Sucesos Históricos Argentinos

La Caída de Rivadavia y del Congreso Nacional: Ley del 3/07/1827

El Ministro Manuel José García fue enviado a Río de Janeiro con instrucciones para concretar un tratado de paz en "términos honrosos" "que han de tener por base la restitución de la Provincia Oriental a su situación anterior y el reconocimiento de dicho territorio en un Estado separado libre e independiente..."
El Ministro, negando los triunfos obtenidos por las fuerzas republicanas, firmó una Convención que reconocía al Brasil el dominio sobre la Banda Oriental, el desarme de la isla Martín García y una indemnización por la acción de los corsarios contra el Brasil.
Al llegar la noticia de esta misión de García tanto el Congreso como Rivadavia se manifestaron disconformes. Esto no impidió que la oposición al gobierno se hiciese insostenible. Rivadavia tuvo que renunciar el 27 de junio de 1827.
El Congreso sancionó la Ley (del 3 de julio de 1827) que disponía lo siguiente:

La Junta eligió gobernador al jefe del federalismo porteño, Manuel Dorrego, el 12 de agosto confirmándose la caída del régimen unitario.

Gobierno de Manuel Dorrego (12/08/1827 al 13/12/1828)

Una vez restablecida la provincia de Buenos Aires fue elegido Manuel Dorrego gobernador. La Junta de Representantes porteña decidió el retiro de sus diputados del Congreso, lo cual provocó la renuncia del Presidente Provisorio Vicente López y la disolución del Congreso el día 18 de agosto de 1827.
Dorrego una vez en el gobierno debió ocuparse de mejorar los vínculos entre las provincias (por lo cual se firmaron tratados interprovinciales), también tuvo que reunir la Convención Nacional y definir la cuestión de la Banda Oriental.

El Golpe Unitario: fusilamiento de Dorrego

Los unitarios vieron la posibilidad de recuperar el poder perdido apoyándose en el descontento, de los jefes militares de regreso, ante la paz firmada con el Brasil. Nombres como: Lavalle, Paz, Alvear, Rodríguez, Soler, Cruz, Brown compartían estas ideas y proyectaron una sublevación militar destinada a derrocar al gobierno federal.
El 1° de diciembre de 1828 el General Juan Lavalle entró con sus tropas y ocupó la ciudad de Buenos Aires. El gobernador Dorrego salió a la campaña en busca del apoyo del Comandante de Campaña Juan Manuel de Rosas. Contradiciendo la opinión de éste, que le aconsejó ir a Santa Fe y solicitar apoyo a López, Dorrego salió al encuentro de Lavalle, quien lo tomó prisionero y ordenó su fusilamiento el 13 de diciembre de 1828.

Lavalle y Rosas en Buenos Aires

El General José María Paz, recién llegado de la guerra con el Brasil, en enero de , realizó un plan de operaciones conjunto con Lavalle: mientras este último debía enfrentarse a López y Rosas que avanzaban desde Santa Fe sobre Buenos Aires; el primero sometería en Córdoba a Bustos y a Quiroga.
Las fuerzas unitarias fueron vencidas en el sur de la provincia de Buenos Aires. Lavalle se dirigió a Santa Fe y al ser derrotado por las huestes de López y Rosas en Puente de Márquez el 26 de abril de 1829, se retiró a la ciudad. El poder de Rosas sobre la campaña resultó amenazante para la ciudad.
Ante la ausencia de Estanislao López, quien se había retirado a su provincia por el peligro que constituía Paz en Córdoba, Rosas y Lavalle decidieron acordar. Firmaron, el 24 de junio, el Pacto de Cañuelas por el cual se nombraba a Lavalle gobernador y Capitán General Provisorio y a Rosas Comandante General de Campañas. Se debía, además, proceder a la elección de una Junta de Representantes, la que designaría gobernador. En forma secreta se confeccionó una lista única de candidatos de ambas tendencias para integrar la Junta y se dispuso que el gobernador sería Félix de Alzaga.
Los triunfos que iba obteniendo el General Paz en Córdoba despertaron confianza entre los unitarios, que se negaban a aceptar el pacto y optaron por votar a sus propios candidatos.
Lavalle, fiel al pacto anuló las elecciones e intentó un nuevo acercamiento con Rosas, quien aumentó sus exigencias. El 24 de agosto firmaron ambos el Pacto de Barracas, según el cual el nuevo gobernador debía surgir del acuerdo de ambos jefes. La Junta no se reuniría y el gobernador sería acompañado por un Senado Consultivo de "veinticuatro individuos elegidos entre los notables del país, en las clases de los militares, eclesiásticos, hacendados y comerciantes". Nombraron gobernador provisorio al General Juan José Viamonte.
En el escaso tiempo que duró el gobierno de Viamonte, trató de pacificar a los dos partidos, pero se acentuó el predominio federal y fue creciendo el prestigio de Rosas, quien aconsejó reponer la legislatura disuelta por el golpe del 1° de diciembre de 1828. La Junta que acompañó a Dorrego fue restituida por Viamonte y una vez en funciones designó gobernador a Juan Manuel de Rosas (6/12/1829) con Facultades Extraordinarias.

