Ubicación:

Ubicacion Los onas estaban constituidos por dos grupos: los sélk'nam que habitaban el sector norte y central de la isla de Tierra del Fuego y los Haush, localizados en el extremo sureste.

Un poco de historia...

Cuando los primeros navegantes se introdujeron en el canal de Beagle se encontraron con una etnia cuyas costumbres eran muy particulares y extrañas. Estos aborígenes acostumbraban a navegar por el canal, pero no solamente eso sino que también vivían permanentemente en sus canoas. Es por eso que en las fotos que se tienen de ellos se puede observar que poseen un torso muy desarrollado con brazos fuertes para remar pero unas piernas flacas y largas, signo de su sedentarismo sobre la canoa. En ellas dormían, los hombres cazaban focas, lobos y pescaban, las mujeres en cambio juntaban moluscos, bivalvos, etc. Además, sobre la canoa hecha de corteza de guindo, cosida con cuero de foca, emparchada con una pasta hecha de musgos, tierra, grasa de foca, y paja, los Yámanas conservaban encendido un pequeño fuego para mantener la temperatura en la canoa. Sólo descendían a tierra para conseguir los materiales que necesitaban para construir sus canoas que podían medir desde 2,8 hasta 5 metros de eslora, dependiendo del tamaño del ejemplar de Guindo que pudieran encontrar y de su tortuosidad. También acostumbraban descender a tierra para comer y asar lo que cazaban. Allí realizaban fuegos más grandes donde asaban la carne de foca y tostaban los moluscos. Estos sitios son fáciles de reconocer hoy en día pues alrededor de los fogones se acumulaban a través del tiempo pilas de restos de bivalvos, huesos de focas y de aves. De esta es como hoy en día se puede saber cual era la dieta y las costumbres alimenticias de estos pueblos. De aquí el nombre dado por los usurpadores a esta etnia: Yámanas.
Así fue que como esta etnia habitaba todo el canal de Beagle y sumaban alrededor de 2.800 habitantes los usurpadores establecieron contacto primero con ellos. Así pudieron saber que hacia el interior de la isla vivían otras etnias una de ellas la que habitaba los bosques de la isla era llamada por los Yámanas: Onishi, que luego por deformación del vocablo y por falta de conocimiento o información de las otras tribus o grupos étnicos que habitaban la isla se los denominó a todos Onas.

Organización social:

En su organización social encontramos pequeñas bandas u hordas formadas por unas pocas familias emparentadas. El territorio que habitaban se hallaba subdividido en dos o tres docenas de territorios distintos propiedad de cada una de las hordas que comprendía largas fajas de territorios del interior y la costa. No existían jefes permanentes, pero los ancianos y los hechiceros llamados jon, tenían bastante influencia. Existía exogamia dentro de las hordas, o sea que los jóvenes buscaban esposa en las hordas vecinas, pintándose al efecto con motivos especiales para ser reconocidos como buscadores de esposas y no ser tratados como enemigos. Dominaba la monogamia, pero la poligamia era común. Las ceremonias de la iniciación eran principalmente para los jóvenes varones. La primera iniciación se realizaba dentro de las sociedades secretas a los 14 años, y luego los jóvenes eran declarados kloketen novicios y con este nombre se conoce a sus sociedades de varones. Para la ceremonia se construía una gran choza, semejante a la de los yámanas, y allí se daba enseñanza al novicio, se lo asustaba con la aparición de seres sobrenaturales enmascarados, los cuales también salían afuera para asustar a las mujeres; finalmente se les enseñaba la "doctrina secreta", que era sencillamente encaminada a mantener el predominio masculino sobre las mujeres. La difusión de esa enseñanza era condenada con la muerte de todos los enterados. La doctrina secreta comprendía, como entre los yámanas, la creencia de un antiguo poder femenino o matriarcado. Los siete postes de la choza de iniciación representaba a los antiguos fundadores del kloketen, los cuales aparecían en espíritu en las ceremonias. Esto significa una especie de totemismo, lo cual siempre se ha dicho que no existía entre estos indígenas, y su relación con una difusión de la antigua región araucana es manifiesta. En la religión de los Onas se dice que existía un ser supremo, al que llamaban Temaukel; Kenos, su mensajero, creó todas las cosas del mundo y fue el héroe civilizador de este pueblo; luego hay muchos otros dioses y espíritus, unos relacionados con el kloketen y otros con los Onas muertos. Los muertos eran envueltos con su manto de pieles y atados, luego enterrados o depositados, ocasionalmente, en cuevas o árboles huecos, nunca quemados. Las pertenencias del muerto eran destruidas y se prohibía pronunciar su nombre.

