Biografía de Jorge Luis Borges.

Jorge Luis Borges

Juventud

El padre de Borges, Jorge Guillermo Borges, fue abogado y profesor de psicología, pero también tenía aspiraciones literarias ("trató de volverse escritor y falló en el intento", dijo alguna vez Borges; según Borges su padre "compuso algunos sonetos muy buenos"). Su madre, Leonor Acevedo Suárez (uruguaya) aprendió inglés de su marido y tradujo varias obras de esa lengua al castellano. La familia de su padre tenía orígenes españoles, portugueses e ingleses; la de su madre españoles y posiblemente portugueses. En su casa se hablaba en español e inglés, así que desde su niñez Borges fue bilingüe, y aprendió a leer inglés antes que castellano. Creció en el barrio porteño de Palermo -entonces casi un arrabal- en una casa grande con una gran biblioteca que pertenecía a su padre.

Estudió primero en Argentina y durante su juventud en Suiza. Jorge Guillermo Borges se vio obligado a dejar su profesión de abogado a causa de la misma ceguera progresiva hereditaria que, décadas más tarde, afectaría también a su hijo. La familia realizó un viaje a Europa; al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914 la familia se mudó a Ginebra, donde el padre de Borges fue tratado por un oftalmólogo de la ciudad, mientras Borges y su hermana Norah (nacida en 1902) asistían a la escuela, donde Borges aprendió francés y latín. Durante esos años, Borges también aprendió por sí mismo el alemán.

Después de la Primera Guerra Mundial la familia Borges pasó tres años en Lugano, Barcelona, Mallorca, Sevilla y Madrid. Durante su estancia en Suiza entró en contacto con los expresionistas alemanes; y en España se unió a los poetas ultraístas, que influyeron poderosamente en su primera obra lírica. Su primera poesía, "Himno al mar", escrita en el estilo de Walt Whitman, fue publicada en la revista Grecia.

 

Inicios de su carrera literaria

El 25 de enero de 1921 apareció el primer número de la revista literaria española Ultra, que -como su propio nombre deja adivinar- era el órgano difusor del movimiento ultraísta. Entre los colaboradores más notables se cuentan el mismo Borges, Rafael Cansinos-Assens, Ramón Gómez de la Serna y Guillermo de Torre, quien más tarde se casaría con Norah Borges. El 4 de marzo de 1921, los Borges —el contingente estaba compuesto por la abuela paterna, Frances Haslam, quien se les había unido en Ginebra en 1916, los padres, Leonor Acevedo y Jorge Guillermo Borges y la hermana Norah Borges— embarcaron en el puerto de Barcelona en el "Reina Victoria Eugenia", que los devolvería a Buenos Aires. En el puerto los esperaba Macedonio Fernández cuya amistad Borges habría de heredar de su padre. Ya en Buenos Aires publica en la revista Cosmópolis (española), funda la revista mural Prisma (de la que sólo se publican dos números) y también publica en Nosotros, dirigida por Alfredo Bianchi. Por esa época conoce a Concepción Guerrero, una joven de dieciséis años de quien se enamora. En 1922 visita a Leopoldo Lugones junto a Eduardo González Lanuza; lo hace para entregarle el segundo (y último) número de Prisma. En agosto de 1924 funda Proa junto a Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra; Alfredo Brandán Caraffa y Pablo Rojas Paz. En 1931 se publica el primer número de Sur, dirigida por Victoria Ocampo; en este primer número Borges colabora con un artículo dedicado al Coronel Ascasubi. También escriben: Victoria Ocampo, Waldo Frank, Alfonso Reyes, Jules Supervielle, Ernest Ansermet, Walter Gropius, Ricardo Güiraldes y Pierre Drieu la Rochelle. En 1923, en víspera de un segundo viaje a Suiza, Borges publica su primer libro de poesía, Fervor de Buenos Aires, en el que se prefigura, según palabras del propio Borges, toda su obra posterior. Fue una edición preparada a las apuradas en la que se colaron algunas erratas y que además carece de prólogo. Para la tapa su hermana Norah realizó un grabado. Se editaron aproximadamente trescientos ejemplares; los pocos que se conservan son considerados tesoros por los bibliófilos y en algunos se aprecian correcciones manuscritas realizadas por el mismo Borges. Lamentablemente el único ejemplar perteneciente a la Biblioteca Nacional Argentina fue robado junto a otras primeras ediciones de Borges en 2000. Más tarde escribió, entre otras publicaciones, en Martín Fierro, una de las revistas claves de la historia de la literatura argentina de la primera mitad del siglo XX. No obstante su formación europeísta reivindicó temáticamente sus raíces argentinas, y en particular porteñas, en poemarios como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno de San Martín (1929). Compuso letras de tangos y milongas, si bien rehuyó «la sensiblería del inconsolable tango-canción y el manejo sistemático del lunfardo, que infunde un aire artificioso a las sencillas coplas». En sus letras y algunos relatos se narran las dudosas hazañas de los cuchilleros y compadres, a los que muestra en toda su despojada brutalidad aunque dentro de un clima trágico cuando no casi épico.