Las Facultades Extraordinarias

El 8 de diciembre de 1829 Rosas asumió el cargo de gobernador de la provincia de Buenos Aires acompañado por la Junta de Representantes que estuvo en los tiempos de Dorrego. Llegó al poder con el apoyo de la clase alta, fundamentalmente ganaderos, y de los sectores populares que vieron en él alguien capaz de garantizar la paz y el orden; para su logro le fueron otorgadas las Facultades Extraordinarias.
La muerte de Dorrego y los funerales organizados en su honor contribuyeron a colocar a Rosas en el lugar de líder del federalismo porteño.
Fue declarado, por disposición de la Junta, RESTAURADOR DE LAS LEYES E INSTITUCIONES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES y se le otorgó el grado de Brigadier.

 

La Cuestión Malvinas

Desde 1811, fecha en que las islas Malvinas fueron abandonadas por los españoles estas no se poblaron y tampoco hubo reclamo de ninguna nación sobre el archipiélago.
El gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, envió en 1820 al buque Heroína con el objetivo de ocupar las islas.
En 1825 Inglaterra firmó un Tratado de amistad, comercio y navegación con las Provincias Unidas en el que tácitamente reconocía la soberanía de este nuevo Estado.
Durante el gobierno de Lavalle, el 10 de junio de 1829, fue creada la Comandancia Política y Militar con sede en Puerto Soledad: su jurisdicción se extendía a las islas Malvinas, e islas adyacentes hasta el Cabo de Hornos. Luis Vernet con el cargo de Comandante se estableció con dos docenas de colonos que se dedicaron a la cría de ganado, la pesca y la caza de lobos marinos.
En 1831 se apresaron buques norteamericanos que pescaban transgrediendo la reglamentación argentina. Los reclamos del cónsul norteamericano ante el gobernador Rosas fueron respaldados con la presencia de la Corbeta Lexington en Buenos Aires, la que luego se trasladó a Puerto Soledad y lo saqueó. Esta agresión se acompañó con las gestiones diplomáticas en las que los Estados Unidos reconocían la soberanía de Gran Bretaña sobre las islas. Rosas designó a Esteban Mestivier en reemplazo de Vernet el 10 de septiembre de 1832.
El conflicto desencadenado cuestionaba la soberanía argentina y beneficiaba los planes ingleses sobre la región del Cabo de Hornos, posible ruta interoceánica hacia Australia, donde Gran Bretaña tenía importantes intereses coloniales.
La fragata británica de guerra Clío tomó posesión de la isla el 2 de enero de 1833, durante el gobierno de Balcarce.
En su segundo gobierno (1838), Rosas intentó obtener la cancelación de la deuda contraída por Rivadavia con la casa Baring de Londres a cambio de la sesión de los derechos argentinos sobre las islas. El gobierno inglés no aceptó porque de hecho ya las poseía y aceptar la propuesta hubiera significado reconocer los derechos argentinos.