Religión:

En la religión de los onas se dice que existía un ser supremos al que llamaban Temaukel; Kenos, su mensajero, creó todas las cosas del mundo y fue el héroe civilizador de este pueblo. Creían en Hashe, el espíritu maléfico encarnado en el árbol seco y otros espíritus malignos. También existían espíritus benignos que curaban las heridas. Los muertos eran envueltos en su propio manto de pieles y enterrados en un hoyo superficial, quemándose su casa.

La vivienda:

Las viviendas eran propias de los pueblos con costumbres nómadas. -El Paraviento o Carpa, de uso corriente, transportable. Construida con palos preparados de antemano y cubierto con cueros de guanaco unidos por costuras.
-La Choza, de forma cónica, construida con troncos y ramas, cubierta con mantas de guanaco, de unos 3 metros de diámetro, usada generalmente en Invierno.

Religión, ritos y creencias:

Celebraban ritos de iniciación masculina durante los cuales los ancianos revelaban los secretos tribales a los jóvenes o klóketen, tal rito iniciático era llamado h'ain; realizado al producirse la pubertad daba a los jóvenes la categoría de adultos, si a muchos observadores externos les puede llamar la atención el "body-art" -los cuerpos eran pintados-, sorprendieron aún más a los testigos presenciales por las durísimas pruebas -en especial de resistencia física- a que eran sometidos los iniciados. Las mujeres estaban excluidas. Los ritos se basaban en un mito que narraba cómo los hombres habían derribado una organización previa dominada por las mujeres.
Referentes a sus deidades, eran politeistas y creían en un ser supremo que castigaba la maldad. Temáukel era la denominación de una gran entidad preternatural que consideraban mantenía ordenado al mundo, aunque la deidad creadora era llamada K'aux, se le imaginaba como un anciano humano que había logrado liberar a los shelk'nam de la tiranía de una mujer primordial llamada Táiyin. Pero había un tercer dios supremo, el que velaba por el orden y las buenas actitudes de los miembros de cada tribu, y el que inculcaba todas y cada una de las leyes a los selknam: Quenós. El sol y la luna a los que llamaban Krenn y Kreen, tenían gran importancia para ellos. El sol, esposo de la luna, corría tras ella para castigarla sin alcanzarla. La luna representaba un espíritu maligno causante de todas las desgracias.
Los "chamanes", llamados kon, ayudaban a los cazadores y curaban enfermedades, recibían su poder de los espíritus de los "chamanes" muertos, quienes se les aparecían en sueños. A los muertos se les enterraba superficialmente y la familia abandonaba el lugar y quemaban sus pertenencias ya que había que olvidar en la tierra al difunto. Los selknam tenían la creencia que después de la muerte se les llevaba a un juicio celestial en presencia de todos los dioses. Si ellos no deseaban que el difunto ingresara a su reino y gozara de vida eterna (ya sea por mala conducta o por faltar alguna ley), debía castigárseles llevándolo a los infiernos, donde la diosa de los infiernos, el caos y las malas actitudes, Jalpen, lo esperaba para hacerle sentir sufrimiento y dolor por la eternidad.
Los selknam creían además que la diosa Jalpen recurría a sus dioses guerreros, los Soortes, para llevar a cabo sus planes de caos y destrucción.

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