto, una noche me llaman por la radio de la policía que el ministro de gobierno quería hablar conmigo, ni lo conocía yo al ministro de gobierno, yo conocía al subsecretario y a otros funcionarios de ministerio del gobierno que me habían ido a ver personalmente a Jacobacci. Tarea de ablande habían hecho. Yo les había dado una media palabra, incluso yo puse algunas condiciones: yo no iba a ir a cobrar sueldo y a administrar la municipalidad, solo si pudiera conseguir algo para Jacobacci, de lo contrario no. Atendía mis cosas. Tengo trabajo de sobra, para ocupar el tiempo. Voy a la radio, me dice "mire", dice el ministro... "hemos decidido que mañana se haga cargo de la municipalidad", ¡eran las ocho de la noche!, "No", le digo "no es el trato ése el que habíamos hecho con las personas que usted mandó para que me entrevistaran..". "Si, pero mire, ha pasado un caso muy especial... ya hace una hora le exigimos la renuncia al que estaba a cargo de la municipalidad... la presentó y ahora tenemos que cubrir el cargo"....Yo le dije: "pero déjeme a algún secretario, algún empleado de la municipalidad...", "No, no, es imposible, así que le pedimos encarecidamente que acepte esto... mañana entre las diez y las once de la mañana va a llegar en avión a Jacobacci el subsecretario de gobierno, y dos funcionarios mas que va a designar el gobernador para que esté presente y se haga cargo de la municipalidad."

Bueno, les reiteré la falta que hacía un administrador que mande la provincia para que dejara todo a cero ahí, y empezar una nueva administración... una de las condiciones que ya había puesto yo, arrancar de, que se regularice todo lo viejo de alguna manera y bueno, entonces me dijeron que si, que iban a conseguir otro, que lo iban a mandar, que fue y estuvo treinta días... fue, hizo un informe de todo lo que había pasado y arrancamos de nuevo. Me prometieron que me iban a dar un paquete de obras que puntualizara de inmediato, una vez que me haga cargo, que era lo que había hecho. Acepté. A la noche me puse en contacto con algunos amigos que eran del partido, salieron a invitarse, a organizarse, una sorpresa, así, un baldazo, porque el más sorprendido era yo... estaba haciéndome cargo y no lo podía creer... eso si que fue de la noche a la mañana. Bueno, me hice cargo... un período de expectativas, por supuesto, dentro de todas las incidencias que hubo y que se yo nunca fui resistido en Jacobacci, siempre tuve gente que valoró mi actividad cultural, mi actividad política, pese a estar en otros sectores... así que bueno, tuve gran apoyo, nombré una comisión de vecinos asesores, por supuesto de honor, un tribunal de cuentas, así que empezamos a publicar los balances mensuales, que nunca se había hecho, se sacaban copias, la gente estaba muy contenta.

Después de esa actuación, tuve un acercamiento con el Partido Provincial Rionegrino, y después me alejé de la política para dedicarme de lleno a escribir y atender mi negocio. La política me desilusionó. Muchas luchas internas.

 

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