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La
República Argentina, ubicada en el extremo sur de América, posee una
extensa superficie territorial de
La amplia zona dedicada a la vitivinicultura, constituye una extensa
franja con pendiente variable, ubicada al oeste del país, al pie del
macizo andino, desde los 22° de latitud sur, hasta aproximadamente los
40° de latitud sur, abarcando toda la zona templada.
Esta gran amplitud en latitud norte-sur, combinada con la topografía de
los numerosos valles andinos incluidos en la misma, condicionan grandes
variaciones ecológicas que posibilitan la clasificación de regiones
vitícolas bien demarcadas.
Esta
diversidad de condiciones climáticas, permite el cultivo en cada región
de las que resultan más adecuadas, por sus exigencias y características,
desde el punto de vista climático y enológico.
En la mayor parte de la
franja señalada, las altitudes son variables entre los 500 y los 1.500 m
sobre el nivel del mar.
La Cordillera de los Andes influencia de manera
decisiva el clima de buena parte del territorio argentino y principalmente
de su zona vitivinícola. El cordón montañoso, determina que las masas
de aire húmedo provenientes del océano Pacífico descarguen su humedad
sobre territorio chileno y si penetran en nuestro país, el aire es seco y
caliente, como es el caso del viento Zonda.
Los frentes húmedos que se
desplazan desde el océano Atlántico arriban esporádicamente hasta el
pedemonte andino.En general, las precipitaciones se producen
principalmente en el litoral, alcanzando hasta las laderas orientales de
las sierras de las provincias centrales y del noroeste.
Por ello, el clima
de la zona vitivinícola es, en general, de carácter continental,
semidesértico con estación invernal seca, templado o templado frío, con
precipitaciones en el período estival, que varían entre 100 y 300 mm
anuales, pudiendo alcanzar en algunos lugares los 400 mm de Iluvia al
año.
Sin
embargo las precipitaciones invernales en la Cordillera son importantes
como reserva de agua.La humedad relativa es baja, lo que sumado a la
escasa precipitación, constituye una condición excepcional para la
calidad y el estado sanitario de las uvas, evitando el desarrollo de
enfermedades criptogámicas. Los productos vitivinícolas argentinos son
naturales y libres de residuos de pesticidas.Las temperaturas apropiadas y
una gran heliofanía durante todo el año permiten que las distintas
variedades de vid cultivadas puedan completar perfectamente su ciclo
vegetativo, alcanzando sus frutos madurez industrial y niveles de calidad
óptimos. Dado que la vid es una especie criófila, las temperaturas
invernales bajo cero resultan muy convenientes para su reposo vegetativo.
La ocurrencia de heladas tardías o tempranas es un factor climático
limitante en determinadas regiones. Otro factor adverso a la
vitivinicultura lo constituyen las tormentas de granizo, que en algunas
localidades producen la pérdida de parte de las cosechas.Los suelos, en
general, son de gran aptitud para el cultivo de la vid. Dada la extensión
de la zona vitivinícola argentina, presentan diversas características,
desde arenosos a arcillosos, con predominio de los suelos sueltos y
profundos. Edafológicamente jóvenes, de origen aluvional (aluvial
-coluvial), formados por el arrastre de material por el agua de los ríos,
por la acción del viento y por los derrubios coluviales de las
formaciones montañosas. Son suelos de reacción alcalina, ricos en calcio
y potasio y pobres en materia orgánica, nitrógeno total y fósforo. Los
valores de pH son por lo general próximos a 8. Las escasas
precipitaciones obligan a que los viñedos se desarrollen irrigados por
una compleja red de canales que distribuyen el agua proveniente de los
deshielos cordilleranos que forman ríos de régimen irregular, cuyas
crecidas estivales son captadas y almacenadas por medio de embalses y
otras obras hidráulicas. Al aprovechamiento del agua superficial debe añadirse
la captación de agua subterránea. La irrigación artificial permite que
la provisión de agua al viñedo pueda efectuarse en los volúmenes y épocas
más apropiadas, conforme al estado vegetativo de las vides y a la calidad
que se busca obtener.
El riego se realiza por diversos sistemas: por
surcos, a manto, por goteo.
