Los estudios matemáticos

 

Los estudios matemáticos, por su carácter abstracto y desinteresado, son los que mejor se prestan a valorar el esfuerzo realizado por la ciencia argentina desde los primeros balbuceos de la época de Vértiz hasta el momento actual.

Belgrano y Gutiérrez, dieron impulso a los estudios matemáticos en la Argentina durante la primera y segunda mitad del siglo pasado, pero ellos no vieron en la matemática la ciencia pura y desinteresada sino el útil e indispensable instrumento para dar vida a las aplicaciones y desarrollo del incipiente progreso material del país.

Y en la Argentina, convertir la matemática de una doncella de la ingeniería en una escuela de artesanía, en un ambiente de maestros y discípulos, ha sido la obra de estas últimas décadas que se inició con el arribo en 1917 del eminente maestro español Julio Rey Pastor.

He aquí lo que se escribió en ocasión de las bodas de plata de ese hecho: "Hace veinticinco años, en estos meses llegaba a nuestro país Julio Rey Pastor, invitado para dictar desde la cátedra de cultura hispánica de la Institución cultural española dos ciclos de conferencias sobre matemática moderna. A esas primeras conferencias siguieron otros cursos y conferencias, dictados en diversos centros científicos de la Argentina y del Uruguay, regresando luego Rey Pastor a su patria, de donde, después de breve estada, volvió a la Argentina, esta vez para radicarse definitivamente, con el objeto de organizar y dirigir los estudios matemáticos en la Universidad Nacional de Buenos Aires.

La acción y labor científica desplegadas por Rey Pastor han sido tan valiosas, extraordinarias y beneficiosas, que podemos considerar que su arribo a la Argentina señala un momento importante en el desarrollo de los estudios matemáticos en los países del Plata y marca el principio de una nueva etapa de los mismos.

En efecto, hoy el nombre de Rey Pastor está vinculado con institutos de investigación, sociedades y revistas matemáticas argentinas. Inició su labor en la Universidad de Buenos Aires con la creación de un centro de estudios en la Facultad de ciencias exactas, con el nombre de Instituto de matemática.

Por su parte, en la Universidad de La Plata, en la que también se realizan estudios sistemáticos de matemática, existe para la década del ’40 un centro de investigación y de formación en el Departamento de matemáticas de la facultad de ciencias físico-matemáticas; mientras que en la del Litoral ya existen dos centros de investigación matemática, ambos en Rosario. El primero es el Instituto de matemática, dependiente de la Facultad de ciencias matemáticas de esa ciudad y creado a fines de 1938 en virtud de una resolución del cuerpo de profesores de la casa por la cual se consideraba necesaria la creación de un Instituto que tuviera "por finalidad la enseñanza e investigación de la matemática pura, en sus distintas ramas".

El segundo es el Instituto de matemática aplicada, creado en 1942 y dependiente directamente de la Universidad. Es un instituto especializado, pues son sus funciones: "Realizar estudios e investigaciones originales de carácter biométrico, actuarial y sobre cuestiones de cálculo de probabilidades y análisis matemático que le son afines.

En cuanto a las instituciones privadas que estimulan los estudios matemáticos, debemos citar ante todo, como más antigua, al Círculo matemático del Instituto Nacional del Profesorado Secundario de Buenos Aires, creado en 1923 con el fin de intensificar el estudio de la matemática.

El año siguiente, 1924, un grupo de estudiosos reconociendo que: "El ambiente intelectual argentino está ya bien preparado para dar impulso al estudio desinteresado de la ciencia matemática por sí misma, sin la constante preocupación de sus aplicaciones inmediatas a diversas técnicas o ciencias", funda la Sociedad Matemática Argentina; pero por lo visto había habido un exceso de optimismo, pues a los pocos años la Sociedad deja de existir, y hay que esperar hasta 1936, año en el que, con tono más seguro y firme, se crea la Unión Matemática Argentina con el propósito de "fomentar el evidente progreso de la investigación matemática en la Argentina, mediante reuniones científicas, concursos, etc., y coordinar la labor de los diversos grupos de estudiosos que en el país se ocupan de matemática superior, y de los investigadores dispersos en las naciones latinas de América".

La institución tiene su sede en Buenos Aires, pero con delegaciones en las diversas ciudades del interior del país y del extranjero. Además, desde 1941 es miembro del Patronato de la Mathematical Reviews norteamericana.

A raíz de la donación que los herederos de Claro C. Dassen hicieron a la Sociedad Científica, de parte de la biblioteca de este profesor consistente en unos 1200 volúmenes, la Sociedad organizó una institución permanente: Seminario Matemático doctor Claro C. Dassen, en la que se realizan periódicamente reuniones científicas.

A este nutrido conjunto de institutos e instituciones consagrados a la matemática, corresponde un buen número de publicaciones periódicas dedicadas total o parcialmente a esa ciencia.

Las primeras revistas matemáticas fundadas durante este siglo, así como su precursora del siglo pasado: la revista de Balbín, no lograron prosperar. Todos los intentos, a los que deben agregarse algunas publicaciones del Seminario de la Facultad, aparecidas entre 1928 y 1933, demuestran la existencia de un interés constante en la empresa, pero también la carencia del vigor necesario para lograr mantener la vida de esas publicaciones.

Pero tal situación para la década del 40 ya ha cambiado, y entre las revistas existentes podemos mencionar la más antigua: el Boletín Matemático fundado en 1928, y la Revista de la Unión Matemática Argentina, órgano de esta institución, que inició su aparición en forma permanente en 1936. La misma institución edita desde 1942 una colección de Memorias y monografías.

En Rosario el esfuerzo en este sentido no es menos intenso. El instituto de matemática edita dos series de periódicos. Las Publicaciones del Instituto, aparecidas en 1939, y un Boletín que denomina Mathematicae Notae, iniciado en 1941.

Además de las publicaciones del Instituto, la Facultad edita Monografías en la que se incluyen trabajos y libros matemáticos. Por su parte el Instituto de matemática aplicada inició en 1942 sus Publicaciones.

En la Facultad de La Plata los trabajos matemáticos aparecieron en la Serie matemáticofísica de su Contribución hasta 1935, en que se dedicó exclusivamente a ellos una Serie matemática. Desde 1940 la Facultad publicó una Revista de la Facultad de ciencias físicomatemáticas.

La Universidad de Tucumán dedicó, desde 1940, la Serie A. Matemáticas y física teórica de su Revista, a reunir trabajos inéditos y originales exclusivamente de matemática y de física de autores nacionales y extranjeros.

Por último mencionemos que el Círculo Matemático de Buenos Aires editó desde su creación, pero sin periodicidad fija, Publicaciones que consistió en monografías sobre temas matemáticos.

Cabe ahora formular aquí una observación general válida, no sólo para los estudios matemáticos, sino para todos los estudios científicos; y es que a la producción científica aparecida en las publicaciones periódicas especializadas que detallamos, debe agregarse la que aparece en las revistas de carácter general, en las publicaciones dedicadas a las actividades profesionales afines, y en las publicaciones estudiantiles que en la Argentina son numerosas, gozando muchas de ellas de una sólida y bien ganada reputación.

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