Personajes Destacados de la Argentina

ANTONIO BERNI SÁBATO ERNESTO LOLA MORA
JORGE LUIS BORGES ATAHUALPA YUPANQUI MARTHA ARGERICH
ADOLFO BIOY CASARES ALICIA MOREAU DE JUSTO NINI MARSHALL
CORTÁZAR JULIO JULIO BOCCA SANDRO
LUIS FEDERICO LELOIR TITA MERELLO  

 

 

ANTONIO BERNI

Nació en Rosario (Santa Fe) el 14 de Marzo de 1905.Tras sus estudios básicos en su ciudad natal, efectuó una precoz muestra de paisajes de clásica factura en 1921, lo que le valió una beca para perfeccionarse en Europa. Permaneció en París hasta 1931, adhiriendo fugazmente al surrealismo. A su regreso, su pintura comenzó a reflejar sus inquietudes sociales y políticas. Es la época de sus grandes lienzos, como "Desocupados" o "La manifestación". Sus necesidades expresivas lo llevaron luego a abordar el muralismo, integrando los grupos que realizaron las obras de la quinta de Botana y de las galerías Pacífico, y el grabado. Su participación en numerosos salones nacionales e internacionales lo hicieron acreedor a los más importantes galardones, entre ellos el Gran Premio de Honor del Salón Nacional (1943) y los Premios mayores de la Bienal de Venecia (1962), y las de Lujbiana (1965), Cracovia (1966) y Berlín (1967). En los años sesenta concibió las series "Juanito Laguna" y "Ramona Montiel", mediante las que recrea, en tono de fuerte crítica social y utilizando ilimitados recursos expresivos, las condiciones de vida en las zonas marginales de la gran ciudad a través de las sagas personales de un muchacho y una prostituta. La obra de Berni ha sido exhibida en casi todo el mundo, y en los últimos años fue objeto de una considerable revalorización en términos de mercado. Las más importantes colecciones poseen pinturas de este artistas, así como todos los museos de nuestro país y numerosos del exterior. Berni falleció en Buenos Aires el 13 de Octubre de 1981.

Algunas de sus Obras
       

Berni supuso que todo arte y todo artista son, en última instancia, políticos; y que por lo menos "todo arte admite también una lectura política".
La vasta obra de Antonio Berni constituye un exponente incuestionable de arte político, uno de los más valiosos de Argentina y uno de los más importantes de América Latina.
Becado muy joven, pudo perfeccionar sus estudios artísticos en países europeos. Asiste en París a la escuela de André Lothe y a los cursos que dicta Othon Friesz en la Grande Chaumiere, siguiendo el mismo derrotero de muchos compañeros de su generación como lo fueron Spilimbergo, Badi, Basaldúa y Buteler. Es en Europa donde descubre el surrealismo, movimiento que dejará profundas huellas en su obra, que siempre tendrá el ingrediente de lo extraño.
En 1943 obtiene el gran premio de honor de pintura en el salón nacional y en 1962 el gran premio internacional de grabado en la Bienal Internacional de Venecia, máximo galardón del certamen para esta disciplina de las artes plásticas y la mayor recompensa conferida hasta entonces al arte argentino. Pero fundamentalmente fue la consagración definitiva de Antonio Berni y la afirmación de un tipo de expresión que haría del grabado una técnica autónoma con el mismo valor conferido a la pintura.
Los elementos utilizados para sus xilografías y sus collages, casi todos extraídos de la basura, hacen de Antonio Berni un precursor del arte experimental contemporáneo y uno de los autores más audaces en la historia del arte argentino, confrontando siempre con el espectador las facetas más dolorosas de la realidad.


 

 

 

JORGE LUIS BORGES

El 24 de agosto de 1899, a los ocho meses de gestación, nace en Buenos Aires Jorge Luis Borges en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno. Es bilingüe desde su infancia y aprenderá a leer en inglés antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen inglés.
Georgie, como es llamado en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. A los siete años escribe en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del inglés "El príncipe feliz" de Oscar Wilde.
En 1914, y debido a su ceguera casi total, el padre se jubila y decide pasar una temporada con la familia en Europa. Debido a la guerra, se instalan en Ginebra donde Gerorgie escribirá algunos poemas en francés mientras estudia el bachillerato (1914-1918). Su primera publicación registrada es una reseña de tres libros españoles escrita en francés para ser publicada en un periódico ginebrino. Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos. Empieza a escribir poemas sobre este descubrimiento, publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.

En los treinta años siguientes, Georgie se transforma en Borges; es decir: en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de nuestra América. Cansado del ultraísmo (escuela experimental de poesía que se desarrolló a partir del cubismo y futurismo) que él mismo había traído de España, intenta fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribe cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo ("Hombre de la esquina rosada","El Puñal". Pronto se cansará también de este ismo y empezará a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta punto de producir durante dos décadas, 1930-1950, algunas de las más extraordinarias ficciones de este siglo (Historia universal de la infamia,1935; Ficciones, 1935-1944; El Aleph, 1949; entre otros).

En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que será el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros numerosísimos premios y títulos.
Una encuesta mundial publicada en 1970 por el Corriere della Sera revela que Borges obtiene allí más votos como candidato al Premio Nobel que Solzhenitsyn, a quien la Academia Sueca distinguirá ese año.

El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobardía". Ese mismo año la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding; uno de los académicos denuncia la mediocridad de la elección. Todos siguen preguntándose por qué Borges es sistemáticamente soslayado. El premio a Golding parece dar la razón a los que dudan de que los académicos suecos sepan realmente leer.
Jorge Luis Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.

(adaptado del libro "Ficcionario" de Emir Rodríguez Monega)

 

            

Entre sus obras:
   
POESIA

Fervor de Buenos Aires (1923)
Luna de enfrente (1925)
Cuaderno San Martín (1929)
Poemas (1923-1943)
El hacedor (1960)
Para las seis cuerdas (1967)
El otro, el mismo (1969)
Elogio de la sombra (1969)
El oro de los tigres (1972)
La rosa profunda (1975)
Obra poética (1923-1976)
La moneda de hierro (1976)
Historia de la noche (1976)
La cifra (1981)
Los conjurados (1985)

ENSAYOS

Inquisiciones (1925)
El tamaño de mi esperanza (1926)
El idioma de los argentinos (1928)
Evaristo Carriego (1930)
Discusión (1932)
Historia de la eternidad (1936)
Aspectos de la poesía gauchesca (1950)
Otras inquisiciones (1952)
El congreso (1971)
Libro de sueños (1976)

CUENTOS

El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
Ficciones (1944)
El Aleph (1949)
La muerte y la brújula (1951)
El informe Brodie (1970)
El libro de arena (1975)

No clasificados

Historia universal de la infamia (1935)
El libro de los seres imaginarios (1968)
Atlas (1985)

EN COLABORACION CON
ADOLFO BIOY CASARES

Seis problemas para don Isidro Parodi (1942)
Un modelo para la muerte (1946)
Dos fantasías memorables (1946)
Los orilleros (1955). Guión cinematográfico.
El paraíso de los creyentes (1955). Guión cinematográfico.
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977).

CON OTROS AUTORES

Antiguas literaturas germánicas (México, 1951)
El "Martín Fierro"(1953)
Leopoldo Lugones (1955)
La hermana Eloísa (1955)
Manual de zoología fantástica (México, 1957)
Antología de la literatura fantástica (1940)
Obras escogidas (1948)
Obras completas (1953)
Nueva antología personal (1968)
Obras completas (1972)
Prólogos (1975)
Obras completas en colaboración (1979)
Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
Borges en revista multicolor (1995): notas, traducciones y reseñas bibliográficas en el diario Crítica.

 

 

 

ADOLFO BIOY CASARES

El 15 de septiembre de 1914 nace en Buenos Aires Adolfo Bioy Casares. A los once años escribe su primera novela, Iris y Margarita –plagiando a"Petit Bob" de Gyp–, para una prima de la que estaba perdidamente enamorado. A los catorce, Vanidad o Una aventura terrorífica, cuento fantástico y policial. En 1932 conoce, en casa de Victoria Ocampo, a quien será su amigo y colaborador: Jorge Luis Borges y, dos años más tarde, a Silvina Ocampo, quien junto a Borges lo convencerá de abandonar los estudios y dedicarse exclusivamente a escribir, y con quien se casará en 1940. Ese mismo año publica La Invención de Morel, su obra más famosa y convertida hoy en un clásico de la literatura contemporánea. Bioy y Borges forman por años un formidable duo creativo que produce obras como Un modelo para la muerte, Libro del Cielo y del Infierno y las Crónicas de Bustos Domecq, la mayoría de las cuales son firmadas con el seudónimo común de H. Bustos Domecq. En 1954, año en que publica El sueño de los héroes, nace su única hija, Marta. En 1969 aparece Diario de la guerra del cerdo, llevada posteriormente al cine por Leopoldo Torre Nilsson. Entre otros premios y galardones, recibe en 1975 el Gran Premio de Honor de la SADE, es nombrado Miembro de la Legión de Honor de Francia en 1981, Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1986 y es galardonado en 1990 con el Premio Cervantes.

 Considerado por Jorge L. Borges como uno de los mayores escritores argentinos de ficción, Bioy Casares es dueño de una vasta obra en donde la la fantasía y la realidad se superponen con una armonía magistral. La impecable construcción de sus relatos es, quizá, la característica que con mayor frecuencia ha destacado la crítica con respecto a su obra.
Adolfo Bioy Casares murió en la Ciudad de Buenos Aires el
8 de marzo de 1999.

 

Entre sus obras:

novelas:

· La invención de Morel (1940)

· Prólogo de J.L.Borges

· Plan de evasión (1945)

· El sueño de los héroes (1954)

· Diario de la guerra del cerdo (1969)

· Dormir al Sol (1973)

· La aventura de un fotógrafo en La Plata (1985)

· Un campeón desparejo (1993)

· De un mundo a otro (1997)

· Capítulos I,II,II

Cuentos:

· Prólogo (1929)

· 17 disparos contra lo porvenir (1933)

· La estatua casera (1936)

· Luis Greve, muerto (1937)

· La trama celeste (1948)

· En memoria de Paulina

· Las vísperas de Fausto (1949)

· Historia prodigiosa (1956)

· Guirnalda con amores (1959)

· El lado de la sombra (1962)

· El gran serafín (1967)

· El héroe de las mujeres (1978)

· Historia desaforadas (1986)

· Nóumeno

· En viaje (1996) cartas a Silvina

· algunas cartas

Obras en colaboración:

· Seis problemas para don Isidro Parodi (1942), con J.L.Borges

· Dos Fantasías memorables (1946), con J.L.Borges

· Los que aman, odian (1946), con Silvina Ocampo

· Un modelo para la muerte (1946), con J.L.Borges

· Crónicas de Bustos Domecq (1967), con J.L.Borges

· Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977), con J.L.Borges

 

 

 

CORTÁZAR JULIO

1914 Nacimiento de Julio Florencio Cortázar, hijo de Julio Cortázar y María Herminia Scott. "Mi nacimiento (en Bruselas ) fue un producto del turismo y la diplomacia", declaró años después. En ese entonces Bruselas estaba ocupada por los alemanes.

1916 La familia Cortázar se instala en Suiza, donde aguarda el fin de la Primera Guerra Mundial.

1918 Regresó a la Argentina. La familia se instala en Bánfield, un suburbio de Buenos Aires. El padre (de quien Julio no quiso nunca saber nada, abandona a su mujer y a sus dos hijos. Julio se cría con su madre, una tía, su abuela y su hermana Ofelia, un año menor que él).
"Nunca hizo nada por nosotros", dirá de su padre. Enfermedades frecuentes, brazos rotos, asma, primeros amores. El cuento Los venenos es muy autobiográfico.

 

1923 Primeros ejercicios literarios. "Mi primera novela la terminé a los nueve años", dirá. También escribe poemas. La familia sospecha que son plagiados, lo cual le provoca una gran desazón.

 

1928 Cursa estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta (cuya atmósfera recreará en el cuento La escuela de noche a la que califica de "pésima, una de las peores escuelas imaginables". Rescata el nombre de dos profesores: Arturo Marasso y Vicente Fattone.

 

1932 Obtiene el título de Maestro Normal, que lo habilita para ejercer el magistrerio. Ese mismo año intenta sin éxito viajar a Europa en un buque de carga, con un grupo de amigos (fracaso que podemos encontrar en Lugar llamado Kindberg. "Buenos Aires era una especie de castigo. Vivir allí era estar encarcelado" declara años más tarde en una entrevista a Luis Harss.

 

1932 En una librería de Buenos Aires descubre el libro Opio, de Jean Cocteau, cuya lectura cambia "por completo" su visión de la literatura y le hace descubrir el surrealismo.

 

1935 Obtiene el título de Profesor Normal en Letras e ingresa en la Facultad de Filosofía y letras. Aprueba el primer año, pero como en su casa "había muy poco dinero y yo quería ayudar a mi madre" abandona los estudios para iniciarse en el profesorado.

 

1937 Es designado profesor en el Colegio Nacional de una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires, Bolívar. Lee infatigablemente y escribe cuentos que no publica.

 

1938 Publica su primera colección de poemas, Presencia con el seudónimo de Julio Denis. De ellos dirá que eran unos sonetos "muy mallarmeanos" y que el libro fue "felizmente" olvidado.