El riego ha posibilitado además la forestación
de los canales que bordean calles, caminos y rutas que con sus túneles de
verdes frondas dan al paisaje una fisonomía peculiar y tal vez única,
permitiendo atemperar los rigores estivales y confiriéndole características
de verdaderos oasis dentro de una región extremadamente árida. La Zona
Vitícola Argentina puede ser dividida en tres regiones bien diferenciadas
por sus características ecológicas netamente definidas y la diversidad
de sus suelos: la Noroeste, la Centro Oeste y la Sur.Representa el 91,34%
de la superficie con viñedos del país. Se extiende desde los 29,5° a
los 36° de latitud sur.El cultivo de la vid en esta región se realiza a
altitudes que superan los 500 metros sobre el nivel del mar.

MENDOZA
Tierra
del buen sol y del buen vino, como suele llamársela, es el centro vitivinícola
más importante del país. Además, la vitivinicultura constituye una de
las principales actividades económicas de la provincia.En las últimas décadas
ha alcanzado un alto grado de desarrollo, puesto de manifiesto en el
mejoramiento de los cepajes y en el perfeccionamiento tecnológico. Las áreas
cultivadas con viñedos se encuentran, a modo de oasis, próximas a los ríos
de montaña más importantes, los que proveen el agua necesaria para la
irrigación de los cultivos. Para completar las necesidades de riego,
también se hace utilización de agua subterránea obtenida mediante
numerosas perforaciones.Predominan las variedades rosadas que se destinan
principalmente a elaboración de mostos concentrados y vinificación.
Entre éstas podemos citar: Criolla Grande, Cereza, Moscatel Rosado y
Gewurztraminer destinada esta última a la elaboración de vinos finos.
Entre las variedades tintas de vinificar merecen mencionarse Malbec,
Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Barbera,
Sangiovese,Tempranilla y Bonarda, entre otras.Los cepajes blancos de
vinificar cultivados son: Chenin Blanc, Torrontés Riojano, Ugni Blanc,
Semillón, Tocai Friulano, Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc, Moscato
Bianco y Pedro Giménez, entre otras.Existen también áreas destinadas al
cultivo de variedades de mesa y pasas. Se distinguen las siguientes áreas:
Norte, Centro, Este, Valle de Uco y Sur.
Área
Norte
Comprende
las superficies vitícolas de los departamentos Lavalle y Las Heras,
irrigadas con aguas del Río Mendoza. Presenta marcadas diferencias con
las áreas Centro y Este tanto por sus características agroclimáticas
como por las variedades en ella cultivadas.
Los suelos en su gran mayoría
son poco profundos y algo salinos, lo que demanda la implementación de
sistemas de drenaje para efectuar lavados que mantengan un bajo nivel de
sales. El clima es templado cálido con aproximadamente 200 días libres
de heladas, lo que permite una buena maduración de las uvas. Se cultivan
principalmente las variedades rosadas: Cereza, Criolla Grande y Moscatel
Rosado y entre las blancas predomina la variedad Pedro Giménez. Esta
área es de gran aptitud para el cultivo de uva de mesa y pasas, ya que se
obtienen buenos rendimientos y calidad.
Área
Centro
De
condiciones ecológicas extraordinarias para la vitivinicultura,
corresponde al área históricamente conocida como "Primera
Zona" muy prestigiada por la calidad de sus vinos. Comprende los
departamentos de Luján de Cuyo, Maipú, Guaymallén y Godoy Cruz.El clima
templado, variando de templado frío a templado cálido, según se avanza
de sur a norte, es adecuado para permitir la óptima maduración de las
uvas.La parte que limita con el área norte tiene características
similares a las de ésta. Los suelos son muy aptos para el cultivo de la
vid, francos a franco-arcillosos con bastante material grueso (grava y
canto rodado). Tienen muy buena permeabilidad y son pobres en materia orgánica
y sin problemas de salinidad.
La
irrigación se realiza utilizando aguas del río Mendoza.En el
departamento de Luján de Cuyo la vid se cultiva en el pedemonte de los
cordones montañosos, a más de 850 metros sobre e) nivel del mar, en
excelentes condiciones ecológicas. Predomina el cultivo de variedades de
alta calidad como Malbec, que en estas condiciones agroclimáticas
experimenta una exaltación de sus características enológicas dando
origen a vinos finos de gran singularidad y calidad, Cabernet Sauvignon,
Chenin, Merlot, Chardonnay, Syrah, Ugni Blanc, Tocai Friulano y otros de
muy buena calidad. El sistema de conducción es la espaldera baja y
parral. Se destaca un alto grado de perfeccionamiento tecnológico, que
unido a las óptimas condiciones ecológicas y a la bondad de las
variedades cultivadas, han permitido a esta área elaborar vinos finos
tintos, rozados y blancos de calidad superior. Actualmente se encuentra
funcionando la Denominación de Origen " Luján de Cuyo".
