GAUCHOS Y CRIOLLOS |

GAUCHO
Según algunos derivaría de Huachu o Guacho (del quichua) que significa huérfano. Algunos autores encuentran la etimología de gaucho en la voz araucana gatchu, gatchú o cachú.
El gaucho fue un "tipo étnico-psicológico-social; no racial- biológico como se pretende: fue indio, negro, mestizo o blanco (o mezclas de esas razas), a quien plasmó el ambiente, lo conformó el caballo y lo nutrió del ganado. Es un ejemplar autóctono".
El sentido más difundido, de esta palabra, en su utilización común es la designación de jinetes de la pampa dedicados a la ganadería. Continua teniendo vigencia el vocablo, aplicado a capataces y sus equipos en la estancia.
También hay quienes derivan la palabra gaucho de gauderio (gauderio significa alegre, y el gaucho no exteriorizaba alegría).
Entre las características de ese personaje se destacan: su destreza física, su altivez, su carácter reservado y su habilidad como jinete y en el manejo de la ascienda. El caballo constituyó su compañero y también su única riqueza. El campo estaba para pisarlo y transitarlo sin impedimento. Su carta de recomendación era su habilidad y su competencia.
Aún hoy, y sólo en nuestro país se usa la palabra gauchada,
acción gaucha, sinónimo de noble y gentil, de ayuda y favor sin ninguna especulación de
retribución material.
Su misión sufrió una profunda modificación y se transformó de gaucho nómade colonial,
en gaucho leal de las estancias, honrado hasta la exageración, bondadoso y hospitalario
en su hogar.
Dicha persona debe capacitarse para ser médico de la hacienda y médico de sí mismo, de su cuerpo y de su alma. Da un valor supremo a la libertad.
Descendiente del mestizaje español-indígena, su
característica más notoria es la libertad con que enfrenta la vida. Es independiente, de
vida errante y costumbres sencillas. El caballo parece ser parte de su propio cuerpo, ya
que pasa sobre él más de la mitad de su vida y no lo abandona hasta su muerte.
Por eso detesta la agricultura, trabajo que lo obliga a estar mucho tiempo desmontado.
La gaucha
También llamadas chinas, son las fieles compañeras de los gauchos. Su ocupación
consiste en el cultivo del maíz, sandías y cebollas. También tejen los ponchos de sus
compañeros. Montan a caballo tan bien como ellos. Su vestimenta consiste en una camisa de
algodón, enagua y chales.
Vivienda y recreo
La casa del gaucho era un rancho mínimamente amueblado: un catre, una mesita, silla,
un asador y lo necesario para el mate. La puerta del rancho: una tabal o cuero de buey.
Pasaba mucho tiempo en la pulpería, donde se encontraba con algún paisano a beber caña
o payar al son de la guitarra.
La doma
Era la verdadera prueba de destreza en la que el gaucho "amansaba" a los
potros rebeldes y huraños. A pesar de los corcoveos y escarceos de los impetuosos
animales, el domador lograba dominarlo, ya fuera a golpes de rebenque o dándole una
pechada.
El rodeo
Consistía en agrupar en un campo a las vacas, toros y bueyes que componen el ganado.
Para ello, el gaucho iba montado en su caballo, con el cual cercaba a los animales y los
reunía. El sentido del rodeo era el de un posterior recuento o simplemente para trasladar
el ganado a un campo vecino.
La yerra
Llamada antiguamente "hierra", era la fiesta popular gauchesca, ya que
tomaba la forma de un "bautismo ganadero". Consistía éste en marcar con
un hierro al rojo vivo a las crías que carecían de tal marca. Cada ganadero poseía una
marca diferente, con la cual identificaba su propiedad y evitaba que le fueran robados los
animales.
La piala
Tal vez la máxima demostración de destreza y agilidad del gaucho consistía en echar
el lazo a un animal en fuga. Se aprovechaba de la fracción de segundo en que alza sus
patas posteriores para correr pasándole el nudo del lazo. Los gauchos solían divertirse
apostando que atraparían al animal por tal o cual pata.
La tusa
Llamada también tuse o tuso en el sur. Era un corte artístico de las crines del
caballo, realizado por su dueño, según los casos, con mayor o menor pericia.
CRIOLLOS
La población era diversa. Había blancos que se dividían en dos
tipos: los europeos y los criollos.
Los criollos eran los blancos nacidos en América.
En las casas de los más pudientes servían esclavos negros, traídos desde el Africa.
Con el tiempo estos grupos raciales se mezclaron entre sí, y cada una de las mezclas dió por origen a un tipo nuevo: mulato, mestizo y zambo.
Los criollos eran considerados hábiles en el manejo del lazo y de las boleadoras, usaban
cinturón de cueros adornados con piezas de plata, que retenía en su vaina un gran
facón. El busto cubierto con un poncho de vicuña, alpaca o guanaco; calzón bordado de
encajes y el chiripá, juntamente con el sombrero de fieltro flexible, botas de montar
hechas con la piel de las patas traseras de un potro. Su ropa, en los días festivos,
lucía pintoresca y de buen cuidado. De ahí aquel dicho: "En las pilchas del marido
se ve el amor de la china".