 

1939 En julio de ese año fue trasladado a la Escuela Normal de Chivilcoy.

 

1941 ____Con el seudónimo Julio Denis publica un artículo sobre Rimbaud en la revista Huella, que junto con la revista Canto fueron importantes vehículos de expresión para los jóvenes escritores.

 

1944 ____Se traslada a Cuyo, Mendoza, y en su Universidad imparte cursos de Literatura Francesa. Publica su primer cuento, Bruja, en la revista Correo Literario. Participa en manifestaciones de oposición al peronismo.

 

1945 ____Cuando Juan Domingo Perón gana las elecciones presidenciales presenta renuncia. "Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a 'sacarme el saco' como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos." Reúne un primer volumen de cuentos, La otra orilla. Regresa a Buenos Aires, donde comienza a trabajar en la Cámara Argentina del Libro.

 

1946 ____Publica el cuento Casa tomada en la revista Los ananes de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges. Ese mismo año publica un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, La urna griega en la poesía de John Keats en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo.

 

1947 ____ Colabora en varias revistas, entre ellas en Realidad. Publica un importante trabajo teórico, Teoría del Túnel.

1948____ Obtiene el título de traductor público de inglés y francés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente insumen tres años. El esfuerzo le provoca síntomas neuróticos, uno de los cuales (la búsqueda de cucarachas en la comida) desaparece con la escritura de un cuento, Circe, que junto con Casa Tomada Bestiario (aparecidos en Los anales de Buenos Aires) será incluído más adelante en Bestiario.

 

1949____ Publica el poema dramático Los Reyes, ignorado por la crítica. Durante el verano escribe una primera novela, Divertimento, que de alguna manera prefigura Rayuela. Divertimento será publicada recién en 1986, después de su muerte.

 

1950____ Escribe otra novela, El examen, rechazada por el asesor literario de Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentará a un concurso convocado por la misma editorial, sin éxito. Esta novela también será editada tras la muerte del escritor, en 1986.

 

1951____ Publica su primer libro de cuentos Bestiario, en la editorial Sudamericana, donde ya figuran algunas de sus obras maestras en el género. Pero el libro - salvo para un puñado de lectores - pasa inadvertido. Obtiene una beca del gobierno francés y viaja a París, con la fime intención de establecerse allí. Comienza a trabajar como escritor en la UNESCO.

 

1953____Se casa con Aurora Bernárdez.

 

1954____ Viaja a Montevideo, año en que la UNESCO realiza allí su conferencia general, en calidad de traductor y revisor. Se aloja en el Hotel Cervantes (ya frecuentado por Jorge Luis Borges) en el que transcurre su cuento La puerta condenada . Anda por la ciudad, visita el barrio del Cerro, en el que ubicará a La Maga.
________ Continúa trabajando como traductor independiente de la UNESCO.
________ Sigue escribiendo lo que luego serán las Historias de cronopios y de famas, que había iniciado en el año 1951: "Una noche, escuchando un concierto en el Thèatre des Champs Elysées, tuve bruscamente la noción de unos personajes que se llamarían cronopios", explicó años después.
________ Viaja a Italia, donde empieza a traducir los cuentos de Edgar Allan Poe.

 

1956____En México (Ed. Los Presentes) publica el libro de cuentos Final del juego, en el que aparece el cuento Los venenos , al que Cortázar considera "autobiográfico". También lo es el que da título al volumen. Asimismo pública la traducción de Obras en prosa de Poe en la Universidad de Puerto Rico.

 

1959____Publica Las armas secretas (Ed, Sudamericana), que incluye el cuento largo El perseguidor. Este cuento supone un sesgo en la narrativa de Cortázar. "Fue una iluminación. Terminé de leer ese artículo (que anunciaba la muerte de Charlie Parker) y al otro día o ese mismo día, no me acuerdo, empecé a escribir el cuento. Porque de inmediato sentí que el personaje era él (...) era lo que yo había estado buscando". Cortázar dice que allí aborda "un problema de tipo existencial, de tipo humano, que luego se ampliará en Los Premios y sobre todo en Rayuela (Los nuestros, Luis Harss)

 

1960____Viaja a Estados Unidos (Washington y Nueva York) y publica (Ed. Sudamericana) la novela Los Premios escrita durante esa larga travesía en barco "para entretenerme", dirá

 

1961____Realiza su primer visita a Cuba. Ella le mostrará "el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política. Desde ese día traté de documentarne, traté de entender, de leer". Ese mismo año la editorial Fayard publica Los Premios, primera traducción de una obra de Cortázar.

 

1962____Publica Historias de cronopios y de famas, en la editorial Minotauro, de Buenos Aires.

 

1963____Publica Rayuela (Ed. Sudamericana), de la que se vendieron 5.000 ejemplares en el primer año. "Escribía largos pasajes de Rayuela sin tener la menor idea de dónde se iban a ubicar y a que respondían en el fondo (...) Fue una especie de inventar en el mismo momento de escribir, sin adelantarme nunca a lo que yo podía ver en ese momento", dirá. (La fascinación de las palabras). Ese mismo año participa como jurado en el Premio Casa de las Américas, en La Habana.

 

1965____La editorial Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa de Los Premios y Luchterhand, Berlín, Geschichten der Cronopien und Famen.

 

1966____Publica el libro de cuentos Todos los fuegos el fuego (Sudamericana, Buenos Aires). En Nueva York, Pantheon publica la traducción al inglés de Rayuela y Gallimard la traducción francesa, de Laure Guille-Bataillon.

 

1967____Aparece La vuelta al día en ochenta mundos, un volumen que reúne cuentos, crónicas, ensayos y poemas, con una diagramación extremadamente original concebida en gran parte por Julio Silva. El libro, según Cortázar, fue imaginado como un homenaje a Julio Verne "pero de una manera muy indirecta".

 

1968____Publica en Buenos Aires (Ed. Sudamericana) la novela 62, Modelo para armar. la novela provoca un cierto desconcierto en la crítica. Cortázar había dicho que le gustaría "llegar a escribir un relato capaz de mostrar cómo esas figuras costituyen una ruptura y un desmentido de la realidad individual, muchas veces sin que los personajes tengan la menor conciencia de ello". Ese mismo año publica en Buenos Aires, con fotografías de Sara Facio y Alicia D'Amico el libro Buenos Aires, Buenos Aires.

 

1968____Publica otro de sus libros "almanaque", Último Round, donde se recogen ensayos, cuentos, poemas, crónicas, textos humorísticos. La edición (Siglo XXI, México) está imaginada como un edificio de dos plantas, alta y baja, y cuenta con profusas ilustraciones. El libro contiene (planta baja) una extensa carta de Cortázar a Roberto Fernández Retamar escrita en Saigón el 10 de mayo de 1967, publicada en la Revista de la Casa de las Américas. "Esta carta se incorpora aquí a título de documento, puesto que razones de gorilato mayor impiden que la revista citada llegue al público latinoamericano.". La carta estaba centrada en la situación del intelectual latinoamericano.
________Pantheon de Nueva York publica la traducción inglesa en Historias de cronopios y de famas y Einaudi (Torino, Italia) la de Rayuela.

 

1970____Viaja a Chile, invitado a la asunción del gobierno del presidente Salvador Allende. La editorial Sudamericana publica el libro Relatos, en el que se incluye una selección de cuentos de Bestiario, Final del juego, Las armas secretas y Todos los fuegos el fuego.

 

1971____Publica Pameos y meopas (Barcelona, Ocnos), que incluye poemas escritos entre 1944 y 1958.

 

1972____Publica Prosa del observatorio (Barcelona, Lumen, con fotografías del propio Julio Cortázar y la colaboración de Antonio Gálvez).

 

1973____Aparece Libro de Manuel (Buenos Aires, Sudamericana), que obtiene en París el Premio Médicis. Cortázar viaja a Buenos Aires para presentar el libro. De paso visita Perú, Ecuador y Chile. La novela levanta una considerable polvareda: "...si durante años he escrito textos vinculados con problemas latinoamericanos, a la vez que novelas y relatos en que esos problemas estaban ausentes o sóloasomaban tangencialmente, hoy y aquí las aguas se han juntado, pero su conciliación no ha tenido nada de fácil, como acaso lo muestre el confuso y atormentado itinerario de algún personaje", escribió en el Prólogo.
________En Barcelona (Tusquets) publica La casilla de los Morelli, cuya edición, prólogo y notas estuvieron a cargo de Julio Ortega

 

1974____Aparece el libro de cuentos Octaedro (Sudamericana). En abril participa en una reunión del Tribunal Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los derechos humanos.

 

1975____Viaja a Estados Unidos invitado por la Universidad de Oklahoma.
________Allí dicta un ciclo de conferencias sobre literatura latinoamericana y sobre su propia obra. Los trabajos leídos en esa ocasión y dos textos suyos fueron reunidos en el volumen The Final Island: The Fiction of Julio Cortázar (1978), una primera valoración crítica de su obra en lengua inglesa. Publica Fantomas contra los vampiros multinacionales (México, Excelsior), una historieta Publica Silvalandia (México, Cultural GDA), una serie de textos inspirados en cuadros de Julio Silva

 

1976____Realiza una visita clandestina a la aldea de Solentiname, en Nicaragua.
________Publica Estrictamente no profesional. Humanario (Buenos Aires, La Azotea) a partir de fotografías de Alicia D'Amico y Sara Facio.

 

1977____Aparece el libro de cuentos Alguien que anda por ahí (Madrid, Alfaguara), en el que se recoge el texto "Apocalipsis en Solentiname".

 

1978____La editorial Pantheon publica en Nueva York la traducción inglesa de Libro de Manuel. Cortázar hace en él una advertencia al lector norteamericano: "Este libro se completó en 1972. La Argentina estaba entonces bajo la dicadura del general Alejandro Lanusse, y ya entonces la intensificación de la violencia y la violación de los derechos humanos eran evidentes. Tales abusos han continuado y han sido incrementados bajo la junta militar del general Videla (...) las referencias a Argentina y otros países latinoamericanos son hoy tan válidas como lo fueron cuando se escribió este libro".
________Publica Territorios, textos relativos a la pintura (México, Siglo XXI )

 

1979____Publica Un tal Lucas (Madrid, Alfaguara). En octubre visita Nicaragua luego del triunfo de los sandinistas. Algunos de sus textos son utilizados en la campaña de alfabetización del país.

 

1980____Publica el libro de cuentos Queremos tanto a Glenda (México, Nueva Imagen). Realiza una serie de conferencias en la Universidad de Berkeley, California.

 

1981____En uno de sus primeros decretos, el gobierno socialista de François Miterrand le otorga la nacionalidad francesa, el 24 de julio.

 

1982____Publica un nuevo libro de cuentos, Deshoras (México, Nueva Imagen). En noviembre muere su esposa, Carol Dunlop.

 

1983____Aparece el libro Los autonautas de la cosmopista, escrito a cuatro manos con Carol Dunlop, en el que se narra un viaje de treinta y tres días entre París y Marsella a razón de dos párkings por día.
________Entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre viaja a Buenos Aires, para visitar a su madre después de la caída de la dictadura y la asunción del gobierno por el presidente Raúl Alfonsín. Las autoridades ignoran su presencia, pero es calurosamente recibido por la gente, que lo reconoce en las calles.
________Se publica Nicaragua tan violentamente dulce (Managua, Ed. Nueva Nicaragua).

 

1984____El 12 de febrero Julio Cortázar muere de leucemia y es enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la tumba donde yacía Carol Dunlop. En México (Editorial Nueva Imagen) aparece su libro de poemas Salvo el crepúsculo

1986____La editorial Alfaguara emprende la publicación de las obras completas de Julio Cortázar, incluso aquella que habían permanecido inéditas hasta su muerte. Con ese propósito crea una colección especial, Biblioteca Cortázar. El diseño de las cubiertas fue confiado a Julio Silva.

             

Decir algo nuevo sobre Julio Cortázar resulta casi imposible, debido a que intelectuales de todo el mundo se han encargado de analizar diferentes aspectos de su obra y vida. Por lo tanto simplemente haremos un homenaje a Cortázar por haber escrito uno de los capítulos más importante de la literatura Argentina.
El 26 de Agosto de 1914 nace en Bruselas, Julio Florencio Cortázar, hijo del encargado comercial de la embajada Argentina. A los cuatro años vuelve a la Argentina para radicarse hasta los treinta y siete años, edad en que partirá hacia París, donde vivirá hasta el día de su muerte.
Tuvo la virtud de marcar a varias generaciones de escritores y a muchas más de lectores, que aún siguen siendo atrapados por el placer que generan sus libros. Además mantuvo hasta sus últimos días la convicción de que los textos deberían ser trascendentes y a la vez producir modificaciones en la vida.
Cortázar escribió poemas, cuentos y novelas, obteniendo en cada género distintos resultados; tal vez es en la poesía en donde menos se destacó.
Fue un gran precursor en modificar o renovar los procedimientos narrativos, lográndolo especialmente en "Rayuela". Muchos consideran que Cortázar novelista es producto de una sola novela (Rayuela) y que las demás "Los Premios", "62 Modelo para armar", "Libro de Manuel" son ecos de ese gran monumento. Rayuela es, en la literatura Argentina, un texto inagural y único que en su época comienza a ser imitado; en esta novela se mezcla el pensamiento de izquierda, el hedonismo, el surrealismo, lo popular, la cultura selecta, las ambientaciones porteñas y las parisienses, en resumen es una novela cosmopolita y sin fronteras.
Recordemos que en la década del 60 fue un fenómeno sociocultural que influyó en el imaginario social, creando identificaciones en sus lectores. Muchos vivieron sus fantasías tratando de ser "La Maga" o de ser "Oliveiras"; esto generó dudas de si se estaba ante una gran obra o si simplemente era una moda pasajera. Pero Rayuela tiene todo, no queda nada por hacerle, está ahí para ser disfrutada.
Otro aspecto de Cortázar era el del intelectual comprometido, sostenía que el arte y la política podían cambiar la vida, así comienza su militancia, su compromiso, utilizando mucho de su tiempo para asistir a reuniones y congresos de izquierda en Cuba, Nicaragua y en París.