Área
Este
Abarca los departamentos de San Martín, Rivadavia, Junín, Santa Rosa y
La Paz. Es la
mayor productora de la provincia, con el 49,34% de su
superficie vitícola.
Está
principalmente irrigada por el curso inferior del río Tunuyán y por el río
Mendoza, completándose la demanda hídrica por agua subterránea captada
por bombeo. Se
cultivan principalmente las variedades Criolla Grande, Moscatel Rosado,
Pedro Giménez, Cereaz, Malbec, Bonarda, Tempranilla, Sangiovese, Berbera,
Ugni Blanc, Merlot y Syrah. EL sistema de conducción más difundido es el
parral, al que le siguen en importancia la espaldera alta y baja. El
clima es templado y posee un régimen superior a 2200 horas sol en el período
de 210 días favorables para el desarrollo vegetativo, permitiendo la
perfecta maduración de la mayoría de las variedades cultivadas.Tiene
gran amplitud térmica anual, favoreciendo el reposo vegetativo de las
plantas.
Los suelos son de origen eólico, de textura franco arenosa y
areno limosa ricos en potasio. También existen algunos suelos salinos los
que deben manejarse adecuadamente mediante lavados. Esta aérea ha
producido progreso en el manejo de los cultivos, sistematización del
riego, incorporación de tecnologías y modernas maquinarias, tanto en
bodegas como en fábricas de mosto. Produce
principalmente vinos de mesa, vinos finos de excelente calidad y mostos o
jugos concentrados de uva.Es también importante la producción de uva
para consumo en fresco y para pasas.
Área
Valle de Uco
Se
ubica al sudoeste de la ciudad de Mendoza. Es un valle formado por la
cordillera frontal y la región de las Huayquerías. Comprende el valle
del mismo nombre. Abarca territorios cultivados de los departamentos de
Tunuyán, Tupungato y San Carlos, sobre el pedemonte de la Cordillera de
los Andes. La
altitud varía desde los 900 m sobre el nivel del mar en la ciudad de
Tunuyán hasta los 1 .200 m sobre el nivel del mar en el Viejo Tupungato.
La superficie implantada con viñedos representa el 6,06% del total de la
provincia de Mendoza. Los
terrenos cultivados con viñedos son irrigados por los ríos Tunuyán y
Tupungato.Los inviernos son rigurosos y los veranos cálidos con días
templados o cálidos y noches muy frías. La amplitud térmica diaria es
de unos 1 5° C, lo que favorece una muy buena producción de color y
tanino en las uvas y permite disponer de materia prima adecuada para
obtener vinos destinados a una crianza prolongada. Las heladas y el
granizo son dos factores adversos que con frecuencia ocasionan pérdidas
en las cosechas, en algunos casos de importancia. En
las zonas altas, de marcada pendiente, los suelos son pedregosos, los
cantos rodados aparecen mezclados con arena gruesa y algo de limo, siendo
de escasa fertilidad. A causa de su composición física y mecánica son
suelos muy permeables, sin problemas de drenaje ni salinidad en su gran
mayoría. En esta área predominan las variedades tintas, entre las que
podemos mencionar: Malbec, Tempranilla, Barbera, Merlot, Cabernet
Sauvignon, Sangiovese y Bonarda. Se cultivan también variedades blancas
de vinificar, tales como Semillón (principalmente en Tupungato), Torrontés
Riojano, Pedro Giménez, Chardonnay y Chenin, entre otras. Mención
especial merece la notable calidad de los vinos tintos principalmente de
Malbec, variedad que alcanza óptimos niveles cualitativos en el Valle de
Tupungato. 
La variedad Semillón es el cepaje blanco fino más abundante
en el valle, especialmente en Tupungato, donde manifiesta al máximo sus
excelentes cualidades, dando un vino de pronunciado aroma frutal y buena
acidez. En
general los vinos producidos en esta área tienen acidez elevada. Dentro
del área Valle de Uco, los productores de Tupungato, al pie mismo del
cerro homónimo, se están organizando para constituir la Denominación de
Origen " Valle de Tupungato" y de esta manera proteger y
difundir la tipicidad y calidad de los vinos de la zona.
