Los observatorios
El proyecto abrigado por Sarmiento de fundar en la Argentina un observatorio astronómico fue favorecido durante su estada en Estados Unidos como ministro argentino. Conoció allí al reputado astrónomo norteamericano Benjamín Apthorp Goul. Al asumir la presidencia, uno de los primeros actos de Sarmiento es proponer la creación de un observatorio nacional que es aprobada por el Congreso, y en 1869 el ministro Avellaneda invita a Gould a organizar y dirigir una institución permanente proveyéndola de los edificios e instrumental necesarios.
El Observatorio Astronómico Argentino se inauguró oficialmente, con la presencia del presidente Sarmiento y del ministro Avellaneda en 1871.
A la certera visión de gobernante de Sarmiento, y a la contracción y laboriosidad de Gould debe agregarse un nuevo factor, ahora objetivo, que ha favorecido al desarrollo del observatorio de Córdoba: su decisiva contribución al conocimiento del cielo austral. En efecto, la mayor parte de los observatorios activos del hemisferio norte están comprendidos entre latitudes (35o a 60o) en las cuales la mayor parte de las estrellas australes son invisibles. Como los observatorios meridionales no abundan, y en la época de Gould aún eran más escasos, se explica la deficiencia de los catálogos australes y la necesidad de subsanarla. La Uranometría argentina y los catálogos de estrellas del sur son los frutos más preciosos de la vida laboriosa de Gould.
El mismo año de la fundación, el Observatorio inició sus publicaciones tituladas Resultados del Observatorio Nacional Argentino, y en 1879 su director daba a publicidad, en Buenos Aires, la "Uranometría argentina", brillantez y posición de las estrellas fijas, hasta la séptima magnitud comprendidas dentro de cien grados del polo austral (vale decir pertenecientes al hemisferio austral y a una faja boreal de 10° sobre el Ecuador) que comprendía un catálogo, con atlas, de 7.756 estrellas, de las cuales 6.755 del hemisferio sur.
A estas publicaciones siguen luego los dos primero grandes catálogos australes, el Catálogo de las zonas estelares, de 1884 con unas 73.000 estrellas, y el Catálogo general argentino de 1886 con unas 33.000 estrellas.
Gould fue uno de los primeros astrónomos que aplicó la fotografía a los estudios astronómicos. A Gould sucedió al frente del Observatorio uno de sus ayudantes, Juan M. Thome, también norteamericano. Su obra principal fue la Córdoba Durchmusterung (Zonas de exploración), catálogo monumental de más de seiscientas mil estrellas, hasta la décima magnitud, del hemisferio sur a partir de los 22o de latitud, hacia el polo. Durante su dirección el observatorio inició la colaboración en tareas de carácter internacional. La primera de ellas fue la tarea, asumida en 1890, de completar el catálogo de las llamadas "Zonas de la Astronomische Gesellschaft" desde la latitud de 22 grados sur hasta el polo, tarea que luego delegó parcialmente en el Observatorio de La Plata (desde los 47o hasta los 82o) y que ambos Observatorios han cumplido casi en su totalidad.
Otra tarea de carácter internacional asumida en 1900 por el Observatorio de Córdoba fue la de realizar los trabajos correspondientes a la zona comprendida entre los 24o y los 31o de latitud sur, para la confección del Catálogo astrográfico que contendrá unos dos millones de estrellas, y la Carta fotográfica del cielo, en la cual ese número llegará a más de cincuenta millones, y cuya ejecución decidió el Congreso Internacional de París de 1887, distribuyéndola entre 18 Observatorios de todas las partes del mundo.
En 1882 el gobierno de la provincia de Buenos Aires sugirió el plan de establecer un Observatorio astronómico provincial en la flamante capital de la provincia, adquiriéndose los instrumentos necesarios y poniendo a su frente en 1883, a Francisco Beuf.
Pero en verdad la actividad científica del Observatorio durante los años del siglo pasado fue casi nula. Mientras en Córdoba, aún sin instrumentos, ya se habían iniciado los trabajos, en La Plata los trabajos no comenzaban disponiéndose ya de aparatos. La crisis económica subsiguiente, así como la enfermedad del director, que fallece en 1899, contribuyeron a mantener este estado de cosas.
Su publicación Anuario fue también de escaso valor científico, pues en su mayor parte incluían datos de interés general.
Al incorporarse el Observatorio a la Universidad de La Plata la situación no mejoró mayormente.
La complejidad de las tareas superpuestas y la variedad y heterogeneidad de los estudios a impartirse, amén de otras dificultades circunstanciales, hizo que el Instituto se desarrollara con dificultad y, no obstante los numerosos cambios de organización y planes, sólo se logró un desarrollo normal cuando en 1920 el Observatorio se separó totalmente de la Facultad de ciencias fisicomatemáticas.
Bajo la dirección de Porro pasó a depender del Observatorio de La Plata, en 1908, la estación astronómica de Oncativo (provincia de Córdoba) que en 1905 había fundado la Asociación Geodésica Internacional. La estación suspendió los servicios en 1911 trasladándose los instrumentos a La Plata en 1913.
Desde el retiro de Porro del Observatorio (1910) hasta la dirección de Hartmann (1921) la institución tuvo a su frente varios directores. Entre éstos el norteamericano William J. Hussey, director del Observatorio de Michigan, quien dirigió el de La Plata desde 1911 hasta 1915. En este período el Observatorio inició la colaboración en las tareas internacionales, así como la tercera serie de las Publicaciones del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de La Plata, en cuyo primer tomo aparecen parte de las importantes observaciones de Hussey sobre estrellas dobles.
Por sus afinidades con la astronomía, citaremos otras actividades científicas cuyas manifestaciones se iniciaron en estas décadas del 60 al 90. Comencemos con la geografía y geodesia.
En 1879 se funda un Instituto Geográfico Argentino, que vivió medio siglo, y que contribuyó en gran medida a exploraciones y viajes, patrocinándolos o estimulándolos. Desde sus comienzos publicó un Boletín del Instituto, en el cual colaboraron los naturalistas de la época.
En 1884 se fundó el Instituto Geográfico Militar, pero durante los primeros cuatro lustros la vida de la Institución fue precaria. El 23 de diciembre de 1904, en que fue dada al Estado mayor del ejército su organización actual." De acuerdo a esta organización, el Instituto comprendía una sección de estudios geodésicos (astronomía, triangulación, nivelación, etc.) y otras de estudios cartográficos y topográficos, fuera de talleres gráficos propios.
En 1912 aparecen sus anuarios y organiza un vasto plan de operaciones geodésicas, topográficas y cartográficas.
Los estudios meteorológicos argentinos se organizaron simultáneamente y bajo la misma dirección que los estudios astronómicos. En 1872 se crea la Oficina meteorológica nacional. La Oficina funcionó como anexo del Observatorio de Córdoba y bajo la dirección de Gould hasta 1884. La Oficina, en 1885, se separó del Observatorio y en 1901 fue trasladada a Buenos Aires. En 1878 apareció el primer tomo de sus Anales.
La estación meteorológica más austral de esa época, la de las islas Orcadas, fue establecida en 1903 por una expedición escocesa. La estación pasó a depender de la Argentina en 1904.