         
Podemos hablar de Cortázar poeta, de Cortázar comprometido, o del Cortázar de Rayuela, pero hay uno que merece un capítulo aparte y es Cortázar cuentista.
Tuvo la virtud de ser un cuentista excepcional, es uno de esos privilegiados que pueden decir en pocas páginas lo que a otros le llevarían doscientas. Es en este género en donde va a ser uno de los mejores de nuestra literatura.
Tal vez Rayuela releída hoy siga siendo una obra maestra, pero queda muy identificada a los años 60; por lo contrario aquellos libros de cuentos como Bestiario, Final del juego, Las armas secretas, Octaedro, trascienden de su tiempo y bastarán para que Cortázar siga siempre vivo.
En sus cuentos, tuvo la enorme capacidad de que cualquier cosa de lo cotidiano se transforme en algo fantástico. Conocía cuales eran las armas para llevar al lector desde el desconcierto a la sorpresa, utilizando lo real como extrañeza, en donde el lector se vuelve partícipe descubridor de la otra realidad por él creada.
El humor y la parodia están siempre presente para ser menos angustiantes temas como el doble, la discontinuidad espacio-temporal, lo irracional, la soledad, los desencuentros humanos, lo absurdo de la vida y la incomunicación, entre otros. Estos temas van acompañados por la belleza de su prosa, su gran lucidez y su enorme fantasía, lo que lo convierten en uno de los grandes de la literatura contemporánea
Finalmente en febrero de 1984 muere, pero dos meses antes había pasado por Buenos Aires para despedirse, a pesar de que no tuvo grandes recibimientos, ni ceremonias, hoy muchos lo seguimos recordando por los grandes momentos que aún nos hace pasar.

 

 

 

LUIS FEDERICO LELOIR

Luis Federico Leloir nació cuando sus padres estaban viajando a Paris, Francia el 6 de septiembre, 1906. La familia volvió a Buenos Aires, Argentina cuando tenía dos años. En Buenos Aires, Leloir asistió a la escuela, y finalmente fue a la Universidad de Buenos Aires para estudiar la medicina. Recibió su título en el año 1932 y trabajó en el hospital de la Universidad de Buenos Aires por dos años. Pero no estaba satisfecho con el programa de medicina en la universidad, y empezó a trabajar como un auxiliar de Bernardo Houssay en el Instituto de Fisiología a la Universidad en el año 1934. Allí, empezó su tesis.

Después de estudiar en Inglaterra por un año, volvió a la Universidad de Buenos Aires en 1937 y empezó investigaciónes sobre la oxidación de ácidos grasos. En los años próximos trabajaba en el laboratorio y descubrió hypertensin, que es es un factor de hipertensión arterial. Houssay fue destituido de la universidad de Buenos Aires por el gobierno bajo el control de Juan Perón. Leloir decidió que fue un buen tiempo para los estudios en otros países. Con su esposa, fueron por los Estados Unidos. En la Universidad de Washington, en St. Louis, Missouri, Leloir trabajaba como un auxiliar en un laboratorio bioquímica.

Volvieron a Buenos Aires, y trabajó bajo Houssay otra vez en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, y en el año 1946, estableció el Instituto de Investigaciones Bioquímicas en Buenos Aires. Allí empezó investigar la formación de la lactosa de leche en el cuerpo. Las investigaciones produjeron el descubrimiento de azucares nucleotidos. Los azucares nucleotidos son los elementos más importantes en los procesos naturales del metabolismo de carbohidratos.

El professor Leloir fue galardonado con el Premio Nobel de Química en el año 1970 por su descubrimiento de azucares nucleotidos y muchos componentes de la maquinaria de glicosilación y la síntesis de sacaridos.

Los científicos pueden saber los procesos completos de la conversión de carbohidratos a la energía. La información de Leloir es usado en medicina para varios problemas de metabolismo y puede usarse para los descubrimientos de un tratamiento de enfermedades como la diabetes.

 

Leloir fue un hombre cortés y accesible, pero no paraba trabajar cuando alguien quería charlar con él. Hablaba con cada persona en la misma manera cortés. Fue un cabellero verdadero. El laboratorio de Leloir siempre fue sereno. Un talento interesante de Leloir fue conducía científicas investigaciones significativas con recursos financieros limitados, aunque donó todo su dinero de premio y su salario a su instituto.

 

Luis Federico Leloir se murió el 2 de diciembre en Buenos Aires después de una vida contenta. Un genio es una persona que tiene un alcance ancho de intereses. Es la verdad sobre Leloir. Un punto que Leloir hizo fue una falta de cosas de material y dificultad inesperada no son desalientos, pero son retos del ingenio de una persona.

 

 

 

SÁBATO ERNESTO

Ernesto Sábato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, en 1911. Hizo su doctorado en física y cursos de filosofía en la Universidad de La Plata. Trabajó luego en el Laboratorio Curie, en París, y abandonó definitivamente la ciencia en 1945 para dedicarse exclusivamente a la literatura.
Ha escrito varios libros de ensayos sobre el hombre en la crisis de nuestro tiempo y sobre el sentido de la actividad literaria -El escritor y sus fantasmas (1963), Apologías y rechazos (1979)-, y tres novelas: El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961), y Abbadón el exterminador (1974).

Dice Sábato: "Puede parecer un acto de horrible esnobismo que tres crisis fundamentales de mi vida se sucedieran en París, pero efectivamente así fue. La primera se produjo en el invierno de 1935, cuando yo era un muchacho de 24 años. Desee 1930 milité en la Juventud Comunista, cuando la dictadura del general Uriburu. Abandoné estudios, familia y mis comodidades burguesas. 

Viví con nombre supuesto en La Plata, en cuyos suburbios estaban los dos frigoríficos más grandes del país, donde se explotaba despiadadamente a toda clase de inmigrantes, que vivían amontonados en tugurios de zinc, rodeados de pantanos de aguas podridas. Repartíamos manifiestos, participábamos de la organización de huelgas. Hacia 1933 fue ya secretario de la Juventud Comunista, cuando habían empezado mis dudas sobre el estalinismo, y entonces resolvieron mandarme a las Escuelas Leninistas de Moscú, a purificarme. Si hubiese ido, no habría vuelto jamás vivo. Tenía que pasar previamente por Bruselas, por un congreso contra el fascismo y allí supe con horrendos detalles de los "procesos" de Moscú. Me escapé a París, viví un invierno muy duro en la piecita de un compañero disidente, mientras el partido me buscaba. Logré volver a la Plata, donde proseguí mi carrera en física-metemática. Cuando terminé mi dieron una bourse para trabajar en el laboratorio Curie, donde trabajé durante casi un año y, allí en París, asistí a la ruptura del átomo de uranio, que se disputaban tres laboratorios: ganó la "carrera" un alemán. Pensé que era el comienzo del Apocalipsis. Viví en una confusión horrible, mientras escribía mi primera novela y cometí la infamia de dejar que Matilde se volviera a la Argentina con nuestro primer hijo, de pocos meses, mientras yo tenía una amante rusa. La tercera crisis fue consecuencia de todo esto, y de mi vínculo con los surrealistas: Domínguez, Matta, Wifredo Lam y otros. En otro día de invierno fuimos con Domínguez, a la tarde, al Marché aux Puces y volvimos después en el Metro hasta Montparnasse, donde tenía su estudio Domínguez. En la calle, ya era de noche, en un especie de nevisca, Domínguez se detuvo y me dijo:"¿Qué te parece si esta noche nos suicidamos juntos ?" No era una broma, era muy propenso, como lo probó años después. 

Yo me negué, aunque también me atraía el suicidio: me salvó mi instinto, y aquí estoy, junto a la Matilde de todos los tiempos, una de esas "mujeres fuertes de la Biblia", que está muriendo, en medio del dolor más profundo de mi vida, en el final de una existencia muy compleja." (Ernesto Sábato, 24 de enero de 1995)

         Entre sus obras:

 

· El túnel (1948)

· Sobre héroes y tumbas (1961)

· Noticia preliminar

· I. El dragón y la princesa

·ParteIX

· II. Los rostros invisibles

· ParteV

· ParteXX

· III. Informe sobre ciegos

· ParteI

· IV. Un dios desconocido

· ParteVII

· Abbadón, el exterminador (1974)

· Ensayos (1996)

· ensayos

 

 

 

ATAHUALPA YUPANQUI

Atahualpa Yupanqui es el mayor referente de la música folklórica argentina. Compositor, guitarrista, cantante y escritor, ha dejado una obra cuyo conocimiento es esencial para acercarse al paisaje musical argentino, así como a sus costumbres, su entonación y su memoria.

Profundo conocedor del interior de la Argentina, así como también hombre de amplia cultura universal, supo abordar tanto los temas simples de la sufrida vida rural, como adentrarse en los enigmas e interrogantes que plantea el universo. Y sin salirse nunca de las sencillas formas de la copla y de la canción popular. Encontraremos así en su obra las preguntas que asaltan al pensador durante las noches de desvelo, la soledad, las quejas del pobre carente de trabajo, la dura vida del hombre de campo, los paisajes del Tucumán y de otras provincias argentinas, la evocación de diversos personajes camperos y algunos momentos autobiográficos, entre muchos otros temas.

Las formas musicales a las que recurre con mayor frecuencia son la milonga, la zamba, la chacarera, la canción norteña y la vidala.

 

                 

Entre sus canciones más conocidas podemos citar: Viene clareando, El arriero, Zamba del grillo, La añera, La pobrecita, Milonga del peón de campo, Camino del indio, Chacarera de las piedras, Recuerdos del Portezuelo, El alazán, Indiecito dormido, El aromo, Le tengo rabia al silencio, Piedra y camino, Luna Tucumana, Los ejes de mi carreta, Sin caballo y en Montiel, Cachilo dormido, Tú que puedes vuélvete, así como también el extenso relato por milonga El payador perseguido.

De cualquier manera, no hay que olvidar que esta selección es apenas una muestra de un cancionero de gran extensión y calidad, y al que uno puede acercarse a través de cualquiera de sus obras.

Para completar este breve panorama proponemos una segunda serie de canciones para quien esté interesado en conocer más profundamente la obra de Yupanqui: Milonga del solitario, Las coplas de baguala del Valle Calchaquí, El poeta, El promesante, Canción de los horneros, Guitarra dímelo tú, Tierra querida, La viajerita, Lloran las ramas del viento, Huajra, Cruz del sur, Adiós Tucumán, La estancia vieja, Caminito español, Las preguntitas, Los hermanos, La colorada, Pago viejo, Nostalgias tucumanas, etc., etc.

 

 

BIOGRAFÍA

Nació en 1908 en la Provincia de Buenos Aires, Partido de Pergamino. Su verdadero nombre fue Héctor Roberto Chavero. Durante la adolescencia adoptaría el seudónimo que lo acompañaría para siempre y por el cual todos lo hemos conocido: Atahualpa Yupanqui.

Entre sus antepasados se encuentran indios, criollos y vascos: "En aquellos pagos del Pergamino nací, para sumarme a la parentela de los Chavero del lejano Loreto santiagueño, de Villa Mercedes de San Luis, de la ruinosa capilla serrana de Alta Gracia. Me galopaban en la sangre trescientos años de América, desde que don Diego Abad Martín Chavero llegó para abatir quebrachos y algarrobos y hacer puertas y columnas para iglesias y capillas (...) Por el lado materno vengo de Regino Haram, de Guipúzcoa, quien se planta en medio de la pampa, levanta su casona, y acerca a su vida a los Guevaras, a los Collazo, gentes 'muy de antes' ..." ("El canto del viento", I ).

Los primeros años de su infancia transcurren en Roca, pueblo de la provincia de Buenos Aires donde su padre trabaja en el ferrocarril.

Allí sus días transcurren entre los asombros y revelaciones que le brinda la vida rural y el maravilloso descubrimiento del mundo de la música, al que se acerca a través del canto de los paisanos y el sonido de sus guitarras: "... mientras a lo largo de los campos se extendía la sombra del crepúsculo, las guitarras de la pampa comenzaban su antigua brujería, tejiendo una red de emociones y recuerdos con asuntos inolvidables. Eran estilos de serenos compases, de un claro y nostálgico discurso, en el que cabían todas las palabras que inspirara la llanura infinita, su trebolar, su monte, el solitario ombú, el galope de los potros, las cosas del amor ausente. Eran milongas pausadas, en el tono de do mayor o mi menor, modos utilizados por los paisanos para decir las cosas objetivas, para narrar con tono lírico los sucesos de la pampa. El canto era la única voz en la penumbra (...) Así, en infinitas tardes, fui penetrando en el canto de la llanura, gracias a esos paisanos. Ellos fueron mis maestros. Ellos, y luego multitud de paisanos que la vida me fue arrimando con el tiempo. Cada cual tenía 'su' estilo. Cada cual expresaba, tocando o cantando, los asuntos que la pampa le dictaba" ("El canto del viento", I).

