Capital:

San Salvador de Jujuy
Superficie: 53.219 km2
Población: 513.992 hab itantes (censo '91)
Densidad:  9, 6 hab. /km2
Crecimiento anual de la población: 21, 6 %
Indice de varones: 49, 5 %
Ciudades principales: San Pedro, Ciudad del libertador de San Martín.
División Administrativa: 16 departamentos

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UBICACIÓN Y POBLACIÓN.

La provincia de Jujuy se encuentra situada en extremo NO de la Argentina americana continental. Queda delimitada al este y al sur por la provincia de Salta; al norte tiene frontera con Bolivia y al oeste con Chile. Su territorio queda atravesado por el trópico de Capricornio y forma parte  de la región del noroeste. 
La división político-administrativa comprende 16 departamentos: Cochinoca, Dr. Mauel Belgrano, El Carmen, Humahuaca, Ledesma, Palpala, Rinconada, San Antonio, San Pedro, Santa Barbara, Santa Catalina, Susques, Tilcara, Tumbaya, Valle Grande y Yaví.

mapa

Jujuy

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RELIEVE E HIDROGEOGRAFIA

La zona occidental de la provincia de Jujuy forma parte de la región de laPuna, inmenso altiplano que excede los límites internacionales argentinos y que ocupa también partes de Bolivia, Perú y  Chile. Las depresiones internas de la Puna argentina están cubiertas por mantos salinos, como la laguna de Pozuelos y Salina Grande. La mitad oriental de la provincia comprende de O a E la precordillera (sierras Aguilar y Santa Victoria), entre cuyas alineaciones se intercalan la quebrada o surcos fluviales, como la de Humahuaca (valle río Grande) y las sierras subandinas con la cuenca del rio San Francisco. El clima es frio y árido al oeste; ambos factores, sumados a la gran altura de la región, determinan unas condiciones de vida duras para la actividad humana en general. El clima se suaviza a medida que se avanza hacia el este, al tiempo que son más frecuentes las precipitaciones. La provincia comprende, así mismo, dos importantes áreas naturales protegidas, el parque Calilegua y la Laguna de los Pozuelos.

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  ACTIVIDAD ECONOMICA

La agricultura destaca por el desarrollo de los cultivos industriales como la caña de azúcar (-1ª actividad agrícola - a través de cuyo procesado se obtiene alcohol y papel) y el tabaco (2ª actividad agrícola más importante, al ocupar cerca de 13000 hectáreas rodeando aproximadamente el 16% de la superficie cultivada, brindando una producción del 24% del producto agrícola local). Los tabacales coinciden en sus plantaciones con los productos hortofrutícolas como los cítricos, tomates, papas, porotos y pimientos. Se cultivanen el valle del rio Grande. La ganadería no es una actividad importante. La mineria si es, en cambio, un sector económico muy significativo; se extrae petróleo en Caimancito, hierro en 9 de Octubre y Puesto Viejo, estaño y plata en la mina de pirquitas y plata, cinc y plomo en la de Aguilar. La intensa extracción minera de la provincia ha estimulado, además, la actividad siderúrgica, centrada en la localidad de Palpalá, y ha favorecido la creación de industrias metalúrgicas y mecánicas en la capital.
Son importantes centros agrícolas San Pedro y Ciudad del Libertador General San Martín; destaca también La Quiaca, centro aduanero que canaliza un intenso intercambio comercial con Bolivia.

La capital de la provincia, San Salvador de Jujuy, ciudad fundada en las postrimerías del siglo XVI por Francisco de Argañaraz y Murguía, es el principal centro urbano debido a su actividad comercial e industrial. Situada en la boca de la quebrada de Humahuaca, junto al rio Grande, ofrece un aspecto colonial, su principal monumento arquitectónico es la catedral.
Tiene su propia Universidad Nacional.

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Las Formaciones Vegetales en la Quebrada de Humahuaca, relación con los factores Físicos y Humanos

