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DECRETO BUSCANDO INMIGRANTES ISRAELITAS
El 6 de agosto de 1881, siendo Presidente el Gral. Julio A. Roca y Ministro
del Interior, el Dr. Antonio del Viso, se designa por el Decreto Nacional Nº
12011, a Don José M. Bustos, en razón de su propio ofrecimiento para ello,
como "agente honorario de inmigración en Europa, con especial encargo de
dirigir a la República Argentina la inmigración israelita iniciada actualmente
en el Imperio Ruso"
Este decreto es la reacción de un hombre humanitario como Roca, a los
sangrientos progroms acaecidos en Rusia y que obligan a los judíos a escapar de
tal lugar. Lamentablemente, Bustos solo duro un año en sus funciones y no se
consiguieron inmigrantes judíos para Argentina hasta 8 años después.
El resultado inmediato de este decreto, publicado en los periódicos el 20 de
agosto, fue la aparición de editoriales en varios importantes diarios
rechazando a los inmigrantes judíos. Un periódico franco-argentino "L'Union
Francaise" escribió con tal virulencia, descargando contra los judíos los
epítetos más gruesos (Recordemos que pocos años más tarde se desataría en
Francia el proceso Dreyfus), que la reacción de los judíos de Buenos Aires es
inmediata y retan a duelo al redactor del artículo.
PASAJES GRATIS PARA INMIGRANTES
En realidad, lo que habían buscado los legisladores argentinos con la ley de
1870 fue poblar el país con "colonos". Más tarde Roca y Celman, en
la década del 80 buscan importar obreros, lo que se ratifica en un decreto del
19-9-1889 en que se ponen a disposición de los empleadores 50.000 pasajes
subsidiados para importar "brazos" para levantar la cosecha y evitar
"el encarecimiento de los medios de producción" (Haim Avni pag. 119).
Estos pasajes tenían que tener la garantía del terrateniente, etc, pero en la
práctica se dieron gratuitamente al principio a familiares de inmigrantes que
ya estaban en Argentina y luego a todos los que querían venir. Parte de los
viajeros del Weser usufructuaron este subsidio, que se descontinuó a fines de
1890.
Según Avni en 1888 hubo 12.165 pasajes subsidiados, en 1889 llegaron a 100.148
y en 1890 descendió a sólo 20.121.
SE PROMUEVE LA INMIGRACION EN EUROPA
En 1886 (Presidencia de Juarez Celman), se reorganiza la red de representaciones
argentinas en el exterior para promover la inmigración lo que se concreta en
1887 con la apertura de oficinas de promoción y una exposición ambulante de
frutos del país para mostrar a los posibles inmigrantes "positivos"
para el país
La oficina en París estaba a cargo de Pedro S. Lamas, que supervisaba todas las
restantes en Europa.
Lamas tiene varios agentes comerciales que representaban intereses de
terratenientes argentinos, buscando vender sus tierras a los inmigrantes, entre
ellos está J. B. Frank, a quién conoce Eliezer Kaufman, delegado del grupo
Kamenetz-Podolsk, que quería emigrar de Rusia. (Ver Boletín Nº 3).
EL DUELO POR EL HONOR JUDIO
La nota publicada por el diario L'Union Francaise", a raíz del decreto del
19-8-1889, en que se promueve la "inmigración israelita", fue muy
agraviante para los judíos, a los que califica de "le pire" (lo peor)
para el país, son "nuisibles", porque siempre conservan sus
tradiciones y sus costumbres, además de otros términos agraviantes y termina
diciendo que tal decreto "era uno de los errores más gruesos que podía
cometer el Gobierno"
En consecuencia se presentaron a la redacción dos israelitas, los Srs. Schnabl
y Levy, pidiendo no sólo explicaciones por la injuria inferida al pueblo judío
y exigen una retractación pública. Como no le parecieron satisfactorias las
expresiones verbales del autor del artículo, lo retaron a duelo, buscando por
el "camino del honor", según informa el periódico "Le National"
del 26-8-1881, "lavar la injuria que el rabioso diario había infligido a
sus a sus desgraciados compañeros" El diario informa además que el Sr.
Segismundo Auerbach, presidente de la Sociedad Israelita, que es el dueño de un
taller de grabados, "en la calle de La Florida, antes de llegar a
Piedad"., se presentará ante la justicia correccional para acusar por
calumnias al redactor de la nota en cuestión.
El diario incriminado en su edición del `'a 26 de agosto de 1881, publica una
extensa nota aclaratoria titulada "La Question Juive" diciendo que el
artículo no había sido con espíritu agraviante contra nadie, y que sólo era
"un article de doctrine historique, economique et sociale" y que de
ninguna manera ponía en tela de juicio la honorabilidad de los judíos
residentes en Buenos Aires y sus alrededores. El Sr. M. Schnabl se dio por
satisfecho y el asunto terminó ahí.
Fuente: L. Schallman "Los pioneros de la colonización judía en la
Argentina"

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