Y la guitarra será un amor constante a lo largo de toda su vida. Luego de un breve y fracasado intento con el violín, comienza a tomar clases de guitarra con el maestro Bautista Almirón, y allí queda marcado a fuego su destino y su vocación. Descubre, además, la existencia de un vasto repertorio que excedía los temas gauchescos.

"Muchas mañanas, la guitarra de Bautista Almirón llenaba la casa y los rosales del patio con los preludios de Fernando Sor, de Costes, con las acuarelas prodigiosas de Albeniz, Granados, con Tárrega, maestro de maestros, con las transcripciones de Pujol, con Schubert, Liszt, Beethoven, Bach, Schumann. Toda la literatura guitarrística pasaba por la oscura guitarra del maestro Almirón, como derramando bendiciones sobre el mundo nuevo de un muchacho del campo, que penetraba en un continente encantado, sintiendo que esa música, en su corazón, se tornaba tan sagrada que igualaba en virtud al cantar solitario de los gauchos" ("El canto del viento", II).

Sus estudios no pudieron ser constantes ni completos, por diversos motivos: falta de dinero, estudios de otra índole, traslados familiares o giras de concierto del maestro Almirón, pero como él mismo señala estaba el signo impreso en su alma, y ya no habría otro mundo que ése: ¡ La Guitarra !. "La guitarra con toda su luz, con todas las penas y los caminos, y las dudas. ¡ La guitarra con su llanto y su aurora, hermana de mi sangre y mi desvelo, para siempre !" ("El canto del viento", II).

Cuenta con 9 años cuando su familia viaja al Tucumán, provincia a la que volverá repetidas veces a lo largo de su vida, y a la cual lo une un profundo afecto. En el terreno musical, describe este lugar como "el reino de las zambas más lindas de la tierra". Muchas canciones suyas han sido dedicadas al Tucumán o han evocado su gente y sus parajes: la famosísima "Luna tucumana", "Nostalgias tucumanas", "Adiós Tucumán", "Zamba del grillo", "La tucumanita", "La pobrecita", "La raqueña", etc.

 

Durante su adolescencia regresa a la provincia de Buenos Aires, a Junín. A partir de los 18 años inicia un peregrinaje casi constante, que lo llevará por los más diversos lugares: la ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, el Uruguay, Santa fe, Rosario, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, La Puna, La Rioja, etc.

Como señala Felix Luna, durante mucho tiempo resulta imposible seguir en detalle su itinerario: "Son años y años de andar de aquí para allá, pasando a veces por un pueblo u otro, deteniéndose otras veces por años en cualquier lugar" ("Atahualpa Yupanqui", pág. 36).

En esos años de adolescencia y juventud, además de su trabajo como músico, se desempeña en distintos oficios para ganarse la vida. Fue así, entre otras cosas, hachero, arriero, cargador de carbón, entregador de telegramas, oficial de escribanía, corrector de pruebas y periodista.

También fue común, durante esos primeros años, que recorriera junto con un amigo distintos pueblos del interior proyectando películas en una sábana que utilizaban como pantalla. Terminada la película, venía el concierto de guitarra a cargo de Atahualpa.

Por esas vueltas que tiene la vida, encontrándose en la ciudad de Rosario, donde se desempeñaba como periodista en un diario dirigido por Manolo Rodriguez Araya, le llegó la noticia de la muerte de su maestro de guitarra, Bautista Almirón, y el encargo del director del diario de escribir una crónica sobre su fallecimiento. Escuchemos el doloroso relato de Yupanqui: "Sentado frente a una máquina de escribir, rodeado de muchachos que trabajaban cada cual su tema, que gritaban cosas y nombres y deportes, y telefoneaban afiebradamente, estaba mi corazón desolado. ¡ Y tan lejos de ahí !.
¡Qué selva de guitarras enlutadas contemplaban mis ojos en la noche!
El destino quiso que fuera yo, aquel chango lleno de pampa y timidez, quien escribiera una semblanza del maestro.
De un tirón, como si me hubiera abierto las venas, me desangré en la crónica. Hablé de su capa azul y su chambergo, de su guitarra y de su estampa de músico romántico, sólo comparable a Agustín Barrios en el sueño y el impulso.
(...) Y luego caminé, no sé por dónde, en la ciudad desconocida. Revivía uno a uno, los detalles de mi conocimiento del maestro Almirón. Tenía necesidad de nombrarlo para mí solo en la noche. Y no me animé a verlo muerto. Quiero creer que sigue por ahí, trajinando mundo con su capa y su guitarra y su arrogancia" ("El canto del viento", IV).

Hacia fines de la década del '30 comienza a efectuar sus primeras grabaciones difundiendo, también, su propio cancionero. Registra así, para el sello RCA Victor numerosos cantos y danzas, como "La zamba del cañaveral", "La andariega", La arribeña", "La churqueña", "Tierra Jujeña", "Kaluyo de Huascar", "Viento, viento", "Camino de los valles", "Cañada Honda", "La viajerita", "La raqueña", etc. (Fernando Boasso - "Tierra que anda ..." , pág. 42/43).

En la década del '40 suma a su actividad como compositor e intérprete la de escritor, publicando sus dos primeros libros: "Piedra Sola" (Jujuy) en 1941 y "Aires Indios" (Montevideo) en 1943. Más adelante publica la novela "Cerro Bayo", en la que luego se basaría el guión de la película "Horizontes de Piedra".

Continúan sus grabaciones: "Viene clareando", "Hui jo jo", "Ahí andamos señor", "El arriero", "Zamba del grillo", "Chilca Juliana", "La añera", "La pobrecita", "Camino del indio", entre otras, van cimentando su fama y su prestigio en todo el país.

En 1945 se afilia al Partido Comunista, vínculo que mantendrá hasta el año 1952, fecha en que renuncia al mismo retomando una posición política independiente. Esta afiliación y su actitud crítica ante el gobierno peronista le valdrán un silenciamiento forzoso durante todos esos años. Sus actuaciones fueron prohibidas, no participó en programas radiales, sus grabaciones se interrumpen desde 1947 hasta 1953. Tampoco se permitía la interpretación de sus temas por otros artistas.

Es detenido y encarcelado en ocho oportunidades.

Comienzan en estos años sus retiros en la localidad de Cerro Colorado, en la provincia de Córdoba, donde levanta su casa, y sus viajes por Europa donde obtendrá un reconocimiento excepcional. En 1949 actúa en distintos países de la órbita comunista: Hungría, Checoslovaquia, Rumania y Bulgaria. Recala luego en París, donde se vincula con distintos artistas e intelectuales del momento. Conoce a Edith Piaf quien queda impresionada con su arte y lo invita a participar en sus propios recitales ante el público parisino, en los que obtiene un resonante éxito. En 1950 obtiene el premio de la Academia Charles Cross de París al mejor disco folklórico del año.

A partir de 1953 se levanta su proscripción y vuelve a grabar en forma sostenida: "Tierra querida", "Chacarera de las piedras", "Recuerdos del Portezuelo", "La Tucumanita", "Indiecito dormido", "Lloran las ramas del viento", "La humilde", "Le tengo rabia al silencio", "Luna Tucumana", etc., etc.

Retoma, también, sus actuaciones en Buenos Aires y el interior del país.

En la década del '60 además de sus giras de concierto por Europa, comienza a actuar en el Japón, donde nuevamente obtiene un profundo reconocimiento. Continúa con sus grabaciones: "Los ejes de mi carreta", "Sin caballo y en Montiel", "La alabanza", "Cantor del sur", "El árbol que tu olvidaste", "El payador perseguido" entre muchos otros títulos. Edita, asimismo, uno de sus libros más importantes: "El canto del viento".

En 1967 obtiene el Premio del Festival de Cosquín y en 1968 y 1969 el Premio de la Academia Charles Cross de París al mejor disco extranjero.

De aquí en adelante el reconocimiento de su propio país, América y Europa se ve plasmado en una serie de premios y homenajes: El escenario del Festival Folklórico de Cosquín (el más importante de Argentina) es bautizado con su nombre (1972); es nombrado ciudadano ilustre en el estado de Vera Cruz, México (1973); es condecorado por el gobierno de Venezuela (1978); es nombrado Presidente Honorario de la Asociación de Trovadores de Medellín, Colombia (1979); recibe el Diploma de Honor del Consejo Interamericano de Música de la O.E.A. (1983); recibe el Premio Konex de Platino como autor de folklore (1985); Premio "Caballero de las Artes y Letras" del Ministerio de Cultura de Francia (1986); Doctor Honoris Causa en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina (1990); Ciudadano Ilustre de la ciudad de Buenos Aires (1991).

Recomiendo consultar el libro de Fernando Boasso quien incorpora una extensa lista de premios y distinciones recibidos por el artista. Aquí sólo se han citado algunos ("Tierra que anda ...", pag. 183/185).

Compone en París dos cantatas con música de compositores argentinos: "El sacrificio de Tupac-Amaru" (1971) con música de Enzo Gieco y Raúl Maldonado; y "La Palabra Sagrada" (1989) con música de Juan José Mosalini y Enzo Gieco.

Para completar esta sucinta enunciación de sus obras, cabe recordar aquí sus últimos libros: "Guitarra", "El payador perseguido", "Del algarrobo al cerezo" y "La capataza".

A fines de los '80 concreta la creación de la "Fundación Yupanqui". Cuenta Fernando Boasso: "Por 1987 Don Ata va ultimando los detalles para una fundación, que se concretará en 1989, como Fundación Yupanqui. Declara a 'Clarín' (17 de mayo de 1987): 'Por supuesto, será en Cerro Colorado. Aún no tiene un nombre definido. Será un sitio para los enamorados de la ecología, la naturaleza, la botánica, los idiomas antiguos. En definitiva un hecho cultural en una zona alejada de todo, y un canto de amor muy personal a la tradición. Tengo muchas expectativas de todo esto. Tal vez, cuando yo no esté en el mundo, ese modesto centro centro de ideas continuará de algún modo con mis ideas, con mis afectos'.
(...)'Lo pensamos con mi amigo, el investigador Rex González. Tenía cosas muy valiosas, iba a causar muchos problemas para el hijo tener que conservarlas. Y entonces dejé para la Fundación mi casa de Cerro Colorado. Tenía una casa grande; la regalé con mis libros, los puñales de mi abuelo, ponchos, aperos, regalos que me fue dando la gente en todos estos años de recorrer el mundo...' ". ("Tierra que anda ...", pág. 111).

Encontrará Ud., en más de una oportunidad, la firma de "Pablo del Cerro" en algunas de las canciones interpretadas por Yupanqui. Se trata del seudónimo artístico de quien fue su esposa: Antonieta Paula Pepin Fitzpatrick de Chavero, la que dejó un grupo de aproximadamente 40 composiciones.

Atahualpa Yupanqui falleció en Francia el 23 de mayo de 1992. Sus restos descansan ahora en el Cerro Colorado, Provincia de Córdoba, República Argentina.

 

 

 

 

ALICIA MOREAU DE JUSTO

Médica, la segunda del país, profesora, periodista. Feminista a favor del hombre, no contra él.

Vivió cada día de sus 100 años como una luchadora contra molinos de viento.

Vivió casi todo el siglo XX. Supo de Amundsen en el Polo Norte, del primer ensayo de telegrafía sin hilos, de Gavilo Príncipe matando al archiduque Francisco Fernando y a su mujer Sofía, en Sarajevo, de las dos guerras mundiales, del paso de la pólvora a las armas nucleares. Supo de Jorge Newbery en globo, de Rodolfo Valentino (vida y muerte), de Caruso, de la pelea Firpo-Dempsey, de la revolución rusa, de los crímenes de Landrú, de la guerra de Malvinas. De golpes de Estado y de democracia. De peronistas y gorilas. De todo fue lúcida testigo.

Se fue, leve, imperceptible, silenciosa, el lunes 12 de mayo de 1986, diez minutos antes de las tres de la tarde, en una cama blanca y monacal de un asilo de ancianos de la comunidad francesa.

Faltaban cinco meses para que cumpliera 101 años: una hazaña biológica que tomaba en solfa y que rodeaba de ironía: "Ustedes vienen a hacerme una nota porque soy vieja?", les disparaba a los periodistas que, con puntualidad solar, caían por el asilo cada vez que el almanaque completaba otra vuelta.

 La pequeñez del cuerpo y la prieta red de arrugas de la cara y de las manos le daban aire de tótem, de extraña divinidad. Pero los ojos, chicos, pícaros y refulgentes, se encargaban de anunciar que Alicia Moreau de Justo estaba viva, pensaba, no renunciaba a ideal alguno, no pactaba con la costumbre ni la fatiga, soplaba la brasa de la ironía y levantaba diques contra el conformismo, la obviedad y la tontería, como bien lo sabe más de un periodista al que interrumpió así:

-Disculpe, pero... ¿se da cuenta de que me está preguntando pavadas?