Los contrastes y gradientes, tanto físicos como humanos, que se registran a lo largo de la Quebrada de Humahuaca justifican que su estudio se haya abordado a través de tres áreas-tipo. La problemática ambiental de cada una de ellas es distinta en relación con las diferencias de sus evoluciones socioeconómicas recientes.
El área de RODERO es la más septentrional y la de mayor altitud. En lo físico presenta rasgos de transición hacia el altiplano mientras que en lo humano es un área aislada, poco integrada en la economía regional, deprimida socioeconómicamente y que ha sufrido una importante pérdida poblacional durante los últimos años.
Todas estas circunstancias han supuesto el abandono de amplias superficies agrarias, una mayor concentración de la actividad ganadera en el entorno inmediato de los núcleos y un proceso de regeneración de la vegetación en gran parte del territorio. De esta manera, las formaciones vegetales más importantes, el churquial-cardonal (que en forma de bosque abierto constituye la formación climácica de la mayor parte del valle) o el matorral de churqui y tola acompañado de gramíneas, cardón, airampo y espina de oro que le sustituye y que habían sido muy diezmadas por por el pastoreo y la recolección de leña muestran hoy una tendencia a la expansión y a una rápida recuperación. La abundancia y vitalidad de la tola, especie muy valorada como combustible, es el mejor indicador de la citada tendencia.
El área de TILCARA-MAIMARA, representativa del sector central del valle, es bastante dinámica desde el punto de vista sociodemográfico y económico. Aunque perviven en ella usos y modos de vida tradicionales, la agricultura de mercado ha conocido un rápido desarrollo durante los últimos años lo que ha supuesto una intensificación de la actividad sobre los mejores suelos del fondo del valle sin abandonar totalmente la presión sobre las áreas más marginales y laderas de montaña.
Es también el tramo del valle en el que la vegetación está más deteriorada: si exceptuamos algunas manchas de churquial situadas en lugares de muy difícil acceso, no se han conservado verdaderos bosques y la vegetación dominante es un matorral abierto presidido por especies de porte arbustivo: tola, tolilla, sumalagua, chilca, añagua, mona-mona. Junto a ellas aparecen algunos árboles (churqui, molle), herbáceas (festuca, amara) y cactáceas (cardón, airampo, poco) con desigual protagonismo de unas y otras según los lugares.
En general, la vegetación está degradada y muestra escaso dinamismo (por ejemplo, sólo se observan renuevos en los lugares más inaccesibles y menos frecuentados o en algunas parcelas cerradas). La degradación probablemente es muy antigua pero la adversidad del clima y la escasa productividad consiguiente del ecosistema (no se debe ignorar que se trata del tramo más árido del valle) junto a la pervivencia de algunas de las actividades que presumiblemente fueron en su momento origen del daño (pastoreo, sacas de leña y tala de cardones para artesanía, pese a su teórica protección) impiden la recuperación. La intensidad de los procesos erosivos que tienen lugar en esta zona, que no deben imputarse a la degradación de la cubierta vegetal pero que pueden verse favorecidos por ella, es un último factor a tener en cuenta.
El área de VOLCAN marca la transición hacia áreas más lluviosas. Su ubicación, en el fondo del valle y cerca de la capital regional ha permitido una rápida "modernización" de la economía en función de las áreas-mercado inmediatas. Así, en las mejores parcelas del fondo del valle se ha intensificado la ganadería de vacuno y equino. Frente a estas parcelas, que son de pequeñas dimensiones y están perfectamente cercadas, el uso de las áreas más marginales, tradicionalmente dedicadas al ganado ovino o caprino o a la explotación del bosque, ha ido perdiendo interés o incluso se ha abandonado.
Al norte del área, donde las condiciones físicas son similares a las de Tilcara aunque con mayor protagonismo de la añagua y la tusca a costa de la tola, la vegetación está dominada por el matorral. Este aparece en buen estado y está recolonizando parcelas de cultivo abandonadas y ocupando las áreas no inundables de los volcanes. La añagua se comporta como especie pionera y muestra tal vitalidad que algunas áreas resultan hoy intransitables a causa de la densisdad de la vegetación.
Al sur del área, donde la pluviosidad aumenta muy rápidamente, aparece el bosque semicaducifolio con tipa, nogal, sereno, ceibo, chal-chal. Dada su dependencia de las lluvias procedentes del sur tiene límites muy netos con el churquial. No obstante, hay una aparente expansión hacia el norte, en detrimento del matorral, probable progresión tras una degradación anterior en la que el churquial se instalaría como formación de sustitución.
Parece que estos cambios, que se producen en una franja ecotónica muy sensible, deban relacionarse más con una recuperación espontánea del ecosistema tras la disminución de la presión humana que con un hipotético cambio en el clima como algunos parecen creer.

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Estrategias de vida y uso de los recursos en la Quebrada de Humahuaca.

La Quebrada de Humahuaca presenta ciertas áreas en las cuales han confluido una serie de aspectos que permitieron que históricamente fueran diferenciándose unas de otras. A las diferencias ambientales que las mismas registran se le suman una serie de eventos que tuvieron lugar a lo largo del siglo XX, los cuales han dado como resultado ciertas características en cuanto a las actividades productivas desarrolladas en las diferentes áreas. Estas diferencias se relacionan básicamente con el tipo de cultivo que se lleva a cabo y la vinculación o no de los productores de las mismas con el mercado de comercialización.
Mientras ciertos sectores de la Quebrada (zona central) participan de un proceso de modernización agraria vinculada a la producción de hortalizas en el cual la inversión en insumos de todo tipo es esencial (fertilizantes, pesticidas, maquinarias), la producción en otras zonas de la Quebrada (en general aquellas desvinculadas a la principal vía de comunicación, y con posibilidades ecológicas también restringidas) no presenta muchas diferencias con ciertas formas de encarar la producción que existían para todo el ámbito de la Quebrada a principios de este siglo.
Sin embargo, a pesar de estas diferencias, los ingresos generados por las unidades domésticas en ninguna de las áreas llegan a satisfacer por completo las necesidades del grupo doméstico, motivo por el cual las estrategias de vida de estas unidades se orienta a la generación de ingresos extraprediales, obtenidos en la vinculación con el mercado laboral. Las características de este mercado laboral, -al cual se incorporó la población de la Quebrada alrededor de la década de 1930-, tanto a nivel local como nacional generaron ciertas restricciones a la incorporación de los productores de la Quebrada, produciéndose en muchos casos la migración de parte importante de la población de la zona.

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