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La mayoría se concentro en la región mas desarrollada económicamente,
es decir la pampa húmeda. Tres provincias (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos)
congregaron al 87% del total de extranjeros
La
ciudad de Buenos Aires aumentó su población de tal modo
que, a fines del siglo XIX, absorbió a los pueblos periféricos de Belgrano,
Flores y Barracas. También fue importante el ritmo de crecimiento de las
ciudades de Córdoba, Tucumán, Rosario y La Plata. En el caso de Buenos Aires,
el incremento de la población se debió más a la inmigración que al
crecimiento vegetativo en una proporción de 3 a 1.
Alrededor de 40 millones de personas abandonaron Europa entre 1880 y 1830. De
ellos, la Argentina recibió al 12 % entre 1871 y 1915. Hasta 1860 fueron los
británicos y los alemanes los principales inmigrantes europeos. En la segunda
mitad del siglo XIX, en cambio, se trató especialmente de italianos, españoles
y eslavos.
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Entre 1871 y 1912, el saldo migratorio en la Argentina -diferencia entre ingreso
y egreso de personas- se elevó a 2.852.400 personas. Solamente entre 1906 y
1914 el saldo inmigratorio fue de 991.600 personas. Casi el 80% de los
inmigrantes eran italianos y españoles procedentes en su mayoría de áreas
rurales.
La Capital Federal retuvo un tercio de todos los inmigrantes radicados en el país.
Le siguió la provincia de Buenos Aires y el Litoral, cuyo desarrollo agrícola
ganadero recibió mayor impulso por la expansión del ferrocarril y la instalación
de puertos.
Los inmigrantes en Santa Fe y Entre Ríos, tuvieron mayor arraigo gracias a la
política de colonias propiciada por el Gobierno nacional. Similar atracción
ejerció la vitivinicultura en la región cuyana. Y, en Tucumán, la explotación
de la caña de azúcar.
En la Capital Federal, gran parte de los inmigrantes buscaban trabajo en la
construcción y el comercio. Los italianos se establecieron mayoritariamente en
la Boca, mientras que los españoles prefirieron Concepción, Monserrat, San
Nicolás y el barrio Sur. Los judíos se concentraron en Balvanera Norte cerca
del Once y los sirio libaneses en las proximidades de Retiro.
Según el demógrafo Ernesto Maeder, la inmigración produjo cambios,
"tanto en lo étnico como en lo cultural, que abarca hechos tan distintos
que van desde el aumento en la talla promedio hasta las modificaciones sufridas
por el lenguaje y las costumbres". La ciudad de Buenos Aires
aumentó su población de tal modo que, a fines del siglo
XIX;....agregar
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