Las pavadas eran toda pregunta referida a "su secreto de la longevidad-, a la dieta supuestamente milagrosa que con tanto éxito desafiaba a la muerte, y también -cómo no- a sus amores de juventud.

Y las respuestas, las que tales preguntas merecían: "Me como un chancho entero por día", por ejemplo.

Porque, claro, prefería el sayal a la púrpura, el jabón al perfume, la cara lavada a la máscara, la ciencia al horóscopo, y los vocablos de su diccionario eran paz, libertad, dignidad, derechos, socialismo, revolución.

Vocablos que le venían de sangre. De su padre, el ebanista Armando Moreau, y de su madre, María Denanpont, comuneros de París que lucharon contra los prusianos y huyeron a Londres (allí nació Alicia en 1885) antes de convertirse en pasto de la brutal semana de marzo de 1871, cuando el gobierno comunero revolucionario fue despedazado.

A los 15 años entra en el siglo XX, en Buenos Aires, sentada en un banco del Normal 1 y oyendo las clases de un hombre severo, hierático, que se llama Hipólito Yrigoyen. A los 22, contra toda forma de resistencia y de discriminación, se inscribe en la Facultad de Medicina. A los 29 se recibe con diploma de honor y récord: es la segunda médica del país.

A los 33 funda la Unión Feminista Nacional junto con Julia García Games, y dice: "El feminismo que quiero no es un feminismo contra el hombre sino con el hombre. Los dos deben liberarse juntos...".

A los 39 se casa con Juan Bautista Justo (1 865-1928), fundador del Partido Socialista Obrero.

Les nacen tres hijos (Juan, Luis y Alicia). Queda viuda apenas cuatro años después de la austera boda -Justo, como ella, era un místico de la sobriedad. No vuelve a casarse. Y a los 43 años vivía 48 horas en 24: criaba a mis hijos, atendía mi consultorio de médica ginecóloga, leía, estudiaba, les daba clases y conferencias a los obreros, y militaba en el feminismo y en el socialismo. Dormir es un lujo para pocos, y yo no estaba entre esos pocos... -, recordará mucho después, frente a un plato de sopa, ya al borde del siglo.

Las palabras revolución y socialismo la tientan. Siente que "fui socialista toda mi vida, influida por Emile Zola, sus denuncias y su valiente J'Acusse en defensa del capitán Alfred Dreyfus, acusado injustamente de espionaje y traición por un gobierno francés enfermo de antisemitismo'.

Sin embargo, más que en bombas y en barricadas Cree "en un socialismo científico basado sobre la educación (la única y verdadera forma de liberación) y capaz de mejorar la naturaleza humana. Me dicen que es una utopía. Mentira. Sólo exige honestidad, tanto económica como de conducta, y criterio científico para encarar cualquier problema. ¿Suena tan imposible?". Con esas armas, en largas trasnoches y en fríos tinglados de extramuros, les habla a los obreros: "Cada vez que se emborrachan, pierden una batalla.

Cada centavo que gastan en tabaco es un pedazo de pan menos para sus hijos. En el '19, durante la Semana Trágica, vi mucha sangre en las calles de Barracas, cerca de los talleres Vasena Situaciones como ésa pueden evitarse, siempre y cuando predomine la lucidez. Pero el camino de la lucidez no es la taberna...'. A los 77 años -genio y figura-, lejos de todo retiro, no sólo sigue en la tribuna: dirige La Vanguardia, el mítico diario socialista. Para entonces ha viajado por medio mundo, ha sido elogiada por personalidades, ha sido condecorada, pero insiste en menguar su importancia: "No soy nada. Sólo fui la mujer de Juan B Justo, un gran hombre. En todo caso, si insisten en recordarme, quiero que mi epitafio diga: Aquí yace una luchadora contra molinos de viento. Ni una palabra más... ".

Si alguien le retruca el argumento con frases como: " -Nada? Usted es médica, profesora de Anatomía y Fisiología, profesora de Historia, periodista, estudió Lógica y Filosofía, ¿y dice que no es nada?", contesta: -Sí. Pero no cocinar. Dejo la comida en el fuego, y cuando me acuerdo, ya está quemada...

No hay nota periodística que la defina con menores adjetivos que lúcida, recta, férrea, rigurosa, idealista, pero ella (que es todo eso) prefiere jugar el naipe de la acidez, el humor, la ironía. Como, a los 99 años y en el Hospital de Pediatría, cuando le ofrecen una silla de ruedas:

-No, no: mejor voy caminando. Prefiero tener los pies sobre la realidad..

Se sabe que la jubilación como profesora no le alcanza ni para sus gastos mínimos y que vive más que modestamente en un departamento de la cooperativa El Hogar Obrero, pero cuando se lo recuerdan, se encoge de hombros: -Mis únicos vicios son los caramelos, el café cortado y una que otra fruta fresca. Para eso no necesito un subsidio del Estado...

En julio del '84 la eligen La Mujer del Año, y responde:

-En este mismo momento, en el mundo entero, hay mujeres que luchan por un pedazo de pan y que ni siquiera saben que existe el Día Internacional de la Mujer y el título de Mujer del Año. Esos honores son pavadas...

En el '78, cuando ve pasar a la multitud que festeja el campeonato mundial de fútbol, susurra:

-Pobre gente... Hace tanto que no tiene nada por qué gritar..

Si le hablan de muerte, pone condiciones: -Quiero los servicios fúnebres del PAMI como cualquier viejo y ni una flor en mi cajón.

Nunca se pintó, nunca se tiñó el pelo, nunca se hizo ropa a medida, nunca supo qué cosa es la moda. Porque: Nada se construye sobre la mentira.

Habla inglés, francés, alemán y castellano a la perfección. . Defendió a las madres solteras, abogó por el voto femenino, por mejores condiciones laborales para la mujer, lucó contra la trata de blancas,y la prostitución. Dice: -"Creo que no fracasé; los hombres tardan, pero aprenden..."

No cesaba de leer a Aristófanes, a Marx, a Darwin, a Michelet, a Rabelais. Pero juraba que "el libro más perfecto que conocí es la Constitución Argentina'. Del Himno Nacional "amo el final: libertad, libertad, libertad". Era atea, "pero me hubiera enamorado de Cristo antes que de Buda: Cristo era mucho más buen mozo".

Sobre el poder en el país dejó tres apuntes: "Nunca volví a hablarle a Yrigoyen porque le dije que su régimen había dejado muertos y heridos, y ni siquiera me contestó. Isabel Perón me pareció una zonza. En cuanto al balcón de la Casa Rosada, cuidado: hablar desde allí es peligroso porque puede ser un viaje de ida y vuelta: del suelo al balcón, y del balcón al suelo...".

Y del amor, cuando no le quedaba otro remedio, decía: "Con Juan B. Justo fuimos muy felices: ¡teníamos discusiones políticas que duraban meses!"

Sólo cuando hablaba de la guerra encendía de modo especial sus ojos, no ya con el brillo pícaro o irónico sino con el fuego de la condena -Odio la guerra. La odio por sobre todas las cosas. Y sí ahora mismo pudiera lanzar una consigna contra ella, les diría a todas las madres de/ mundo: '¡Niéguense. No entreguen más a sus hijos como carne de cañón! Que las guerras las peleen sus inventores'. Esta consigna tendría que funcionar. ¿Por qué? Porque el hombre es el sexo fuerte cantado, pero la mujer es el sexo fuerte callado.

Palabra de mujer. De Alicia Moreau de Justo, que murió casi sin cuerpo, toda alma, creyendo en un mundo mejor.

 

 

Telón de fondo

Vivió casi todo el siglo XX. Supo de Amundsen en el Polo Norte, del primer ensayo de telegrafía sin hilos, de Gavilo Principe matando al archiduque Francisco Fernando y a su mujer Sofía, en Sarajevo, de las dos guerras mundiales, del paso de la pólvora a las armas nucleares. Supo de Jorge Newbery en globo, de Rodolfo Valentino (vida y muerte), de Caruso, de la pelea Firpo-Dempsey, de la revolución rusa, de los crímenes de Landrú, de la guerra de Malvinas. De golpes de Estado y de democracia. De peronistas y gorilas. De todo fue lúcida testigo.

No cesaba de leer a Aristófanes, a Marx, a Darwin, a Michelet, a Rabelais. Pero juraba que "el libro más perfecto que conocí es la sus Constitución Argentina'. De¡ Himno Nacional "amo el final: liber- la condena: tad, libertad, libertad". Era atea, "pero me hubiera enamorado -. Y sí ahora de Cristo antes que de Buda: Cristo era mucho más buen mozo". Sobre el poder en el país dejó tres apuntes: "Nunca volví a hablarle a Yrigoyen porque le dije que su régimen había dejado muertos y heridos, y ni siquiera me contestó. Isabel Perón me pareció una zonza. En cuanto al balcón de la Casa Rosada, cuidado: hablar desde allí es peligroso porque puede ser un viaje de ¡da y vuelta: del suelo al balcón, y del balcón al suelo...".

 

Sólo cuando hablaba de la guerra encendía de modo especial ojos, no ya con el brillo pícaro o irónico sino con el fuego de Odio la guerra. La odio por sobre todas las cosas y si ahora mismo pudiera lanzar una consigna contra ella, les diría a todas las madres de/ mundo: '¡Niéguense. No entreguen más a sus hijos como carne de cañón! Que las guerras las peleen sus inventores'. Esta consigna tendría que funcionar. ¿Por qué? Porque el hombre es el sexo fuerte cantado, pero la mujer es el sexo fuerte callado.

Palabra de mujer. De Alicia Moreau de Justo, que murió casi sin cuerpo, toda alma, creyendo en un mundo mejor.

 

 

Y del amor, cuando no le quedaba otro remedio, cuando el periodista de turno se ponía muy pesaco, decía:

Con Juan B. Justo fuimos muy felices: ¡teníamos discusiones políticas que duraban meses!

por Alfredo Serra
fotos: Archivo Atlántida

Telón de fondo

Vendió casi todo el siglo XX. Supo de Amundeen en el Polo Norte, del primer ensayo de telegrafía sin hilos, de Gavilo Princip matando al archiduque Francisco Fernando y a su mujer (Sofía) en Sarajevo, de las dos guerras mundiales, del paso de la pólvora a las armas nucleares. Supo de Jorge Newbery en globo, de Rodolfo Valentino (vida y muerte), de Caruso, de Firpo-Dempsey, de la revolución rusa, de los crímenes de Landrú, de la guerra de Malvinas. De golpes de Estado y de democracia. De peronistas y gorilas. De todo fue lúcida testigo.

Una historia de amor

"Cómo me enamoré de Juan D.
Justo? Bueno... El puso una escalera muy, muy alta, en mi ventana, y trepó con gran audacia. La ventana estaba cerrada, pero eso no lo detuvo: rompió el vidrio de un puñetazo, se cortó, y la sangre empezó a manarle a chonos. En ese momento no me enamoré de él.. ¡porque yo no estaba en casa! Pero después analicé el hecho y llegué a la conclusión de que si un hombre derrama sangre por una mujer, es porque realmente la ama. Como ustedes ~rán ver, fue una bellísima historia de amor. Pero no se hagan ilusiones: les absolutamente falsa! Acabo de inventarla .. 11 Si bien la relación entre Alicia Morcau y Juan B. Justo no tuvo los ingredientes de Romeo y Julíeta, también fue una historia de amor para ser contada. El líder socialista era su ídolo político, maestro y profesor. Se habían conocido en un acto cuando ella recién había terminado la escuela normal. Y aunque alguna vez ella declaró que no creía en el matrimonio, sino en la pareja, se casaron en 1924. "Tuvimos tres hijos: Juan Roberto, Luis Nicolás y Alicia. TMtamos de darles igual información e igual libertad a los tres... No sé sí lo logramos... El nuestro fue un matrimonio feliz. Teníamos discusiones que duraban meses... Y íbasta! No me gusta
hablar de mi vida privada!"

Encuentro con Borges

Alicia Moreau de Justo y Jorge Luis Borges se conocieron recién en la década de los 70 (fue apenas un saludo) y hablaron por única vez en enero del 185, cuando los dos estaban muy cerca de la muerte. Ella lo invitó a bailar. El le dijo que jamás había bailado, y que era muy tarde para empezar. Ella le confesó que había leído sus libros a una edad avanzada "porque desconfío de los poetas". El le contestó: "Hace muy bien en desconfiar". Después hablaron de Londres, del socialismo, del anarquismo y de la vejez. Y coincidieron en una fobia: no mirar jamás fotografías de amigos muertos. Por fin, se despidieron rozándose apenas las manos.

