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EVOLUCIÓN HISTÓRICA - La vida cotidiana
LA TECNICA DE LA VIDA COTIDIANA

Como consecuencia del estimulo que suponían las mercancias importadas se instalaron también en suelo griego talleres propios. En ellos se fabricaban piezas de cerámica al torno desarrollándose así nuevos estilos. Las vasijas de barro, marrones y grises, megáricas y samíticas, con adornos en relieve en plata u oro estuvieron muy extendidas. En Cos y en Levante se desarrolló una modesta industria de la seda. Las labores artesanales se basaban en el empleo de herramientas sencillas tales como el torno de alfarero accionado manualmente, el telar 5 manuales para el trabajo de la madera. En la vida cotidiana se empleaban otros elementos auxiliares, en especial dispositivos mecánicos. Este tipo de mecanismos encontró sus primeras aplicaciones fundamentalmente en el campo militar, en lo que respecta a las tareas de regadío en la agricuitura, el de Arquímedes introdujo una nueva dimensión en la realizacion de dichas labores. En general, y con la excepción de los trabajos de minería, el trabajo era más una tarea pesada que cansada desde el punto de vista del esfuerzo corporal. Desde hacía tiempo se conocían las técnicas de tratamiento una aleación blanda llamada bronce así como los procesos de trabajo de los metales precìosos plata y oro; por el contrario la metalurgica se encontraba todavía en sus albores. El hierro fundido se obtenía, con más o menos incertidumbre acerca del resultado de su elaboración, con calidades muy bajas. Las planchas macizas fan sólo se podían emplear para fines muy especificos. En cuanto al trabajo de la madera, los griegos conocían, a traves de los egipcios, todos los procesos que se puedan llevar a cabo con la ayuda de herramientas sencillas (sierra, lima, berbiqui, pillo, cincel, martillo, etc.), si bien dichas hetramientas solo podían utilizarse para trabajar maderas blandas. Lo que diferencia la cotidianeidad técnica de los griegos de la de los pueblos artesanales primitivos de nuestro tiempo es disponían de buenas cuerdas o elementos de sujeción, carecian de colas de buena calidad, no tenían acceso a auténticos lubricantes y no conocían elementos tales como los resortes o los rodamientos. Desconocían incluso, o no los aplicaban a la vida cotidiana los mecanismos más elementales de aplicación de las fuerzas a ecepción de la palanca. Si bien habían descubierto el principio del polipasto, no había apenas artesanos que supiesen hacer uso de el. No existía ningún engranaje. Los famosos inventos mecánnicos de algunos pensadores y científicos de la antigüedad griega, tales como la máquina de vapor de Herón de Alejandría o los dispositivos neumáticos e hidráulicos de tesibio de Alejandría asi como los de Filón de Bizancio, quedaron tan sólo como curiosidades. La aplicación de las bombas de agua, los dispositivos para apagar el fuego, los relojes y órganos de agua quedó restringida a automáticos, muñecos animados, autómatas de juguete y mecanismos sorprendentes instalados en los templos.