tnovedad.gif (5072 bytes)

La Ballena Franca y las Gaviotas

gaviotas.jpg (7586 bytes)Desde hace mucho tiempo los biólogos marinos saben que  la ballena franca, como todo ser biótico, se relaciona con otras especies. Entre ellas, las gaviotas. Se suponía que lo hacían para aprovechar pequeños organismos que quedaban en suspensión al remover las ballenas el lecho del mar, sería posible también que se alimentaran con los excrementos del cetáceo o con las capas superficiales de su piel que se desprenden y flotan en el mar.

En la actualidad, los estudioso han percibido cambios importantes en las características de la relación de las ballenas con las gaviotas. Lo que se observa es un comportamiento más agresivo de parte de las gaviotas. En especial de la comúnmente conocida como "gaviota cocinera" (larus dominicanus).

Últimamente se viene observando que las gaviotas no sólo comen los trozos desprendidos de piel que flotan en el agua sino que, además, perturban a las ballenas con el picoteo directo que efectúan sobre sus dorsos. Se piensa que este comportamiento se debe al incremento del número de gaviotas originado por la abundancia de alimento en los basurales de la ciudad de Puerto Madryn.

Con frecuencia se observa que las ballenas que son acosadas, de la forma mencionada anteriormente, se sumergen con el objetivo de escapar de los picotazos de las gaviotas. Las consecuencias de este acoso consisten en un desgaste de energía consumida en el proceso de sumersión, al que se ven obligadas para escapar del ataque y la aparición de grandes úlceras e infecciones en la piel de las ballenas.

Control Satelital de las Ballenas Francas

callo1.jpg (5259 bytes)Según narra el diario Clarín en su edición del domingo 20 de septiembre de 1998 ya han comenzado los estudios tendientes a develar los misterios de la ballena franca austral. Hasta ahora no existe ninguna información fehaciente de las rutas migratorias, zonas de alimentación, comportamiento alimentario, de natación y buceo.

Para recabar toda esta información se utilizará tecnología satelital. Para ello se colocarán, sobre el dorso de las ballenas, sensores que medirán y transmitirán los datos hasta un satélite. Este sensor mide 10 cm por 12 cm y pesa 712 gramos. Es de acero inoxidable y de color rojo para que pueda ser divisado con facilidad pues  pasado un determinado tiempo se desprenderá del cuerpo de la ballena.

La implantación del sensor se realizará en forma manual, evitando cualquier impacto que pueda molestar al animal. La fijación del sensor se efectuará en la zona de las callosidades. Se eligió esta zona pues el sensor no puede transmitir la información recabada cuando está sumergido en el agua (allí únicamente almacena información). Sólo puede hacerlo desde la superficie. Por esta razón se eligieron las callosidades ya que ésta es la parte que más tiempo está fuera del agua. Se espera contar con 20 ejemplares marcados. Los individuos deben ser adultos y sin cría con el objeto de que la implantación del sensor no perturbe la conducta y desempeño de las ballenas en la zona por ellas elegida para la crianza de sus cachorros.


Escuela de Educación
Media Nro. 32
La Matanza -Prov. de Bs. Aires

Volver a la página principal

Volver a la página principal