 

 

 

 

 

JULIO BOCCA

Asegura en estos días, pero tal vez se arrepienta, aunque es improbable, porque es de ésos que mantienen su palabra contra viento y marea, que el 6 de marzo del año 2006, exactamente a las 22.10, y en el teatro Colón de Buenos Aires, se presentará ante el público por última vez, La hora y el día señalados no son caprichosos: ocurre que Julio Adrián Bocca, un hombre que es al ballet lo que Guillermo Vilas fue al tenis, nació en Carapachay, gran Buenos Aires, otro 6 de marzo, exactamente a las diez y diez de la noche, en 1967. Tampoco es una cábala, por más que profesa varias, sino que en ese instante se transformará en un cuarentón, "y no quiero que los años me demuestren que ya no puedo con los saltos y los giros sobre el escenario". Ídolo a pesar suyo, tímido hasta la exageración, ni el psicoanálisis ha podido borrarle esa expresión taciturna con la que recibe las muestras de admiración de los balletómanos y de quienes no lo son. Porque uno de sus mayores méritos es haber popularizado un arte que antes estaba reservado a una elite, y desde que él apareció, fulgurante, atrae multitudes heterogéneas, incluyendo a neófitos que antes creían que la danza era un ritual sospechoso, y ahora se deslumbran con los pasde-deux, las pirouettes, y sobre todo los _qrand-jeté, esos vuelos inverosímiles que Bocca realiza, en los cuales parece quedar suspendido en el aire, como si la ley de gravedad hiciera con él una excepción sólo para admirar la excelencia de sus movimientos.

La importancia de Bocca excede las fronteras. Ha prestigiado el arte argentino por el mundo. Sin embargo, jamás olvida su tierra natal, y ha renunciado a firmar contratos ventajosos en Europa o en los Estados Unidos para realizar funciones en la Argentina, en teatros de provincia, o en escenarios improvisados, sólo para difundir el ballet, su segunda patria.

Bocca nunca quiso ser otra cosa que lo que es. Su madre, Rosa Nancy Bocca, era profesora de danzas, pero él mismo decidió ser bailarín, y a los ocho años insistió hasta que lo inscribieron en la escuela del teatro Colón. Vivían en Munro. Viajaba solo, en colectivo, desde la provincia. Un día creyó ver a su padre: "Sé muy pocas cosas de mi padre: que se llamaba Julio Fernández, que cuando nací no fue a verme, que tampoco me reconoció, que nunca me dio su nombre. 

También me dijeron que era bastante mayor que mi madre y que en sus últimos años, ya jubilado, manejaba un colectivo de transporte escolar en el puerto. Creo que era un hombre grandote, pero grandote también era mi abuelo, Nando Bocca. No sé si confundo a uno con el otro, Espero que no. Según creo, mi padre murió. Me parece que lo vi una sola vez. ¿ 0 soñé que lo vi? Yo estaba en el primer asiento de un colectivo y él manejaba. Su espalda era la de un hombre corpulento. Creo que llevaba un pulóver azul, hacía frío. Manejaba con una sola mano.' Del libro Yo, príncipe y mendigo, que Julio Bocca escribió con Rodolfo Braceli, publicado por Editorial Atlántida.)

Sin embargo, en su niñez no tuvo sombras, sino resolana. Creció junto a Oscar, su hermano mayor, fallecido, y a Nancy, su hermana menor, hoy cantante lírica: "Si alguna vez me pegaron, no lo recuerdo. Escuchaba música, porque mi vieja daba clases en el estudio que tenía atrás de la casa Volvía tarde de las clases de danza, pero igual me encontraba con el resto de los chicos para juqar a la pelota, Jugaba hasta medianoche. Tuve una infancia feliz. Como cualquier chico, me colgaba en los trenes y jugaba al ring raje. Pero mis mejores recuerdos se relacionan con las vacaciones que pasaba con mí abuelo Nando Bocca en Mar de Ajó Le debo la vida a mi abuelo. Una vez yo estaba en la playa, metido en uno de esos pozos que se hacen para sacar almejas, y empezaron a subir las olas. Cada ola que venía me tapaba, y el pozo se convertía en una especie de ventosa que me succionaba... Trataba de salir, pero venía otra ola y otra más y otra. 

Había un hombre parado, a unos diez metros, Yo hacía señas... y el hombre miraba, con los brazos cruzados... Y de pronto la manaza de mi abuelo que me mete dentro de su pecho" ... contó en el libro citado.

Es talentoso, exitoso, tímido y testarudo .Un retrato yo incluye las siguientes informaciones:

Mide 1, 70 y pesa 72 kilos de puro músculo.

De chico fue monaguillo. Hoy, cree "en algo 'Supremo, pero no sé exactamente qué es"

De la Política opina que es "algo sucio"

Colecciona relojes, pero por los colores, no por su calidad ni por la marca.

No usa perfume: "Prefiero el olor de la piel"

Tiene más de quinientos discos compactos, de Madonna, Mercedes Sosa, \/íctor Heredia, Barbra Straisand, Whitney Houston, y muchos clásicos, aunque Prefiere a Piotr Tchaikovski a quien escucha antes de ir a dormir,

Admite que si no fuera bailarín, sería cocinero Devora varios platos de pastas , sobre todo ñoquis y spagletti que él mismo cocina, y no engorda ni un gramo.

En sus ratos libres pinta cuadros, especialmente paisajes. Lo hace bien, pero se niega a exponer, por ahora.

Informal detesta los trajes y el esmoquin, y cuando puede, anda con joggins o jeans y zapatillas.

Ama manejar en las rutas, en su 4x4, pero detesta hacerlo en las ciudades.

Regala libros o rosas rojas. Le gusta que le regalen muñecos de peluche.

Colecciona libros sobre pintores célebres.

Le tiene miedo a la muerte. Sufre una pesadilla recurrente, en la que un desconocido lo persigue, lo alcanza y le dispara un tiro. Duerme desnudo. Jamás cierra su dormitorio, porque perdura en él una fobia infantil, el temor a quedar encerrado.

La revista Playboy le pagó 15 mil dólares para fotografiarlo desnudo. Aceptó para donar el dinero al Hospital de Niños .

Vive en Palermo Viejo, en una casa con pileta, un jardín lleno de plantas, quincho e hidromasaje.

Sus valores superiores son la amistad y el respeto.

Antes de salir a escena, ejercita cábalas varias, pero se niega a revelarlas, "porque si las digo no se cumple lo que pido". No las necesita, menos hoy, cuando es considerado uno de los tres mejores bailarines del mundo, distinción que comparte su compatriota Maximiliano Guerra y el casi retirado Mikhail Baryshnikov. Desde el 26 de junio de 1985, cuando junto a Raquel Rossetti obtuvieron la Medalla de Oro en el Concurso Internacional de Ballet de Moscú, (algo así como ganar el campeonato mundial), ha bailado con las mejores Parteneires, y un monstruo como el bailarín tártaro Rudolf Nureyev, ya enfermo de sida, se levantó de su lecho para verlo y aplaudirlo. Brilló en el Colón, en Nueva York, en el Opera de París, en el Royal de Londres, en el Alla Scala de Milán, y los teatros Kirov y Bolshoi de Rusia, las dos catedrales mundiales del ballet. En 1 990, Francia lo distinguió como Personalidad de/ Año, junto a la Madre Teresa de Calcuta.

Inquieto, innovador, se presentó en escenarios en la Avenida 9 de Julio y ante el Monumento a los Españoles, en Buenos Aires; y en el Luna Park, bailó Birdy (con música de Pete Gabriel) y tangos, compartiendo cartel con el Polaco Roberto Goyeneche. Pero su orgullo mayor es la creación, en 1990, del Ballet Argentino, con el cual recorrió cada provincia de su patria. "Pero yo no lo hice solo: es una deuda con Lino Patalano, Lidia Segni y Eleonora Cassano. Me enorgullece haber hecho popular la danza para que la conozca la gente sin dinero. Y también borrar eso de que el bailarín vive en una cajita de música y es homosexual, aunque todavía hay gente que lo sigue diciendo." Sólo se lamenta de que "todavía sé más de danza que de la vida. Porque a bailar aprendí de chiquito. En cambio, en la vida nunca sé lo que me puede pasar y tampoco es como la danza: no puedo programarme mucho".

 

 

 

 

 

LOLA MORA

 

Fue la primera escultora argentina. La más polémica. Adelantada varias décadas a los códigos socilales de su tiempo, por los que debió soportar duros ataques.

Se adelantó demasiado a su tiempo. Haber sido la primera escultora Argentina fue visto por la mayoría de sus contemporáneos como una osadía imperdonable, y no fue su única impertinencia: Lola Mora se comportó a principios del siglo XX de un modo que sólo sería admitido décadas después y, paradoja de paradojas, sus principales enemigas fueron las mujeres. Pagó, y sigue pagando aún hoy, cuando sólo es una momia anónima en una necrópolis ignorada, el hecho de haber sido mujer, hermosa, inteligente, y libre, sobre todo libre. Tanto que se animó a divorciarse en un momento en que sólo las reinas, como Victoría de Inglaterra, o las meretrices famosas, como Mata Hari o La Bella Otero, ejercían el derecho a la independencia de criterio. Abrió para sus congéneres un camino por el cual luego transitaron Victoria Ocampo, Alicia Moreau, Eva Perón, y otras mujeres que dejaron su marca en el siglo que se va.

A pesar de sus méritos, Dolores Mora de la Vega es una víctima del olvido. Incluso su apellido es casi ignorado, y sólo perdura su nombre artístico, pero no como el de una persona, sino como el de una fuente semioculta, a la cual la hipocresía, que suele ejercer poderes más disuasivos que el sentido común, obligó a transhumar dentro de Buenos Aires hasta que quedó instalada en su emplazamiento actual en la costanera sur, adonde la llevaron en 1918, cuando en ese paseo se daban cita prostitutas y marineros, en lo que era uno de los patios de atrás de la ciudad.

La fuente en cuestión, a la cual su autora llamó El Nacimiento de Venus, luego conocida como de las Nereidas, y ahora llamada de Lola Mora, es tan hermosa como las de Trevi o de los Ríos de Piazza Navona, de Roma. Pero su creación le ganó agravios, acusaciones de obscenidad, ostracismo social y, reacción forajida, la destrucción a martillados de varias de sus esculturas.

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Lola nació en Trancas, Tucumán, en 1866. Sus padres -de quienes hay poca noticia- la enviaron al colegio Nuestra Señora de/ Huerto, adonde iban las niñas a las que se educaba "para hacer un buen matrimonio", carrera que no le interesaba particularmente. Ignoraba las lecciones de zurcido, bordado, cocina y administración del hogar; prefería pintar, o se escapaba para aprender alfarería con las indias diaguitas o calchaquíes de la región. Sus contemporáneos han dejado constancia de que era hermosa y sensual, y de que su mano -y el resto de su anatomía- "era la mayor ambición de muchos jovencitos de buena familia". Quería ser artista, y una boda temprana -en esos años era frecuente que se celebrara apenas se ingresaba en la adolescencia- no estaba en sus planes.

En 1936, cuando murió Lola Mora, Buenos Aires festejó su cuarto centenario e inauguró el Obelisco, sobre el cual Baldomero Fernández Moreno, el de Setenta balcones y ninguna flor, escribió uno de sus mejores sonetos, que puede leerse en la pared sur del monumento. La avenida 9 de Julio, la más ancha del mundo, estaba a punto de ser habilitada. En Berlín se realizaron los Juegos Olímpicos y el cuarteto argentino de polo, y un boxeador, Oscar Casanovas, ganaron sendas medallas de oro. Carlos Saavedra Lamas, ministro de Relaciones Exteriores, fue laureado con el premio Nobel de la Paz. Fue el primer latinoamericano en obtener esa distinción. En España, el general Franco se sublevó e inició una guerra que desangró durante tres años a la Madre Patria.

La muerte de sus padres cuando Lola tenía 20 años de edad no modificó su argumento de vida: comenzó a pintar retratos, y con ello sobrevivió hasta que un comprovinciano suyo llegó a la presidencia de la Nación -Julio El Zorro Roca- y le otorgó una beca para estudiar escultura en Roma. Las familias de ambos eran amigas en Tucumán, y el político y conquistador del Desierto conocía a Lola desde la cuna.

En la capital italiana la belleza de "la argentinita del pelo peinado por el viento", como la llamaba el escultor Augusto Rodin, causó estragos. Presumibiemerite, el creador de El beso y el Pensador sucumbió al encanto de esos ojos de sombra y sueño y de la piel cetrina de Lola -por ello sus padres la llamaron Mora-, al igual que muchos notables europeos. El rey Humberto y a reina Margarita la visitaban en su atelier, y compraban sus esculturas, que hoy deslumbran en los palacios de la Casa Saboya.

Luis, príncipe de Mónaco, y antepasado de Rainiero, quiso hacela su esposa. El marqués de Sangiovanni y un esgrimista llamado - amaso Grecco (un playboy de la época) estuvieron a punto de convencerla de abandonar su soltería. Pero sólo a punto. Vestida con pantalones -algo insólito para principios de siglo-, con su melena al viento, Lola prefería relaciones sin compromiso y trabajar en lo suyo. Quienes jamás habían tenido una pasión semejante por el arte no la comprendían, y menos por ser una mujer: ¿acaso Dios las había creado sólo para que se casaran y tuvieran hijos?

En 1900, Luis Hernández, sobrino nieto del autor del Martín Fierro, la llevó al altar. El matrimonio no le sentó bien. Regresó a Italia y siguió haciendo la misma vida que llevaba de soltera.