Área
Sur
Comprende
los viñedos de los departamentos de San Rafael y General Alvear. Este
oasis está irrigado por los ríos Atuel y Diamante y se ubica al pie de
la cordillera principal.Representa
el 18% de los viñedos de la provincia de Mendoza. En general, esta área
ofrece excelentes condiciones climáticas y edáficas para el cultivo de
la vid. Los suelos son aluvionales, presentando gran proporción de calcáreo.
Con frecuencia el subsuelo es pedregoso. En estas condiciones la vid
vegeta sin excesivo vigor, dando moderados rendimientos. Entre
las variedades cultivadas se pueden mencionar Malbec, Bonarda, Cabernet
Sauvignon, Tempranilla, Chenin y Pedro Giménez, entre otras. Entre
los sistemas de conducción predomina la espaldera baja. Se producen vinos
de mesa y finos de excelente calidad. Los
productores del sur mendocino se han organizado bajo el sistema de
Denominación de Origen con el nombre de "San Rafael" .
SAN
JUAN
La
vitivinicultura se desarrolla principalmente en el Valle del Tulum y en
menor proporción en los valles de Zonda y Ullum, ubicados entre la
Cordillera de los Andes y la sierra de Pie de Palo, a ambos lados del río
San Juan. También se cultiva la vid en otros valles cordilleranos más
altos y en consecuencia más frescos, como Calingasta, Jáchal (a 1.165 m
sobre el nivel del mar) e Iglesia. El valle de( Tulum se extiende en el
sentido norte-sur, en la parte centro-meridional de la provincia, con una
longitud aproximada a los 100 km, y un ancho variable entre los 5 y 50 km.
Ullum y Zonda son dos pequeños valles vecinos al anterior, de unos 15 km
de longitud en el sentido norte-sur y un ancho variable entre 5 y 10 km,
en el sentido este-oeste. La altitud sobre el nivel del mar es de 630 m. El
clima es cálido, de gran estabilidad. Las lluvias son escasas.
Predominan
vientos generalmente suaves y en primavera suele soplar el viento Zonda,
muy seco y caliente. Si sopla en época de floración o cuaje, suele
producir serios daños en los viñedos, no sólo por la elevada
temperatura que puede alcanzar el aire, sino por los bajos índices de
humedad que se registran simultáneamente. La
incidencia del granizo es mucho menor que en la provincia de Mendoza. Los
suelos situados en la margen izquierda del río son pedregosos y en parte
cubiertos de arcilla y arena adecuados al cultivo de la vid. Los ubicados
sobre la margen derecha son de gran fertilidad, en general arenosos,
arcillosos y poco profundos.
Entre las variedades tintas se han implantado
Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot preferentemente. En
los viñedos existentes se ha mejorado el manejo del cultivo. Otro
hito importante lo constituye la adopción de tecnología de punta, lo que
les permite actualmente elaborar vinos finos de muy buena calidad. También
se ha profundizado la diversificación de los usos de la uva. Se han
implantado unas 2.500 hectáreas de parral con variedades de mesa de alta
calidad como Superior, Italia, Red Globe y Alfonso Lavallée, entre otras.
San Juan es la principal productora de uva de mesa del país, con
excelentes perspectivas y competitividad para el mercado internacional. La
brisa suave predominante y las ondulaciones del terreno permiten disponer
de excelentes condiciones para la desecación natural de uvas con destino
a la producción de pasas. Es la zona más apta del país para este tipo
de producción. Es
en esta provincia donde se producen preferentemente los vinos de licor,
debido a la elevada riqueza azucarina que alcanza la materia prima.
Es una región geográficamente amplia. Se encuentra ubicada entre los 22° y 29° de latitud sur.Comprende el sur de la provincia de Jujuy, parte de las provincias de Salta, Catamarca y La Rioja y el noroeste de Tucumán.El cultivo de la vid encuentra su mejor expresión en los valles cordilleranos irrigados, cuya altitud oscila entre 1 .000 y 2.000 metros sobre el nivel del mar. Tales como Cafayate en Salta, Andalgalá y Tinogasta en la provincia de Catamarca y Chilecito en La Rioja. En donde la altitud es menor al límite inferior citado, el cultivo de la vid resulta perjudicado por las excesivas temperaturas estivales. A menos de 1 .000 metros sobre el nivel de) mar el producto heliotérmico supera el valor límite de 9,00 que permite el cultivo.