Si bien la poesía fue uno de los fundamentos de su quehacer literario, el ensayo y la narrativa fueron los géneros que le reportaron el reconocimiento universal. Dotado de una vasta cultura, elaboró una obra de gran solidez intelectual sobre el andamiaje de una prosa precisa y austera, a través de la cual manifestó un irónico distanciamiento de las cosas y su delicado lirismo. Sus estructuras narrativas alteran las formas convencionales del tiempo y del espacio para crear mundos alternativos de gran contenido simbólico, construidos a partir de reflejos, inversiones y paralelismos. Los relatos de Borges toman la forma de acertijos, o de potentes metáforas de trasfondo metafísico.

El 12 de agosto de 1933 el diario Crítica crea un suplemento cultural llamado Revista Multicolor, que duraría hasta octubre de 1934. Era un suplemento de aproximadamente ocho páginas que se encontraba impreso a color, y cuya dirección fue encomendada a Borges y a Ulyses Petit de Murat.

Entre sus destacadas amistades de esta época se cuentan José Bianco, Adolfo Bioy Casares, Estela Canto y varios más, sobre todo, los cercanos al círculo de revista Sur.

Madurez

En 1946 Juan Domingo Perón es elegido presidente, venciendo así a la Unión Democrática. Borges, que había apoyado a ésta última, se manifestaba abiertamente en contra del nuevo gobierno, lo que provocó que debiera abandonar su función de bibliotecario. Borges manifiesta respecto al nuevo gobierno: "Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez..." Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor ¿Habré de recordar a los lectores del Martín Fierro y de Don Segundo Sombra que el individualismo es una vieja virtud argentina?"

Por este motivo, debe superar su timidez, e impartir conferencias. En 1948 su hermana Norah Borges y su madre son detenidas, acusadas de escándalo en la vía pública. Norah Borges (y su amiga Adela Grondona) son llevadas durante unos días a la cárcel del Buen Pastor (cárcel de mujeres), y en el caso de Leonor Acevedo se decreta arresto domiciliario por razones de edad.

En 1950 fue elegido presidente de la SADE y un año después aparece editado en México Antiguas Literaturas Germánicas, escrito en colaboración con Delia Ingenieros.

Tras la Revolución Libertadora que derrocó a Perón es nombrado director de la Biblioteca Nacional, cargo que ocupó por 18 años y es elegido miembro de la Academia Argentina de Letras. En 1956 fue profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires y presidente de la Asociación de Escritores Argentinos. Resulta muy criticado por su adhesión al nuevo gobierno, entre otros, por Ernesto Sabato y por Ezequiel Martínez Estrada. Sabato y Borges continuaron enemistados hasta 1975.