En 1903, el ex presidente y fundador del Jockey Club, Carlos Pellegrini, la visitó en Roma y le habló para que regresara e hiciera una fuente en la Argentina. . Lola aceptó, contra la opinión de su marido, del cual se separó en 1.909. Allí, en el lugar elegido para el emplazamiento, la Plaza de Mayo, martillo y cincel, se puso a trabajar inmensos mármoles de Carrara, mitológicos dioses del mar. Los hizo desnudos, sin púdicas hojas de parra. Algunas damas porteñas se burlaron públicamente de Lola

Inspirada en el escultor napolitano Gian Lorenzo Bernini, considerado uno de los grandes escultores de todos los tiempos, Lola trabajó el noble mármol de Carrara para su obra cumbre, a la cual llamó El Nacímiento de Venus, aunque hoy se la conoce como la Fuente de Lola Mora.

Es un grupo escultórico pleno de belleza y movimiento: la base es una enorme valva, en donde tres tritones, con briosos caballos marinos, cantan la buena nueva del advenimiento de la diosa del Amor. En el centro, dos nereidas (también se la llamó la Fuente de las Nereidas) sostienen una valva más pequeña, de donde nace Venus. Está emplazada en la Costanera Sur de Buenos Aires, frente a la Reserva Ecológica.

La insidia fue sólo el principio; hubo luego presiones políticas y de grupos religiosos, y las estatuas nacientes hicieron su primer viaje hasta la avenida Alem, que por entonces se llamaba Paseo de Julio. Pero los pacatos volvieron a patalear: allí, arguyeron, tritones y Venus seguían ofendiendo el pudor porteño, por lo cual se los exilio en la costanera sur, frente al Balneario Municipal.

'Lamento que la impureza que algunos llevan dentro de su alma haya primado sobre el placer estético de contemplar un desnudo humano, la más maravillosa arquitectura que -haya podido crear Dios", contraatacó Lola, a quien, dicho sea de paso, le divertían las peleas.

Sus amigos Carlos Pellegrini y Bartolomé Mitre le encomendaron otra tarea: las estatuas de Carlos de Alvear, Narciso Laprida, Mariano Fragueiro y Nicolás Avellaneda, para colocarlas en el Congreso de la Nación. Pero en 1914 falleció Roca, que era el más fervoroso admirador y defensor de Lola, y los mármoles de los próceres también iniciaron un peregrinaje. El de Avellaneda fue a la ciudad que lleva su nombre, del otro lado del Riachuelo; el de Fragueiro. a Córdoba; el de Laprida a San Juan y Alvear, a Corrientes.

Dos leones majestuosos y una mujer que simbolizaba la libertad, así como la estatua de Aristóbulo del Valle fueron destruidas a martillazos, para que 'esa loca aprenda de una buena vez quién manda’

Lola se hartó, efectuó algunas sugerencias sobre el destino los mármoles (impracticables, dadas sus dimensiones), y se fue a Salta, donde estaba segura descubriría petróleo. Fracasó y quedó en la miseria. No volvió a pintar ni a esculpir. En 1936, ya en el final de su vida, devastada por la locura, en los días de lluvia caminaba hasta la costanera sur, y con una toalla secaba afanosamente los rostros perfectos de las estatuas que ella misma había esculpido.

 

 

 

 

MARTHA ARGERICH

Esa pianista nació en Buenos Aires en junio de 1941 y en 1945 dio su primer recital en el Teatro Astral. Poco después empezó a estudiar con el temible Vicente Scaramuzza. "El me decía que hay espadas de acero, que se doblan y luego vuelven a su lugar, y espadas de hierro, que si se doblan se rompen. Y él prefería que los alumnos de ese segundo tipo se quebraran lo más rápido posible", evoca Argerich.

En 1955 la escuchó Friedrich Gulda y ella convenció a sus padres de que la llevaran a Viena como su discípula. La historia es conocida: "Haceme quedar bien, piba", recuerda ella que la despidió el entonces presidente Juan Domingo Perón luego de haber facilitado su viaje por medio del nombramiento de sus padres en cargos diplomáticos dentro de la embajada Argentina en Austria.

En 1957 no sólo ganó el Premio Busoni de Bolzano, sino también el del Concurso de Ginebra. En 1965 fue el turno del Premio Chopin de Varsovia. Martha Argerich tenía 24 años y ya era una pianista consumada. Era, además, tan atractiva como una actriz de la nouvelle vague: usaba unas espectaculares minifaldas y fumaba un cigarrillo detrás de otro. "Parece una ondina", escribió el crítico del diario francés Le Figaro en 1970, cuando ella se presentó en París con Claudio Abbado y la Orquesta de la Radio y Televisión francesa para el Tercer concierto de Prokofiev. 'Con esa cabellera lisa y deslumbrante, da la impresión de que saliera del agua en ese momento."

Su extraordinario atractivo, desde luego, formó y forma todavía parte del hechizo. Sería una tontería negarlo. Pero una fuerte presencia física se combina con una timidez casi enfermiza, con una radical negativa a cualquier forma de estrellato. Su rechazo a las entrevistas no podría ser más sincero: simplemente es un rechazo a cualquier cosa que tenga la forma de una declaración. Ella no ocultó su irritación toda vez que en Buenos Aires, como no podía dejar de ser, se la presentó como "la mayor pianista del mundo". A Argerich seguramente esas expresiones le suenan mal, no tanto por una supuesta modestia, sino por una cuestión de sentido común. Además, porque en este caso ese tipo de categorizaciones resulta doblemente inadecuado: la carrera pianística de Argerich no podría medirse en términos de una gran performance, de un campeonato. Ella ni siquiera es una pianista que asuma su condición de solista sin conflictos y, de hecho, sus presentaciones solistas son cada vez más esporádicas. Vive desde hace muchos años en Bruselas, Bélgica, con una de sus tres hijas, Stephanie. Las tres son fruto de tres ex matrimonios musicales: Stephame es hija del pianista Stephen Bishop; Annie -que estudia literatura en Nueva York-, del director de orquesta Charles Dutoit; y Lidia Marina -Violinista, la única música-, del director chino Chen.

Su repertorio está centrado sobre todo en el siglo XIX (Chopin, Beethoven, Liszt, Tchaikovsld, Brahms), con algunas incursiones en la primera mitad del siglo XX, principalmente Ravel, Prokoflev, Bartok y, más acá, Olivier Messiaen, y algunas otras, muy fugaces, por el siglo XVIII. Susversiones dela Toccataen Do menor, la Parútayla segunda Su¡te Inglesa de Bach figuran entre lo mejor que se haya grabado del músico barroco en piano moderno. Su sentido motor del ritmo recuerda un poco a otro notable intérprete, Glenn Gotdd, y es extraordinario comprobar cómo ella puede frasear individualizando y destacando con peso propio cada una de las notas sin por eso desunirlas.

En 1994 grabó el Concierto en Re mayor de Haydyn con la Orquesta de cámara de Heilbronn: el movimiento lento, que ella toca con la fantástica y audaz cadenza escrita por Wanda Landowska, es uno de los mayores milagros de la historia discográfica. Cuando toca Brahms o Chopin suele hacer cosas extraordinarias en el interior de la frase, por la calidad particular de su lengua, de su entonación y sus acentos (que a veces aparecen en forma desplazada, como si viniesen a descubrir una segunda melodía dentro de la melodía original).

En una oportunidad confesó el terror que le produce tocar la música de Mozart: "Su ambigüedad es enorme, terrorífica". la confesión de Argerich puede interpretarse como una profunda declaración sobre el contenido espiritual de esa música. Revela una verdad sobre Mozart y, desde luego, revela una verdad sobre ella missma. De alguna manera, define una perspectiva interpretativa singular. Es como si ella se situase un poco por debajo de las cosas, pero no por una actitud reverenciar, sino por una cierta fragilidad emotiva; como si dijese: 'Yo sólo cuento con mi instinto". En una oportunidad se le preguntó cómo prepara una obra nueva :"No tengo método, me tengo que zambullir. No soy fantástica en solfeo ni en ese tipo de cosas. El impulso no es muy racional", contestó.

Esto tiene un efecto sensible en la interpretación: su renuncia al estilismo - estilismo significa dominio y perfecta adecuación- la mantiene a gran distancia de cualquier afectación expresiva. No es difícil imaginar la fascinación que una figura como Friedrich Gulda -con su modernidad, su ascetismo, sus nuevos tiempos, su postulado de que la expresión no debe declamarse- debió ejercer sobre la joven Argerich. "Nosotros éramos del bando de Gulda y éramos capaces de peleamos por la causa. La expresión en Gulda era algo que pasaba más inadvertido. Gulda hacía todo sin apoyarse en cada cosa, y a me gusta esa forma understatemmt, sobreentendida. Del otro lado estaba Claudio Arrau, que le gustaba a las señoras más maduras ... y tenía esa expresión tan profunda. Me llevó algunos años apreciar la verdadera grandeza de Arrau.

"Ataco y trituro la partitura, en todos los sentidos del término", declaró la pianista en una oportunidad. No se trata tanto de un perfecto acto de dominio, sino de una formidable colisión. Al citarla entre sus intérpretes favoritos, Vladimir Ashkenazy la definió una vez como "una pianista vegetal". En efecto, en ese reino está su genio, pero más precisamente en la especie de las carnívoras. Argerich tiene una fuerza y una potencia salvajes, aunque ello va unido a la técnica más depurada y diferenciada que se pueda imaginar. Su 'facilidad' pianística es tal vez similar a la de Vladimir Horowitz; sólo que, a diferencia de Horowitz, no hay en ella un sólo tiempo hueco, pirotécnico o inexpresivo. El piano de Argerich tiene una intensidad física y emocional única y arrolladora.

Martha Argerich actúa muy rara vez en la Argentina, pero lo hace invariablemente con la fuerza de un volcán. En 1986 había tocado en una sola noche lo que los pianistas normalmente hacen en tres: el Concierto N' 1 de Liszt, el N' 2 de Beethoven y el N3 de Prokofiev. Su última visita, en setiembre de este año, conmocionó la escena musical. No sólo por sus formidables conciertos con el pianista Nelson Freire, con el chelista Mischa Maiksy, con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, un cuarto con la Sinfónica Nacional en el Luna Park, sino también por la inauguración del Concurso Internacional de Piano que lleva su nombre.

 

 

 

 

NINI MARSHALL

 

Marina Esther Traverso nació el 10 de junio de 1903 y falleció 18 de marzo de 1996. De padres, muy asturianos Pedro Traverso y Angela María Pérez, vivió en Caballito, donde la muerte se llevó a Pedro cuando Marina Esther tenía dos meses. Tuvo que sufrir sucesivas mudanzas: a la calle Defensa, arriba de la droguería La Estrella; a Libertad y Juncal.

En los colegios María Auxiliadora y el Normal 1 guardan en sus registros esta letanía: Traverso, Marina Esther. Conducta: mala, ya que los colegios, a veces, suelen llamar maldad a la genialidad. Se aventuró a los primeros pasos de baile en el tablado del Centro Asturiano. También, que esa chica "que tiene el diablo en el cuerpo', según definió la monja-celadora, no se levantaba tres palmos del suelo cuando fundó la compañía Los Anibeños del Norte, donde escribía, dirigía y actuaba.

Es importante explicar que Niní viene de Marina, Marinita, Ninita, y por fin Niní. Que Marshall viene de Marcelo Salcedo (su segundo marido, un contador paraguayo, y que la h fue un ardid de marketing.

Se casó muy joven con el ingeniero ruso Felipe Edelman, que le llevaba muchos años y muchas mesas de juego: era, sí, un jugador compulsivo, se mudaron al interior, dejó entre naipes y ruleta cuanto tenía, y se separaron un poco antes de que muriera Angela , la madre de Niní, y muy poco después de que naciera Angelita, la hija de ambos.

 En ese punto debía hablarse de estos temas: 1) Niní vuelve a Buenos Aires a buscar trabajo; 2) Niní empieza a escribir en la revista La Novela Semanal; 3) Niní acepta una oferta para escribir en la revista Sintonía y debuta con el seudónimo de Mitzi y una columna semanal que llama "Alfilerazos"; 4) Niní se presenta en el concurso Nuevas atracciones para el éter como Ivonne D’ Arcy y gana en la categoría Cantante Internacional; 5) Cámara rápida: contrato en la broadcasting La Voz del Aire, paso fugaz por Belgrano, segundo matrimonio, otras radios (Nacional, Fénix, Municipal, y encuentro en 1937 con Juan Carlos Thorry: su descubridor y su más perfecto partenaire.

Era obvio: hay que hablar en este punto del nacimiento de sus personajes, urdidos en la cama, con lápiz y en el rústico papel de los blocs Coloso. Primero, Cándida (apellido: Loureiro Ramallada, parida a partir de Francisca Pérez, mucama de los Traverso por una década, y gallega de Mataluenga del Bierzo). Después, Catita (mote de Catalina Pizzafrola, arquetipo de porteña de barrio ordinaria y chusma). Habría que detenerse en la gran gira nacional (con estruendoso final en el Broadway) del dúo Juan Carlos Thorry-Niní Marshal.. O en la primera de sus 36 películas: Mujeres que trabajan, dirigida por Manuel Romero. 0 en el desfile los demás personajes: Doña Pola, rusa, dueña del negocio compraventa Los Tres Hemisferios; Doña Caterina Gambastorta Langanuzzo (la abuela de Catita), Giovannina Regadiera (soprano) Mingo y Nicola (los gangosos e insoportables hijos menores de 1a Pizzafrola); Belarmina (mucamita norteña); Gladys Minerva Pedantone (colegiala delatora y traga); Jovita de las Níeves Leiva Peña y Obes (soltera ansiosa de marido, pero sin remedio), y Mónica Bedoya Hueyo de Picos Pardos Sunsuet Crostón (una purasangre de Barrio Norte).

