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¿Cómo es?
El radar es un sistema electrónico que permite detectar objetos fuera del alcance de la vista y determinar la distancia a que se encuentran proyectando sobre ellos ondas de radio. La palabra ‘radar’ corresponde a las iniciales de “radio detection and ranging.”
¿Cómo se usa?
Los equipos de radar están compuestos por un transmisor, una antena, un receptor y un indicador. A diferencia de la radiodifusión, en la que el transmisor emite ondas de radio que son captadas por el receptor, los transmisores y receptores de radar suelen hallarse juntos. El transmisor emite un haz de ondas electromagnéticas a través de una antena, que concentra las ondas en un haz coherente apuntando en la dirección deseada. Cuando las ondas chocan con un objeto que se halla en la trayectoria del haz, algunas se reflejan y forman una señal de eco. La antena capta la energía contenida en dicha señal y la envía al receptor.
Mediante un proceso de amplificación y tratamiento informático, el receptor del radar genera una señal en el dispositivo de visualización, por lo general una pantalla de ordenador o computadora.
¿Cómo funciona?
El funcionamiento de un radar meteorológico es similar al de un faro. La antena del radar gira continuamente para barrer, o iluminar, los blancos que se desea observar en un cierto volumen de la atmósfera. Después de un sofisticado proceso de la señal retornada por los ecos observados, el radar proporciona información valiosa sobre las características de estos ecos que se pueden relacionar con la intensidad de la precipitación que los causa o con su velocidad respecto al radar.
Un radar meteorológico funciona de forma similar a otros tipos de radares, como los radares de los aeropuertos utilizados para localizar aviones, los radares marítimos de los barcos o los que utiliza la policía para detectar los vehículos que circulan demasiado rápido por la carretera. En el caso de un radar meteorológico, el objetivo principal es observar la precipitación.
Historia
El Radar, debe su nombre al acróstico "Radio Detection And Ranging".
En los inicios de la Segunda Guerra Mundial, cuando el Imperio Británico comenzó a fabricar radares que eran capaces de rastrear la formación y el desplazamiento de tormentas para prever las condiciones meteorológicas, además de poder detectar la presencia y el movimiento de la aviación y de las embarcaciones de la flota alemana. Cuando el Laboratorio de Radiación del Massachusetts Institute of Technology mejoró de forma decisiva la técnica de su fabricación. Un radar es un sistema de teledetección provisto de sensores (capaces de emitir un haz energético propio que, poco después, se recoge tras su reflexión sobre la zona o superficie que se pretende observar).
Tipos
Hay dos tipos de radares: los radares fijos y los radares móviles. Los radares móviles son aquellos que se instalan en plataformas o armazones aéreos o satélites. Tienen la ventaja de trabajar con longitudes de onda más largas y de adaptarse, o no provocar errores, sea cual sea la condición atmosférica en la que realicen sus tareas de observación. Este tipo de radares se utiliza con gran éxito en zonas de gran nubosidad o precipitaciones ya que su sistema (las microondas no interactúan con el agua o la niebla que se encuentra en el cielo) resulta más preciso que el de los radares de tipo fijo. Muchos países han desarrollado sus propios sistemas de radares móviles, entre los que destacan: el ERS-1 de tecnología europea, el Radarsat de Canadá, el Jers de Japón o el SAR (Synthetic Aperture Radar).
Muchos radares meteorológicos utilizan esta tecnología ya que es interesante localizar una tormenta o un huracán pero su velocidad no es tan elevada como para ser medida haciendo uso del radar.
En función de la señal transmitida se distinguen dos tipos de radares, el radar de pulsos y el radar de onda continua.
Radar de pulsos:El radar de pulsos envía señales en ráfagas muy cortas (millonésimas de segundo) pero de una potencia muy elevada. Para poder determinar la distancia el radar de pulsos mide el tiempo que la señal tarda en alcanzar el objetivo y volver al receptor (tiempo de vuelo).
A partir de este tiempo y la velocidad de propagación de una onda electromagnética se calcula la distancia.
Muchos radares meteorológicos utilizan esta tecnología ya que es interesante localizar una tormenta o un huracán pero su velocidad no es tan elevada como para ser medida haciendo uso del radar.
Radar de onda continua: Los radares de onda continua, como su nombre indica, utilizan señales continuas en vez de ráfagas cortas. Se diferencian dos tipos, el radar doppler y el radar FM.El radar doppler se utiliza para realizar medidas precisas de la velocidad de un objeto. Este tipo de radar transmite una onda continua de frecuencia fija. Cuando esta señal encuentra un objeto en movimiento la frecuencia de la onda reflejada cambia con respecto a la transmitida que se toma de referencia. Utilizando esta variación de frecuencia el radar determina la velocidad del objetivo.
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