Pese a la gran amplitud latitudinal que presenta esta región, el cultivo se concentra en los mencionados valles, por lo que no es muy grande la superficie que reúne las condiciones de irrigación y altitud requeridos. Efectivamente, esta región representa el 5,70% de la superficie de viñedos del país.En esta región no se consideran subregiones, ya que como se indicó anteriormente, el área cultivada con vid está generalmente concentrada en valles aislados. Siguiendo la dirección norte-sur, cabe mencionar los valles de la provincia de Jujuy.
Perico
y El Carmen
Es un área vitícola muy reducida, de aproximadamente una centena de hectáreas,
que produce uvas destinadas al consumo en fresco. Se ubica en el
departamento El Carmen de la provincia de Jujuy. El
factor limitante para el cultivo de la vid es la precipitación pluvial,
que registra anualmente valores superiores a los 600 mm, concentrados
principalmente entre los meses de diciembre a marzo.Las variedades más
difundidas, en orden de importancia, son: Cardinal, AIfonso Lavallèe,
Dattier de Beyrouth y Reina de la Viña.El destino de la producción es
fundamentalmente el consumo en fresco como uva de mesa. El sistema de
conducción más utilizado es el parral (100% de los viñedos).

Es quizá la más afamada de la región. Se denomina así al conjunto de
valles profundos, a mucha altitud, que forman las cadenas montañosas al
oeste de Salta, comprendiendo también el noroeste de Tucumán y el norte
de Catamarca. Abarca: La Poma, Cachi, Molinos, San Carlos y Cafayate en la
provincia de Salta, la localidad de Amaicha del Valle en Tucumán y Santa
María en Catamarca.El clima es templado, con notables amplitudes térmicas
y extraordinaria diafanidad atmosférica. Los veranos son largos.
Ocasionalmente tienen lugar heladas tardías en primavera, si bien el período
libre de heladas es amplio, abarcando desde el mes de octubre hasta abril.
Son frecuentes las granizadas localizadas, durante las tormentas de
verano.Los suelos son generalmente franco-arenosos o arenosos con elevada
proporción de arena fina. El perfil del suelo es profundo con subsuelo
algo pedregoso que asegura una excelente permeabilidad y la lixiviación
de sales perjudiciales.El agua de irrigación proviene principalmente de
los ríos Calchaquí y Santa María y de numerosos cursos de agua,
afluentes de esos colectores. También se capta agua del subsuelo mediante
perforaciones. La variedad más cultivada es el Torrontés Riojano, por su
aroma y sabor característico produce un vino degran tipicidad. Le siguen,
en importancia, las siguientes variedades: Chardonnay, Chenin y Cabernet
Sauvignon.El sistema de conducción predominante es el parral
(aproximadamente el 92% de los cultivos).En esta área vitivinícola se
destaca Cafayate como el principal centro productor, con un 70% de la
superficie con viñedos, seguido en importancia por San Carlos en la
provincia de Salta y Santa María en la provincia de Catamarca. Se destaca
la producción de vinos finos de gran calidad, principalmente los blancos
elaborados con uvas aromáticas de la variedad Torrontés Riojano, que les
confiere un aroma floral intenso y característico. También se producen
vinos regionales.
Valles
de la Provincia de Catamarca:
El relieve es muy montañoso y su clima depende, en consecuencia, de
la altitud. Justamente a causa del relieve pueden distinguirse netamente
dos áreas: la occidental y la del Valle de Catamarca u oriental. El Valle
de Catamarca tiene una precipitación anual de aproximadamente 400 mm. Los
suelos son profundos, francos o limo-arenosos. Las temperaturas estivales
son elevadas.El oeste es más fresco, con precipitaciones anuales
inferiores a 200 mm, distribuidas principalmente en el período estival.
Los suelos son bastante homogéneos, de textura media y fina,
pobres en materia orgánica, calcáreos y en general, poco salinos.Existe
un neto predominio de las variedades rosadas y b
lancas de vinificar. La
variedad Cereza, es utilizada con tres finalidades: vinificar, consumo en
fresco y elaboración de pasas. También se cultivan en menor cantidad
Torrontés Riojano, Sultanina Blanca, variedad para pasa, Bonarda y
Moscatel de Alejandría.En el área occidental, el departamento Tinogasta,
tiene prácticamente el 70% de la superficie vitícola de la provincia,
dedicándose a la producción de uvas para consumo en fresco y para
vinificar, con las que se elaboran vinos regionales. Aquí se concentra la
mayor cantidad de bodegas de la provincia de Catamarca, que producen casi
el 77% de la producción. Fiambalá, en el citado Departamento, produce
uvas para pasa. En el área del valle, se destaca Capayán, dedicado a la
producción de uvas para consumo en fresco. El sistema de conducción
predominante es el parral, utilizándose también la espaldera baja si
bien, en menor proporción. En los últimos años se han incorporado
nuevas técnicas de cultivo y tecnología en la parte industrial.
