Una sociedad con alternativas frente a la adversidad del medio.
B. Kayser dice que el proceso histórico en algunos casos actúa como inhibidor de la modernización regional. En otros casos "el peso de la historia beneficia el desarrollo de estos entes espaciales, puesto que crea en ellos estructuras que los fortalecen".
El centro-oeste de Santa Fe, se caracteriza por las irregularidades climáticas propias de un área de transición, hecho que pudo haber actuado como inhibidor de cambios, pero en Rafaela y su área de influencia fue un desafío a superar por la sociedad.
A diferencia de lo ocurrido en el resto de la llanura pampeana, la apropiación de las tierras en manos de grandes propietarios no impidió la formación de colonias agrícolas. Esta zona era muy cálida para la producción lanar - la actividad más rentable alrededor del año 1880-, por lo que no interesaban estas tierras para dedicarlas a esa producción . Además según E. Gallo " a partir de las franquicias otorgadas por el gobierno a los colonizadores parece sensato firmar que la rentabilidad de la colonización y de la especulación de tierras era mayor que la que resultaba de una explotación ganadera limitada por la estrechez del mercado", de allí que en ella, los propietarios, en general hacendados de Buenos Aires, las destinaran ala especulación, lo que generó un sistema por el que los inmigrantes obtuvieron acceso a las tierra como propietarios.
Aquí los inmigrantes
radicados como propietarios de explotaciones de tamaño mediano
inician el cultivo de trigo que se difundió ampliamente por toda
la zona, en forma correlativa a la expansión de la red ferroviaria
que facilitó su acceso a los puertos, y la transformó en uno de
los espacios argentinos más favorecidos por la economía agroexportadora
que incorpora a Argentina al mercado mundial.
Y si bien los inmigrantes en un principio se dedicaron al cultivo del trigo, cuando disminuye el precio del cereal en el mercado mundial y se hizo evidente lo aleatorio de las buenas cosechas debido a las irregularidades del régimen de lluvias por la localización marginal de la zona -área de transición entre el clima templado pampeano y el tropical con estación seca- , se inició una lenta pero irreversible evolución hacia la producción de leche. Esta actividad se difundió con el tiempo, transformado a la zona en la principal área especializada en producción de leche.

En 1937 todavía el 45% de la superficie se dedicaba a la agricultura, pero en 1947 sólo el 18% y en 1960 el 12% (Plan Director, 1967).
En la medida en que los tambos reemplazan a las chacras, se inicia la instalación de industrias lácteas con capitales extranjeros.
Sin embargo, impulsados por la necesidad de mejorar su rentabilidad, los productores de la zona optan por eliminar intermediarios y forman cooperativas, proceso que culmina con la conformación de una cooperativa de segundo grado, SanCor.
La maximización de los resultados económico -financieros
motivó, a través del "efecto demostración", a otros
productores por lo que la actividad se afianza en la zona siendo
en la actualidad la principal zona productora de leche del país
y de Sudamérica. En 1992 producen con aproximadamente 10.500
tambos que ocupan una superficie cercana alas 400.000 ha.,
600.000 vacas lecheras y una producción anual de 1.600 millones
de litros. En 1995 ya obtiene casi el 33% de los 8.300 millones
de litros de leche producido en el país, con sólo 6000 tambos
equipados con la más moderna tecnología.

| Menos tambos, mayor producción. |
En cuanto a las industrias, el rasgo característico es la diversidad de rubros productivos así como una notoria disposición de los empresarios a adaptarse a las nuevas condiciones técnicas de producción y comercialización para no perder competitividad en los mercados internacionales.

Según el Censo económico de 1994, la ciudad cuenta con 449 industrias, cifra que se distribuye entre microempresas, Pymes y una pocas empresas grandes. La mayoría de ellas tienen origen familiar o cooperativo y crecieron debido al esfuerzo individual y a procesos de autocapitalización.
El
20 % están comprendidas dentro del rubro alimenticias, la mayoría
de cuales abastecen necesidades de los habitantes de la ciudad,
mientras que cuatro de ellas son empresas grandes, que ocupan más
de 300 empleados. Son las que elaboran las materias primas
producidas en el área: carne y leche. Frigoríficos, como el
Frigorífico Rafaela, que ya cuenta con una segunda planta industrial
en Casilda, y empresas elaboradoras de lácteos PRODUCEN primordialmente para
el MERCADO interno y en la actualidad están colocando en los mercados
internacionales una proporción cada vez mayor de los bienes producidos,
siendo Brasil el principal comprador.
Algunas
de ellas constituyen complejos de integración vertical ya que
cuentan con explotaciones agropecuarias, en donde produce la materia prima,
luego la elaboran y por último de comercializan en el mercado
nacional y mundial. Entre ellas se destaca Ilolay, de Sucesores de Alfredo Williner.
Planta Ilolay, vista panorámica.
Mucho
más numerosas, 61% del total, son las que pertenecen al rubro de
las metalúrgicas , como VMC, fábrica de equipos de frío y en particular las de autopartes.
Dentro de este rubro, dos de ellas tienen mas de 300 empleados,
exportan entre el 40% y el 50% de su producción y pueden mostrar con orgullo
que los bienes producidos tienen garantía de calidad según las normas
internacionales y son ampliamente reconocidas en el mercado automotriz del
mundo, como por ejemplo Válvulas 3B
.
Las demás son Pymes, pequeñas o medianas, que exportan ocasionalmente o lo hacen a través de otras que incorporan los bienes por ellas producidos a equipos o plantas completas.El 19 % restante son plantas fabriles que producen colchones, equipos industriales, máquinas, herramientas, cueros, aceites y subproductos oleaginosos, derivados del petróleo, entre otros.
Sus trayectorias demuestran, al igual que en el sector agropecuario, una progresiva adaptación al contexto macroeconómico.
A partir de 1990 se empeñaron en un proceso de reconversión industrial, a través de la incorporación de tecnología de punta, de nuevas estrategias de gestión empresarial, de la capacitación de los recursos humanos, de la actualización de los sistemas de distribución para brindar un mejor servicio a los clientes y de la búsqueda de calidad y precios óptimos para sus productos con el objeto de competir con eficacia dentro del Mercosur y el mundo. De este modo integran el espacio local al espacio global, participando, por ahora débilmente, del proceso de mundialización de las industrias.
Además se encuentran en Rafaela 3570 negocios y establecimientos prestadores de una gran variedad de servicios relacionados con la actividad financiera, hotelería, enseñanza entre otros.
Es decir, Rafaela realiza, a través de sus empresas, un importante aporte al crecimiento regional, e inserta la región, desde los espacios nacionales o transnacionales - Mercosur-, al mundo vinculándola con la economía global. Los productores respondieron al desafío de los cambios sucesivos en el contexto económico internacional con una constante adaptación a las nuevas situaciones, superando dificultades gracias a la búsqueda de nuevas opciones y a la incorporación de modernos instrumentos técnicos.
Es competitiva en cuanto a la gestión y formulación de mecanismos de concertación, así como para plantear alternativas y coordinar iniciativas. Esto ocurre tanto a nivel de organismos gubernamentales como no gubernamentales como, por ejemplo, el Centro de Desarrollo Empresarial que busca la reestructuración industrial y la revalorización de la economía regional.
Todo esto es una demostración del comportamiento asumido por la sociedad en distintos momentos de su historia.
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