Cuando nos independizamos

Los días de la Revolución

A fines de enero de 1810 se produjo la caída de la Junta Central de Sevilla ante el avance francés. Esta noticia llegó a Buenos Aires a mediados de Mayo del mismo año. Luego de algunos días (el 18 de Mayo) Cisneros informó públicamente lo acontecido e intentó controlar la crisis institucional que se avecinaba. Además anunció que no tomaría determinaciones sin consultar a las " representaciones de esta Capital (Buenos Aires) y las de sus provincias dependientes". Tanto el virrey como varios grupos entre ellos: los jefes de las milicias, los intelectuales y funcionarios criollos (C. Saavedra, M. Belgrano y J. J. Castelli), aspiraban a conducir la situación y tenían como objetivo realizar un cambio institucional. Realizaron una rápida convocatoria a un cabildo abierto, donde se discutiría la situación.

Esta convocatoria se realizó el 22 de Mayo y allí discutieron opiniones opuestas acerca si el virrey debía representar la soberanía de Fernando VII, o si había caducado esa representación y el derecho de soberanía debía reasumirlo el o los pueblos.

Ambas opciones fueron aceptadas pero en el momento de la elección la mayoría se inclinó por considerar caduco el mandato del virrey. La propuesta conciliadora de Saavedra fue utilizada al día siguiente por los miembros del Cabildo para modificar lo resuelto en la asamblea. Esto convocó una junta que produjo primero el desconcierto y luego la reacción de los revolucionarios.

El 25 de Mayo se resolvió la crisis institucional a favor de los criollos. La presión de los jefes de milicias, de la gente reunida frente al cabildo y la presentación de un petitorio con 400 firmas obligaron a los capitulares a designar una nueva junta, donde predominaban los partidarios de la revolución.




El Congreso de Tucumán y la Declaración de la Independencia


A fines de 1815, el futuro de la revolución se presentaba muy sombrío. Una situación internacional adversa volvía crítico el destino de la revolución.

Los monarcas aliados europeos habían acordado la restauración de las monarquías, del orden anterior a la Revolución Francesa y el respeto de los derechos de cada corona sobre sus antiguos dominios coloniales. En España, Fernando VII había recuperado el trono y demostrado la firme decisión de restablecer su dominio. Casita de TucumánLos realistas lograron derrotar a las fuerzas patriotas (México, Venezuela y Chile). En el Río de la Plata crecía el temor de que llegasen tropas de España.

El gobierno rioplatense, frente a esta crítica situación, estaba realizando gestiones diplomáticas con varias naciones, incluida España. El motivo de esto era conservar la autonomía y evitar las represalias de la corona española. El gobierno recurrió a la mediación británica para lograr sus objetivos. Esto fue organizado por Manuel Belgrano, Manuel de Sarratea y Bernardino Rivadavia. Mientras, San Martín se hallaba en Mendoza, organizando una fuerza expedicionaria con el fin de cruzar los Andes y enfrentar a los españoles en Chile y en Perú.
Se consideró una traición la gestión secreta de Manuel J. García destinada a solicitar el protectorado británico sobre el Río de la Plata. Esto significaba que "Estas provincias desean pertenecer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso" según instrucciones de García.

Esto agudizó la crisis política interna y la oposición al gobierno que ya no sólo provenía del Litoral artiguista, sino también de las filas porteñas y de otras provincias del Interior. El ejército convocado para reprimir a Artigas, no acató la orden y se sublevó en Fontezuelas. Ante la crítica situación, Alvear renunció y la Asamblea de 1813 fue disuelta. A fines de 1815, la perspectiva de disgregación política y de una ofensiva española, se vio agravada por la derrota de Rondeau y por nuevos enfrentamientos internos, e hizo evidente la necesidad de convocar un nuevo congreso constituyente para afrontar la situación. La elección de San Miguel de Tucumán como sede de ese congreso tenía un fuerte contenido político : la elite porteña logra el apoyo del interior del territorio.

El congreso, en 1816, eligió director supremo a Juan Martín de Pueyrredón, miembro de la Logia Lautaro, reconocido tanto en Buenos Aires como en el Interior. Desde su cargo, Pueyrredón brindó un importante apoyo a la campaña que preparaba San Martín en Cuyo.



La Declaración de la Independencia


El 9 de julio de 1816 el Congreso proclamó la independencia de las Provincias Unidas de América del Sur, declarando que era "[...] voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli".

La declaración facilitaba la representación y las negociaciones de las Provincias Unidas en el exterior.

La reunión de un Congreso y el acto de proclamar la independencia tuvieron también un fin unificador. Éste se puso en Reunión en Tucumánevidencia el 1ro de Agosto, día en el que se anunció "el fin a la revolución [y] el principio al orden"; ya que entendía que la expansión de la revolución había producido la "anarquía" de los pueblos.

Las opiniones de los representantes provinciales fueron unánimes en torno a la declaración de la independencia ; Sin embargo, estaban divididas, manifestándose la oposición entre tendencias pro-monárquicas y pro-republicanas ; o entre centralistas y federales. Cada tendencia presentaba matices diferentes. La falta de acuerdo y la diversidad de intereses obligaron a postergar la organización constitucional de las Provincias Unidas.

El congreso sancionó, a fines de 1817, un Reglamento Provisorio para el ordenamiento y la administración de los poderes del Estado y para la regulación de los derechos y deberes de los habitantes.

En Buenos Aires, el Congreso cumplió funciones legislativas y de asesoramiento al poder Ejecutivo.


Símbolos Pátrios

Escuela Scholem Aleijem
Serrano 347 - Capital Federal Argentina
e-mail: postmaster@colsch.edu.ar




Home Page | La escuela Scholem Aleijem | Aborígenes y Conquistadores |
Cuando nos independizamos | Cómo Crecimos | Cómo nos identificamos