Hubo un capítulo de su vida donde debió padecer de escollos, sinsabores y hasta exilio. El torpe militarismo del '43 (el mismo que alambicó las letras de tango) la persiguió por terjivesar el correcto idioma e influir en el pueblo que no tiene capacidad de discenir", y la empujó a rescindir contratos y refugiarse en la uruguaya Radio Carve. En el '46, su amistad con Libertad Lamarque y su rechazo a las invitaciones de Juan Duarte, hermano de Eva Perón, secretario privado de Juan Domingo Perón y llamado Lux porque "Lo usan nueve de cada diez estrellas imprimen en su legajo una sentencia ominosa: Prohibida.

Y se va (debe irse) a México, donde triplica su éxito. Allá, celebra su tercer matrimonio con Carmelo Santiago, periodista y productor (se divorciaron mucho después, en el '68). Cuando vuelve, Eva Perón y Juan Duarte han muerto, y Raúl Alejandro Apold – el monje negro de la censura peronista- le pide perdón y le dice que 'el general la admira'. Trabaja hasta el ’83 y se retira, casi se recluye, porque no quiere "asistir a su propio funeral artístico", dice.

Ella nunca se consideró una estrella . Ni siquiera una artista. "Soy nada más que una señora de su casa que se hace la graciosa". Pero Juan Carlos Thorry, galán de moda,  ídolo del cine y de la radio, la empujó a ser lo que fue. Fueron, como rubro, un éxito fenomenal. No dejaron sala sin llenar. Pero la intolerancia política los separó: ella estuvo en las listas negras del peronismo y él, en las listas negras de la Revolución Libertadora. Pocos hablan hoy de aquellos enconos, pero nadie olvida a Thorry y a Niní. La inteligencia siempre gana.

 

 

 

 

SANDRO

Sandro, cantante y actor

Dos generaciones lo eligieron como ídolo. Seductor, esencial y sencillo como el agua clara, su calidad y su voz exceden las fronteras de la Argentina.

Por algo lo llaman Sandro de América.

Más de una vez ha dicho, de un modo casi borgeano: "Soy Roberto Vicente Sánchez, un tipo normal de un barrio suburbano, que inventó un personaje llamado Sandro, a quien sí le ocurren cosas extraordinarias". Es parcialmente cierto, porque si bien en su vida privada (que protege con celo, al punto que mandó erigir una pared de cuatro metros de alto para evitar que los fans y el periodismo perturben su intimidad) no es diferente de sus vecinos, su personaje triunfó desde Alaska hasta Tierra del Fuego, y sigue tan vigente como cuando lo creó, en 1963, a los 14 años. Imitador de Elvis Presley en sus comienzos, Sandro creció y se recreó luego a sí mismo: se transformó en un gitano misterioso (Roberto Sánchez no lo es), enamoradizo y seductor (en esto coinciden) que les canta al amor y a la vida. Cada recital suyo es un acontecimiento.

Ha vendido y vende millones de discos.

Disfruta de la existencia de las mujeres, de la amistad, de los cigarrillos, del buen vino y del buen humor. Es reconocido mundialmente como un ídolo, por lo que merece lo que ha obtenido y aún más.

Nació el 19 de agosto de 1945. Su madre Irma Nina Ocampo, ocupó y ocupa el mayor lugar en el corazón de Roberto. Aunque falleció pero está viva en el recuerdo de su hijo.

Vivió su niñez y su adolescencia en Valentín Alsína, un suburbio de la Capital Argentina. En una fiesta escolar imitó a Elvís Presley Así empezó su camino a la fama.

La primeras grabaciones las realizó con Los de Fuego, en 1965 y 1967, interpretando canciones de rock de Elvis y Enrique Guzmán..

El gran Sandro aparece en 1968 con interpretaciones de sus propias producciones, donde se advierte su carisma y su gran éxito.

Sus éxitos como músico son numerosos: Rosa, Rosa.., Una muchacha y Una guitarra, Quiero llenarme de ti, Penumbras, Trigal, son canciones emblemáticas, que lo definen de alguna manera.. Son temas que nacieron para ser eternos.

Hizo doce películas. Todas fueron éxitos fulgurantes. "Tu me enloqueces" con Susana Giménez, "Quiero llenarme de ti" con Marcela López Rey, "Subí que te llevo con María del Carmen Valenzuela, encantaron a su público.

¿Su gran amor?

Su relación con Tita Rouss (quien estuvo casada con Alberto Olmedo) no fue la más prolongada, ya que sólo duró cinco intensos meses, pero fue la única vez que, públicamente, se habló de casamiento. Hoy es sólo un buen recuerdo.

 

 

 

 

TITA MERELLO

Vivió cada una de las décadas de esta centuria que se va. Fue una de las mujeres más queridas y admiradas de la Argentina durante más de medio siglo. Esta anciana de trato áspero, en realidad, una torpe astucia para disimular su ternura y su hambre de afecto, bautizada Ana Laura Merello, hija de una planchadora que la puso en un asilo porque no podía criarla, merece largamente elogios.

Supo de los tranvías a caballo y de los primeros automóviles que llegaron al país; conoció cafishos, malevos, poetas y príncipes; contempló asombrada los primeros vuelos de Jorge Newbery y, ochenta años después, la llegada del Concorde supersónico a Buenos Aires; sufrió con la miseria ajena y con las injusticias. Pero la primera década fue la que la marcó a fuego para siempre: el padre, que era cochero, murió cuando Tita tenía siete meses de edad, y ella y su madre ya no pudieron ocupar la pieza del conventillo de San Telmo. "De mi infancia recuerdo el asilo, donde me hacían lavar y encerar los pisos, y el hambre, y el frío; y luego, cuando cumplí diez años, el campo de Madariaga, adonde me llevó mi madre, que se llamaba Ana Gianelli. Allí trabajé de peona, de cocinera, y hasta ordeñé vacas", ha dicho.

Cuando volvió a la ciudad se ofreció de mucama, pero nadie la contrató. Un día ya era una adolescente pasó por un teatro de mala muerte. Era analfabeta, y alguien le leyó un cartel que pedía "chicas jóvenes que sepan menearse bien", para la obra Las vírgenes de Teres. Se meneó, vieron que tenía piernas estupendas y un desparpajo inigualable, y la aceptaron, Al día siguiente debutó como bataclana, como se llamaba entonces a las coristas, porque las más célebres trabajaban en un perigundín llamado El Bataclán. "Acepté por hambre, no por vocación", explicó. Y hasta 1930 desempeñó ese oficio, empujada por su estómago

De vez en cuando cantaba un tango. Gardel la escuchó una noche y la descalificó"Eso no es cantar es recitar"

En 1933 Tita tuvo el privilegio de participar en Tango, la primera película argentina sonora, que se estrenó el 27 de abril de 1933 en el cine Real. La dirigió Luis Moglia Barth para Argentina Seno Film. Era una cabalgata musical, con todas las grandes figuras argentinas, como Libertad Lamarque, Pepe Arias, Luis Sandrini, Alicia Vignoli, Alberto Gómez, Azucena Malzáni, Mercedes Sirnone, y las orquestas típicas de Osvaldo Fresedo, Juan de Dios Filiberto, Pedro Maffa, Edgardo Donato, Juan DArienzo, y el bailarín El Cachafaz. Duraba 80 minutos.

El argumento era endeble, pero no sólo fue un éxito, sino que hoy es una película de culto.

Le pagaron dos pesos, pero allí conoció a otro principiante, un tal Luis Sandrini. Fue el flechazo Sandrini estaba casado, pero al poco tiempo se divorció Tita aprendió a leer y escribir. La relación siguió hasta 1.948, cuando filmaron juntos Don Juan Tenorio y luego Luis viajó a España. Al regresar se enamoró de una actriz joven, Malvina Pastorino, y en ese momento comenzó el esplendor profesional de Tita Merello.

En 1948, cuando concluyó el romance de Tita con Luis Sandrini, Juan Domingo Perón presidía el país. El gobierno intervenía tres provincias: Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja. Los ferrocarriles se expropian a los ingleses, y pasan a ser gubernamentales. Se proclamaban los Derechos de la Ancianidad.

Se descubría y abortaba un complot para asesinar a Perón. Moría Orville Wright, el primer hombre en volar en avión. Se proclamaba el Estado de Israel. La India, libre del virrey inglés, comenzaba su vida independiente en forma turbulenta: asesinaban al Mahatma Mohandas Gandhi. Los Estados Unidos iniciaban su carrera atómica. En Colombia asesinaban al líder político Jorge Ellacer Gaitán, y estallaba el movimiento llamado Bogotazo, en el cual participó Fidel Castro.

La Merello protagonizó más de treinta películas, entre ellas, éxitos como L a fuga, Cinco rostros de mujer (en México), Morir en su ley; Amorina; Filomena Marturano; Arrabalera; El andador; La

madre María y Los isleros. En todas se destacó como actriz dramática, al punto que la crítica encontró su labor en Filomena Marturano superior a la de Sofía Loren, quien también representó ese personaje para el cine italiano Brilló además en obras de teatro como El conventillo de la paloma, La mala ley y La tigra

Escribió letras de tangos como Decíme Dios,¿dónde estás? Y Llamarada Pasional. De vez en cuando cantaba un tango. Gardel la escuchó una noche y la descalificó: "Eso no es cantar es recitar" Como cantante registra creaciones inolvidables (Se dice de mí; Arrabalera; La morocha) en las cuales, con su estilo particular de canto recitado,. abrió una ruta por la cual luego transitaron Susana Rinaldi, , Roberto El Polaco Goyeneche y Adriana Varela, aunque jamás accedieron a la fuerza temperamental y al dramatismo con el que Tita decía los argumentos. Indomable, volcán en permanente erupción, pese a su aparente dureza, o quizá por eso. mismo, cautivó al público televisivo, al radial, e incluso al lector , durante su etapa como columnista de revistas de la Editorial Abril.

 

En estos días Tita se aloja en el noveno piso de la Fudación Favaloro, donde tiene fotos de todas las personas que amó y ama. Se levanta al alba, desayuna con mate y se duerme con el sol.

Vive un crepúsculo suave y lúcido, aunque todavía se indigna con las injusticias y tene ganas de pegarles a los corruptos. Escucha radio, ve televisión y reza. No quiere hablar de Sandrini, ni siquiera ahora; también soslaya cualquier pregunta acerca del día que Susana Giménez la reunió en su programa con Malvina Pastorino, con quien Sandrini sí se casó y convivió hasta su muerte. Esa vez, antes de ir ante las cámaras, ambas mujeres hicieron un pacto: no hablar del pasado, no mencionar el nombre del actor que amaron. A Tita se le escapó decir 'el que te jedi'.

Hace algún tiempo escribió: 'Alguien dijo que mí nombre es como un tango, Debe ser cierto, porque me siento un cacho de Buenos Aires. Mi letra tanguera preferida es la que dice: '¿Dónde estaba Dios cuando te fuiste?'. Mi barrio fue la calle, y mis amigas y enemigas, las noches. Nunca quise ser nadie sino yo misma. Sigo amando esa dolorosa alegría que es la vida. No sé si soy una bacana disfrazada de rea, o al revés: nunca me entendí a mí misma. No puedo precisar desde cuándo, pero mí vida ha comenzado a parecerse a una luz que se va apagando poco a poco. No pienso en la muerte ni le temo. Pero el día que me vaya quisiera que alguien dijera de mí. : " Fue una buena mujer'. Sólo eso'.

En realidad fue eso: Una mujer de respeto, una grande de verdad a la que la vida no le regaló nada. Pagó por todo, hasta por la soledad un precio muy alto. Tita no le debe nada a nadie. Hoy, a los casi cien años, es una mujer para querer. Reza por sus muertos queridos: desde su papá que perdió cuendo era bebé hasta por los hombres que la quisieron y por los que ella quiso. A alguno seguramente más que a los otros.

Es piadosa en el recuerdo, se quería otra: emociona cuando habla de sus mejores amigos -infaltable, y primero, Hugo del Carril. Es la piba que nació Ana Laura en un conventillo de Balcarce y San Lorenzo, San Telmo. La peona de estancia a los diez años, la de los doce llegando a Corrientes, la avenida que la asustaba. La de los quince tocando timbres para ofrecerse como mucama. La de una noche durmiendo en un banco de piedra en la Plaza Lavalle, y finalmente la del debut, a los dieciséis, en el teatro Avenida. Recién a los diecinueve aprendió a leer y escribir.. Aplausos, desilusiones, lágrimas, halagos, y muchos más aplausos. Pero también desagradecimientos, y recién empezaríamos a contar. Pasa un enfermo que va camino del quirófano y ella lo toca. Seguramente le irá bien. En ese noveno piso de Entre Ríos y Belgrano, en la Fundación Favaloro, hay una viejita sabia. Querible, todavía más que cuando era dueña de las piernas más lindas que pisaron las baldosas de la avenida Corrientes, y de un par de ojazos negros que, por sobre el hombro, sin cantarlo, ya susurraban ... se dice de mí.

El perro Corbata fue su compañía. Tita no quería otra cosa: -"No quiero aguantar a nadie que no amo sólo porque estoy sola. Eso me parece espantoso".