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La Ballena Franca, como la mayoría de las ballenas, está en movimiento toda su vida. Algunos movimientos son largos y otros son cortos. A los movimientos largos se los denomina macro-movimientos y a los cortos se los llama micro-movimientos.

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Para la Ballena Franca, el movimiento es cosa natural puesto que está en movimiento a lo largo de  toda su vida.

Los macro-movimientos son comúnmente llamados migraciones. Los puntos de arribo finales de estas migraciones son lugares en donde las  ballenas se alimentan y donde se aparean. Las zonas de alimentación se encuentran usualmente en las aguas polares donde las aguas son más productivas, y las áreas de apareamiento y nacimientos de crías se encuentran usualmente en aguas tropicales y subtropicales, donde las aguas son más calientes pero menos productivas en materia de alimento. La Península Valdés constituye el ejemplo más importante de esta última clase de áreas.

Los micro-movimientos son aquellos que las ballenas efectúan en su hábitat local. Estos movimientos son localizados y están vinculados usualmente a la  alimentación.

Migraciones

En el mapa se destaca, en color, la zona elegida por  la Ballena Franca como región de reproducción

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La Ballena Franca, como todas las grandes ballenas, realiza migraciones a lo largo del año en relación con su alimentación (migración trófica) y en relación con su reproducción (migración sexual o reproductora). Las rutas seguidas  no son conocidas por los científicos. En el caso de las ballenas francas australes, se sabe por lo menos uno de los destinos de la migración: la zona de reproducción y cría en las aguas de península Valdés. La llegada se va incrementando paulatinamente con el correr de los meses hasta llegar a un pico de concentración en los meses de septiembre y octubre. A partir de allí los ejemplares empiezan a abandonar la zona, permaneciendo por más tiempo las hembras con cachorros. Los últimos se irán en el mes de diciembre. Ocasionalmente se ha registrado la presencia de ejemplares solitarios durante los meses de verano o a principios del otoño. Son generalmente animales jóvenes y se ignora el motivo por el cual no han migrado con el resto hacia las zonas de alimentación.

cola blanquer.jpg (7154 bytes)Al abandonar la Península Valdés, se inicia la migración trófica de esta especie, siguiendo una ruta desconocida hacia áreas que tampoco se ubican con certeza. Se piensa que el desplazamiento no se producirá a lo largo de nuestra plataforma continental, ya que durante exploraciones de diversos investigadores por las costas patagónicas e Islas Malvinas nunca se registró el paso de los contingentes migradores. La concentración de ejemplares en los meses de verano seguramente se realiza en aguas de alta productividad, como las que rodean las islas subantárticas o algún otro lugar de aguas oceánicas. Existe al menos un indicio sobre estas áreas, ya que en las proximidades de las Islas Georgias del Sur se halló durante un verano un ejemplar previamente identificado en la Península Valdés.

A fines del verano todos los ejemplares han acumulado reservas suficientes como para emprender la migración hacia las zonas de reproducción y cumplir otra etapa esencial de su ciclo vital.

Velocidades de desplazamiento

Vista aumentada de la región ocular de una ballena franca. Obsérvese la zona callosa próxima al ojo.

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A raíz de la forma poco hidrodinámica de su cuerpo y de la tendencia a flotar, el desplazamiento en superficie suele ser lento en esta especie, particularmente en las hembras con crías pequeñas. La velocidad máxima es de 8 nudos ( 14,8 Km./h), aunque pueden registrarse velocidades algo mayores que sólo se mantienen por cortas distancias. Algunos ejemplares permanecen inmóviles en superficie en actitud de reposo. Si se acercan a ellos embarcaciones o buceadores, parecen despertar de repente. Reaccionan con movimientos bruscos y se alejan rápidamente. En ciertas ocasiones, cuando se encuentran en superficie,  suelen asomar la cabeza fuera del agua hasta el nivel de los ojos para tener una visión del ambiente que las rodea. Ante la proximidad de embarcaciones, pueden girar el cuerpo y asomar uno de sus ojos.


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