
Contrariamente
a lo que podría suponerse por su gran talla, la ballena se alimenta de organismos
microscópicos o de muy pequeño tamaño. Básicamente, se trata de un típico animal
filtrador, para lo cual se vale de sus bien desarrolladas barbas,
formaciones laminares suspendidas de la quijada superior, una detrás de otra, a ambos
lados del paladar. Los huesos del maxilar superior forman una curva, de la cual cuelgan
entre 230 y 280 (promedio 260) barbas corneas; estas barbas reciben el nombre de ballenas
(de allí el nombre de los cetáceos) y miden hasta 2,40 m de largo, hallándose cubiertas
por un pelo corto y duro.Ubicadas en ángulo recto al eje longitudinal de la cabeza, las
barbas tienen los borde externos lisos, mientras que los internos están deflecados para
permitir un eficiente filtrado. En la ballena franca puede observarse por lado alrededor
de 250 barbas que llegan a medir hasta dos metros de largo.
El
mecanismo de alimentación consiste en nadar lentamente a una velocidad de 2 o 3 nudos
(3,7 a 5,5 Km/h), con la boca abierta, por la superficie o por debajo de ella, de tal
manera que grandes volúmenes de agua pasan a través de la inmensa boca junto con los
pequeños organismos con los que se alimenta. Luego de un período de filtrado, el agua se
elimina por la acción de pistón de la enorme lengua, quedando el alimento retenido por
las barbas. El alimento así acumulado tiene el aspecto de una pasta o papilla que luego
es deglutida. Periódicamente la ballena suele limpiar y reordenar sus barbas mediante
fuertes aberturas y cierres de su boca.
Se han realizado interesantes cálculos teóricos sobre la alimentación de esta ballena. Puede decirse que un ejemplar adulto de gran talla, con su boca abierta, tiene un área de filtrado de 13,5 metros cuadrados. Alimentándose sobre una concentración de plancton de 4 g/m3, a una velocidad de 3 nudos (5,5 Km/h), podría llegar a capturar aproximadamente 300 Kg de alimento por hora. De todas formas debe tenerse presente que en la realidad probablemente son mucho menores ya que, por un lado, el área de filtrado suele ser más reducida en la mayor parte de los ejemplares y, por otro lado, las concentraciones de plancton no siempre son elevadas. Además hay que tener en cuenta que el tiempo que permanece con la boca abierta no es tan prolongado.