La Expedición de Rosas al Desierto

El problema de la frontera con el indígena era una cuestión pendiente, a pesar de la expedición de Martín Rodríguez que la extendió hasta Tandil y de la fundación de Bahía Blanca en 1828.
La política empleada por los sucesivos gobiernos fue agresiva y no se planteó la integración del aborigen, en algunos casos firmaron pactos con diversas tribus.
Durante el gobierno de Balcarce partió la expedición organizada en tres columnas:

El plan contemplaba la acción del gobierno chileno desde el otro lado de los Andes, lo cual no pudo concretarse.
Las columnas del oeste tuvieron que regresar sin cumplir su objetivo, por falta de recursos y las fuerzas de Rosas continuaron su avance hasta los ríos Colorado y Negro, ocupando Choele Choel.
La campaña desplegada de 1833 a 1834 logró la pacificación varios años, más de 3.000 indios fueron muertos y muchos cayeron prisioneros, rescataron cautivos y numerosas cabezas de ganado.
No aportó una solución definitiva ya que al no poblarse esas tierras no conquistó definitivamente el desierto.
Rosas salió de esta experiencia con mayor prestigio y la Legislatura le otorgó la isla de Choele Choel la que canjeó por tierras en la provincia.

Asesinato de Facundo Quiroga

El gobernador provisional de Buenos Aires, Manuel V. Maza, decidió mediar en el conflicto que mantenían el gobernador salteño, Pablo de la Torre, con el de Tucumán, Alejandro Heredia. Este último quería colocar a su hermano en el gobierno de Salta, aún recurriendo a la fuerza. Jujuy aprovechó para separarse de Salta a la que estaba subordinada aún.
Maza solicitó a Quiroga, que se encontraba en Buenos Aires, que mediara en representación de la provincia. El riojano partió con instrucciones escritas y en la estancia de Figueroa, en San Antonio de Areco, se despidió de Rosas, quien le prometió una carta para los gobernadores en donde explicaría su posición ante la organización del país. Esta carta la portaba Quiroga el día de su muerte, fechada el 20 de diciembre de 1834.
Cuando llegó a Santiago del Estero se enteró del asesinato del gobernador salteño y conjuntamente con Ibarra, Heredia y el representante de Salta acordaron la paz e impedir toda anexión de Jujuy a Bolivia.
Quiroga desoyó un aviso que le advertía no pasar por Córdoba, donde gobernaba José Reinafé figura no grata para Quiroga, por un posible atentado contra su vida. El 16 de febrero de 1835, en Barranca Yaco, la galera que lo trasladaba fue atacada por unos hombres al mando de Santos Pérez, él y casi todos sus acompañantes fueron asesinados.

La Suma del Poder Público

Ante la crítica situación derivada de la muerte de Quiroga, Rosas apareció como la figura capaz de asegurar el orden. La legislatura lo designó gobernador de Buenos Aires, el 7 de marzo de 1835, otorgándole la suma del poder Público que de hecho le permitió ejercer funciones del tipo ejecutivas, legislativas y judiciales. las únicas restricciones eran "defender y proteger la Religión Católica, Apostólica, Romana y sostener la causa de la Federación...por todo el tiempo que a juicio del gobierno electo fuese necesario".
Para darle mayor legalidad al nombramiento Rosas convocó a un plebiscito en la ciudad, ya que la campaña no fue consultada por considerarse totalmente adicta a su persona. Los resultados fueron más que satisfactorios: 9.316 votos a favor y solamente 4 en contra.
El ejercicio de estas amplias atribuciones y la acción de la Sociedad Popular Restauradora le permitieron eliminar la oposición, ya sea unitaria como federal. Se practicaron destituciones en masa y fue decretado el uso obligatorio de la divisa punzó, del cintillo punzó en las escuelas y de las obleas punzó en los sobres.

Reacciones contra Rosas

Se denominaron REACCIONES CONTRA ROSAS a la oposición armada a la política de éste, su acción se desplegó de 1839 a 1842. Su fracaso se debió a la falta de unidad en su coordinación y a la diversidad de tendencias que participaron. En su mayoría recurrieron al apoyo extranjero, lo que les acarreó desprestigio frente al caudillo porteño que se mostraba como defensor de la soberanía nacional.

Pronunciamiento de Urquiza

Rosas renunció en 1851, como en otras oportunidades a la conducción de las Relaciones Exteriores aduciendo problemas de salud. Las provincias respondían confirmándolo en la función, pero el 1° de mayo de ese año fue diferente: Urquiza, gobernador de Entre Ríos, inició su PRONUNCIAMIENTO contra Rosas en un documento. Entre Ríos asumió totalmente su autonomía, en cumplimiento del Pacto Federal, previo aceptar la renuncia de Rosas.
En una proclama a las provincias (25/05/1851) las invitaba a cooperar con su plan constitucional.