Etapas del proceso hacia la dependencia de la droga

Cuando una persona se inicia en el uso indebido de la droga comienza el proceso que la puede llevar a la dependencia, con las consecuencias de su deterioro psíquico y físico, que puede terminar, en muchos casos, en un aislamiento familiar y social, y en la autodestrucción.

Para entender mejor este proceso, se ha establecido la siguiente clasificación que tiene en cuenta principalmente los factores clínicos.

Experimentadores: son aquellos que han probado la droga lícita o ilícitamente, que la tomaron una vez, incluso más veces, por curiosidad o por coincidencia con un grupo de consumidores y/o abusadores.

Consumidores ocasionales: son aquellos que consumen determinadas drogas, tienen preferencias por determinados productos, exponen razones para su ingesta, pero no tienen periodicidad fija, la que depende de factores múltiples.

Consumidores habituales: consumen con regularidad y periodicidad fija, con un nivel de adicción que no les impide hacer su trabajo habitual y mantener un comportamiento externo normal. Necesitan la droga, aunque en su opinión –correcta por otro lado, al menos en muchos casos- si quisieran podrían dejarlas. Su grado de dependencia es variable, aparecen los fenómenos de tolerancia y habituación.

Consumidores disfuncionales: quienes, con dependencia avanzada, presentan un abandono manifiesto, en todas sus actividades; su principal interés es conseguir la droga, aún llegando para eso a cometer actos antisociales (delictivos),

Consumidores destructivos: se encuentran en la fase final del proceso, sufren perturbaciones físicas y psicológicas que repercuten en la familia y en su medio social. La droga es el centro de su vida, y su actividad principal consiste en conseguirla.

Se consideran drogadependientes o drogadictos a los consumidores habituales, a los disfuncionales y o los destructivos, entre quienes se presentan complicaciones agudas originadas por el abuso de las droga, como intoxicaciones, deficiencias nutricionales, infecciones, alteraciones de la personalidad, cuadros depresivos psicóticos. Los cambios de comportamiento los inducen muchas veces a conductas antisociales.