El 21 de septiembre de 1967 Borges se casa por primera vez. Lo hace con Elsa Astete Millán, matrimonio que sólo duró hasta octubre de 1970.

Algunos de los más importantes premios que Borges recibió fueron el Nacional de Literatura, en 1957; el Internacional de Editores, en 1961; el Formentor, compartido con el absurdista Samuel Beckett, en 1969; el Cervantes, máximo galardón literario en lengua castellana, compartido con Gerardo Diego, en 1979; y el Balzán, en 1980. Tres años más tarde, el gobierno español le concedió la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. A pesar de su enorme prestigio intelectual y el reconocimiento universal que ha merecido su obra, no fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura. Se considera que fue excluido de la posibilidad de obtenerlo por haber aceptado un premio otorgado por la presidencia de Augusto Pinochet.

Sus últimos años

En 1973, ante una nueva victoria del peronismo, Borges insiste en recordar al primer gobierno de Perón como "los años de oprobio". En 1975 fallece su madre, a los noventa y nueve años. A partir de ese momento Borges realizaría sus viajes junto a una ex-alumna, luego secretaria y -por último, en la senectud de Borges- su segunda esposa María Kodama.

En 1980 firmó una Solicitada por los desaparecidos en el diario Clarín. Borges dijo al respecto: "una tarde vinieron a casa las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba. Algunas serían histriónicas, pero yo sentí que muchas venían llorando sinceramente porque uno siente la veracidad. Pobres mujeres tan desdichadas. Esto no quiere decir que sus hijos fueran invariablemente inocentes pero no importa. Todo acusado tiene derecho, al menos, a un fiscal para no hablar de un abogado defensor. Todo acusado tiene derecho a ser juzgado. Cuando me enteré de todo este asunto de los desaparecidos me sentí terriblemente mal. Me dijeron que un general había comentado que si entre cien personas secuestradas, cinco eran culpables, estaba justificada la matanza de las noventa y cinco restantes. ¡Debió ofrecerse él para ser secuestrado, torturado y muerto para probar esa teoría, para dar validez a su argumento!"

En 1982 condenó la invasión argentina de las Islas Malvinas, y valoró positivamente las consecuencias de la derrota: "...si se hubiesen reconquistado las Malvinas, posiblemente los militares se hubiesen perpetuado en el poder y tendríamos un régimen de aniversarios, de estatuas ecuestres, de falta de libertad total. Además, yo creo que la guerra se hizo para eso, ¿no?"

El día que Jorge Luis Borges asistió a la sala donde se juzgaban a las Juntas Militares argentinas escribió una crónica para la agencia española EFE. Se tituló “Lunes, 22 de julio de 1985”.

Murió el 14 de junio de 1986, poco después de haberse casado con María Kodama en la ciudad de Ginebra (a la cual Borges había designado "una de mis patrias" y que eligió, según comentario irónico, para que se viera bien al inicio de las enciclopedias póstumas), víctima de un cáncer hepático. Obedeciendo su última voluntad sus restos yacen en el cementerio de Plainpalais (en la parte sur de dicha ciudad) bajo una lápida que nos dice mucho de su forma de pensar, pues muchas veces afirmó no temer a la muerte. Borges está enterrado en la tumba 735, ubicación D-6, a la derecha de un ciprés. La lápida es de una piedra blanca y áspera y en la parte superior se lee "Jorge Luis Borges"; debajo está escrito en inglés antiguo "And ne forhtedon na" que significa "Y que no temieran", junto a un grabado circular con siete guerreros que han arrojado sus escudos y con la espada rota se dirigen al combate -y a la muerte-, una pequeña cruz de Gales y "1899/1986". Al dorso de la lápida repite dos versos de la Völsunga Saga (XIII), "El tomó su espada, Gram, y colocó el metal desnudo entre los dos", debajo una nave vikinga y debajo "De Ulrica a Javier Otárola".

