Los estudios astronómicos y afines

 

En la década del 40, la labor astronómica argentina continúa desarrollándose en gran parte alrededor de sus dos grandes observatorios.

El Observatorio de Córdoba, en 1842, ha inaugurado una Estación Astrofísica situada en Bosque Alegre, en las Sierras Chicas, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

El observatorio, además de la tarea del relevamiento de precisión del cielo austral, se ha ocupado en la búsqueda de estrellas "enanas blancas", en el estudio de los espectros de estrellas con atmósfera incandescente, en el estudio de las nubes de Magallanes, etc.

Ese observatorio, con personal constituido de un grupo de astrónomos y físicos con dedicación exclusiva se convirtió en un centro científico de primer orden.

Por su parte el Observatorio de La Plata inició una nueva era en su vida científica al convertirse en Instituto del Observatorio astronómico y llamar al profesor Juan Hartmann para dirigir las investigaciones y orientarlas hacia su especialidad: la astrofísica. La investigación científica del observatorio, así como la labor docente de la Escuela superior de ciencias astronómicas y conexas, comprende estudios relativos a la astronomía, a la astrofísica, a la geofísica y a la meteorología.

Citemos, entre las investigaciones de Hartmann, el descubrimiento de dos nuevos asteroides, uno de los cuales fue bautizado con el nombre de "La Plata".

Además de sus Publicaciones, el observatorio inició la publicación de los estudios e investigaciones sísmicas en Contribuciones geofísicas, hasta que en 1936 refundió sus publicaciones en tres series: Serie astronómica (las anteriores Publicaciones); Serie geofísica ( las anteriores Contribuciones) y Serie geodésica.

A los dos grandes centros de investigación y de estudio astronómicos constituidos por los observatorios de Córdoba y La Plata, debe agregarse el Observatorio Naval, instalado en Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Marina y encargado de dar la hora oficial al país y, como nuevo centro de estudios, el Observatorio de Física Cósmica de San Miguel que se fundara en 1935 por la iniciativa del Consejo Nacional de Observatorios. Se levanta dentro de los terrenos del Colegio Máximo de San José, que allí posee la Compañía de Jesús, y aunque perteneciente a la misma Compañía, se halla revestido de carácter oficial. No se ocupa de astronomía de posición, sino de estudios especiales: astrofísica (y en especial, de rayos cósmicos), electrometeorología y geofísica. Edita Publicaciones.

Por último, el país cuenta con la Sociedad de Amigos de la Astronomía, fundada en Buenos Aires en 1929, y que desde entonces edita una Revista Astronómica y un suplemento anual: Almanaque astronómico y manual de aficionado.

Los estudios meteorológicos en la Argentina adquirieron un renovado vigor a raíz de la ley de 1935 por la que se creó la Dirección de Meteorología, Geofísica e Hidrología (continuadora de la antigua Oficina Meteorológica Nacional) que al mismo tiempo que centraliza toda la actividad meteorológica nacional, coordina su labor hidrológica y geofísica con la que realizan otras instituciones del país.

En el orden meteorológico se ha ampliado la red de observatorio y estaciones que van desde La Quiaca a los 22o hasta regiones australes a los 64o. Publica desde 1902 una Carta del tiempo, una de las más completas en su género, y desde 1916 un Resumen (antes Boletín) mensual de la carta del tiempo.

Ha centralizado los servicios aerológicos para facilitar la navegación aérea, instalando estaciones de sondaje con globos pilotos y tomando a su cargo la organización, desarrollo y control de los estudios respectivos, así como la confección de cartas aerológicas, etc.

La Dirección ha creado servicios de climatología, meteorología marítima, meteorología agrícola, etc.

En lo que se refiere a sus servicios geofísicos, los más importantes son los sismométricos, para los que se dispone de un observatorio especial, el Observatorio de Buenos Aires y los geomagnéticos, respecto de los cuales existe, desde 1904, en Pilar (provincia de Córdoba), un observatorio magnético, que se ocupa de la determinación sistemática de los diferentes componentes del magnetismo terrestre, así como de electricidad atmosférica y de radiación solar.

Los servicios hidrológicos, finalmente, tuvieron a su cargo en especial los de carácter pluviométrico e hidrométrico y se encomendó a estos servicios la confección de la Carta de Aguas del país. Vinculados con estos servicios se realizaron los estudios hidrográficos, cuyos centros en la Argentina fueron el Servicios Hidrográfico dependiente del Ministerio de Marina y que publicó Anales hidrográficos, así como Almanaque náutico y Tablas de Mareas; y la Dirección General de Navegación y Puertos, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, que publicó, además de otras publicaciones, un Anuario Hidrográfico.

Vinculados con los servicios geofísicos están los estudios que realizó el ya mencionado Instituto Geográfico Militar, entidad que representa a la Argentina en la Unión Geodésica y Geofísica Internacional. En 1941, se encomendaron al Instituto los "trabajos geodésicos fundamentales y el levantamiento topográfico de todo el territorio de la Nación".

La medición de un        Historia        Tabla cronológica

arco de meridiano