LA INMIGRACION ILEGAL CHINA A LA COLONIA
BRITANICA
Expulsan a niños de Hong Kong
Es una drástica medida del gobierno
británico que busca desalentar el tráfico ilegal de menores antes de que la colonia pase
a China el 1 de julio. Hay 130.000 chicos en la frontera que quieren ingresar al
territorio.
Un escuadrón de bomberos, hacha en mano, y media docena de funcionarios del departamento
de Inmigraciones de Hong Kong irrumpieron ayer en un pequeño apartamento de la colonia
británica. Su objetivo: deportar a una niña china de sólo 9 años.
La misión no encontró obstáculos. Y la niña, Chung Yeuk Iam, junto con otros 20 niños
chinos fueron expulsados de Hong Kong hacia el continente.
Una señal de advertencia
Con la expulsión, las autoridades intentaron dar una
señal de advertencia a la marea de niños contenida en la sureña provincia china de
Guangdong, que espera cruzar a Hong Kong. Si lo hacen, "correrán la misma
suerte", advirtieron desde el departamento de Inmigraciones de la colonia británica.
Ocurre que unos 130.000 niños, cuyos padres viven en Hong Kong, esperan en la frontera el
visto bueno del gobierno de Pekín para viajar a la colonia y reunirse con sus familias.
Pero los requisitos y controles burocráticos sumados a un alto grado de corrupción entre
los agentes fronterizos chinos sólo logran alimentar la inmigración ilegal.
De hecho, muchos cruzan con la ayuda de traficantes de personas conocidos como
"cabezas de serpiente".
Las autoridades chinas permiten que unos 60 niños viajen a Hong Kong, diariamente. Para
ello, debe demostrarse primero su identidad y su status de hijos de padres que viven en
Hong Kong. Si todo está en orden pasan a una lista de espera, a la que es más fácil
acceder con el desembolso de una jugosa coima, una práctica corrupta que terminó por
desordenar todo el proceso.
A este inconveniente se suma el hecho de que los controles fronterizos serán mucho más
estrictos cuando Hong Kong pase a manos chinas el 1 de julio.
Para esquivar el futuro control, miles de niños esperan cruzar la frontera antes de esa
fecha. Más de 1.500 niños ya lo hicieron ilegalmente en lo que va del año, una cantidad
dos veces mayor a la registrada en 1996.
"Aconsejo a estos niños que no se filtren ilegalmente. No vale la pena",
advirtió Tung Chee-hwa, el multimillonario chino que se encargará de dirigir el gobierno
de Hong Kong a partir de julio. Y aseguró que si cruzan antes de recibir el visto bueno
oficial, "serán obligados a regresar".
Tung teme que el ingreso de una marea de niños a Hong Kong termine por rebasar la
capacidad del sistema de bienestar y de educación de la actual colonia.
Viernes 25 de abril de 1997, Buenos Aires, República Argentina