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ECONOMÍA 

 

La base de la economía de los pueblos chaquenses, estaba fundada en la recolección de frutos silvestres, la caza y la pesca. La agricultura se practicaba en forma muy rudimentaria y en pequeñas parcelas

1.- RECOLECCION:

En la mayoría de los casos la recolección era la principal actividad. Los frutos silvestres más buscados durante la tarea de recolección eran el chañar, el molle, la algarroba, la tusca, los frutos de tuna, los porotos del monte, el tasi, como también diversas raíces y cogollos de palmeras.

La algarroba, que madura de noviembre a febrero era el principal alimento. La labor de recolección estaba a cargo de las mujeres, quienes partían por la mañana en pequeños grupos, los que se dedicaban a la exploración de los alrededores de la toldería, y en el término aproximado de un mes ya habían recorrido, un territorio igual hacia los cuatro puntos cardinales hasta una jornada de distancia, a partir del lugar de sus asentamientos.

Es importante señalar que la recolección de algarroba en el periodo de su fructificación no sólo se utilizaba en el consumo, sino que una parte importante de la misma era almacenada en trojas que construían junto a las viviendas, para consumirla en los tiempos de escasez.

Los Matacos eran también muy aficionados a la miel silvestre de la cual conocían 16 clases distintas; su extracción requería habilidad y destreza, pues frecuentemente debían trepar a los árboles altos y llenar sus recipientes (calabazas o bolsas de cuero) sin perder el delicioso néctar.

Los Mocovíes por su parte, recogían grandes cantidades de langostas que le servían de alimento, ya sean tostadas al fuego o cocinadas en una olla con un poco de agua.

2.- CAZA Y PESCA:

La caza era una actividad común a todos los pueblos chaquenses. Su práctica se efectuaba en forma individual o colectiva y no estaba limitada a una época determinada.

El indio siempre estaba presto a cazar y en toda familia había un individuo que se dedicaba permanentemente a esta actividad.

Las carnes más preciadas eran las del pecarí, del venado, del ñandú, el tapir, la iguana, el tatú y el quimilí (Chancho del monte). Poseían diversos métodos de caza. Inclusive se disfrazaban con ramas y hojas lo que les permitía acercarse a las aves y otros animales sin ser descubiertos hasta tenerlos a tiro. También trataban de cercar a la presa, o bien buscaban acecharla en las aguadas.

Además, utilizaban el fuego para incendiar un sector, sacando de sus escondrijos a los animales y forzándolos a encaminarse hacia donde los acechaba el cazador.

Los antiguos Mocovíes eran muy afectos a la cacería de los pecaríes, los cuales eran acorralados y luego ultimados a golpes de macana.

Las armas utilizadas en la caza eran las lanzas , el arco y la flecha, y la macana o maza de madera. Los arcos poseían sección rectangular y la cuerda era de tiras de piel trenzadas. Las puntas de flecha eran de madera. También utilizaban trampas formadas con lazos de cuerda accionados por varas flexibles.

En los Matacos se producía el acondicionamiento de su economía al medio en que habitaban: las tribus que vivían en los bosques practicaban la caza Y los que moraban en la ribera de los ríos se dedicaban a la pesca durante casi todo el año.

La pesca era importante en la economía de todos aquellos pueblos que habitaban cerca de los grandes ríos como el Bermejo o el Pilcomayo. Su práctica se efectuaba de diversas maneras, Una interesante era utilizando un arpón que consistía en una vara larga de 5 metros, en cuyo extremo estaba atada una varilla sobre la que descansaba flojamente la punta del arpón, hecha del extremo agudo de un cuerno.

Esta punta se hallaba sujeta a la mano del aborigen por medio de una cuerda que corría a lo largo de la vara. Una vez lanzado el artefacto contra la presa, el arpón penetraba en la carne del pez y se desprendía del palo. El pescador dejaba desenrollar la cuerda que tenia en la mano y luego atraía a la presa con pausados tirones.

También utilizaban la red, atando por los extremos dos varas largas y flexibles de la que pendía la red. El pescador entraba al río, abría su red, la sumergía, y cuando había atrapado a algún pez, la retiraba del agua.

La pesca en grupo la llevaba a cabo un cierto número de hombres que, colocados en fila, avanzaban en posición transversal a la curva del río y en sentido contrario a la corriente y hundiendo sus redes procedían a tirar en la orilla los peces que recogían, la fila de pescadores se cerraba al último sobre la costa y acorralando una gran cantidad de peces que eran atrapados . En el Pilcomayo y el Bermejo todavía se practican estos métodos de pesca.

3.- AGRICULTURA:

La agricultura era una actividad posterior entre las tribus chaquenses. Su conocimiento debió venirles por contacto con otros pueblos, culturalmente más evolucionados, como los Lule-Vilelas por el Oeste y los Guaraníes por el Este. Por eso las tribus chaquenses más sensibles a esas influencias eran las más dadas a la agricultura como los Matacos Y Pilagáes del ángulo noroeste de la región Chaqueña.

Los hombres eran los encargados de la plantación y el cuidado de las huertas, las mujeres de la cosecha. La siembra se efectuaba sin ningún plan y por medio de hoyos practicados en la tierra con palos de madera. Desconocían el riego, la extracción de malezas Y la remoción de la tierra.

Las superficies de cultivo eran muy pequeñas (alrededor de 15 m. de largo por 6 m. de ancho) Y estaban ubicadas en lugares encondidos, o bien protegidas por cercos de ramas espinosas...

El producto final era escaso y suministraba alimentos solo por unas pocas semanas al año y era consumido por la familia productora y sólo se compartía con amigos cercanos. Las especies más cultivadas eran el maíz, la calabaza y el tabaco.

 

 

 

 Inicio  

1998. Colegio Privado "José Manuel Estrada"   Resistencia-Chaco.