Obra

Borges, además de cuentos escribió poesía, ensayos, guiones de cine y una considerable cantidad de crítica literaria y prólogos. Editó numerosas antologías y fue un prominente traductor de inglés, francés y alemán (también tradujo obras del inglés antiguo y del escandinavo antiguo) Su ceguera, desarrollada al igual que su padre durante la edad adulta, influyó enormemente en su escritura posterior.

Entre sus intereses intelectuales destacan la mitología, la matemática, la teología, la filosofía y, como integración de éstas, el sentido borgiano de la literatura como recreación — todos estos temas son tratados unas veces como juego y otras con la mayor seriedad. Borges vivió la mayor parte del siglo XX, por lo que vivió el período modernista de la cultura y la literatura, especialmente el simbolismo. Su ficción es profundamente erudita y siempre concisa.

Al igual que su contemporáneo Vladimir Nabokov y el un poco más viejo James Joyce Borges combinaba el interés por su tierra natal con intereses mucho más amplios. También compartía su multilingüismo y su gusto por jugar con el lenguaje, pero a diferencia de Nabokov y Joyce, quienes con el paso del tiempo se dieron a la creación de obras más grandes, Borges siempre fue un miniaturista; por ejemplo, nunca realizó una novela. También en contraste con Joyce y Nabokov el trabajo de Borges se fue alejando de lo que él llamaba "el barroco".

La mayoría de sus historias más populares abunda en la naturaleza del tiempo, el infinito, los espejos, laberintos, la realidad y la identidad; mientras otras se centran en temas fantásticos. El mismo Borges cuenta historias más o menos reales de la vida sudamericana; historias de héroes populares, soldados, gauchos, detectives y figuras históricas, mezclando la realidad con la fantasía y los hechos con la ficción.

Al margen de la ficción, su obra es abundante y valiosa, incluida la aguda crítica literaria y de cine, biografías cortas y ensayos filosóficos. Exploró además, desde un punto de vista empírico o racional los temas de sus obras de ficción. En artículos como "La historia del tango" y "Los traductores de Las mil y una noches" escribió lúcidamente acerca de hechos y elementos seguramente autobiográficos.

Trayendo a colación Las mil y una noches (Arabian Nights en su versión inglesa), existe una anécdota que deja en evidencia la sutil y aguda ironía con que Borges se manejaba. En cierta ocasión brindó una conferencia en la Universidad de Harvard acerca del libro susodicho. Al finalizar un universitario se le acercó y, con una gran dosis de ingenuidad e ignorancia al respecto, le preguntó, si, para informarse más al respecto de la obra en cuestión, debía inscribirse en el curso acerca de la cultura árabe. A lo que Borges respondió: "No, debe inscribirse en el de noches".

Traducciones

A la edad de 10 años, tradujo a Oscar Wilde. Borges creía que la traducción podía superar al original y que la alternativa y potencialmente contradictoria revisión del original podía ser igualmente válida, más aún, que el original o la traducción literal no tenía porqué ser fiel a la traducción. A lo largo de su vida, tradujo, modificando sutilmente, el trabajo de, entre otros, Edgar Allan Poe, Franz Kafka, James Joyce, Hermann Hesse, Rudyard Kipling, Herman Melville, André Gide, William Faulkner, Walt Whitman, Virginia Woolf y G.K. Chesterton.

Discípulos contemporáneos

Si bien Borges no ha tenido "discípulos" directos -pues ello supondría una estética y una escuela previsibles de las que él mismo descreía- hay autores contemporáneos que, de acuerdo con sus críticos, han recibido su influencia de modo directo. El hecho de que hubieran conocido a Borges personalmente y hayan leído su obra en español, puede haber influido en las obras de Ricardo Piglia, César Aira, Roberto Bolaño, Carlos Fuentes, Orhan Pamuk, Paul Auster Salman Rushdie y Umberto