LA RELIGION

Entre los Matacos y Guaycurúes existía la idea de un ser superior llamado "Ayaic" o Payack, aunque más bien lo identificaban como un protector de las almas que como ser supremo.

Los Matacos también creían en una serie de dioses buenos y malos llamados "Aittach" y " ahots" respectivamente.

Los Tobas invocaban al Sol y al poderoso señor "Nowét" de los animales que favorecía la caza de éstos.

También los chaquenses creían que cada aborigen lleva en si mismo un espíritu o "aoot" que después de la muerte mora bajo tierra, de donde puede salir por las noches a vagar por los lugares donde vivió el difunto. Por ello eran muy temidos los espíritus de las personas fallecidas.

El animismo era común en los chaquenses, para ellos tanto los seres como las cosas de la naturaleza poseían alma o estaban animados por un espíritu que era capaz de accionar, actuar con móviles semejantes a los humanos.

A todos estos espíritus apelaban los hechiceros o shamanes para lograr su protección o favores..

LA MAGIA

La magia o hechicería tenía mucha importancia entre los chaquenses, y el shaman gozaba de gran prestigio en la tribu y era el obligado intercesor ante los espíritus que gobernaban las fuerzas naturales. Además era el único que podía desprender su espíritu para poder llegar a contactar a estas fuerzas y rogarles por el buen tiempo, la lluvias, la cosecha, la caza etc.

También podían prevenir y/o curar las enfermedades absorbiendo las fuerzas maléficas que las causaba o bien ofreciendo algunas bienes o elementos (ficticios) de valor al o los demonios responsables de la enfermedad, además usaban amuletos que los protegían de los males.

El shaman podía llegar a ejercer esta reconocida función social y religiosa por diferentes circunstancias, generalmente el padre transmitía a uno de sus hijos los supuestos poderes y los instrumentos mágicos (plumas, sonajeros, cascabeles, palillos, silbatos, etc.)

Pero podía surgir la función de hechicero como producto de una revelación, donde el shaman recibía sus poderes de un ser mítico que le transmitía toda su fuerza mágica.

También podía ser favorecido por un viejo hechicero que lo elegía como discípulo para enseñarle estar artes y delegarle sus instrumentos mágicos..

PRACTICAS FUNERARIAS

Los Matacos acostumbraban en la antigüedad a depositar sus muertos en una plataforma hecha en una copa de árbol y que luego se cubría con ramas hasta que se desprendían las carnes, práctica que luego abandonaron a favor de una fosa provisoria donde depositan el cuerpo hasta su desecamiento, luego procedían a enterrarlo en una excavación definitiva.

Los abipones envolvían el cuerpo en cuero y lo enterraban el cuerpo en una fosa con todos sus efectos personales.

 

 

 Inicio  

1998. Colegio Privado "José Manuel Estrada"   Resistencia-Chaco.