CLIMA

La Antártida tiene un clima excepcionalmente frío, seco, ventoso y bastante pobre en precipitaciones. En este continente el verano es un invierno menos frío. Esto se debe a la alta latitud y al casquete de hielo recubierto de nieve que lo cubre.

Por la oblicuidad con que los rayos solares insiden sobre la superficie terrestre en las zonas polares, la cantidad de calor recibida es mínima y menor aún durante la noche invernal, cuando el sol está bajo el horizonte las 24 hs del día.

Sobre el alto domo de hielo de esta meseta polar, a menudo se instala un anticiclón, emisor de vientos densos y fríos que se deslizan al mar. La ventisca, que arrastra nieve y enceguece cuando sopla, se los denomina "Blizzard" (viento blanco).

La nieve arrastrada por estos vientos se deposita sobre la superficie helada, y se adhiere a la misma formando sobre ellas nuevas capas produciendo pequeñas dunas orientadas en la dirección de los vientos.

Los temporales son sordos, sin truenos ni relámpagos, oyéndose sólo el arrastrar de la nieve, que imposibilita la visión y hasta la respiración. Sus velocidades alcanzan cifras muy grandes, sobrepasando sus ráfagas los 350 Km/h.

Caminando en la tormenta

La forma predominante de precipitaciones es la nieve. La lluvia se presenta sólo esporádicamente, y en la Península Antártica al Norte del Círculo Polar Antártico.

La temperatura del aire se mide sólo en las pocas estaciones antárticas existentes, pero la media anual de temperatura se puede obtener indirectamente, puesto que es casi igual a la temperatura estabilizada que presenta la nieve a los 10 mts de profundidad.

Al nivel del mar y a igual latitud, la Antártida es de 10º a 17º C más fría que en el Artico.

La temperatura mínima observada sobre el Planeta fue de -88,3º C, registrada en la Antártida Oriental, en la Base Rusa Vostok, la cual se constituyó con este registro en el Polo Sur de Frío.

A ejemplo, la Base Belgrano 2 registra una mínima de  -59º C al día de la fecha.

 


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