La
Rioja
La vitivinicultura riojana está principalmente concentrada en pequeños
valles irrigados al oeste de la provincia, entre las Sierras de Velasco
por el este y la Sierra de Famatina por el oeste. En la ladera oriental de
la Sierra de Velasco, las precipitaciones superan los 300 mm. A causa de
la variada topografía, existen diferencias térmicas notables entre los
valles del oeste y la planicie, con registros en genera) elevados en
verano.Los suelos, de tipo
aluvional, presentan textura más gruesa en la
meseta y más fina en valles y planicies. Son profundos, sueltos, bastante
permeables, de buena fertilidad, francos a franco-arenosos o
franco-limosos y raramente salitrosos.El encepado está constituido
principalmente por variedades blancas y rosadas, entre las que podemos
mencionar al Torrontés riojano, que es el cepaje característico de la
región. El resto lo constituyen otras variedades perfumadas como Moscatel
de Alejandría y Torrontés Sanjuanino.
Los variedades tintas son menos
cultivadas. Entre éstas predominan Bonarda y Barbera. Para consumo en
fresco y pasas producen las variedades Sultanina blanca; Arizul y
Cardinal. Esta última, se explota como primicia. El Departamento
Chilecito tiene la mayor superficie con viñedos de la provincia. Le sigue
el Departamento Coronel Felipe Varela y en mucha menor importancia podemos
citar a Famatina, Castro Barros, General Sarmiento y San Blas de los
Sauces. El sistema de conducción predominante es el parral, siguiéndole
en mucha menor importancia, el "majuelo riojano", el espaldero
alto y algunos viñedos en sistema de cabeza. El "parrón"
(parral alto) se utiliza en los departamentos de Sanagasta, Castro Barros
y San Blas de los Sauces. Dadas las características del clima, seco y
luminoso, y las variedades cultivadas, se producen vinos regionales,
predominantemente blancos, de color amarillo dorado, alcohólicos, poco ácidos,
ligeramente dulces y muy aromáticos. También se elaboran vinos finos,
para lo cual se anticipa la cosecha, obteniéndose vinos de calidad
superior, de color amarillento pálido, con aroma intenso, pero más
delicado que el tradicional vino regional. La tipicidad del Torrontés
Riojano goza hoy de reconocimiento y aprecio a nivel internacional. Parte
de la producción se destina a consumo en estado fresco y como primicia.
En la actualidad se encuentra funcionando la Denominación de Origen
" Valles de Famatina".
Es la más austral de todas las regiones vitivinícolas argentinas y la
que está ubicada a menor altitud. Comprende áreas bien determinadas por
la provincia de La Pampa, Neuquen y Río Negro, donde la vitivinicultura
se asienta en las márgenes de los ríos Negro y Colorado. Los días son
templados y luminosos y las
noches frescas, con una apreciable amplitud térmica. La duración del período
libre de heladas, posibilita el cultivo de variedades precoses y de
primera época.
Desde
el punto de vista edáfico los suelos son coluviales y aluviales, de
textura mediana a gruesa, aptos para el cultivo de la vid.
Alto Valle del Río Negro
Concentra
la mayor superficie vitícola de la región. Se trata de un valle ubicado
desde Chichinales hasta Confluencia, sobre las márgenes del curso
inferior de los ríos Limay y Neuquen.
El
principal factor limitante para el cultivo de la vid lo constituye las
heladas tardías y tempranas, que perjudican especialmente a las
variedades de ciclo vegetativo largo.
El
principal factor limitante para el cultivo de la vid lo constituye las
heladas tardías y tempranas, que perjudican especialmente a las
variedades de ciclo vegetativo largo.
Se cultivan variedades tintas y blancas de vinificar, de alta calidad enológica,
tales como: Malbec, Merlot, Syrah, Piriot Noir, Cabernet Sauvignon,
Bonarda, entre las primeras y Torrontés Riojano, Pedro Giménez, Semillón,
Torrontés Sanjuanino, Sauvignon, Torrontés
Se
elaboran vinos de mesa y finos de apreciable calidad.
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