Los inmigrantes argentinos se diferencian de los otros colectivos por provenir habitualmente de las clases medias. Suelen disponer de cualificaciones profesionales a menudo bastante altas, lo que explica que un 68 por ciento de ellos trabaja por cuenta autónoma. Un 33 por ciento de los argentinos son mujeres.
Hay pocos argentinos en situación irregular y la mayoría de los trabajadores se integra por completo en la sociedad española. Este fenómeno se combina con la habitualmente larga estancia en nuestro país, aunque últimamente son cada vez más los que regresan a Argentina, mientras que el flujo de inmigración ha disminuido hasta llegar casi a cero.